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UNA VIDA EN TÁNGER


 

Hoy vivimos tiempos de migraciones. Las necesidades económicas o las circunstancias políticas hacen a las personas buscar un nuevo país o territorio para desarrollar su vida. Sin embargo, sus raíces o su cultura la llevan consigo, añoran sus costumbres, a sus familiares que quedaron atrás, por ello cualquier cambio de residencia o de país está protagonizado por gente joven abierta a labrarse un nuevo futuro. Las personas mayores, en cambio, se aferran más a sus recuerdos, al lugar donde nacieron y han tenido una vida, donde están aquellos que fueron sus parejas, vecinos y amigos, y yacen los restos de sus antepasados, a pesar de encontrarse en otro país, fruto del colonialismo. Es lo que le sucede a la protagonista de la película, CALLE MÁLAGA, escrita y dirigida por Maryam Touzami, que cuenta el apego de una mujer a la tierra donde nació en el protectorado español en Marruecos, ante las pretensiones de su hija de vender la casa que compró con su marido, y redescubrir, de nuevo, el amor y el deseo.



María Ángeles vive sola y viuda en Tánger, ciudad internacional en el que fue protectorado español. Lleva una vida sencilla en la casa donde vivió con su marido en la calle Málaga. Desde sus balcones se ve el ambiente bullicioso de los pequeños mercados donde compra lo necesario para el día a día, también, la casa donde nació. Está rodeada de vecinos que la aprecian, y todavía le quedan, algunas amigas, con las que poder hablar de los recuerdos de su infancia. A otras las tiene presente en sus frecuentes visitas al cementerio. Su rutina se ve alterada por las pretensiones de su hija de vender el amplio apartamento donde vive, que está a su nombre, porque necesita el dinero para comprarse una casa en Madrid donde reside con sus hijos, tras divorciarse de su marido, y no llegarle el suelo para el alquiler. Al principio se opone, porque no quiere abandonar la ciudad que la vio nacer y a sus pocos amigos, y trasladarse a España. Luego lo acepta, pues iría a una residencia de ancianos próxima. Para ello su hija vende los muebles a un anticuario, y el apartamento lo pone en venta. 



María Ángeles en el fondo, no acepta el cambio, y decide volver a su casa vacía y recuperar su libertad. También, empleará sus pocos ahorros en recuperar sus muebles, primero el dormitorio, luego el tocadiscos. La falta de recursos, le obligará a montar un bar en ella, donde los clientes ven el futbol, para obtener dinero, y completar la compra de los bienes. Mientras, entabla amistad con el anticuario, que le ayuda a desarrollar el negocio, y surge entre ellos una relación amorosa. Sin embargo, el piso estaba a la venta pendiente de un comprador, que en un momento dado acuerda un precio con su hija en la distancia, sin saber que su madre ha vuelto al piso y ha recuperado la mayoría de sus enseres. Al final, todo queda de esta manera cuando la hija toma conciencia que sus madre no quiere salirse de la casa donde pasó toda una vida, primero junto a su marido, y ahora con su nueva pareja.

FÁBULA SOBRE LA IDENTIDAD


 

La infancia juega un papel fundamental en el desarrollo de la personalidad de un ser humano. La relación con los padres y los hermanos, las vivencias escolares, van a ser ingredientes esenciales de nuestro yo. Nuestra identidad está moldeada por la percepción de los demás y lo que nosotros queremos ser realmente. Según la película, EL ÚLTIMO VIKINGO, escrita y dirigida por Anders Thomas Jensen, las personas somos más de una sola cosa, y de esta manera, puedes situarte en el mundo de la mejor forma sin llegar a ser herido por la percepción de los que te rodean, al contarnos de forma humorística, la búsqueda de un botín robado por el hijo mayor en la antigua casa familiar, pero enterrado por el pequeño, que padece un trastorno de la personalidad desde la infancia, objeto de burlas y acoso, y motivo de las situaciones más cómicas y dramáticas en su vida adulta.



Anker fue un ladrón que ocultó su último botín en la consigna de una estación antes de ser detenido por la policía. Le dijo a su hermano que lo sacara de allí y lo enterrase. Sufre ataques de ira que le han causado problemas a lo largo de su vida. Tras quince años en prisión, ha recuperado la libertad. Manfred sufre un trastorno de personalidad desde la infancia, cuando se creía un vikingo y jugaba con muñecos de madera de este tipo. También se disfrazaba, lo que era motivo de burlas y acoso en la escuela. Su padre, alcohólico, les maltrataba y castigaba golpeándoles por esta razón. Uno tenía el encargo de cuidar a su hermano, pero nunca lo lograba. Hoy se cree John Lennon, y su hermana le tiene que llamar de esta manera, porque si no, hace una locura. Lo primero que hace Anker, tras su puesta en libertad, es buscar el dinero, pero Manfred, no quiere decírselo. Tiene la dificultad de su trastorno mental, que le hace robar las mascotas de sus vecinos e intentar suicidarse, que le lleva a ser internado en un hospital.



Anker, persuadido por el psiquiatra que trata a su hermano, que en realidad es otro paciente tan trastornado como él, logra convencerle que le siga la corriente, que le tome por John Lennon, y que formen un conjunto musical con otros enfermos que se creen miembros de los Beatles. De esta manera, llegan a la antigua casa de su familia donde se encuentra enterrado el botín millonario de su último robo. Una vez allí, mientras el grupo de locos ensaña, Anker intenta averiguar el lugar concreto donde se haya el tesoro. Además tendrán que enfrentarse a un matón que quiere parte del mismo, y que había golpeado a su hermana de forma violenta. A la par, recuerda los sucesos dramáticos de su infancia: el maltrato continuo de su padre por los problemas de Manfred en el colegio; su muerte al empujarle por las escaleras un día que estaba borracho; y su fingido abandono de la familia. Al final, Manfred, que parecía haber perdido la memoria entre sus múltiples delirios, le indica a su hermano, primero el lugar de enterramiento de su mascota, la supuesta maleta que se llevó su padre, y del botín, y la razón por la que se identifica con John Lennon, porque el día de su asesinato coincidió con el de su padre.

SOBRE LA VOCACIÓN RELIGIOSA



Nuestra época es cada vez más secularizada. Atrás quedaron los tiempos que la religión, la Iglesia regulaba la vida cotidiana según las fiestas de guardar, a pesar que todavía quedan hitos que se siguen para toda la población. Una parte minoritaria se declara practicante, de misa semanal o diaria, aunque fuese educado en el ámbito familiar o escolar en el catolicismo, la religión mayoritaria en nuestro país. Eso ha provocado la falta de jóvenes que quieran ser sacerdotes o monjas, y más de clausura, entregadas por completo a la oración. El caso de una chica joven que decide apartarse del mundo en un convento, nos lo cuenta la película, LOS DOMINGOS, escrita y dirigida por Alauda Ruiz de Azúa, por la que ganó la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián. Las circunstancias le son propicias al estudiar en un colegio religioso y cantar en el coro, donde se siente integrada y partícipe de todas las actividades espirituales. Tiene 17 años y está a punto de prepararse la prueba para entrar en la universidad.






Ainara, la joven protagonista, se encuentra en el mayor dilema de su vida, qué decidir para su futuro. Ella elige convertirse en monja de clausura. Antes tiene que convivir unos días en el convento sola a pesar de la excursión reciente con sus compañeras del colegio. La decisión provoca un debate intenso en la familia, en su entorno personal. Su padre respeta la decisión, pues ya tiene los años suficientes para estar segura de sus sentimientos. Sin embargo, es una postura interesada. Está viudo, hace mucho que murió su mujer. Tiene tres hijas, y una nueva novia con la que lleva su negocio de hostelería, para lo que se ha endeudado. Maite, la tía, es el principal contrapunto. No es creyente y piensa que es mejor primero conocer otras opciones e ir a la universidad, además, parece estar condicionada por las circunstancias de su educación religiosa y sin una madre que la guie. Tiene un chico del coro que la pretende, y un día, los encuentran besándose en la habitación.






El padre y la tía, las personas con las que convive, tienen dudas sobre su decisión y sobre sus creencias. Para ello, antes de dejarla pasar unos días en el convento para convivir con las monjas, hablan con la abadesa, que les informa de sus normas y de su opinión favorable hacia la joven. La muerte de la abuela, quien no quería apartarse de su nieta, inclina, sin ninguna duda a Ainara a convertirse en una monja de clausura, más ahora, que el padre se ha quedado sin recursos, y tienen que deshacer la casa donde vivían.
Ainara, por fin, consigue entregarse al amor de Dios, a una existencia espiritual completa, protegida siempre por la medalla que le dio su madre de la Virgen, mientras Maite, su tía, se opone decidida por ser un claro error por la educación recibida, que la impide desarrollarse, ser de una forma mas verdadera, mejor integrada en el mundo.

FAMILIAS SINGULARES


 

El paso del tiempo afecta a las relaciones familiares. Padres e hijos convivieron juntos una parte de sus vidas, sobre todo, durante su niñez. Luego cada uno siguió caminos diferentes, según sus profesiones o sus parejas. La brecha generacional, y las costumbres propias de cada época, se hace más profunda con el transcurrir de los años, hasta el punto, que el reencuentro se espacia cada vez más. Surge en ese periodo una distancia cada vez más amplia, una incomprensión de lo que fue y es cada uno. Nos lo cuenta la película, FATHER MOTHER SISTER BROTHER, escrita y dirigida por Jim Jarmusch mediante tres historias de encuentros familiares en tres países diferentes: EEUU, Irlanda y Francia. Una en una casa de campo frente a un lago; otra, en Dublín, y la tercera en París. El cuidado de las imágenes, los diálogos precisos en un estilo sobrio pero profundo, la hicieron merecedor del León  de Oro en el Festival de Venecia.



La película se inicia con el viaje en coche de un hombre y una mujer que van a visitar a su padre que vive en una casa de campo en un paisaje idílico. Los dos nos dan una idea de como es su progenitor: una persona desordenada que malvive lleno de deudas; sin oficio conocido, ni poseedor de una pensión. La hija hace tiempo que dejó de ayudarle económicamente, siendo el hijo quien está más pendiente de él, cubriendo sus necesidades económicas. Hace varios años que no se reunían juntos. Todos recuerdan la muerte de la madre, que persiste, en su memoria. Emily, la hija tiene a su vez dos hijas adolescentes; y Jeff, tiene una buena posición profesional. El interior de la casa se encuentra desordenada con libros y objetos amontonados, además de muebles más propios de otra época. Una vieja camioneta está aparcada en la puerta. La visita es breve, y tras brindar con agua y té, se despiden, pero todo no es más que apariencia. El padre es una persona culta y ordenada, que nada más irse sus hijos, llama a su nueva pareja para comer fuera ahora que su hijo le ha dado dinero.



Una madre, escritora de prestigio, se reúne con sus dos hijas una vez al año para tomar el té y merendar con pasteles. En esta ocasión, a la hija mayor se le avería el coche de camino, lo que le hará llegar tarde, pero no será más que momentáneamente. A la pequeña, la lleva su novia, a quien advierte de que haga una parada para pasar al asiento de atrás para parecer que es una conductora de Uber. Las dos hijas son muy diferentes: una más tradicional, con un buen puesto de trabajo en la administración de la ciudad; la otra, más ruda, dedicada al comercio online de ropa vintage. La merienda da para poco, unas breves preguntas de cómo les va a cada una. Queda claro que Lilith miente a su madre en cuanto a su situación económica como afectiva, mientras que Timothea, es más sincera. En la última historia dos hermanos mellizos se encuentran en París. Visitarán por última vez el piso de sus padres que han fallecido por última vez en un accidente de aviación en las islas Azores. 



Los dos hermanos recuerdan a sus padres como poco convencionales, sin llegar a conocerles en profundidad. Tuvieron una niñez feliz junto a ellos en el piso de París, luego sus trayectorias se apartaron. Billy, el hermano, se ha encargado de vaciarlo y trasladar los objetos a un trastero. Ha seleccionado un conjunto de ellos para enseñárselos a su hermana Skye. Le muestra fotografías cuando eran niños, de sus padres, sus carnets de identidad, de diversos lugares, su certificado de matrimonio, al parecer falso, sus partidas de nacimiento que los hace nacidos en Nueva York; unas gafas de sol de la madre, un reloj Rolex del padre, que se reparten. Las tres historias tienen en común algunos gestos y objetos: la visualización de patinadores sobre tabla; brindar con agua; y el famoso reloj de la marca suiza. Unas historias que acaban como empezaron, sobre unas relaciones distantes entre padres, madres e hijos e hijas, ahora convertidos en desconocidos, en un mundo frágil y cambiante.

POESÍA DE LA PINTURA


 

Desde antiguo se ha dicho que la poesía es la pintura que habla, y la pintura poesía muda. Ambas disciplinas artísticas buscan expresar la belleza de la naturaleza. Una belleza que se encuentra en los paisajes o en las acciones humanas influenciadas por la felicidad que proporciona el amor. Además los sucesos de los hombres vienen condicionados por el azar o por la fuerza de las circunstancias que determinan sus acciones, motivadas, tal vez, por la divinidad. De ello trata la película, AMOR EN CUATRO LETRAS, dirigida por Polly Steele, basada en la novela de Niall Williams, en la que la vida de sus protagonistas transcurre paralela, relativamente cerca, para cruzarse en un momento esencial, al mostrar que era el destino ideal, el deseo más esperado, a pesar de los avatares del mismo.



La película parte de dos historias paralelas ambientadas en la Irlanda de los años setenta. Una en Dublín donde vive Williams, un funcionario aburrido de su trabajo, que un día decide por iluminación divina, dedicarse a la pintura. Para ello, abandona a su hijo y a su mujer. Otra, la de una familia que vive en una isla del oeste, cuyo progenitor es maestro y a la vez poeta, acompañado de un hijo varón y una chica, Isabel. Según el destino, Williams se trasladará a pintar las costas del oeste; mientras, Isabel, tras el accidente que paraliza a su hermano, es enviada a un colegio de monjas interna. Con el tiempo, el primero regresará a la capital, pues su mujer ha enloquecido y se encuentra mal de salud; la segunda, encontrará el amor en un joven que le gusta la música y trabaja con su madre en una tienda de ropa, con quien se casará. 



Williams, una vez fallecida su mujer, vuelve a la costa oeste, le sigue, sin saberlo, su hijo Nicholas. Descubre a su padre vagabundo, sin rumbo, cerca del mar. Un accidente hace que las pinturas que portaban sean destruidas, salvo una. Entonces, regresan a Dublín, donde Williams, prende fuego a su casa con él dentro, mientras Nicholas estaba estudiando. Un compañero de trabajo del padre, le acoge en su casa. Tiempo atrás había comprado la pintura que se había salvado para ayudarle económicamente. Una pintura que se convirtió en el premio en un concurso de poesía en la costa oeste. Nicholas, interesado por ella, parte hacia ese lugar, y en concreto, una isla, frente a ella. Allí descubre, que quien ganó el concurso era Muiris Gore, el maestro, que la tenía en su casa. Pero lo más importante, es que le acogen en su casa, donde termina enamorándose de Isabel, en ese momento casada, que viene a ver a su hermano, paralizado y sin habla.




Nicholas terminará quedándose en el hogar de los Gore, porque su llegada coincide con la recuperación del hermano de Isabel, que como el resto de su familia, le ven como la causa determinada por el destino de la felicidad recobrada de la familia. Sin embargo, su propia felicidad consiste en amar a Isabel, que vive a distancia en tierra firme junto a su marido. Para ello, decidirá comunicarle su amor a través de varias cartas. Las primeras bloqueadas por la madre, que no quiere que su hija rompa su matrimonio a pesar de no ser adecuado. Luego, apoyadas, en un final poético donde toda la historia logra sentido, representado por aquella pintura, que hizo un largo viaje a donde fue creada.


FÁBULA DE LA ASISTENTA


 

Cada vez más personas mayores requieren ayuda en nuestras sociedades envejecidas. Viven solos en sus lugares de residencia rodeados de sus recuerdos. Apenas les visitan sus familiares, y son las asistentas, las únicas que les resuelve sus necesidades de cada día. No sólo las referidas a la limpieza o la alimentación, sino también, las afectivas en la mayoría de los casos. Solamente un pequeño intercambio de palabras, o ser el respaldo a quien recurrir en un momento de temor, pude ser suficiente para crear un lazo duradero. De todas las maneras pueden surgir problemas en esa relación especial, motivados por las necesidades económicas, como le sucede a la protagonista de la película, MI QUERIDA LADRONA, dirigida por Robert Guediguian, que para pagar los estudios de piano de su nieto, les roba a sus mayores pequeñas cantidades de dinero sin que éstos se den cuenta, mientras viven encantados por su dedicación y esfuerzo diario.



María, la protagonista, se ocupa de tres grupos de mayores: de una señora que vive sola con su pequeño perro; de una pareja de ancianos que cada día visitan el lugar donde la mujer se despidió del amor de su vida durante la guerra mundial; y sobre todo, del señor Moreau, viudo y en silla de ruedas, cuyo único hijo apenas le habla, solamente interesado en que venda su casa a la que tiene derecho. A todos les roba distintas cantidades, especialmente al último, a quien ha cargado el alquiler del piano que utiliza su nieto para prepararse para un concurso, que proyectaría su carrera como intérprete. También, una docena de ostras cuando le compra pescado y se lo prepara según sus indicaciones. Ella no puede afrontar estos gastos pues su marido está lleno de deudas por su afición al juego, y su hija, se mantiene del sueldo de camionero de su yerno. Además, hace tiempo que compraron una casa con piscina, que apenas pueden mantener.



Esta circunstancia se descubre cuando Laurent, el hijo del señor Moreau, descubre los gastos extraordinarios de su padre, y María necesita más dinero para pagar un profesor particular de piano para su nieto. La situación se complica cuando Jennifer, la hija de María se entera de los robos de su madre, y decide devolver el dinero, pero cae enamorada de Laurent, que decide no denunciar las sustracciones. Será su pareja despechada quien lo haga. Entonces, María es despedida y apartada de los mayores a quien cuidaba. Será el señor Moreau, enterado de todo, quien vaya a la comisaría de policía y les informe que no fue un robo, que él firmó los cheques, y no María. Además, recitando un poema de Víctor Hugo, les diga que prima la solidaridad y la ayuda a los necesitados sobre cualquier consideración. Al final, las aguas vuelven a la calma, María seguirá a su servicio, porque, lo mismo que a los mayores les sustrajo pequeñas cantidades, les daba amor con delicadeza y comprensión con bondad, superior a los comportamientos malvados de muchos.

TODO POR LA FAMA


 

Nacer en un barrio humilde de clase trabajadora y en un entorno familiar difícil, son lastres para tener un futuro digno o, incluso, alcanzar la fama y la riqueza. Muchos jóvenes en la actualidad han encontrado en las redes sociales y en la telerrealidad, la manera de conseguir un dinero rápido, imposible de alcanzar mediante un trabajo precario y una formación académica. Convertirse en influencer de Instagram o de Tik Tok, proporciona los suficientes ingresos para vivir a todo lujo. Para ello, debes tener un número muy elevado de seguidores, que puedes alcanzar, si encima participas en un reality show, que te proporciona un nombre en este mundo consumista de relaciones humanas. La protagonista de la película, DIAMANTE EN BRUTO, escrita y dirigida por Agathe Riedinger, quiere dejar de vivir marginada, robando en grandes superficies para pagarse las cirugías de su cuerpo, mediante la participación en un programa de telerrealidad.



Liane, la joven protagonista, estuvo en un hogar de acogida, y ahora vive con su hermana pequeña y con su madre con la que se lleva mal, pues no acepta su manera de ser, de mostrarse a los demás, irascible, atrevida, obsesionada por su cuerpo, que pretende ser objeto de todas las miradas y los deseos masculinos. Tiene un perfil en Instagram que alimenta con fotografías y vídeos, que le ha reportado cincuenta mil seguidores, y constantes interacciones de todo tipo, unas de alabanza, y otras de rechazo. Sueña con ser una de las elegidas para participar en el programa, La isla de los milagros. Un deseo que resulta satisfecho cuando un día recibe un mensaje para participar en el casting de selección. Ha sido un camino difícil, pues ha tenido que robar para pagarse la cirugía de los pechos y comprar ropa acorde con sus gustos. Gran parte del tiempo lo dedica a cuidarse la piel y piensa, con el tiempo, hacerse más cirugías para destacar su femineidad.



Para Liane, poseer un cuerpo exuberante es la manera de ser tenida en cuenta, de recibir una mirada en medio de la falta de recursos de un barrio obrero. Ella ha decidido esta forma de actuar, a pesar de recibir mensajes positivos como otros de rechazo. Tiene un joven que pretende emparejarse con ella, y vivir en una casa que está construyendo. Los dos se conocieron en el hogar de acogida, pero Liane no quiere depender de un chico que se dedica a reparar motos. Por sus objetivos distintos a su entorno, llega a reñir con su grupo de amigas, alguna madres trabajadoras. Al final, la fortuna está de su parte al ser admitida en el programa de televisión. En la última secuencia se la ve mirando por la ventana del avión que la lleva muy alto a subir en el escalafón social y alcanzar, con tesón y coraje, la fama.

EL ORIGEN DE LA DESIGUALDAD


 

Los seres humanos no nacen iguales. Unos provienen de familias acomodadas o sin necesidades económicas; entornos donde poder labrarse un futuro, y otros, sin el bienestar imprescindible para desarrollar una vida óptima. La desigualdad, por tanto, de los seres humanos se encuentra en el acceso y disfrute de los suficientes recursos materiales. Las familias actúan, según propias condiciones como grupos sociales que protegen a sus miembros, y les ayudan a tener los recursos imprescindibles para desarrollarse y ser felices. Las Estados democráticos, que redistribuyen la riqueza entre sus ciudadanos, tratan de soslayar esa desigualdad de nacimiento, para que todos tengan las mismas oportunidades. La película, BREVE HISTORIA DE UNA FAMILIA, escrita y dirigida por Lin Jianjie, cuenta el episodio de una familia acomodada que acoge al amigo de su hijo, que por diversas circunstancias, se queda huérfano, tras convivir con un padre maltratador.



Wei y Shuo van al mismo colegio. Al primero no le gustan los estudios, y sus padres siempre le están reprendiendo por estar metido en los videojuegos o enganchado al móvil. Shuo, en cambio, es muy buen estudiante, gran lector de libros, que saca notas brillantes. Un día recibe un balonazo mientras estaba colgado de una barra haciendo ejercicio. Cae y se golpea una pierna. Le socorre, entonces, Wei, además de invitarle a su casa para cenar. Los padres le reciben con amabilidad por ser amigo de su hijo, y descubren un chico tímido, rodeado de un entorno hostil. También averiguan que es muy aplicado a diferencia de su hijo, y que su padre no le trata bien por estar enganchado a la bebida. Además, de pequeño perdió a su madre. Shuo cada vez pasará más tiempo con la familia de Wei mientras se gana su confianza. Un día le descubren los golpes que le ha infringido su padre. En otra ocasión, éste muere tras una borrachera.



Los padres de Wei admiran a Shuo, mientras su hijo les decepciona por su mayor interés por el deporte y el ocio, que por los estudios. Esta admiración y aprecio les llevará a adoptarle, e incluso, a financiarle una prestigiosa universidad de EEUU a la que pensaban enviar a su hijo de sangre poco preparado. Pero este cambio de parecer de su padres, dejarle hacer según sus gustos, y favorecer a Shuo, como hijo predilecto, le afecta negativamente a Wei, que le lleva a intentar suicidarse, tras ver como pasa de ser un hijo único, que sabe chantajear a sus padres por su condición, a ser relegado de sus favores principales. Un hijo único provocado, pues su madre fue obligada a abortar, siguiendo, en su momento la política demográfica del gobierno. Al final, el deseo de tener un segundo hijo, a Shuo, aunque sea adoptado, se verá, por tanto, frustrado.

LA HUIDA DEL MAL


 

Podría pensarse que el destino humano se debate entre el bien y el mal, entre la violencia y la convivencia pacífica. La primera nos destruye, la segunda nos engrandece, nos hace vivir sin sobresaltos. Desde este punto, cabe el progreso profesional y la felicidad familiar. Una sociedad avanzada se construye con pequeñas semillas que han logrado prosperar a partir de una serie valores y derechos fundamentales. Sin embargo, puede suceder, que surja el odio entre sus integrantes, que crezca la intolerancia hacia el otro, y este elemento disruptivo, provoque un reajuste de los demás para poder sobrevivir, o incluso, rehacer su vida personal. Es lo que le sucede al personaje principal de la película, LA BUENA SUERTE, escrita y dirigida por Gracia Querejeta, basada en la novela homónima de Rosa Montero. que tiene que huir de un hijo violento, perturbado desde niño, que persigue la policía después de haber quemado a un grupo de personas sin hogar, y que le exige dinero, para mantener sus fechorías.



Pablo, el protagonista, arquitecto de prestigio, decide bajarse en un apeadero perdido, mientras viajaba a Bilbao para una conferencia. Quiere apartarse de su actividad normal por un tiempo mientras se protege de su hijo, asociado con un grupo de criminales, que busca la policía. Vivía de forma acomodada en Madrid y llevaba una serie de proyectos en un estudio. En este pueblo apartado de La Rioja, decide hacer un paréntesis en su vida. Para ello compra un apartamento en el segundo piso de un edificio que estaba a la venta. Pronto conoce a sus vecinos, una mujer de origen rumano, que trabaja en un supermercado, y un señor mayor enfermo al que cuida. Son los que le echarán una mano. Raluca, que así se llama la vecina, le limpiará el piso, e incluso le buscará un trabajo de reponedor en el supermercado.



Sin embargo, todo se tuerce cuando la banda de su hijo le localiza y trata de sacarle una cantidad elevada de dinero. Gracias a un grupo de policía que le vigilaba, esperando que el hijo y sus compinches le extorsionasen, para capturarles, logra salir indemne de la amenaza que hacía peligrar su vida. A pesar de todas estas dificultades, Pablo ve que ésta toma un nuevo rumbo bajo el signo de la fortuna, pues ha conocido a Raluca, que está perdidamente enamorada de él, y a quien ha tenido que contar la verdad de su situación. Juntos, de esta manera, regresan a la capital, llenos de ilusión y esperanza.

EL OCASO DE UNA BAILARINA


 

La jubilación de cualquier profesión está relacionada con una determinada edad. Si las competencias vienen dadas por la actitud física, ese momento llega antes, que otras en las que prima sus competencias intelectuales. No es lo mismo un deportista de élite, un atleta o futbolista, que un magistrado, profesor o médico, aunque el componente psicofísico es evidente. También influye el paso del tiempo. No es lo mismo una sociedad y los intereses de la población hoy que hace más de treinta años. La persona se mantiene según pasan los años, pero estos efectúan cambios constantes en la realidad y las circunstancias donde se desarrolla una profesión. Es lo que le sucede a la protagonista de la película, THE LAST SHOWGIRL, dirigida por Gia Coppola, que el espectáculo que protagoniza en Las Vegas desde hace más de tres décadas va a ser cerrado por falta de público. Un espectáculo concebido para los gustos del público de finales del siglo XX.



La actriz Pamela Anderson da vida a una experimentada bailarina erótica, Shelly, que ve cómo su vida va a cambiar radicalmente tras la noticia del cierre del espectáculo de la que es la vedette principal. En ese corto periodo de tiempo hace un repaso de su vida junto a otras bailarinas, unas jóvenes y otras jubiladas, que también deben buscarse una alternativa. De hecho la película comienza con la audición a la que asiste para buscarse un nuevo espectáculo, que al final de la película se descubre que es rechazada por su edad, por no requerirse unas actitudes, de ser joven y sexy, de las que hoy carece. La espera, en cambio, a sus cincuenta y siete años, un empleo de camarera o cajera de supermercado. Sin embargo, ella logra reconciliarse con su hija, hoy universitaria, que tuvo de dar en adopción porque no podía cuidarla. Además, se sabe que la tuvo tras una aventura con el director del espectáculo, que nunca se interesó por ella.



Shelly ha vivido durante tres décadas para su espectáculo de Las Vegas. Era lo que deseaba y en lo que se sentía realizada. Ha sido una estrella durante esos años, y eso no lo cambió por nada, ni siquiera por su hija. Hoy llega la retirada impuesta por los empresarios, que ven que ya no interesa al público ver un elenco de mujeres exhibiendo su cuerpo y atrevidos trajes, en medio de luces sugerentes. Quieren espectáculos atrevidos de variedades, próximos al circo. A pesar de su edad, puede compartir trabajo con las más jóvenes, sin desmerecer de atractivo físico. Pero los procesos de jubilación tienen una parte difícil en los que se recuerda los mejores momentos y se es consciente que lo vivido no se volverá a repetir. Se piensa que has seguido ejerciendo una profesión, cuando tu cuerpo y el mundo han cambiado de forma irreversible. Los procesos humanos que se discuten en estos periodos de cambio se muestran sin parangón en la presente película por la que recibió el merecido Premio Especial del Jurado del Festival de San Sebastián.

DESEOS DE LIBERTAD


 

Mumbai es la ciudad de las ilusiones en la India. Numerosa población llega a ella en busca de trabajo desde las zonas rurales. Allí se pueden cumplir sus deseos y llevar una vida digna lejos de la pobreza. La ciudad, además, cambia constantemente. Los viejos edificios industriales y residenciales son sustituidos por nuevas construcciones al dictado de la especulación inmobiliaria. Los trabajadores se desplazan a diario desde la periferia al centro para trabajar largas jornadas. Su vida se realiza, por tanto, por la noche, una vez acabadas las obligaciones diarias. Este es el contexto de la película, LA LUZ QUE IMAGINAMOS, escrita y dirigida por Payal Kapadia, que cuenta la situación personal de tres mujeres que trabajan en un hospital de Mumbai, una como cocinera, y dos como enfermeras. Estas últimas comparten un pequeño apartamento, mientras la primera, vive en una casa antigua, que está al borde del desahucio pues van a derribar su edificio.



El trabajo en el hospital es intenso con relación a los pacientes. Prabha es una enfermera experimentada. Está casada, pero hace años que no habla con su marido que trabaja en Alemania. Fue un matrimonio concertado por sus padres con un desconocido. Recientemente, ha recibido desde el extranjero, una máquina para cocinar. Cree que es un regalo de éste. Sus relaciones personales son prácticamente nulas, limitadas por ello. Un médico la pretende, y tiene que renunciar a él por esta circunstancia. Su compañera de piso, Anu, por otra parte, ha conocido a un joven musulmán. Se ven preferentemente en la calle, en los parques. Llevan su relación en secreto porque no está aprobada por sus familias de diferentes y opuestas costumbres. Prabha quiere ayudar a Parvaty para que no pierda su vivienda. Contacta con un abogado, pero sus planes fracasan porque no tiene ningún documento que acredite que lleva viviendo allí muchos años frente a la inmobiliaria.



Un día, Parvaty decide dejar el trabajo en el hospital, y volver a su pueblo natal en la costa, pues allí tiene una casa. Además, le ayudarán en su traslado sus amigas Prabha y Anu, que pasarán unos días junto a ella. Frente al mar, las tres revivirán su necesidades y deseos de independencia y libertad. Una en su entorno tradicional de pescadores; otra, ejerciendo de manera altruista su oficio de enfermera, cuando tiene que ayudar a un hombre rescatado del agua; y otra, con su novio, que le había seguido hasta esos bellos parajes. Este argumento, sobre la existencia cotidiana de tres mujeres, que desarrollan su individualidad, en una sociedad regida por las tradiciones y el beneficio económico, así como, su originalidad formal, hizo merecer a la película del Gran Premio del Jurado en el pasado Festival de Cannes.

ENTRE LA REALIDAD Y LA APARIENCIA


 

A veces, se producen sucesos accidentales producto del azar, de la causalidad de las cosas no intencionadas. Pueden ser incluso demasiado relacionados y numerosos para que no haya premeditación. Ante esas circunstancias, el ser humano tiende a la conservación, a no considerarlas excesivas, que igualmente tendrían consecuencias indeseadas. Tendemos a pensar que son productos del error, a su vez, de la falta de conocimiento fruto de la edad. En otras ocasiones, hechos ocasionados por el estado emocional sin que hubiese una intención maligna. La sospecha, de todas las maneras, puede quedar como una opción plausible. Los personajes de la película, CUANDO CAE EL OTOÑO, escrita y dirigida por François Ozon, se ven envueltos en una serie de sucesos ambiguos, aparentemente azarosos, pero que levantan la sospecha de ser intencionados, y en cierto modo, criminales.



Un pueblo cercano a París. Dos mujeres mayores amigas con un pasado inconfesable. Una tiene un hijo en prisión que visita regularmente. Otra, la protagonista, una hija con un nieto, que pasa malos tiempos pues está a punto de divorciarse. No tiene muchos recursos y se lleva mal con su madre tras conocer su pasado. Le van a visitar por las vacaciones escolares del nieto. Michelle, la abuela, les tiene preparado un plato de setas recién recolectadas en los bosques de alrededor. Por despiste o mala intención, la hija, que es la única que come las setas cae enferma medio envenenada. Desde ese momento, corta todo el contacto con su madre, que echa de menos a su nieto. Mientras tanto, Vincent, el hijo de Marie-Claude, su amiga, sale de prisión. Michelle le contrata para ayudarle a rehacer su vida, que observa como ésta sufre por la distancia puesta por su hija. Un día, Vincent, la visita en París para que se vuelva a llevar bien con su madre. Pero acto seguido, cae desde el balcón, y muere.



La policía investiga el suceso. En principio parece un suicidio, pues no hay pruebas de lo contrario. Más adelante, descubrirán las imágenes de las cámaras de seguridad, y verán a un hombre que entra en el portal de su casa con la cabeza cubierta. Era Vincent, el hijo de Marie-Claude, pero el único testigo, el nieto de Michelle, que salía en ese momento del edificio, no le reconoce, o no quiere delatarle, pues ahora lleva una vida feliz con su abuela en el pueblo, y tiene a Vincent como un amigo, que ha montado un bar con la ayuda financiera de aquella. Años después, Lucas, el nieto, estudia en la universidad de París. Regresa un día al pueblo para visitar a su abuela ya mayor, que le regala las llaves de su casa para cuando muera. El pasado queda lejos. Todos han rehecho su vida de una manera u otra. Influyeron los sucesos del pasado y cómo acabaron, según la intervención, los sentimientos y el carácter de cada uno de ellos.

EL INFIERNO DEL ACOSO


 

La sociedad tenía normalizada hasta cierto punto munchas conductas de violencia, acoso y abuso sexual. Unas mujeres pioneras fueron quienes con sus denuncias obligaron a ser conscientes de estos hechos tan dañinos. La historia real de una de ellas, la refleja la película, SOY NEVENKA, dirigida y escrita por Icíar Bollaín en colaboración con Isa Campo. Cuenta el caso de la concejal del Partido Popular en Ponferrada que sufrió acoso sexual por parte del alcalde Ismael Álvarez, por el que fue condenado y tuvo que renunciar a todos sus cargos. Se convertiría en el primer político condenado por este tema en España. La protagonista se tuvo que sobreponer a su propio partido y a la población de la ciudad en su contra. No se calló ante una situación injusta y violenta de abuso de poder contra ella que la llegó a ningunear y menospreciar cuando al principio fue elogiada por sus méritos.



Nevenka Fernández vivía en Madrid. Recientemente había terminado un máster y estaba haciendo las prácticas. Era una estudiante brillante de economía con veintiséis años. En una breve estancia en Ponferrada para visitar a sus amigas y a sus padres, empresarios bien relacionados, le presentan al alcalde de la ciudad. Este se fija en ella y le propone formar parte de la lista en las elecciones municipales, siendo elegida. A pesar de su juventud e inexperiencia como política, el regidor le nombra, Concejala de Hacienda y Comercio con dedicación plena y más salario. Al principio se la tiene en consideración, y pronto, el alcalde hace gala de su fama de mujeriego. Ella se resiste, no quiere tener más relación que la profesional y la amistad. Sin embargo, él la seduce hasta convertirla en su novia, cuando su mujer estaba enferma terminal de cáncer. 



En un momento dado, Nevenka le expresa al alcalde que no es adecuada su relación íntima, que ella sólo quiere tener como mucho amistad. En ese momento, éste le empieza a acosar, y en general, la corporación a ningunearla. No le avisan de las reuniones y le obligan a firmar los documentos, sin tener en cuenta sus opiniones. La toman como una incapaz e inútil para ser concejal. La situación entre ellos se deteriora al máximo hasta el punto que presenta su dimisión, aconsejada por sus padres y amigos. Pero Nevenka rectifica cuando el regidor le pide perdón. De todas las maneras, éste no respeta lo que ella quiere, y vuelve al acoso para tener sexo con ella, convertida en su amante. La protagonista, entonces, se refugia en su casa. Tiene miedo de encontrarse con el alcalde. Sus amigas al verla en un estado de ansiedad y pánico, le ayudan a salir de Ponferrada en dirección a Madrid, donde vive un amigo suyo.



En ese momento, decide tomar la decisión de denunciar a alcalde por acoso sexual. Para ello contratará un abogado de la capital, pues las redes clientelares y el apoyo que aquel tiene le impide hacerlo en Ponferrada. Apenas tiene pruebas, pues el acoso se había producido sin testigos, y además, sus compañeros de partido, jamás iban a declarar contra su jefe. Ella se da de baja laboral en el Ayuntamiento con un parte de una médico psiquiatra. Además, habla con la líder de la oposición del PSOE para que no convoquen la comisión de Hacienda y la hagan volver al consistorio. Un tiempo después realiza una rueda de prensa ante los periodistas donde comunica su intención de presentar la denuncia. El escándalo no se hace esperar y todo el mundo se pone en su contra declarándola culpable a ella. 



Nevenka llega al juicio oral sin apenas testigos, frente al poder y la influencia a todos los niveles de Ismael Álvarez en la sociedad, la política, y la judicatura de Castilla y León. Pero su testimonio, el de la verdad de los hechos será suficiente. Incluso, frente al fiscal, que la convierte en acusada, cuando es la víctima del caso. Ella obra por dignidad. Podía haberse callado. Irse sin llamar la atención. La ningunearon cuando estaba siendo acosada. Le llamaron inútil cuando era una profesional brillante. El machismo y el caciquismo en la ciudad de Ponferrada la doblegaron en principio. Ahora exige su reparación por el infierno que casi la destruye por completo. Al final el alcalde fue declarado culpable y tuvo que dimitir. A pesar que fue una condena mínima, la decisión de Nevenka, de hablar y denunciar,  le sirvió de ayuda a sí misma y a otras mujeres en su caso. Una pionera ante una lacra, de tal forma, que lo puso más difícil para que se repitiera.

UN VERANO PARA RECORDAR



 Habitualmente se dice que nada es lo que parece. Puede referirse a las personas como a las cosas. Si son las primeras, interviene lo que se quiere o la capacidad de comunicar las emociones, las inquietudes o los deseos. Todo se podría también complicar en un grupo de personas, cada una establece una relación con los demás de manera individual o con el conjunto. Así, conocer resulta una tarea compleja y depende de donde pongamos el foco de interés y el punto de vista desde el que se parte. Las relaciones personales suponen una cesión en favor de la convivencia. La experiencia resultante es provechosa o frustrante, digna de recordar o traumática, inspiradora o el comienzo de un sentimiento, es lo que le sucede al protagonista de la película, EL CIELO ROJO, escrita y dirigida por Christian Petzold, cuyo periodo de vacaciones en una casa en medio del bosque cercana a la playa para acabar una novela, se convierte en una experiencia fundamental de su vida.



Leon, el protagonista, un joven escritor que ultima su segunda novela, decide trabajar junto a un amigo en la casa que les presta su madre junto al mar Báltico. El entorno respira tranquilidad solamente alterado por los molestos insectos y la lucha contra los incendios. Sin embargo, nada mas llegar, se dan cuenta que van a estar acompañados por Nadja, una joven que vende helados en el puerto  que reside en la casa, y por Devid, el socorrista de la playa. León se siente incómodo desde el primer momento. No puede dormir por los ruidos nocturnos que hacen sus compañeros. Además, su obsesión por el trabajo, le impide disfrutar del tiempo libre en la playa. Felix, su amigo, en cambio, alterna la realización de su portafolio fotográfico, con ocupaciones ocasionales como arreglar el tejado de la casa o hacer la comida.



Leon se siente atraído desde el primer momento por Nadja, que lleva una vida libre e independiente, abierta a los demás. Un día, se encuentran primero en el puerto, luego en el camino de regreso a casa. Hablan más tiempo que de costumbre y Leon le permite que lea el manuscrito de su nueva novela. Su opinión negativa hacia su escrito, hace que se redoble su interés por ella. Un día llegará el editor para revisar la novela. Descubrirá que Nadja no es lo que parece. Es una estudiosa de literatura bien formada y con criterio que entusiasma al editor. Al protagonista le crece el resquemor y la envidia. Mientras tanto la tragedia se caerá sobre el grupo. El incendio abrasa a Felix y a Devid en el bosque. Nadja, entonces, abandonará la casa. Meses después, Leon, visita a su editor, enfermo de cáncer, que alaba su nueva novela, inspirada en su propia experiencia. Un texto lleno de evocación y amor, que trata de la convivencia entre cuatro jóvenes diferentes en una casa a orilla del mar durante un verano caluroso y seco con la amenaza de un fuego incontrolable en la lejanía y la pasión desbordada de la juventud.

EL PASADO REINTERPRETADO


 

En muchas ocasiones salen a la la luz casos de hombres que a través de las redes sociales se aprovechan de menores para obtener fotos, o incluso mantener encuentros con ellos. Responden a un comportamiento criminal, una perversión que daña a sus víctimas. En otros casos, utilizan su posición de superioridad por ser profesores o religiosos, para tenerlos más fácilmente. Lo que es más excepcional que sea una mujer quien tenga una relación con un menor. Es lo que cuenta la película, SECRETOS DE UN ESCÁNDALO, dirigida por Todd Haynes, basándose en un guion de Samy Burch, nominado al Oscar. Gracie, interpretada por Julianne Moore, estaba casada, y con un niño, cuando en el almacén de mascotas donde trabajaba, tuvo una aventura, con un joven de 13 años, que también estaba empleado en la misma. Este amor prohibido le llevó a prisión. Sorprendió a toda la sociedad del momento tal suceso, desde su entorno más cercano hasta el público en general. 



El escándalo no impidió que la relación entre la mujer y su joven compañero prosiguiese en la cárcel. Con el tiempo, llegarían a formar una familia y tendrían tres hijos, dos hijas y un niño, este último gemelo. La película cuenta como una actriz famosa, 23 años después, con el pretexto de estudiar el papel de la protagonista, quiere conocer a Gracie y sus circunstancias. Elizabeth Berry, interpretada por Natalie Portman, tiene la misma edad que tenía entonces tenía ella, y va a conversar con personas vinculadas a los hechos. Le favorece que viven en la misma ciudad del pasado. De esta manera, conocerá al dueño y la tienda de mascotas, y el almacén, el lugar concreto donde sedujo al joven, junto a la puerta de salida; al abogado que le defendió; a su primer hijo con su primer marido; a los hijos gemelos, que se van a graduar para ir a la universidad, y a otra hija que ya está en ella. 



Las conversaciones más importantes son las que realiza con Gracie, que es una persona sencilla y directa, que sufre constantemente porque no ha vuelto a trabajar, salvo su actividad como cocinera de pasteles que vende a los pocos conocidos que se los aceptan. Y sobre todo con el joven seducido, que está muy preocupado por el bienestar de sus hijos, y mantener la rutina de una familia feliz. Cuida con delicadeza a unos gusanos de los que nacen hermosas mariposas. La indagación de la actriz, dejará indiferente a todo el mundo, salvo a Joe, que le hará cuestionarse si fue una relación amorosa como pervivió, o si fue un abuso criminal como fue sancionado por la justicia, pues Elisazbeth ha llegado demasiado lejos en meterse en su papel al mantener una relación íntima con él. Nada cambiará, incluso el descubrimiento de un secreto familiar de Gracia. La última escena pertenece al rodaje ya de la película en el famoso almacén de la tienda de mascotas. La protagonista y el joven están juntos. Ella tiene una serpiente en las manos y le convence que no tenga miedo del animal.

LA HISTORIA DE PRISCILLA


 

A finales de los años cincuenta y comienzos de los sesenta a la vez que se desarrolla la sociedad de consumo y la cultura pop, surgieron una serie de artistas de los nuevos estilos de la canción o de artistas considerados luego un mito por su muerte prematura. La incidencia de los medios de comunicación, la televisión, el cine y la publicidad, reforzaron su imagen una y otra vez a la par que se multiplicaron sus seguidores. Personajes como James Dean, Marilyn Monroe o el mismo Elvis Presley se convirtieron en estrellas, y en auténticos mitos de millones de seguidores. Ellos encarnaban la rebeldía, la belleza femenina o la perfección como cantante. Tras el paso del tiempo ha perdurado su fama como iconos de una época, símbolos de vida intensa, muchas veces al límite, que les provocaría su muerte anticipada. Su lado humano se ha tardado en descubrir pasados muchos años. La película, PRISCILLA, escrita y dirigida por Sofía Coppola, nos abre una ventana a esos aspectos personales de Elvis Presley, y de ella misma como su esposa. Para ello se basa fielmente a sus memorias y en sus consejos durante el rodaje.



Priscilla, la protagonista, aparece como una chica normal en todo momento, situada en un lugar aparte de la fama de su marido. Siempre dentro del espacio personal e íntimo del cantante. El artista quiso preservarla de su forma de vida vinculada a la canción o al cine. En cierto modo porque no era positivo según su manager, por las numerosas fans. La pareja se conoció en Alemania mientras el cantante pasaba un tiempo en el ejército. Ella tenía sólo catorce años, y el cantante se quedó prendida de ella. Los dos tuvieron que saltar las reticencias de sus padres, que se preocupaban de su bienestar para terminar sus estudios. Elvis hizo todo lo que pudo para pasar el mayor tiempo juntos. La trajo a EEUU, hasta tal punto que su padre se convirtió en su tutor para que se graduase a los diecisiete años. Por aquellos años, después de las giras, permanecían mucho tiempo en el dormitorio, sin llegar a consumar su unión. El cantante decía que era pronto, que llegaría el momento también de casarse.




Esta circunstancia provocó numerosos celos en Priscilla, que veía a su amado en las revistas con otras mujeres, entre ellas, Nancy Sinatra. De todas formas era la manera de proceder de Elvis Presley. Considerar a su mujer de una manera distinta a otras con las que podía ser infiel, desfogarse sexualmente. En un momento dado, se llegaron a casar, y pronto tuvieron una hija. La protagonista, en general, no participó en ningún momento en la actividad de su marido, incluso cuando éste le pidió en alguna ocasión consejo para elegir las canciones a interpretar. Ella le respondía que no sabía, lo que le supuso en una ocasión que le lanzase una silla. La relación entre ambos se centró en un ámbito privado con altibajos producido por las largas giras por EEUU del cantante. Sin embargo llegó el momento que ella se fue haciendo más independiente de él. Pasó largas temporadas fuera de Graceland con su hija y las amigas. Influyó la dependencia de Elvis de los contratos leoninos que firmó su famoso manager el Coronel Tom Parker, sobre todo el que le vinculaba con Las Vegas.



Priscilla y Elvis Presley se fueron alejando mutuamente. El cantante prisionero de su fama y su trabajo, además del consumo de drogas que le mantenían en pie. Pastillas para dormir y para despertarse. Llegó, entonces, el día en el que ella decidió separarse. La última escena es la de ella yéndose en coche de Graceland, entre tristeza y alivio con las fans y los periodistas siempre en la puerta. Atrás quedaba una relación que le cambió definitivamente su vida. Por otra parte, las interpretaciones son comedidas, especialmente, la de Priscilla, muy humana y sencilla, enfrente la del Rey del Rock, como estrella, que a la vez que da órdenes, se muestra dependiente de su padre y de su mánager, teniendo que hacer cosas que no quiere. Todo el conjunto se completa con una banda sonora de música de la época, sin aparecer las más esperadas, las de Elvis Presley.