MEMORIA DE LA INFANCIA


 

Hoy llegan casi a diario noticias de la muerte de niños y jóvenes en los conflictos abiertos de Ucrania y el Próximo Oriente. Otros tanto sufren sus consecuencias, el hambre y las malas condiciones de vida, hechos que permanecerán indelebles en su memoria para siempre. Las fechas conmemorativas de sucesos históricos son la oportunidad para que aquellos supervivientes cuenten su experiencia. En la actualidad, sus protagonistas en su mayoría han fallecido, solamente quedan los que eran niños, y que ahora, longevos, todavía recuerdan con todo detalle los sucesos trágicos del pasado como si fueran recientes. Nos referimos a los años cuarenta cuando se desarrolló la Segunda Guerra Mundial. Es el caso del cineasta alemán Hark Bohm en la película LA ISLA DE AMRUM, dirigida y escrita por Fatih Akin con su colaboración e impulso, que cuenta su experiencia personal siendo un niño de 12 años en los días finales de la guerra en la primavera de 1945.



Nanning, el protagonista vive con su madre, sus hermanos y su tía en la casa familiar de la isla de Amrum en el Mar del Norte. Huyeron de Hamburgo por los continuos bombardeos de los aliados. Llevan una vida difícil por la escasez de alimentos y las noticias que llegan de Berlín. El protagonista compagina el trabajo en el campo con la escuela, lo que permite ayudar a la familia. El padre está ausente en el frente. A pesar que su familia es originaria de varias generaciones de la remota isla, le consideran un chico de ciudad, además pertenece a las juventudes hitlerianas y su madre es nazi, lo que le causará ciertos problemas con los habitantes del lugar dedicados principalmente a la pesca. Un día llegan noticias que el ejército ruso se encuentra a cincuenta kilómetros de la capital; otro, que Hitler se ha suicidado, que coincide con el parto de su nuevo hermano; finalmente, que la guerra se ha terminado.



La madre, tras el nacimiento de su nuevo hijo, sufre una fuerte depresión, que coincide con los días terminales del régimen que idolatraba. Una inclinación que le llevará a enfrentarse con su hermana de pensamiento diferente como la mayoría de la población de la isla. Nanning, al ver a su madre en ese estado tratará de satisfacer sus deseos: conseguir pan blanco, miel y mantequilla, además de otros alimentos para él y sus hermanos. Todas las peripecias que experimenta lo cuenta la película, como el ir vestido de uniforme para conseguir esos alimentos del jefe del partido en la zona, hasta que un día lo encuentra muerto por suicidio en su despacho. Terminada la guerra, en medio de la escasez en una tierra de inmigrantes y pescadores, la población lo celebra. A ellos les llega una carta de su padre que se encuentra prisionero de los ingleses para que vuelvan a Hamburgo. Le queda la amistad de su vecino y de otros jóvenes a los que ayudó un día dramático en las marismas.

TRAS LOS PASOS DE LA NUEVE


 

El Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática presenta la exposición, 1945. LIBÉRATION. TRAS LAS HUELLAS DE LA NUEVE, situada en los Jardines del Campo del Moro, como un homenaje al papel decisivo que jugaron los españoles en la derrota del nazismo. Se compone de dos espacios complementarios: primero el Chalet de la Reina, que presenta un audiovisual inmersivo con imágenes de la época y otras creadas con IA para acercar al visitante al ambiente del frente y a sus protagonistas en momentos fundamentales, complementado en el exterior con uno de los blindados de la compañía de nombre Guadalajara, que fue uno de los primeros que llegaron al Ayuntamiento de París el 24 de agosto de 1944; el segundo, está compuesto por diez grandes paneles situados en el Paseo de Damas que nos permiten conocer el origen, la trayectoria, y los principales acontecimientos en los que participó La Nueve, junto a la trayectoria de alguno de sus miembros.



Casi medio millón de personas cruzaron la frontera a comienzos de 1939 tras la derrota del ejército republicano en la Guerra Civil, en el que las familias fueron separadas, y los hombres internados en campos de reclusión. Otros lo fueron en el norte de África, a donde llegaron desde las costas españolas. La Nueve se formó con el reclutamiento de estos refugiados que eligieron, para salir de su reclusión, las opciones de incorporarse a la Legión extranjera o los Regimientos de marcha de  voluntarios extranjeros, en concreto, muchos procedían del Cuerpo Franco de África, que se puso al servicio de las Fuerzas Francesas Libres bajo el mando de Charles de Gaulle. Constituía una unidad dentro de la 2ª División blindada del general Leclerc, con vehículos y material estadounidense, al mando del capitán francés Raymond Dronne, que dirigió desde 1943 el entrenamiento de los hombres, para partir, en mayo de 1944 rumbo a Inglaterra, donde dieron el salto al continente en agosto de 1944.



La Nueve estuvo formada por 350 hombres de trece nacionalidades diferentes, la mitad de ellos españoles. Tras su desembarco en Normandía, su primer hito en el combate, un auténtico bautismo de fuego, se produjo en dirección a la capital francesa, en Écouché, donde se produjeron las primeras bajas. No impidió que 170 hombres de la compañía, entre ellos 68 españoles, alcanzaran el centro de París la noche del 24 de agosto, convertidos en la vanguardia de los casi catorce mil de la división de Leclerc, que al día siguiente, celebraron la liberación de la ciudad bajo el arco de triunfo. A partir de esta fecha, entre septiembre y enero de 1945, se produciría el periodo más sangriento de la compañía, estimándose en más del 75% de las bajas que tuvo. Los duros combates se sucedieron camino de Alemania, tras pasar por Alsacia y Estrasburgo. Luego participaría en mayo de 1945 en los combates para la toma de Berchtesgaden, una pequeña localidad al pie de los Alpes bávaros en los que Hitler tenía su segunda residencia, el Berghof, y montaña arriba, el Nido del Águila. Lo pudieron visitar, tras numerosas bajas, los 39 españoles que quedaron de aquellos que desembarcaron en Normandía. Españoles que afrontaron a partir de ahí una nueva vida en el exilio, a los cuales debemos su historia y memoria.