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SÁTIRA SOBRE EL DESEMPLEO


 

Disponer de trabajo es decisivo para tener un cierto bienestar al tener unos ingresos regulares y una vivienda. Te llena la mayoría del tiempo del día, que quitas al descanso o al ocio. Así ha sido desde el comienzo de la industrialización cuando grandes masas de proletarios se pusieron al servicio de empresas de todo tipo en nuestro sistema económico capitalista. Con el tiempo, los trabajadores ganaron derechos: se amplió el tiempo de descanso; se pagaron las vacaciones y se adquirió seguridad para bajas por enfermedad y despido. Todo ello hace que perder tu estatus laboral se viva como una situación dramática, pues encontrar otro en el que tengas la misma experiencia, y sobre todo, después de identificarte con tu tarea, tras muchos años, suponga un auténtico trauma. Es lo que le sucede al protagonista de la película, NO HAY OTRA OPCIÓN, dirigida por el coreano, Park Chan-Wook, basada en la novela de Donald E. Westlake, que cuenta la historia de un hombre de mediana edad que tras ser despedido de la empresa en la que ha trabajado durante 25 años, inicia una búsqueda desesperado de empleo que le llevará a matar a sus rivales para conseguirlo.



Man-su, el protagonista, está casado y tiene dos hijos. Viven en una casa amplia con un gran jardín, indicador de un alto nivel de vida, sustentado en su trabajo de supervisor de una fábrica de papel, y en una hipoteca sobre la vivienda. Además disponen de varios vehículos que los acerca a la ciudad. La hija menor aprende el violoncelo para el que tiene un singular talento. La mujer no trabaja y practica el tenis con las amigas. Man-su ocupa su ocio con la jardinería para la cual ha construido un invernadero. Todo se viene abajo cuando le despiden de la empresa de toda la vida, y no puede conseguir otro, como pensaba rápidamente, y menos, de la misma categoría, por lo que se le acumulan numerosas deudas, hasta el punto que piensan vender la casa y trasladarse a otra más pequeña. Miri, su mujer, le aconseja que empiece de nuevo desde cero, que encontrar otro trabajo en una empresa de papel, a pesar de sus conocimientos le va a resultar muy difícil. También, ella ha conseguido un trabajo a tiempo parcial, y eso le puede ayudar.



Man-su se desespera porque no le seleccionan para los puestos de trabajo según sus conocimientos. Lo único que ha conseguido es un empleo de reponedor en un supermercado. Un día, las redes sociales, le dan la solución: un personaje presume de su puesto de trabajo en una nueva empresa de fabricación de papel. Entonces, idea un plan para hacerle desaparecer y a los dos posibles candidatos mejor preparados. De esta manera se inicia una trama cómica y disparatada para matar a éstos con una pistola antigua que tenía en su casa que perteneció a su abuelo, que luchó en la Guerra de Vietnam. Para ello, se mete primero en sus vidas, hasta encontrar el momento oportuno. El primero tiene una situación tan desesperada como la suya. Está sumido en el alcohol y su mujer, actriz, tiene un amante. El segundo, es dependiente a comisión en una zapatería, al que llegaría a enterrar en su propio jardín. Finalmente, se desprende del titular de la vacante a la que aspira tras emborracharle una noche, lo que le permite conseguirla, después de sortear a la policía, que investigaba las denuncias por la desaparición de las víctimas. La última secuencia de la película la protagoniza Man-su, sólo, en una enorme fábrica, totalmente automatizada, donde apenas ejerce la función de de poner en marcha un proceso dirigido por la inteligencia artificial. 

DELIRIO EXTRATERRESTRE


 

La humanidad se ha vuelto vulnerable tras la pandemia del Covid. Se ha dando cuenta que podría perecer de forma masiva por una nueva enfermedad. Los adelantos en la investigación médica la pudieron atajar relativamente rápido mediante las vacunas. Además, fue esencial la acción de la comunidad internacional cerrando fronteras e implantando duros confinamientos. Muchos no vieron con buenos ojos lo que consideraron una privación de la libertad individual: tenerse que inyectar un producto totalmente desconocido y permanecer en los hogares sin apenas poder salir. Igualmente, se vio como la actividad de los sectores económicos se redujo, y en consecuencia, la riqueza. Por otro lado, cada vez son más evidentes, las consecuencias del cambio climático en forma de grandes catástrofes naturales, las prolongadas olas de calor y la degradación del medioambiente. No es de extrañar la proliferación de teorías conspiratorias fruto del miedo o la incertidumbre que padece la sociedad, y que son difundidas por Internet. Este es el contexto de la película, BUGONIA, del director Yorgos Lanthinos, que cuenta como dos jóvenes atenazados por una de esas teorías, deciden secuestrar a la presidenta de una compañía farmacéutica porque consideran que se trata de una extraterrestre que quiere destruir el planeta.



Teddy y su primo, Don, residen en una casa suburbana donde tienen abejas para producir miel. El primero trabaja en la paquetería de la empresa farmacéutica, a la que acusa de explotación laboral y crear substancias que afectan a las abejas y a las personas, en concreto a su madre, que se encuentra en estado terminal en una residencia. Tiene la teoría que la dirige una extraterrestre de la galaxia Andrómeda, cuyo interés es extinguir a los humanos. Para ello urden el plan de secuestrar a esta alta ejecutiva para llegar a un acuerdo con los alienígenas para que se vayan del planeta. El momento preciso para el encuentro coincidirá con el eclipse de luna que se producirá tres días después. De esta manera, la secuestran, no sin dificultades, y la mantienen atada en el sótano de su casa. Le cortarán el pelo, pues piensan que se comunica con el cabello. Antes los primos se han castrado químicamente para no dejarse llevar por la influencia de sus instintos sexuales. Los secuestradores tratan de hablar lo menos posible con Michelle, la presidenta, sobre todo Don, el menor de los primos, que no entiende muchas veces la manera de proceder de Teddy, que sufre de ira cada vez que se relaciona con la víctima. 



Al final, las cosas no salen como ellos esperaban. Michell es persuasiva, y si al principio, trata de hacerles ver las consecuencias de sus actos, después de mostrar las motivaciones de los mismos, fruto de la enfermedad de su madre y su enganche a la dark web, luego pasa a reconocer que si es una alienígena con poderes extraordinarios. Así,  mientras el sheriff les hace una visita, para averiguar si sabían algo del secuestro, Don se suicida en el sótano, convencido que será salvado por Michelle. Teddy, desesperado mata al policía, y es convencido por ella para que la lleve a su despacho, donde tiene la capacidad de llevarle delante del emperador de Andrómeda. Sin embargo, en un momento dado, Teddy estalla por los explosivos pegados al cuerpo que llevaba. Michelle, entonces, descubre quién es verdaderamente, y lo que parecía una patraña, se convierte en realidad con consecuencias fatales para toda la humanidad.

AMISTAD CONTRA EL NARCOTRÁFICO


 

Las sociedades y costumbres tradicionales se ven alteradas por nuevas condiciones económicas. No es lo mismo que haya riqueza y pleno empleo en una región o comunidad, que recesión o paro. El presente y el futuro de una población puede verse comprometido por la falta de expectativas. Donde en el pasado surgió la esperanza y la felicidad, ahora se arrastra una vida anodina. También es el terreno de cultivo de negocios ilegales como el narcotráfico que en la actualidad se ha convertido en un negocio globalizado. Muchos puertos de Europa, y en concreto, del sur de España, son receptores de grandes volúmenes de drogas para satisfacer a los consumidores del continente. A la par, han crecido las organizaciones criminales, tanto nacionales como extranjeras, cuyas disputas se resuelven a tiros. Este es el contexto de la película, TIERRA DE NADIE, del director Albert Pintó, que cuenta el conflicto de tres amigos con traficantes extranjeros en una lucha contra la lacra del narcotráfico y el control del territorio, situado en el Cádiz actual.



Los tres amigos protagonistas son el capitán de la Guardia Civil, Mateo el Gallego, el antiguo pescador y pequeño narco, Juan El Antxale, y Benito el Yeye, un joven depositario judicial de bienes embargados. Sus vidas se unieron en el pasado por su afición al fútbol, al pertenecer al mismo equipo local. Los acontecimientos se desencadenarán cuando el primero aprese un yate de recreo en el mar con un alijo de hachís, donde uno de sus tripulantes ofrece una fuerte resistencia. Sin embargo, nada es lo que parece. Los detenidos son liberados al poco tiempo, porque no se considera una carga relevante y la labor de buenos abogados. Tras el yate hay un cartel mexicano que se quiere hacer con el control del territorio y desplazar a los narcos locales, entre los que se encuentra Juan, que decide hacerle frente. Pero tiene todas las de perder por la extremada violencia que ejercen.



Juan descubre, a través de un oficial colaborador en la Guardia Civil, que el yate transportaba otro botín más valioso, varias bolsas de cocaína. Quiere, entonces, vengarse del suceso en el que casi pierde la vida y el asesinato de un compinche, robándoles dicho alijo. La oportunidad será el traslado del yate desde el depósito según las órdenes del juzgado. Las consecuencias será un enfrentamiento violento entre los tres amigos, varios guardias civiles implicados, y la banda de narcotraficantes, que ocupan toda una noche y el día siguiente, desde un bosque apartado hasta las marismas, donde tenía una casa Juan. Tras el acontecimiento sangriento, volverá la calma, se recompondrá la vida cotidiana de los supervivientes, y el recuerdo constante de la antigua amistad.

UNA COPIA JOVEN DE TI MISMA


 

Ser joven, tener un cuerpo lleno de energía y belleza está sobrevalorado en nuestra sociedad. Lo sufren especialmente las mujeres a causa de la mirada y el deseo masculino. Debido a esta exigencia cultural, muchas se sienten encerradas o a disgusto con su anatomía. El envejecimiento es inevitable y tarde o temprano la belleza o el atractivo que tuvimos empieza a desaparecer. En las actrices o personas que dependen de una imagen sometida a las leyes del mercado, se puede observar el fenómeno, que el interés empresarial por contratarlas, disminuye según pasan de una determinada edad. Les resulta encontrar papeles adecuadas a su edad o campañas publicitarias que antaño conseguirían fácilmente. Este es el contexto de la película, LA SUSTANCIA, escrita y dirigida por Coralie Fargeat, que es un fábula sobre la obsesión por el cuerpo de la mujer de nuestra sociedad, amplificada por los medios de entretenimiento audiovisuales.



La historia está protagonizada por Elisabeth, una actriz de televisión, que practica aerobic ante la cámara, y un día escucha indirectamente que va a ser sustituida por una mujer joven. A la vez, recibe el mensaje que puede volver a ser joven mediante la inyección de una sustancia novedosa. Un líquido que crearía una versión o copia de ella bella y sexy. De esta manera, lo hace la protagonista, que no puede resistirse en adquirir en una dirección secreta, el kit con todo lo necesario para realizar el proceso para tener una doble sin signos de envejecimiento. El problema radica en que tendrá que compartir su vida. Una semana estará protagoniza por ella joven y otra, seguirá con  su vida normal. En el tiempo que la versión joven vive, por así decirlo, tendrá que vegetar, mientras se alimenta de un líquido intravenoso. Por otra parte, la primera, tiene que inyectarse otro líquido que produce su médula espinal. Las dos son distintas aparentemente, pero en el fondo, son una sola. Si ese proceso no se lleva a efecto sin excepciones, ambas mueren de alguna forma.



La película nos muestra en detalle el proceso de nacimiento de la copia joven a partir de la espalda de la mujer original, que le provocará una cicatriz en toda la espalda. El espectador conoce cómo es Elisabeth, sus deseos de no envejecer, de ser siempre bella y ágil para la actividad física, pero se encuentra sola en su lujoso apartamento de Los Ángeles viviendo de sus recuerdos. Al principio, Sue, su copia, respeta a su progenitora, que le ayuda a recuperarse tras el traumático alumbramiento. Luego, cambiará el apartamento y tratará de borrar toda huella de ella. Quiere subvertir las normas que han propiciado su existencia cuando alcanza el éxito televisivo. Desea vivir más que siete días alternos. Para ello, en vez de extraer una dosis diaria de la médula, llega un día, que obtiene más, sin pasar a la situación vegetativa. Las consecuencias, a pesar de las advertencias de las instrucciones, es que Elisabeth envejece a mayor velocidad. Su cuerpo se deteriora progresivamente, pareciendo una anciana decrépita.



 

Llegará, así, el momento, en que una y otra tratarán aniquilarse. Será un desenlace sorpresivo para esta fábula sobre el cuerpo de la mujer. Coincidirá con la gala de fin de año de una televisión que tienen en Sue la estrella para obtener mayor número de espectadores. Sin embargo, no había atajos para superar las condiciones impuestas por la sustancia, pues se convierte en un monstruo abocado a su propia desaparición en un trágico final ante millones de testigos. Este argumento en favor de la aceptación del envejecimiento como natural e inevitable, así como de la consideración negativa de la explotación del cuerpo femenino considerado como un objeto, le supuso el Premio al Mejor Guion en el pasado Festival de Cannes.

SOBRE LA LIBERTAD DE LA MUJER


 

En esta época de crisis se habla mucho de libertad. Los actores políticos la enuncian de forma constante, pero desde interpretaciones opuestas. Unos lo hacen desde el sentido tradicional, el concepto que alude a la falta de ataduras frente a cualquier tipo de dependencia o esclavitud. Otros aluden a una libertad referida a las normas sociales, imprescindibles para la convivencia y el bienestar general. El primer sentido favorece al conjunto de la población, el segundo a un grupo privilegiado que defiende sus intereses económicos o de clase. Lo mismo podría decirse respecto al concepto de igualdad, entendida por igual trato y derechos respecto del hombre y la mujer, que en la película, POBRES CRIATURAS, del director, Yorgos Lanthimos, se encarna en la protagonista, Bella Baxter, interpretada por la actriz Emma Stone. El argumento se basa en la novela de Alasdair Gray, y recrea un mundo fantástico donde un prestigioso cirujano, Godwin Baxter, tiene la habilidad de crear seres extraordinarios, mitad perro y ave, o hacer trasplantes hasta de cerebros.



Bella Baxter tiene el cerebro de una bebé y el cuerpo de una mujer, su madre, que se suicidó mientras estaba embarazada. El cirujano Godwin Baxter, le ha estado enseñando para aprender desde cero, sin dejarla salir de casa por los peligros que supone. Es un personaje a la manera del doctor Frankenstein, capaz de las operaciones más arriesgadas. Enseña en la facultad de medicina su proezas con los cuerpos, que practica constantemente en casa. Un día decide que la vigile y analice su evolución uno de sus alumnos, que descubrirá su progresiva autoconsciencia sexual. El doctor, entonces, decide casar a su supuesta hija con el alumno, que se había enamorado de ella. Sin embargo, no llegará a producirse el matrimonio, pues un apuesto abogado, la seduce para viajar juntos a Lisboa. Allí se inicia su apasionada relación, mientras Bella, poco a poco, descubre los beneficios de la libertad y la independencia de los hombres. 



La protagonista se había propuesto conocer el mundo, no sólo países diferentes, sino la realidad social que le rodea. Bella es sensible a la gente más pobre, mientras ella vive en un nivel de riqueza superior, dependiente ahora de un auténtico villano dedicado a la bebida y al juego. De esta manera, un día repartirá el dinero de su pareja, cayendo en la pobreza. En estas nuevas circunstancias, terminará ejerciendo la prostitución en París como una manera de salir adelante. La enfermedad del doctor Baxter, le hará volver a Londres. Allí conocerá el secreto de su existencia, justo en el momento de casarse con el alumno de su padre. Era esposa de un cruel militar, todo lo contrario a sus ideas, que la obliga a vivir en su suntuoso palacio, hasta que ella logra escapar. Al final consigue, por un lado, la independencia, fruto del conocimiento y experiencia, por otra la libertad de las ataduras de hombres que la sometían a su capricho. La película recibió el merecido León de Oro en el Festival de Venecia; y la comprometida interpretación de la actriz Emma Stone, el Oscar. Todo un lujo para una historia ambientada en una época que recuerda el mundo hacia 1900, desde una interpretación exagerada de estilizadas arquitecturas y vestuarios.

GUERRA CONTRA EL IMPERIO


 

A lo largo de la historia se han sucedido numerosos imperios. Poderes absolutos impuestos por la fuerza militar sobre amplios territorios desde hace unos cinco mil años. Han encumbrado a una élite político social de carácter religioso la mayoría de las veces. Dicho poder se fundamenta en el control de los recursos económicos y su distribución en el conjunto de la población: en primer lugar, son recursos agrícolas, luego comerciales. El paso del tiempo y las transformaciones tecnológicas han cambiado a los actores. Las élites se han revestido de nobleza y las religiones se han hecho más próximas al ser humano. Los grandes grupos sociales, plebeyos o esclavos han sido incorporados de una forma menos desigual a la organización política. En el mundo contemporáneo, participan en la elección de nuestros gobernantes como ejercicio democrático. Sin embargo, en el fondo, la desigualdad permanece, de unos grupos enormemente ricos, y una gran mayoría pobre. El uso de la fuerza ya no es tan necesario, se emplea el control religioso e ideológico a través de los modernos medios de comunicación.



En el futuro, según la película, DUNE: PARTE DOS, del director Denis Villeneuve, basada en la novela de Frank Herbert, la violencia de la guerra inherente al ser humano y presente en todas las épocas de nuestra historia, sigue más de actualidad que nunca. De la misma manera que la lucha por el poder de unas élites que se creen superiores a la mayoría de la población, en favor del control de los recursos naturales. Nos encontramos más allá del año diez mil de nuestra era. El planeta Tierra se ha quedado pequeño y las estructuras políticas de dominación se establecen a nivel del Universo. Se puede viajar entre planetas a largas distancias. La tecnología es muy avanzada para el transporte interestelar, pero en cambio, hay regresión política. Domina un imperio que se basa en el poder de unas casas nobles, que nos recuerda el Feudalismo de la Edad Media. Continúa la primera parte de la saga. La familia de los Atreides fue enviada al planeta Arrakis para su explotación económica, pero era una trampa del emperador para su eliminación en favor de los Harkonnen, de métodos más violentos.



Los supervivientes, Paul y su madre Jessica, tratarán de vengar la traición, movilizando al pueblo Fremen, que viven en las partes más recónditas e inhabitables. Primero, pondrán en jaque a los ejércitos del violento barón, que explota la especia al servicio del imperio. Para ello, se harán con el poder entre los habitantes del desierto. Jessica se convertirá en la Reverenda Madre, su líder religioso, y su hijo, en el esperado mesías, que les conducirá a la victoria. Mientras, Paul vive una historia de amor con Chani, una prominente luchadora de las Fremen, que forman una sociedad igualitaria entre hombres y mujeres. También, Jessica, se vale de sus artes mágicas para reforzar el liderazgo de su hijo, ayudada por las primitivas creencias del pueblo subyugado. Segundo, Paul, revestido de ese poder casi religioso, se hará con el trono tras derrotar al mismo emperador de forma imprevista, impulsado por el arsenal nuclear almacenado en secreto. Emprende, en este momento, una Guerra Santa contra las otras casas gobernantes, que no le reconocen su autoridad. Será, seguramente, en la siguiente entrega de la saga, que por sus efectos especiales y buen tratamiento argumental y visual, mantienen el interés del espectador.

SOBREVIVIR EN LOS ANDES


 

En época prehistórica el ser humano se dedicaba a la caza y a la recolección para alimentarse. Deberían ser actividades inciertas porque se han encontrado restos de huesos humanos raídos por la dentadura de otros homínidos. Si la actividad depredadora no proporcionaba el sustento necesario para subsistir, lo único que cabía era sacrificar a sus congéneres. En la actualidad sería un hecho excepcional limitado a una situación extrema como la que vivieron los protagonistas de la película LA SOCIEDAD DE LA NIEVE, dirigida por J.A. Bayona, basada en el libro del escritor Pablo Vierci. En este caso, se comieron los cadáveres de los pasajeros que no pudieron sobrevivir al accidente aéreo o murieron de enfermedad mientras se encontraban aislados en medio de la cordillera andina entre Argentina y Chile. Fueron 29 los que se salvaron del accidente de un total de 45, aunque sólo salieron vivos al final, unos 16, tras sufrir enormes penalidades en medio de la nieve, el frío y la falta de alimentación. 



El avión transportaba un pasaje formado por jugadores de rugby entre Uruguay y Chile. A mediados de octubre de 1972 al cruzar la cordillera andina el avión impactó con una montaña cayendo parte de sus restos en un valle en altura. Allí permanecieron hasta el 22 de diciembre de ese mismo año cuando dos supervivientes lograron llegar andando a Chile, una vez que comenzaba el deshielo por la llegada del verano. Entre esas dos fechas, hicieron todo lo posible para ser rescatados o no permanecer tan aislados. Lograron hacer funcionar una radio portátil, pero fallaron en hacer funcionar la del avión. Fueron testigos de cómo las naves de reconocimiento no los vieron entre la inmensidad de las montañas. El problema más peliagudo era conseguir alimento. Al principio, aprovecharon todo lo que llevaba el avión y el equipaje. Luego no les quedó más remedio que comerse los cadáveres de sus compañeros fallecidos, bien conservados por el frío.



El director narra, sobre todo, las enormes dificultades para sobrevivir ante las inclemencias de las bajas temperaturas, la falta de alimento, y las enfermedades. El dilema moral si emplear los cadáveres para alimentarse. En una ocasión, fueron víctimas de un segundo suceso, el alud de una masa de nieve que provocó estar sepultados varios días y más víctimas a las que añadir a la lista. La llegada del verano en el hemisferio sur les salvó cuando sus fuerzas se encontraban al límite. Dos jóvenes, de los más preparados físicamente y mentalmente, tomaron la decisión de dirigirse al lado chileno de la cordillera para encontrar ayuda. Lo lograron y fueron rescatados rápidamente. Este es el final de una experiencia impactante de un grupo humano en su lucha por la supervivencia en medio de una naturaleza hostil. 

ABUSOS EN LA IGLESIA


 

Hace unos años estalló el escándalo de los abusos sexuales en la Iglesia católica. Primero en EEUU, y luego en el resto de países, que se propusieron realizar una profunda investigación de muchos años sobre el fenómeno de la pederastia. Estas se llevaron a cabo por comisiones independientes en las que participaron distintos sectores. La Iglesia abrió sus archivos, y junto al testimonio de muchas víctimas se lograron informes exhaustivos en países como Irlanda, Alemania, Portugal y Francia. Se dio cuenta de la extensión del problema que había sido ocultado por las autoridades eclesiásticas en todos los niveles a lo largo del tiempo. Fueron los periodistas los que empezaron por denunciar el problema para favorecer una investigación oficial sobre el mismo. En países como España, a pesar de las indicaciones del papa Francisco, la Iglesia todavía se resiste a la denuncia y a una investigación exhaustiva de los casos. En este contexto se sitúa la película, VERANO EN ROJO, escrita y dirigida por Belén Macías, basándose en la novela de Berna González Harbour.



La historia se localiza en Madrid y Navarra en 2010 cuando aparecen los cuerpos asesinados de dos adolescentes. Lleva la investigación la comisaria María Ruíz, que trata de atar cabos para encontrar una causa. Por otra parte, el periodista Luna, que pasa por una crisis profesional, realiza la suya propia para escribir un reportaje. Las primeras indagaciones en el colegio religioso del joven navarro, las entrevistas con su entorno, y el registro de la habitación de su casa, proporcionan las primeras pistas y la explicación de los crímenes en el ámbito de la pederastia. Unas fotografías permitirán ir despejando las incógnitas. En ellas el joven navarro aparece con tres hombres, que van a identificarse como dos curas y un monitor de baloncesto. Los dos jóvenes asesinados eran amigos que se conocieron un verano en Estella. Sería allí donde el profesor de educación física tuvo contacto con las víctimas.



La comisaria encuentra rápido el camino para hallar el culpable. El colegio religioso era el lugar donde desde antiguo se producían abusos sexuales a los alumnos, que eran encubiertos por las autoridades eclesiásticas. Estos alumnos, igualmente, eran contactados por los curas pederastas fuera del mismo para seguir con esta práctica criminal. El director del colegio, a pesar que las máximas autoridades se niegan a colaborar, contribuye con datos para esclarecer el caso. Los curas que se vieron en problemas con los padres, fueron trasladados o apartados de la Iglesia. Queda uno de los adultos que aparecen en las fotos, el profesor de educación física, que será el asesino. Una persona desquiciada por la culpa, que fue víctima también en su niñez de otro cura, a quien matará ya mayor en su particular venganza bíblica.



 La comisaria Ruíz para resolver el caso sufre la violencia del culpable, primero en la residencia de vacaciones donde trabaja, luego en la que fuera la casona de su madre, donde tiene que dispararle para salvar su vida. El periodista Luna, finalmente, realiza un reportaje donde denuncia los abusos sexuales dentro de la Iglesia. Su particular contribución a la resolución de un problema todavía no suficientemente esclarecido en nuestro país, y del que se han estimado unas 1800 víctimas, según se informa en los créditos finales de la película. En los últimos años, por iniciativa de la prensa, se ha producido un goteo de testimonios y denuncias, que perduraron en el tiempo. El Defensor del Pueblo lleva una investigación oficial desde el año pasado para resolver el problema.

CINE Y ESPIONAJE


 

El CaixaForum de Madrid organiza la exposición, TOP SECRET. CINE Y ESPIONAJE, una historia de este género cinematográfico con sus implicaciones con la realidad que se vivía en ese momento por las naciones en las relaciones internacionales. El cine ha reflejado las necesidades de información de los bandos contendientes en las guerras mundiales del siglo XX. Después con la llamada Guerra Fría, para terminar en los tiempos actuales, primero en el combate contra el terrorismo islámico, y luego para descubrir los ciberataques y las informaciones que se obtienen a través de internet. El cine ha narrado la evolución de los protagonistas, como sus técnicas y artilugios. Más de 300 se pueden ver en la exposición,  la mayoría procedentes de La Cinématheque Française, aunque también de otras colecciones.



En esta evolución histórica del cine y el espionaje, las mujeres jugaron un papel fundamental. Ellas fueron espías y, a veces, igualmente, actrices y científicas, que ayudaron en la lucha que se realizaba en este campo oculto. La primera, y una de las más famosas fue Mata Hari, que fue fusilada por los franceses por espiar para los alemanes. La actriz, Hedy Lamarr, descubrió un sistema avanzado de transmisiones, antecedente del wifi. No sólo ha perdurado el aspecto de seductoras hipersexualizadas, sino, por tanto, su actividad empoderada al mismo nivel que los hombres. La Segunda Guerra Mundial dejó testimonio de numerosos ejemplos de espionaje memorables, que el cine ha tratado de contar, pero fueron tantos, que la realidad superó a la ficción. Uno de ellos fue el de la máquina enigma que codificaba los códigos de las comunicaciones de los nazis. Ha dado pie a numerosas ficciones basadas en hechos reales como el descubrimiento de su cifrado por matemático, Alan Touring. Otro caso, por ejemplo se refiere al agente doble español, Garbo, que trabajó para Gran Bretaña y Alemania, a la que proporcionó información falsa del desembarco de Normandía.



La Guerra Fría, la lucha entre el bloque occidental y el comunista, dirigido por la URSS, fue otra fuente inagotable de tramas cinematográficas de espías, que ha perdurado hasta la actualidad. El propio cine participaba, a modo de propaganda, y utilizando tecnología real, en esta lucha sin cuartel. La KGB, y la Stasi alemanas, fueron los enemigos a batir. Los espías comunistas demostraron su valía en la obtención de información occidental, referidas a nuevas armas atómicas, dispositivos de lanzamiento y bases militares. También en el control exhaustivo de la población, demostrando el carácter totalitario del régimen. La película. La vida de los otros, es un ejemplo. Los grandes directores tuvieron particular interés en el género. Sin duda el más relevante fue Alfred Hitchcock, el rey del suspense. Un capítulo, más comercial, más pop, es el que desarrolla las novelas de Ian Fleming, de James Bond, un espía al servicio de la reina, que despliega su atractivo físico masculino, ayudado por artilugios para combatir y obtener información. Es un pretexto para desplegar un glamour especial en el vestuario y en los ambientes sofisticados. Las mujeres seductoras juegan un papel esencial. Sean Connery, Richard Moore, Pierce Brosnan, y Daniel Graig, dieron el tipo de este mítico agente.



El espionaje supone una lucha ente el bien o el mal, que en muchas ocasiones se confunde. Una lucha sin vencedores, ni vencidos, donde se vuelve atrás en el camino recorrido o los agentes son sacrificados en favor de los intereses nacionales o internacionales. Esto lo observamos, cada vez más, según nos acercamos al mundo actual. La lucha contra el terrorismo, principalmente islámico, ha sobrepasado las fronteras, basándose en el control de las comunicaciones. Dos películas retratan este tiempo: La noche más oscura de Kathryn Bigelow, y Argo de Ben Affleck. Finalmente, en el mundo de hoy, de las comunicaciones a través de la red de internet, las naciones en su labor de vigilancia, sobrepasan los límites, lo que serían las leyes constitucionales, que protegen la privacidad, los derechos individuales. Edward Snowden es el mejor ejemplo de espía de los nuevos tiempos, también retratado por el cine. Este medio nunca se queda atrás, ya está reflejando un mundo atenazado por robots y máquinas muy potentes de Inteligencia Artificial, donde nuestros datos tanto psicológicos y de costumbres, como biométricos son utilizados para los intereses más oscuros al servicio del poder, hasta el punto, que se pueden manipular unas elecciones. La exposición, por tanto, resulta muy interesante y entretenida para el público en su recorrido histórico y cinematográfico, muy imbricados siempre, donde el público participa y es espiado a su vez.

LA RAZÓN DE LA LOCURA



 Según nuestras leyes nadie es culpable hasta que se demuestre lo contrario. La privación de la libertad de una persona debe estar fundamentada y ser considerada como la última solución, al ser un derecho individual esencial. La Constitución de 1978 consagró estas leyes, pero su aplicación tardaron en ser asumidas por la sociedad. El nuevo régimen democrático sustituyó al antiguo dictatorial con todas las implicaciones en los distintos aspectos que afectan al individuo. También en la reclusión por enfermedad metal, donde deberían  prevalecer los deseos del enfermo antes de pasar a un sistema cerrado, sin ninguna tutela o prescripción médica que pudiera ser interesada de parte. Este es el contexto de la película, LOS RENGLONES TORCIDOS DE DIOS, del director Oriol Paulo, basada en la obra de Torcuato Luca de Tena.




El argumento de la película se presta a la ambigüedad, que lo que parece no sea lo verdadero, sobre todo si juega con lo que piensa una persona afectada por el delirio o la debilidad racional. Un argumento que se centra en Alice, una rica investigadora privada que ingresa en un hospital psiquiátrico simulando una paranoia para esclarecer la muerte de un interno que es hijo de un médico amigo de su marido. Su principal apoyo sería el director del centro, Samuel Alvar, que estaría al tanto de su investigación. Mientras realiza la investigación y conoce algunos internos, todo se viene abajo cuando el director vuelve de viaje, y niega todo lo que dice. Entonces, el argumento se da la vuelta, lo que ha visto el espectador que ocurrió durante un incendio, en montaje paralelo, no es la historia verdadera referida a la muerte del hijo del médico, sino el relato de lo que acontece a la protagonista en su intento de escapar del sanatorio.




La que fuera esposa rica, dedicada a la investigación privada, resulta cuestionada por enferma metal. Y de haber un asesinato en el hospital, se producirán dos, todos cometidos por pacientes especialmente peligrosos. Alice intenta, así escapar ayudada por otros enfermos y médicos, cuando es sometida a varios tratamientos brutales por el director, que presumía de aplicar métodos innovadores. Al final, al espectador le queda la duda del grado de fantasía en el relato de la protagonista. Lo que si es cierto es que es una víctima, primero por su marido que le robó todo el dinero de sus cuentas, y segundo de un sistema autoritario, que bajo el pretexto de la enfermedad mental podía anular a la persona. Protegía la libertad de otros y sus intereses, frente a la del supuesto enfermo.

INTRIGA EN BRUSELAS



 En un thriller o intriga lo primero que se encuentra el espectador son las apariencias de una situación o unos personajes. Luego un protagonista esforzado en el que recae toda la acción. En la película, ENTRE LA VIDA Y LA MUERTE, escrita y dirigida por  Giordano Gederlini, este protagonista es Leo Castañeda, un personaje al límite del agotamiento, conductor del metro, que se enfrenta a una circunstancia inesperada, el aparente suicidio de su hijo, en la misma vía de tren donde trabaja. Tendrá que investigar lo que ha sucedido, porque su hijo estaba herido de muerte antes de llamar su atención. Porta unas llaves, las del garaje donde oculta el botín de un atraco que terminó mal.




La policía de Bruselas estaba detrás del caso, porque tenía un policía infiltrado en la banda de atracadores. Sabe que el joven herido que se tiró a las vías del metro era un miembro de ésta. El espectador va a descubrir la verdad del caso de forma progresiva según avance la investigación. Una verdad que se refiere también al pasado de Leo Castañeda. Su manera ruda de enfrentarse a los delincuentes que han matado a su hijo, nos hace pensar que no es un simple conductor de metro. Quiere vengar la muerte de su hijo, aprovechándose que los asesinos buscan recuperar el botín. Para ello descubre las imágenes del policía infiltrado, que había caído muerto en la huida. Su hijo era un simple conductor en el atraco, que se había convertido al Islam por su novia.




La película es un film policial, negro, por la textura de las imágenes y por el argumento. El inspector de Bruselas tiene a su hija encargada de resolver el caso en el que su pareja, también policía infiltrado, va a perder la vida. Por otra parte, Leo Castañeda trata de vengar la muerte de su hijo. Tiene una nueva identidad pues fue un infiltrado de la policía española en ETA, y vivía oculto en Bélgica. Lleva una bala cerca del cerebro después de un intento de suicidio tras ser descubierto por la banda terrorista, que creyó verle muerto. En la capital belga, revivirá su pasado policial. La violencia y la muerte de la que huyó, y en la que nuevamente casi perece. No pudo proteger a su hijo, como a su mujer en el pasado, pero ahora vuelve a su país renacido, tras reconciliarse con los tristes sucesos que ocultaba.

EL CINE DE STANLEY KUBRICK


 
El Círculo de Bellas Artes organiza la exposición, STANLEY KUBRICK. THE EXHIBITION, una retrospectiva sobre el prestigioso director de cine y artista, que reúne más de 600 piezas referidas a su vida y documentos sobre sus películas. Ocupan todo el espacio expositivo de la institución cultural madrileña. En el primer piso, se dedica a sus comienzos como fotógrafo en la revista Look de Nueva York, para pasar luego al mundo del cine, primero realizando documentales, y luego películas, entre las que se encuentran, Atraco perfecto (1956), Senderos de Gloria (1957) Espartaco (1960), Lolita (1962), ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú (1964). Sin duda, ya obras maestras de la historia del cine, y su manera peculiar de llevar a cabo un film.



Kubrick representa como nadie el nombre de director, pues, a pesar de su talento técnico en la imagen, quiso rodearse de buenos profesionales para siempre innovar con cada proyecto, llegar a la perfección en la narración visual, donde cuida igualmente la música, la luz, la ambientación, el vestuario, la interpretación o el doblaje. Parte siempre de la emoción que le produce una obra literaria, y trata de transmitirla luego en imágenes, tras una minuciosa, y casi obsesiva preparación, ya sea histórica o documental. Lo demás vendrá de la colaboración de profesionales del dibujo, la moda, la escritura, de los propios autores de las obras literarias de las que parte. Por ejemplo de la relación con Nabokov o con Arthur C. Clarke.



De su propia personalidad, refleja el protagonismo del ajedrez en varias películas. La guerra es otra de sus constantes que repite, lo mismo que el deseo sexual, sin olvidar el humor. Podríamos considerarle excepcional porque es uno de los pocos directores que controla toda su obra, sin estar al dictado de unos grandes estudios. La excepción fue Espartaco en la que sustituyó al director, Anthony Man. Realizó un cine de autor, por tanto, que se movió en diferentes géneros cinematográficos en los que innovó. Convirtió a sus películas en memorables, imprescindibles para cualquier amante del cine. Tuvo proyectos frustrados, como el que iba a dedicar al Holocausto judío, a la inteligencia artificial, o al mismísimo Napoleón, él que era un apasionado de la historia, y en concreto del siglo XVIII.



En la sala Minerva del círculo, nos encontramos, sus obras más recientes, todas ellas geniales, especialmente, 2001: una odisea del espacio (1970), que fue realizada tras varios años de preparación. Por la época de su estreno, era reciente que el hombre había llegado a la Luna, pero la película construye un mundo del futuro donde se podía ir hasta Júpiter, incluso, más allá, y saber la verdad sobre el ser humano. De dónde vino su inteligencia que le hizo construir una semejante a él, que le desafía, y le lleva a entender su propio origen en los confines del Universo. Todos los elementos de la película son armónicos e influyentes. La música clásica de Strauss resulta la más adecuada. La concepción del espacio, en concreto el del futuro en una nave, y el del tiempo humano y cinematográfico, con la famosa elipsis del comienzo. El ser humano manejó en la Prehistoria instrumentos de hueso, para luego conducir naves espaciales.



Otro mundo futuro, pero distópico y en nuestro planeta, lo representa en la Naranja mecánica (1971), una película controvertida y censurada en algunos países, de tardío estreno, donde muestra otro de sus temas recurrentes, la violencia, que es inherente al ser humano. Igualmente, lleva su sello personal en el tratamiento de los distintos recursos. Una ambientación original cercana al Pop Art; la música clásica; la recreación visuales sin cortapisas de las distintas escenas, y un sugerente libro de partida, la novela homónima  de Anthony Burgess. Por otra parte, el cine de terror alcanza extraordinarias cimas con El resplandor (1980), de la que se recuerda sus movimientos de cámara con la steadicam, y la ambientación histórica, en  Barry Lyndon (1975), donde fue un reto la iluminación nocturna natural. Finalmente, su última obra, Eyes Wide Shut (1999), que nos habla del subconsciente en relación con la intimidad de la pareja, ambientada en el Nueva York actual.

VENGANZA VIKINGA


 
A mediados del siglo IX, tras los tiempos del glorioso Carlomagno, los barcos vikingos asolaban las costas europeas en busca de riquezas y esclavos. La Alta Edad Media es una época de invasiones, de fragmentación política, la inseguridad se extiende por el continente, comienza, entonces, el feudalismo. Los vikingos, procedentes de los países nórdicos, era uno de aquellos pueblos famosos por su brutalidad y violencia contra sus enemigos y contra ellos mismos. Es lo que cuenta la película, EL HOMBRE DEL NORTE, escrita y dirigida por Robert Eggers. Un joven príncipe contempla el asesinato de su padre, rey en Noruega, por su hermanastro bastardo. Logra escapar, igualmente, de su propia muerte, y se cría lejos de su hogar, mientras el recuerdo tormentoso de su pasado le convierten en un violento vikingo.




El protagonista se hace pasar por esclavo para llegar a la lejana Islandia, para vengarse de su tío. Sabe que allí vive junto a su madre con un grupo de soldados tras ser expulsado de Noruega. En el viaje en barco conoce a una joven esclava de origen eslavo, tal vez ruso, que se convertirá en su pareja y apoyo para llevar a cabo su venganza. Tiene que obrar con astucia, pues pueden descubrir que no es un auténtico esclavo, sino un guerrero. Un brujo le informa que tiene que conseguir una espada especial que se encuentra en una antigua tumba, un arma que sólo se puede emplear en la noche. Será, entonces, cuando no haya luz, cuando vaya matando a sus enemigos, hasta llegar a su jefe. Descubre en este momento que su madre no era inocente, sino que era tan culpable como su tío.




En el proceso de venganza, el protagonista hace una auténtica carnicería. Llega a matar al primogénito para herir a su tío. Incluso, a su propia madre y a su nuevo hermano. No tiene piedad para vengar el sufrimiento que ha tenido que soportar a lo largo de su vida. Finalmente, la película termina con el duelo a muerte entre él y su tío cerca de la erupción de un volcán. Entre las sombras de la noche y la luz del fuego que emite el interior de la Tierra, el protagonista cumple, así con su destino. Tuvo la oportunidad de vivir feliz con su pareja y tener una descendencia real. Sin embargo, está abocado a ese duelo donde participan los propios dioses de la mitología nórdica, las fuerzas que determinan el destino de los seres humanos. Uno de los contendientes alcanzará el Valhala, llevado por una valkiria a lomos de un caballo.

AL SERVICIO DEL PODER


Los servicios de inteligencia en un país democrático tienen como finalidad muchas veces prevenir riesgos referidos al terrorismo. Para ello colaboran con las agencias de otros estados. Sin embargo, otras veces, son utilizados para controlar los resortes del poder con el supuesto objetivo de mantener el equilibrio, de que éste no se concentre o se utilice mal por una persona, y perjudique a las élites del país. En este caso, pudieran emplearse, maquiavélicamente, métodos ajenos a los procedimientos legales. Estas circunstancias no las cuenta la película, EL CÓDIGO EMPERADOR, dirigida por Jorge Coira, basándose en hechos reales,  que constituye una interesante intriga política de espionaje que atrapa al espectador. 



Juan, el protagonista, interpretado por Luis Tosar, dirige una unidad especial del Centro Nacional de Inteligencia. Tienen como misión salvaguardar la seguridad nacional. Por ello, deben infiltrarse en un chalet de lujo habitado por una pareja de traficantes de armas, que ahora van a enviar a nuestro país unas bombas radioactivas. El método que empleará será seducir a Wendy, la criada filipina. A través de ella, podrá poner cámaras y controlar los negocios de los dueños. También, robarles la información del portátil que utilizan para mostrar sus productos de contrabando. Juan, por otro lado, recibe encargos no oficiales, para averiguar, por ejemplo, los trapos sucios de un diputado honesto, que en principio no tiene mucho futuro en la política.



Otro trabajo, no oficial, será tapar los problemas de un alto magistrado en Panamá, que se ha visto implicado en el asesinato de un joven. Juan está cansado de estos encargos secretos al margen de la ley, para ocultar problemas que dañarían la imagen del país o de personas supuestamente respetables. La gota que colma el vaso será cuando tenga que fabricar unos trapos sucios al diputado, para que los servicios secretos le tengan chantajeado de por vida. En este momento, aprovechando el éxito de la operación del tráfico de armas, decide tener una nueva vida con Wendy de la que se había enamorado, no sin enviar a una amiga periodista, todos los asuntos turbios en los que había trabajado para que los conozca la opinión pública.

 

INTRIGA EN LA SIERRA


 El deseo de tener hijos puede ser el más fuerte de una pareja. La infertilidad ha llevado a muchos padres a sobrepasar los límites legales, e incluso morales. A muchos de ellos les ha supuesto entrar en un programa de adopción internacional cada vez más restringido y elevado coste de tiempo y dinero, o llegar a la maternidad subrogada, que en nuestro país no está permitida. Los casos más graves fueron comprar directa o indirectamente un niño robado a sus progenitores. La pareja protagonista de la película, LA HIJA, dirigida por Manuel Martín Cuenca, se aprovechan de una menor fugada de un centro de reclusión, para que les ceda la hija que lleva en su vientre. Se aprovechan de la inconsciencia de la joven Irene, todavía adolescente, con la promesa de ser libre y tener cuidados durante el embarazo.




Javier, educador de un centro de menores, y su mujer, Adela, organizan un plan para llevar a la joven embarazada a una casa de campo aislada en la montaña. Parecería una fuga de la misma, que no regresaría de un permiso de salida para engañar a las autoridades. Quieren cuidarla, y así se lo muestran, para que lleve sin problemas su embarazo. Pero tienen una finalidad que la joven no conoce al principio. Quedarse con su bebé, con el excusa que es mejor dárselo a ellos que entregarlo a los servicios sociales. Sin embargo, a medida que pasa el tiempo, la joven no aguanta el aislamiento al que está sometida. Además, la salida de la cárcel de su novio, le va a hacer cambiar de opinión. Quieren tener una vida juntos con su hija.




Osmán, el joven padre, hará todo lo posible por encontrar a Irene. Javier propiciará el encuentro de ambos, para que los dos sean conocedores de sus planes de quedarse con el bebé. Pero ellos tienen pensado otra cosa, y nada les va a convencer, y menos ahora que han logrado reunirse juntos. Entonces, se iniciará una espiral de violencia entre los protagonistas. Javier despeñará a Osmán desde lo alto de una montaña, e  Irene quedará privada de libertad en la casa hasta dar a luz a su hija. Pero estos sucesos son el comienzo del final, que pasan por la marcha de Adela de la casa con la niña para inscribirla en el registro, y su encuentro con Javier, tras la desaparición, tal vez, de la madre prisionera. Irene, cuando le quitan a su hija, reacciona, en consecuencia, frustrando los planes de sus secuestradores.