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LA FALSIFICACIÓN COMO ARTE


 

En la pintura, en el arte en general, se puede establecer una oposición fundamental entre el original y la copia. El valor del primero tocado con el aura de la mano del maestro y el menor interés del segundo por ser su autor un discípulo o un seguidor de quien ha sido su creador original. En algunas ocasiones se ha dicho que la copia no desmerece el original, en relación a aquellas realizadas por otros maestros relevantes que se han propuesto seguir los desafíos del primero y aprender sus principales virtudes. Otras veces, un alumno aventajado, muy próximo en el tiempo o proceder del mismo taller, nos muestra una obra similar, de igual interés. Por otra parte, cuando no se trata de emular o desarrollar un desafío, sino hacer pasar una obra original por otra, hablamos de falsificación, un caso que lo comprobamos con precisión en el ámbito de los billetes de banco, donde las copias pretenden tener el mismo valor que el original, ser iguales, a pesar de no haber sido realizadas por la entidad emisora, y presentar errores, pero pudiera ser el caso que la falsificación fuera indistinguible, e incluso superar en calidad a los billetes originales. Este hecho nos lo cuenta la película, LA COPIA PERFECTA, dirigida por Jean-Paul Salomé, centrada en la figura del refugiado polaco e ingeniero, Jan Bojarski, que llegó a ser conocido como el Cézanne de la falsificación.



Jan Bojarski huyó de las consecuencias de la guerra mundial a Francia. Durante la contienda trabajó para una organización criminal, falsificando pasaportes. Una vez terminada, pensó dedicarse a patentar inventos, pero su condición de refugiado extranjero, y sin papeles, le impedían ganarse la vida con ellos. La falta de dinero le hizo caer de nuevo en el submundo criminal, cuando la misma banda para la que trabajó, le ofreció dedicarse a falsificar billetes de banco. Sus cualidades técnicas y artísticas le permitieron conseguir copias muy logradas, lo que provocó que las autoridades se diesen cuenta rápidamente del número de falsificaciones en circulación, y comenzase una investigación para descubrir a los causantes. La investigación, al final, tuvo éxito, y la policía sorprendió a la banda en su lugar de reunión, pero no pudo detener al protagonista, ni las placas de impresión de los billetes. En ese momento decidió llevar su actividad en solitario para correr el menor riesgo. Durante 15 años, Bojarski siguió falsificando billetes grandes. En principio, no lo sabía ni su mujer, hasta que ella logró sacarle la confesión de su actividad ilícita, el modo de obtener dinero que les permitía mantener su nivel de vida.



Suzanne, después de descubrirle, le pidió que lo dejara, que ya tenían suficientes recursos para vivir, y que podía trabajar en su vocación de inventor al conseguir los papeles. En paralelo, Mattei, el policía al mando de encontrarle, unía un fracaso tras otro, mientras el banco emisor tenía que cambiar el diseño de los billetes cada dos años para atajar el volumen de falsificaciones. Bojarski, en cambio, continuó año tras año, hasta el punto, que fabricaba el papel, proveniente del utilizado para fumar, y desarrolló la maquinaria de impresión. Cualquier mejora en el dibujo o complejidad en el diseño, lograba imitarla, y superarla. Pero llegó un momento en el que la policía estaba cerca. Había descubierto de donde obtenía el papel y vigilaba los puestos de venta. Sabía que viajaba en tren para blanquear los billetes falsos y obtener el papel. Un día casi le detienen en un bar vigilado. En otra ocasión, Bojarski logra hablar con el propio Mattei, que no se había dado cuenta que era él. De esta manera, la máxima dificultad va a ser el billete de 100 francos con la cara de Napoleón, que él copia con sobresaliente perfección. 



Bojarski, en este punto, piensa en abandonar. Ya tiene un nivel de vida elevado. Han sido millones de francos los que ha puesto en el mercado a lo largo de los años. Sin embargo, un día un antiguo amigo, también refugiado, le pide dinero para satisfacer unas deudas. Tiene que contarle su secreto, y ofrecerle que trabaje para él, encargándose de colocar el dinero, siguiendo el procedimiento, un billete en lugares distintos, sin ser ostentoso. Sin embargo, sus numerosas deudas y desesperación, le obligan a ir a un banco con un fajo de dinero falso para comprar bonos. Avisada la policía, que estaba pendiente de los números de serie, propician su detención, y posterior confesión de quién era el falsificador y dónde residía. Jan Bojarski, sería detenido en su casa, y descubierto su taller oculto. Tras ser condenado, pasaría 13 años en la cárcel, de la que saldría libre para compartir en resto de su vida con la familia a la que tanto había descuidado. Junto a los títulos de crédito de la película, aparecen imágenes reales en blanco y negro del protagonista trabajando en los billetes falsos.

EL SUEÑO DEL DESCUBRIDOR



Hubo un tiempo, a comienzos de la Edad Moderna, que reinos como Portugal y España, se embarcaron en empresas allende de los lejanos océanos, antes no explorados, para conquistar nuevos territorios y aprovechar sus riquezas. A estas potencias europeas, le seguirían otras con los mismos objetivos. Tras el descubrimiento de América, el mundo por conocer, quedaba dividido entre el occidente para Portugal y el oriente, para España. Se pensaban que nuevos retos quedaban por explorar más allá del continente americano, después de atravesar el océano Pacífico. A comienzos del siglo XVI, los portugueses habían circunvalado el continente africano y habían sobrepasado la misma India, lugares remotos poblados por indígenas, que constituían puntos intermedias que conducían a China. En este tiempo se produjo la primera vuelta al mundo, que fue financiada por la corona española, pero que estuvo capitaneada en parte hasta su muerte por el capitán portugués, Fernando de Magallanes. Su historia la cuenta la película, MAGALLANES, escrita y dirigida por Lav Díaz.






Magallanes fue uno de los grandes exploradores portugueses de los primeros tiempos, que siguió las rutas trazadas por Vasco de Gama, para extender los dominios e intereses de su reino a lugares donde no habían llegado europeos. A principios de la segunda década del siglo XVI, lo vemos al servicio del Duque de Alburquerque en las islas de Malasia haciendo frente a la violenta oposición de los nativos, de donde volvería maltrecho a su país. Mientras se recupera en Lisboa, toma conciencia de realizar una expedición hacia esas islas pero siguiendo la ruta occidental. Sin embargo, el rey portugués no acepta el proyecto, como en épocas pasadas lo hiciera con Cristóbal Colón. Ante la frustración y falta de incentivos, Magallanes se dirigió a la Monarquía Hispana, a cuya frente se encontraba Carlos I, que aceptaría y financiaría la exploración a esos lejanos territorios. Para ello nombró al portugués caballero de la orden de Santiago, y le situaría al frente de una expedición, que conjugaba el interés de conquistar y a la vez, establecer las bases para su provecho económico.






 La ruta occidental va a resultar más agotadora y difícil de lo esperado. Eso hace mella en las tripulaciones desde los simples marineros hasta los funcionarios al servicio de la corona. Una vez atravesado el Atlántico, empiezan las primeras disensiones con el mando de Magallanes, que él reprime con mano de hierro. A unos lo ejecuta, a otros los abandona por el camino.  De una flamante flota constituida por más cien hombres, apenas llegan un reducido número a las islas asiáticas, pobladas por indígenas primitivos y azotados por una epidemia de la que morían los más jóvenes. Magallanes en principio logra frenar la enfermedad, pero, pronto, va a intentar dominar a los indígenas, destruyendo los rasgos propios de su religión, en favor del cristianismo. Ante la violencia manifestada por los exploradores, los nativos se rebelan aniquilando a la mayor parte de ellos, entre los cuales se encuentra Magallanes. Termina, así, una historia contada desde la necesidad de supervivencia de los indígenas frente a unos exploradores ciegos por su afán desmesurado de dominación. Una historia contada de forma peculiar, de la que destaca la belleza de la imágenes de la selva y del mar, azotados por tormentas y vientos continuos, en la que sobresale el plano estático, sin apenas movimiento de cámara, que refuerza, por su ritmo lento, el propio del la naturaleza frente al agitado de las acciones humanas.

LA HISTORIA DE OUSMAN


 

El fenómeno de la inmigración africana hacia Europa se ha convertido en un hecho dramático. Numerosos jóvenes en busca de oportunidades, muchas veces fascinados por chicos de su edad que alcanzan la fama en el deporte, inician un viaje hacia un supuesto paraíso lleno de dificultades en la que un grupo destacado, lo que encuentran es la muerte. Las redes sociales y el mundo digital les permiten acercarse con mayor facilidad a sus propósitos. Tratan de escapar de una vida de pobreza y privaciones, de costumbres tribales y falta de educación. Si provienen del África Subsahariana, también de la guerra interminable y la falta de una organización administrativa en sus territorios. Aquello que ven próximo, se encuentra muy lejano, incrementado por la inmensidad del desierto hasta encontrar el puerto de salida hacia Europa, ya sea Libia, Marruecos o Mauritania. Un caso excepcional lo cuenta la película, VIAJE AL PAÍS DE LOS BLANCOS, dirigida por Dani Sancho, sobre el viaje de Ousman Umar, que emprendió siendo un niño de 12 años desde Ghana hasta llegar a la isla de Fuerteventura, cinco años más tarde. Un trayecto donde fue detenido y torturado,  y casi pierde la vida.



La historia de Ousman se divide en tres partes, en la que la primera cuenta sus orígenes en una remota aldea situada en la selva tropical de Ghana. Su madre murió en el parto, y él fue rescatado de las aguas de un río donde iba a ser ahogado para seguir los pasos de su progenitora, si no interviene la voluntad de su padre, chaman de la aldea. Siendo un niño quedó fascinado por los blancos, que de vez en cuando se acercaban a la aldea, y por los aviones que pasaban por el cielo. Era un chico analfabeto, pues la escuela quedaba lejos, pero con muchas actitudes para arreglar y fabricar objetos. Un día propuso a su padre y su tía, marcharse hacia el país de los blancos para aprender, aunque todavía era un niño. Iría acompañado de su amigo Musa. La travesía era larga hasta Libia, pero los traficantes de personas los abandonaron en el desierto, y casi mueren. Luego todo fueron privaciones, palizas, detenciones por ocho países, hasta llegar de mala manera en cayuco a las Islas Canarias. 



En nuestro país, se encontró solo, su amigo pereció en la travesía marítima, teniendo que enfrentarse a las nuevas condiciones de inmigrante sin papeles. Así primero fue internado para recabar información sobre si era menor de edad y su lugar de procedencia. Tras un periodo de internamiento, es llevado a la península, a Barcelona, el lugar al que quería llegar, pues admiraba al famoso equipo de fútbol local. Allí, sin empleo, y sin conocer el idioma, cae en la mendicidad, hasta que pide ayuda a una mujer que pasaba por la calle, que le recomendó ir a la Cruz Roja, donde le ayudan a aprender el idioma y empezar a integrarse, con otros jóvenes en su misma condición. Dejará de vivir en la calle y obtendrá sus primeros recursos del top manta, hasta que es detenido por la policía. Pero la llamada a Montse, la mujer que le había rescatado de las calles, le cambiará la vida, pues para evitar el internamiento de Ousman y su expulsión del país, le adoptará, dándole un techo y una formación de la que carecía.



En la tercera parte, el mismo Ousman Umar, cuenta su historia públicamente, todas las penurias que pasó desde su lugar de origen hasta llegar a Europa, las heridas externas y las internas. traumatizado por un largo viaje que le robó la infancia. Hoy es un activista que gracias a sus padres adoptivos en Barcelona, pudo completar sus estudios, y defender los derechos humanos, la necesidad que los jóvenes sean conscientes de lo que les espera si emprenden un viaje tortuoso como él emprendió, y que es mejor su formación en su país. Para ello fundó una ONG, Nasco Fundation, un organización para crear oportunidades en sus lugares de origen, y evitar la marcha forzada de los jóvenes, que en un gran número perecen por el camino. Solamente en el trayecto por mar hacia las Islas Canarias, más de cinco mil, sin tener datos precisos de los que perecen por el desierto. Ousman llegó a hablar ante la ONU de esta realidad trágica, para que las naciones del mundo fueran conscientes de esta situación injusta y escribió dos libros con su testimonio personal.

COMPROMISO CON EL ARTE


 

Se ha repetido muchas veces que los grandes actores mueren en el escenario. Estamos acostumbrados a verles trabajar hasta edades prolongadas, a diferencia de otras profesiones cuya retirada es más temprana. En ello interviene su capacidad para producir arte, crearlo o interpretarlo a partir de los textos inmortales de la literatura. Es todo un espectáculo escuchar su voz y disfrutar de los gestos con que acompañan sus palabras, que sin su aportación, carecerían de tanto sentido y valor artístico. A ello se une una elegancia natural, un carisma propio, surgido de su experiencia y el reconocimiento del público a través del tiempo. Una de estas intérpretes es la que retrata la película, ELEONORA DUSE, LA DIVINA, escrita y dirigida por Pietro Marcello, que cuenta el regreso de esta diva, tras permanecer doce años alejada de los escenarios por la necesidad de reafirmar su personalidad y sus carencias económicas, en una época de rápidos cambios tras la Primera Guerra Mundial y el surgimiento del Fascismo.



Eleonora Duse, la protagonista, decide volver a los escenarios ya mayor y enferma de tuberculosis, a pesar de la oposición de su hija Enrichetta. Acompañada siempre de su asistente, Desirée, lo primero que hace es reunir su compañía, un grupo de actores dispuestos a compartir su aventura, en una época convulsa de la historia de Italia, cuando los Camisas Negras se imponen violentamente en las calles. Las dificultades son máximas por la crisis económica del momento. Al principio, les va bien, Eleonora vuelve a recibir masivos aplausos en los mejores escenarios, entre ellos, de la misma Sara Bernard, presente entre el público en una ocasión. Sin embargo, sus intereses chocan pronto con los objetivos económicos y artísticos de otros. La colaboración con un amigo escritor le lleva al fracaso y a los abucheos del público. Entonces, decide pedir ayuda al que fuera su amigo, Gabriele D´Annunzio, el famoso poeta y escritor, hoy al servicio del régimen fascista.



De esta manera, no tarda en llegar la llamada de Mussolini, que en un breve encuentro le propone condonar sus deudas y premiarla con una pensión vitalicia. Por su parte, ella sugiere la construcción de un teatro singular que imaginó en sueños. Tiene también en mente llevar a los escenarios una obra de Gabriele D´Annunzio, pero éste le advierte que el Duce, la quiere manipular, ponerla a su servicio para reforzar su poder. Con graves síntomas de su enfermedad, permanece retirada en su palacio de Venecia, pero en un momento dado, decide volver a trabajar, que es su razón de existir, y marcharse a EEUU donde morirá en 1924 aclamada por el público. Al margen de la historia, la película destaca por la forma en la que el director la cuenta, mezclando las imágenes rodadas, donde lleva el protagonismo las palabras de la famosa actriz, con otras de la época, procedentes del archivo, que muestran el viaje del féretro del Soldado Desconocido en tren hasta Roma, que refuerza, la ya de por si, la belleza y elegancia de las imágenes de una época ya desaparecida.

EL HIJO DE SHAKESPEARE


 

Hay escritores convertidos en auténticos genios por su obra literaria. En ella se trata con conocimiento profundo y extenso los temas más importantes de la existencia humana: el amor, la muerte, el paso del tiempo, la traición o los celos. Sabemos de su maestría en el manejo del lenguaje que le permite expresar los matices más recónditos que le sugiere su inventiva. También, nos preguntamos hasta que punto le ha influido su vida cotidiana, la realidad que ha experimentado, lo que nos hace interesarnos por su familia, su mujer o hijos, su lugar de nacimiento, dónde residió y sus ocupaciones habituales, además de la escritura. Tendemos a cuestionarnos, así, en qué medida la ficción, el arte, expresa al público una realidad concreta de su vida, o simplemente le ha influido, y en consecuencia sus extraordinarias dotes creativa lo han plasmado en portentosa escritura. Esta es el contexto de la película, HAMNET, dirigida por Chloé Zhao, basada en la novela homónima de Maggie O´Farrell, que cuenta la vida familiar de William Shakespeare, y cómo la muerte de su hijo varón, le inspira para crear su famosa tragedia, Hamlet.



Parece ser que el nombre de Hamnet en el inglés del siglo XVI, sonaría, y podría escribirse, como muchas palabras de la época que cambiaban alguna letra, de forma parecida a Hamlet. El primero fue el nombre de uno de los hijos mellizos que tuvo Shakespeare, el otro, una niña, la llamó Judith, aunque no los mayores, pues antes fue padre de otra hija a la que puso Suzanne. La historia comienza en Stratford, un pequeño pueblo donde nació Shakespeare en una familia de artesanos. El famoso autor sin ninguna actitud para el oficio de realizar guantes, se ocupaba en lo que mejor se le daba, la escritura, y para ganar dinero, en enseñar latín. Además tenía que pagar las deudas que había contraído su padre. Todo cambia cuando conoce a una joven campesina, Agnes, con fama de bruja, que pasa gran parte del día en el bosque con su halcón, de la que se enamora. A pesar de los obstáculos familiares, por una parte la madrastra de la joven y su hermano, por otra los padres de Shakespeare, se casan. Pronto llegarán los hijos, pero el famoso escritor no ve futuro en el pueblo para desarrollar su talento, y decide, marcharse a Londres.



Shakespeare regresa, sobre todo, en verano con su familia, que pasa largas temporadas sin él. De todas las maneras, les ha prometido que les llevará a vivir con él a Londres. El tiempo transcurre sin cumplir esa promesa, al contrario, compra una casa más grande en Stratford para que se traslade allí su familia. Por esa época se ha convertido en un autor aclamado de teatro y tiene una compañía. Agnes, no está de acuerdo en vivir separados, y un otoño, Judith cae enferma con una elevada fiebre. Parece que va a fallecer, cuando, será su hermano, Hamnet, quien contraiga la infección, y muera. Este hecho somete a la madre, y luego al padre, que regresa precipitadamente, a un gran dolor por la pérdida de su único hijo varón. Un día, Agnes se entera que su marido estrena nueva obra teatral. Le intriga que sea una tragedia, pues creía que iba a se una comedia. Entonces, decide partir a Londres para estar presente en el estreno. Allí descubre, que Hamlet está inspirada en su vida familiar, en el dolor por la pérdida, y en el amor y la muerte. El decorado de un bosque profundo donde entran y marchan los espíritus fantasmales, recuerda al paisaje de Stratford, donde ella hacía volar a su halcón, y lugar mágico de la naturaleza.



Hamlet, el protagonista de su tragedia, donde la muerte se hace más presente que nunca, pronuncia las famosas palabras, Ser o no ser, esa es la cuestión, en la que es mejor enfrentarse a las adversidades para derrotarlas, que sufrirlas para perecer por ellas. Una declaración de esperanza para él mismo y para su mujer abatidos por la pérdida de su hijo. De esta manera, el genial escritor, que vivía en una buhardilla de su teatro en Londres, llega a la cumbre de la literatura desde su dolor personal y de sus allegados, convertido en una belleza indescriptible para los lectores y los espectadores de su época, y de todos los tiempos. A ello contribuye la dirección de Chloé Zhao, la manera cómo lleva la historia a imágenes, sin efectismos, alusivas, centradas en la expresión de los sentimientos, donde combina la naturaleza material y humana con gran sensibilidad.

LA BIOGRAFÍA DE BRUCE SPRINGSTEEN


 

Nos tenemos que preguntar cuál es la fuente de inspiración de los artistas musicales, su motivación, qué les lleva a escribir determinadas letras y sus respectivas músicas. En muchas ocasiones se descubre que sus temas los encuentran en la ficción, otras en su propia vida o en las luchas y reivindicaciones de la sociedad del momento. Por otra parte, la industria discográfica influye de manera decisiva para que el producto sea comercial, tenga el suficiente atractivo para un público mayoritario. Podría suceder que un artista de éxito se mirase especialmente a sí mismo, a su situación psicológica y mental, a sus emociones que miran a la infancia como inspiración para sus temas. Nos lo cuenta la película, SPRINGSTEEN: DELIVER ME FRON NOWHERE, escrita y dirigida por Scot Cooper, basada en el libro de Warren Zanes, sobre un periodo de la vida del cantante norteamericano tras la gira del álbum The River, en la que se retira a su tierra natal para descansar y componer Nebraska, un disco crudo y evocador, de carácter existencial, que rompe con lo que hasta ese momento había compuesto.



El protagonista alquila una casa en un paraje idílico, rodeado de un bosque y frente a un lago. Próxima se encuentra la ciudad que le vio nacer a la que visita periódicamente para tocar invitado en un bar y ver a los amigos. Su intención es componer en la habitación de la misma con una grabadora de cuatro pistas, un micrófono y una guitarra. Le ayuda un conocido para controlar el sonido. Pasa la mayor parte del tiempo solo o viendo la televisión, principalmente películas. Su mente se llenan de recuerdos de la infancia junto a su familia, en la que el padre era aficionado a la bebida, circunstancia que provocaba frecuentes discusiones y maltratos. Recuerda, que a veces, le enseñaba a boxear, una escusa para darle un golpe; en otra ocasión, yendo al colegio, le subió en su camioneta para llevarlo al cine, o a jugar junto a una mansión en medio de los maizales secos. Springteen quiere volver a la realidad, a la verdad de sí mismo, mientras está cerca de lo que fue su entorno.



El resultado son canciones que surgen de sus recuerdos de la infancia, de sucesos violentos del pasado, también del presente, de su relación con una joven, madre de una niña, aficionada a su música; de sus visitas a Atlantic City, de los días felices juntos. Unas canciones cuyo estilo más bien folk, sorprenden a su manager y a su discográfica. Entre ellas hay otras, producto de su propia fama, como Born In The USA, fruto de un guion para una película con Al Pacino, que no rodará. De todas las formas, la discográfica acepta publicar el álbum Nebraska tal como lo concibió Springsteen en su casa del bosque, sin ningún arreglo que lo mejore, con un cierto eco, relacionado con su espíritu evocador. Sin duda un signo de una crisis de decisión, de a dónde dirigir su carrera, si directamente al éxito, o subrayando un punto de inflexión para mirar a su propio interior. A sus treinta años todavía se preocupa de sus padres a los que mantiene económicamente. El empeoramiento de su salud, hace que se vaya a vivir a Los Ángeles. Allí tendrá que tratarse una fuerte depresión, pero tras diez meses, volverá a llenar estadios con su música. Habrá puesto rumbo al éxito mundial.

CERVANTES EN ARGEL


 

Miguel de Cervantes se encuentra en el culmen de la historia de la literatura universal. El Quijote se considera como la primera novela moderna que alcanzó la fama desde el momento de su publicación muy a comienzos del siglo XVII. Sin embargo, del autor, madrileño de nacimiento, apenas se conocen referencias a su vida personal, muchas de ellas perdidas en los archivos. Podemos aproximarnos a través de su obra, desde el portentoso señor de La Mancha, que no sólo cuenta sus aventuras, sino introduce otras nuevas de todo tipo, que son reflejo de la sociedad y mentalidades de un época en los reinos hispanos. Además, son prueba, de su capacidad de fabular, de contar historias. La película, EL CAUTIVO, escrita y dirigida por Alejandro Amenábar, nos habla del Cervantes íntimo durante su cautiverio en Argel entre 1575 y 1580, y de su talento de escritor y de hombre de acción que lucha por alcanzar la libertad.



Miguel de Cervantes fue apresado a su regreso a España tras su participación en la batalla de Lepanto contra los turcos. Llevaba con él una carta del mismísimo Don Juan de Austria que le permitía el regreso, pues según la película tuvo que exiliarse en Italia, tras un oscuro duelo, tras las sospechas de una relación inadecuada entre el humanista López de Hoyos, su maestro, y él. En Argel, tras considerarse un prisionero de prestigio, va a depender directamente del mismo Hasán Bajá, el gobernador de la ciudad, en vez de ser vendido como esclavo. Residirá un un patio porticado junto al palacio con otros caballeros y religiosos en espera de un rescate cuantioso de su familia. Pronto destacará la personalidad de Cervantes entre los prisioneros, sobre todo cuando empiece a contar historias que entretienen a sus compañeros. Su éxito, llegará a oídos del Bajá, que le llamará al palacio para escucharle.



El Bajá le concede un día de libertad por cada historia que le cuente. De esas horas fuera del presidio puede conocer la ciudad y sus gentes, a los artesanos y comerciantes, donde se mezclan cristianos y musulmanes, personas de todas las razas y orientaciones sexuales, perseguidas en su país. Poco a poco, el interés del Bajá, un veneciano convertido al islam, se centra en su persona, se enamora de él. Cervantes aprovechará la confianza del dignatario para urdir planes de fuga con sus amigos dentro del presidio. Uno resulta fallido por la traición de uno de ellos, otra exitosa, que casi le cuesta su vida. Pero, con el tiempo, alcanzará la seguridad por la relación afectiva que mantiene. Al final, tendrá que tomar una decisión, o irse con Hasán a Constantinopla, o regresar a Castilla, donde han logrado reunir un cuantioso rescate. Será elegida la segunda opción para desarrollar su carrera literaria, para que sea leído por el público, demostrada su inventiva continua y la calidad de su escritura.



La película parece fruto de una labor de preparación y búsqueda de información de lo que sucedió realmente en Argel. Sin duda, hay hechos inventados, pero otros son reales junto a los personajes con sus nombres que intervienen en ella. La mejor prueba es el mismo Quijote, cuya creación aparece en muchos detalles que el observa y experimenta en presidio para luego llevarlos a la monumental novela; la propia definición del talento del joven escritor repleto de cuentos y vivencias que se trasladan al lector una tras otra o a la par, y se modifican según su albedrío, producto de una creatividad infinita.

MUJERES DE TEHERÁN




Se ha dicho que la literatura, la lectura de los grandes clásicos, permiten ampliar la experiencia humana de por sí limitada por las condiciones de nuestra vida. El estudio de los libros ayudan a comprender el mundo y nos conducen a la libertad. Por ello, en determinadas épocas, se han prohibido o incluso quemado, antesala de la propia represión de las personas. Es lo que sucedió en la Revolución Islámica de Irán a finales de la década de los setenta del siglo pasado, cuando calló la monarquía del Sha de Persia, que en vez de abrir el país a un régimen de libertades, las limitó en favor de una dictadura religiosa o moral, donde los libros occidentales eran vehículos del mal. Esto nos lo cuenta la película, LEER LOLITA EN TEHERÁN, dirigida por Eran Riklis, basada en la novela autobiográfica de Azar Nafisi, una joven profesora universitaria de literatura que regresó con su marido a Irán con motivo de la llegada del Régimen de los Ayatolas.






Azar Nafisi va a vivir en primera persona la conversión obligatoria de su país en una dictadura islámica, donde la mujer va a ser relegada según la autoridad de los hombres. Será una experiencia progresiva como profesora de universidad. De vestir a la manera occidental, a tener que usar el hiyab, cubriéndose el pelo y el resto del cuerpo. De reflexionar sobre las vertientes de la condición humana, a ser limitada la perspectiva según la tradición islámica, donde no se separa el Estado y la religión, que se convierte en el único argumento que rige las relaciones sociales. Queda, por tanto, coartada cualquier esperanza o libertad individual. La persona, especialmente, las mujeres deben renunciar a su desarrollo, a su futuro, y supeditarse a la voluntad de su marido o padre. La lectura y el estudio de libros fundamentales de la literatura, pueden servir para escapar y contradecir la opresión del régimen autoritario.






La protagonista comienza su enseñanza con autores como Scott Fitzgerald y su obra El gran Gatsby, ambientada en los años veinte; luego con la novela, Lolita, de Vladimir Nabokov, que a las alumnas les inspira tratar temas como el adulterio o la libertad sexual, así como el control y dependencia de un hombre mayor frente a una joven indefensa. Ellas han sufrido en la universidad la represión a golpes de la policía, incluso el encarcelamiento, y para algunas la pena de muerte. Azar Nafisi, ante esta situación, tiene que abandonar la docencia pública, para refugiarse en las clases particulares en su casa, que se convierte en un ámbito de libre pensamiento. Allí, junto a unas pocas alumnas, puede seguir tratando obras de autores fundamentales como Henry James o Jane Austen, de cuya novela, Orgullo y prejuicio, extraen sabias reflexiones.




Para Azar Nafisi y este grupo de mujeres, los libros, son una forma de escapar de la represión dictatorial en el vestido, en el pensamiento; también, de los malos tratos que ejercen sus maridos enterados de sus reuniones; una forma de compartir experiencias y conocimientos personales, acallados por la sociedad. Sin embargo, llega el momento, que no queda otra solución que el exilio, salir del país que una vez abrió las puertas a la esperanza, a un futuro mejor, pero que en ese tiempo lo cercenó de manera definitiva.

LA DESESPERACIÓN DE MODIGLIANI


 

A comienzos del siglo XX, se desarrolla una auténtica revolución en la pintura. La protagonizaban los artistas de vanguardia. Aquellos que educados en unas formas tradicionales, querían aportar una concepción nueva, más avanzada, de entender el arte. Unos, como Pablo Picasso y Henry Matisse, alcanzaron pronto el reconocimiento, y encabezaron estilos novedosos como el Cubismo o el Fauvismo; otros, en cambio, no tuvieron ese reconocimiento o murieron jóvenes, quedando relegados al juicio de la posteridad. Es el caso del famoso artista del mismo nombre, que protagoniza la película, MODIGLIANI, TRES DÍAS EN MONTPARNASSE, dirigida por Johny Depp, basada en la obra de Dennis Mcintyre, que cuenta la frustración por no ser suficientemente valorado por los coleccionistas en el París de 1916, durante la Primera Guerra Mundial.



La obra de Amedeo Modigliani alcanza hoy en las subastas precios astronómicos, pero a comienzos del siglo pasado, era escasamente valorada. El artista vivía por ello en la pobreza, junto a otros de su misma condición, como Maurice Utrillo y Chaim Soutine, que los vemos en la película, unidos por sus juergas nocturnas por las calles de París. Modigliani buscaba el reconocimiento de su creatividad, no tener que vender sus cuadros y esculturas como un artista ambulante. También, haciendo retratos de damas en restaurantes y cafés, que muchas veces acababan con altercados. Si bien confiaba en su marchante, Zborowski, se dio cuenta rápido, que se beneficiaba por las ventas de sus pinturas, sin retornarle los ingresos que obtenía. En esos días de 1916, que narra el argumento, ante esta situación improductiva, Modigliani le pide dinero para regresar a su ciudad natal, Livorno, lugar donde se sitúan muchos de sus sueños de la infancia.



La guerra, sus recuerdos de una infancia difícil junto a su madre, la muerte que se apodera de la capital francesa por la incesante violencia, la tuberculosis que le hace toser sangre, llenan los días y las noches de aquella época. Solamente la compañía de su novia, la periodista, Beatrice Hastings, que a la vez hace de modelo, le alivia el sufrimiento y la espera de un coleccionista que parece interesado en sus obras, un personaje llamado, Gangnat. Luego se enterará, que era un engaño del marchante para retenerle en París. Además, el encuentro con el coleccionista será la causa que incremente su ira por no tener el suficiente reconocimiento. Le dirá que su pintura apenas valen unos pocos francos, a diferencia de su esculturas. La película termina cuando Modigliani, desesperado, destruye las obras que tenía en su casa taller lanzándolas por la ventana. 

FOTÓGRAFA DE GUERRA



La Segunda Guerra Mundial supuso un antes y un después para la gobernanza del mundo y la consideración de los derechos humanos. El grado de crueldad de la lucha y las muertes de civiles por el conflicto bélico o la represión habían alcanzado un nivel jamás visto. Las personas tardaron mucho tiempo en poder asimilar lo que habían experimentado o conocido en aquellos tiempos. Los fascismos dejaron un reguero de víctimas fruto del racismo y la extrema violencia, sin atenerse a un mínimo grado de humanidad o sistema legal, sólo el afán de conquista y sometimiento de los pueblos por una ideología extrema. En algunos países se impuso el silencio, dejar los traumas atrás para poder superarlos, en otros, en cambio, se mostró al público las imágenes de las atrocidades de la guerra. Una de la fotógrafas que contribuyó a informar fehacientemente fue la protagonista de la película que lleva su nombre, LEE MILLER, dirigida por Ellen Kuras, basándose en la biografía escrita por su hijo Anthony Penrose, que llegó a conocer de sus propias palabras antes de fallecer en 1977.



Lee Miller ya era conocida como prestigiosa fotógrafa y modelo cuando empezó la guerra. Había estudiado arte en Nueva York, para ser luego imagen reputada de moda en los años veinte. Su carrera se consolidó en París cuando fue amante y colaboradora de Man Ray. Perteneció al grupo surrealista y a su círculo de amigos, donde conocería a su segundo marido, el crítico y coleccionista de arte, Roland Penrose. En este momento comienza la película, cuando el grupo artístico pasa el verano de 1938 en Mougins, al sur de Francia. El segundo momento, es en Londres después del comienzo de la guerra, trabajando como fotógrafa para la revista de moda, Vogue. Da a conocer la ferocidad y la destrucción de los bombardeos nazis, pero quiere comprometerse más con su nuevo trabajo de fotoperiodista. A causa que los ingleses no mandaban mujeres al frente, se alista con el ejército norteamericano. De esta manera, la vemos en las costas de Normandía, fotografiando a los heridos hasta que consigue el permiso para acercarse a los combates, tras las dificultades impuestas por ser mujer.



Junto al fotógrafo de la revista Life, David Scherman, realizará un recorrido tras las ruinas materiales y humanas de las batallas militares. Captará con su cámara las represalias contra las mujeres colaboracionistas, la entrada triunfal en el París liberado, los cadáveres de fusilados, de los nazis después del suicidio, y lo más atroz, los muertos y las torturas, en trenes de carga y en campos de concentración. Así, en un barracón de prisioneros encontrará un grupo de mujeres, entre ellas, una niña que se asusta de su presencia a la que retratará. Le recordará su propio trauma vivido cuando era de su edad. Finalmente, en Alemania, a punto de claudicar el régimen hitleriano, logran entrar en su apartamento, y meterse en su propia bañera. Una vez de vuelta, sabemos que la revista Vogue de Londres, no le publicará sus fotos. Pretendía no recordar a la población tamañas crueldades y pasar página de la guerra. Si lo haría en 1945, la revista hermana norteamericana. 



Por otra parte, la historia se presenta como una entrevista realizada por un joven a Lee Miller, que le cuesta contar lo vivido en las fotos que estaban olvidadas en viejas cajas de cartón. Un flash back en distintos momentos temporales. Luego sabemos que era su propio hijo fruto del matrimonio con Roland Penrose, ya sin su madre en la casa familiar. Lo interesante de la película es el empleo de fotos reales para desarrollar las escenas, que observa el espectador en los títulos de crédito. Unas fotos que son comparadas con aquellas supuestas tomadas en la ficción. Lo cierto es que esta biografía de Lee Miller, el aspecto humano prima sobre el detalle de unas imágenes, que si bien articulan el relato, carecen de una determinación más precisa de los lugares visitados, que tal vez se da ya como conocida o no es tan relevante para el mismo.   




COMO UNA PIEDRA RODANTE


 

A comienzos de los años sesenta, EEUU vivía un periodo de profunda transformación política y social.  En plena Guerra Fría, se quería superar las restricciones del macartismo, en favor de la paz y la justicia social. Se luchaba por los derechos civiles contra el racismo y la discriminación. Entonces, llegó un trovador de Minnesota, un músico completamente desconocido, que supo catalizar con sus canciones, las aspiraciones de libertad del momento. Esa persona fue Bob Dylan, y su rápido ascenso a la fama, nos lo cuenta la película, A COMPLETE UNKNOWN, dirigida y escrita por James Mangold, sobre el libro de Elijah Wald, centrada en el periodo de 1961 a 1965, desde que empezó su carrera musical como un desconocido en Manhattan, hasta su fama como cantautor folk, para terminar con su sorpresivo cambio de estilo en la última fecha. También, cuenta las importantes relaciones personales con Sylvie Russo y la cantante Joan Baez.



El joven Dylan tenía 20 años cuando llegó a Nueva York. Llevaba consigo una mochila y una guitarra. Quería conocer a Woody Guthrie que por aquellas fechas estaba postrado por una enfermedad terminal en un hospital. Tras encontrarle le cantó una de sus composiciones que había compuesto para él. Fue providencial que en ese momento estuviese también, Pete Seeger, que le acogería en su casa, tras quedar fascinado por su talento. Desde ahí, pudo arrancar su carrera dentro del movimiento folk, cantando en bares y pequeños auditorios. Asociado a este estilo musical conoció a su primera pareja, Silvie, relacionada con la lucha por los derechos civiles. Al mismo tiempo, entró en contacto con Joan Baez, que ya era una cantante famosa, portada de la revista Time. Dylan desde el principio tuvo críticas estupendas, y pronto lograría grabar su primer disco, pero no vendía muchas unidades, hasta que Joan Baez, tras una noche juntos, descubre una canción recién escrita, Blowing in the Wind, para quedar prendido de la composición, que a partir de entonces incluirá en su repertorio.



La relación entre Dylan y Joan Baez fue siempre de amor y rechazo. La joven cantante dio a conocer a su compañero cantando sus canciones o con actuaciones juntos en Festivales como el de Monterrey de 1963. Admiraba su fuerza creativa y la originalidad de sus letras, hasta el punto que le preguntó una vez qué es lo que tocaba, a lo que respondió Dylan que lo desconocía. De esta manera llegó su popularidad, ser uno de los cantantes emblemáticos por los derechos civiles, sin poder pasar inadvertido por la calle porque al instante le reconocían. El Festival de Newport de 1964 fue el marco para consagrarse en la cima, al ser aclamado por el público tras oír, Los tiempos están cambiando. Sin embargo, el autor siempre abierto a nuevos caminos, decidió hacer evolucionar su estilo musical, harto de tener que repetir en los conciertos lo mismo. El prefería cambiar siempre el repertorio, demostrando su gran creatividad artística, que le suponía pasar noches de trabajo en vela.



La ruptura con el estilo folk se produjo en el Festival de Newport de 1965, cuando introdujo la guitarra eléctrica, la batería y el órgano en la interpretación. En este ambiente, no fue comprendido que girase hacia el rock, a pesar de que mostrase una extraordinaria creatividad con canciones como Like a Rolling Stone. Es el final de la película, de una etapa de su vida, pero su fama, no se resintió, al contrario, se incrementó con sus nuevas composiciones. Había dejado de ser ese líder esperado, que ponía voz a una época comprometida con los derechos de la gente, para continuar su carrera solo como un artista,  hasta la actualidad, donde conseguiría ganar hasta el Premio Nobel de Literatura.

RETRATO DE UN ARQUITECTO ATORMENTADO


 

Pocos judíos sobrevivieron tras ser recluidos por los nazis en los campos de concentración. Aquellos que lo hicieron llevaron siempre el trauma de las torturas y privaciones que padecieron. Aquellos con la condición de artista, transmitieron de alguna forma u otra en sus obras, reflexiones, escenas, o crearon monumentos inspirados por tales experiencias extremas. La película, THE BRUTALIST, escrita y dirigida por Brady Corbet, cuenta la vida de un arquitecto judío desde que llegó a EEUU en los años cuarenta, tras la Segunda Guerra Mundial, hasta los años ochenta, ya anciano, centrándose en los episodios más definitorios. Constituye una larga película, más de tres horas, dividida en tres episodios: el primero, El enigma de la llegada (1947-1952); el segundo, El centro de la belleza (195-1960); y un Epílogo (1980).



El protagonista es el arquitecto húngaro, Laszlo Toth, perteneciente a la famosa escuela de arte de la Bauhaus, que desarrolló antes de la guerra un reconocido trabajo en Budapest. Estuvo preso en el campo de concentración de Buchenwald, pero la película comienza cuando llega a Nueva York como inmigrante sin más bienes que una pequeña maleta. Los primeros tiempos son muy duros. Su mujer y su sobrina han quedado en Europa, y sin reconocimiento, tiene que ganarse la vida como puede. Un primo suyo que tiene una tienda de muebles en Pensilvania le da alojamiento y trabajo. Todo cambiará cuando un rico empresario le encargue la reforma de su biblioteca, donde atesora su colección de libros. Una reforma que al principio provocará su rechazo, pero luego, admiración por su estilo funcional y bello. Harrison Lee Van Buren, que así se llama el magnate, le tendrá a partir de ahora como empleado en su casa para desarrollar un gigantesco edificio que es un conjunto de espacios que incluyen capilla, biblioteca y teatro.



Las relaciones con el empresario, a pesar de su interés y apoyo, son difíciles. Tiende a reducir gastos del encargo, e imponerle cambios, a través de otros arquitectos interpuestos. De todas formas, consigue traer con el tiempo a su mujer y sobrina, que sufren las huellas también de la reclusión nazi, a quienes ayuda a conseguir trabajo e integrarse en la sociedad norteamericana.  Nada es fácil para el protagonista por el trabajo diario y todos los obstáculos que tiene que sortear. Un accidente de un transporte del empresario, provocará su despido. Seguidamente, le vemos en Nueva York, desarrollando su talento como diseñador de edificios. Su mujer se encuentra cada vez más enferma y su sobrina tiene pensado trasladarse a Israel con su novio. Entonces, es llamado por Harrison, para que regrese a Pensilvania, y termine su proyecto, que al final concluirá, no si antes producirse un suceso que desvelará la personalidad de su mecenas.



Laszlo Toth es un arquitecto muy creativo adscrito al estilo moderno, funcional, como lo fueron Mies Van Der Rohe o Le Corbusier, pero que introduce una visión cruda, desde los materiales empleados y la formas, creando un nuevo estilo llamado Brutalismo. Su obra carece de referencias historicistas, potenciando la geometría y la articulación característica de volúmenes. En el epílogo, la Primera Bienal de Venecia en 1980 organiza una exposición retrospectiva sobre él, que lleva como título, La pervivencia del pasado. El arquitecto se encuentra en una silla de ruedas, y su sobrina explica las verdaderas motivaciones del arquitecto, sobre todo para el gigantesco proyecto de Pensilvania que concluyó en 1973. Nos explica que se inspiró en las medidas y espacios de los campos de concentración donde estuvieron recluidos Laszlo y su mujer. Hay que entender así, la angostura de sus pasillos, y la luz cenital en especial, como un rayo de esperanza en la libertad futura. Se explica, también entonces, la fijación por los detalles que le llevó a enfrentarse a múltiples dificultades, pues estaban relacionados con el significado intrínseco se su arquitectura.

LA GUERRA DE GILA


 

La Guerra Civil es el acontecimiento definitorio más importante de la historia contemporánea española. Sus consecuencias dramáticas todavía perduran. No fueron resueltas del todo por la transición política a la democracia. Este conflicto fratricida supuso el enfrentamiento violento entre españoles durante tres años en un contexto internacional adverso. Los vencedores impusieron una larga dictadura personalista, que establecía como enemigos a todos aquellos que se opusieran a ella. El paso del tiempo hizo que los hechos violentos sufridos, fueran vistos con otras miradas. El film, ¿ES EL ENEMIGO? LA PELÍCULA DE GILA, escrita y dirigida por Alexis Morante, narra la juventud del famoso humorista durante la Guerra Civil, basándose en sus memorias, y de su idea personal de que no había nada de lo que no pudiésemos reírnos. Construyó, de esta manera, pasados los años un personaje vestido de militar que hacía chistes llamando por teléfono incluso a su enemigo.



Miguel Gila vivía con su abuelos en el Madrid republicano cuando estalló la guerra. Con apenas 17 años marchó al frente junto a su amigo Pedro en defensa de la República. Veía el mundo ya desde una perspectiva humorística. Hacía viñetas con chistes, que a veces contaba a su entorno. Le influía las películas de Chaplin que veía en el cine por aquellos años. La vida de un pobre vagabundo que se enfrenta al mundo sin comprender realmente lo que está sucediendo, pero que le implica de forma azarosa. Así vivirá personalmente la guerra. Luchará en el bando republicano contra las tropas fascistas. Entrará en combate. Caerá herido y volverá a la retaguardia, para regresar al frente en busca de su amigo. Juntos serán hechos prisioneros y fusilados, pero él sobrevivirá de forma fortuita. Sin embargo, le esperará una larga condena de cárcel llena de privaciones y torturas.



En la posguerra, le vemos salir por el puesto de apuntador en una teatro vestido de soldado para hacer su monólogo con el teléfono, que tantas veces repetirá. Pasado los años, el público no sabía que la guerra de la que trataba con humor era nuestra guerra civil. Un conflicto que seguía viviendo en la memoria de los españoles a pesar del paso del tiempo. Un conflicto, además, convertido en metáfora de todas los conflictos que protagonizan los seres humanos sin poder escapar de ellos. Finalmente, las últimas imágenes de la película, en los títulos de crédito, le vemos ya anciano, protagonizando su última actuación, días antes de morir.

EL IMPOSTOR


 

Mas de nueve mil españoles fueron recluidos por los nazis en campos de concentración y de trabajo durante la Segunda Guerra Mundial. Pertenecían al contingente de exiliados que cruzaron la frontera al término de la Guerra Civil, pues gran parte siguieron combatiendo contra el fascismo. La dictadura de Franco se desentendió de ellos frente a la represión del régimen hitleriano. Una vez acabada la guerra, solo una minoría logró sobrevivir a las duras condiciones de reclusión. Aquellos que lo lograron, no pudieron volver a España, y se convirtieron en auténticos apátridas, hasta lograr establecerse en países como Francia. Su historia pareció olvidada durante muchos años hasta que a finales del siglo XX y comienzos de nuestra centuria, se intensificaron las investigaciones para recuperar su memoria como un gran ejemplo para las nuevas generaciones. En este contexto surgió un personaje que se hizo pasar por uno de aquellos supervivientes. Lo cuenta la película, MARCO, de los directores Aitor Arregi y Jon Garaño, un personaje que llegó a ser presidente de la Asociación Española de los Deportados.



La mayoría de los recluidos por los nazis lo fueron en los campos de Mauthausen y Butchenwald para los varones, y Ravensbrück para las mujeres. Unos pocos lo hicieron en otros como Flossenbürg. Este es el supuesto caso del falso deportado Enric Marco, que desde el final del franquismo se construyó una personalidad distinta a la que tenía, de simple trabajador en la dictadura, para convertirse en ejemplo de aquellos jóvenes que luchaban por las libertades. Luego, llegaría a presidente de la asociación de deportados españoles, donde ejerció varios años hasta ser descubierto en 2005. Un joven historiador denunció que nunca estuvo en ese campo de exterminio nazi donde apenas hubo más de cien españoles. No aparecía en las listas conservadas, por lo que sus fotocopias las había manipulado para ingresar en la asociación, aparte que nunca le concedieron el certificado oficial. Su engaño le llevó a ser presidente de la misma, organizando actos en memoria y dando charlas en los centros educativos.



A Enric Marco le favoreció que sabía un poco alemán, pues fue uno de aquellos trabajadores que Franco envió a Alemania en plena guerra para mantener su esfuerzo bélico. Había nacido en 1921, y en la madurez de su vida, decidió cambiarla radicalmente, para hacerse pasar por un deportado olvidado de los campos nazis. También se casaría de nuevo con una profesora y crearía una nueva familia. Sin embargo, todo se vino abajo cuando un historiador averiguó la verdad. Era la época del gobierno de Zapatero que impulsó la primera Ley de Memoria Histórica y empezamos a ser conscientes de este pasado trágico y recuperar el legado de sus protagonistas. Marco se resistió a aceptar su grave impostura ante los deportados vivos y sus descendientes que integraban la asociación. Incluso pretendía dar el discurso principal frente al Presidente del Gobierno en el acto de Mauthausen. Su caso saltó a los medios de comunicación, al público en general, de cómo una persona puede llegar a cometer tal mentira, mantenerla el tiempo, sin un beneficio concreto, solo el del prestigio personal, de engrandecer su ego.



Tras el descubrimiento de su caso, Marco no se mantuvo callado, sino que intentó, por sus dotes comunicativas, defenderse y reivindicar su personalidad, a pesar de la grave mentira. Participaría, de esta manera, en un documental; estuvo en contacto con Javier Cercas, que escribió un libro sobre él, cuyas imágenes de un acto del libro, muestran cómo se atrevió a interrumpirlo para criticar al autor; y supo del proyecto de la presente película muchos años atrás antes de su muerte en 2021.