Mostrando entradas con la etiqueta cine coreano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cine coreano. Mostrar todas las entradas

SÁTIRA SOBRE EL DESEMPLEO


 

Disponer de trabajo es decisivo para tener un cierto bienestar al tener unos ingresos regulares y una vivienda. Te llena la mayoría del tiempo del día, que quitas al descanso o al ocio. Así ha sido desde el comienzo de la industrialización cuando grandes masas de proletarios se pusieron al servicio de empresas de todo tipo en nuestro sistema económico capitalista. Con el tiempo, los trabajadores ganaron derechos: se amplió el tiempo de descanso; se pagaron las vacaciones y se adquirió seguridad para bajas por enfermedad y despido. Todo ello hace que perder tu estatus laboral se viva como una situación dramática, pues encontrar otro en el que tengas la misma experiencia, y sobre todo, después de identificarte con tu tarea, tras muchos años, suponga un auténtico trauma. Es lo que le sucede al protagonista de la película, NO HAY OTRA OPCIÓN, dirigida por el coreano, Park Chan-Wook, basada en la novela de Donald E. Westlake, que cuenta la historia de un hombre de mediana edad que tras ser despedido de la empresa en la que ha trabajado durante 25 años, inicia una búsqueda desesperado de empleo que le llevará a matar a sus rivales para conseguirlo.



Man-su, el protagonista, está casado y tiene dos hijos. Viven en una casa amplia con un gran jardín, indicador de un alto nivel de vida, sustentado en su trabajo de supervisor de una fábrica de papel, y en una hipoteca sobre la vivienda. Además disponen de varios vehículos que los acerca a la ciudad. La hija menor aprende el violoncelo para el que tiene un singular talento. La mujer no trabaja y practica el tenis con las amigas. Man-su ocupa su ocio con la jardinería para la cual ha construido un invernadero. Todo se viene abajo cuando le despiden de la empresa de toda la vida, y no puede conseguir otro, como pensaba rápidamente, y menos, de la misma categoría, por lo que se le acumulan numerosas deudas, hasta el punto que piensan vender la casa y trasladarse a otra más pequeña. Miri, su mujer, le aconseja que empiece de nuevo desde cero, que encontrar otro trabajo en una empresa de papel, a pesar de sus conocimientos le va a resultar muy difícil. También, ella ha conseguido un trabajo a tiempo parcial, y eso le puede ayudar.



Man-su se desespera porque no le seleccionan para los puestos de trabajo según sus conocimientos. Lo único que ha conseguido es un empleo de reponedor en un supermercado. Un día, las redes sociales, le dan la solución: un personaje presume de su puesto de trabajo en una nueva empresa de fabricación de papel. Entonces, idea un plan para hacerle desaparecer y a los dos posibles candidatos mejor preparados. De esta manera se inicia una trama cómica y disparatada para matar a éstos con una pistola antigua que tenía en su casa que perteneció a su abuelo, que luchó en la Guerra de Vietnam. Para ello, se mete primero en sus vidas, hasta encontrar el momento oportuno. El primero tiene una situación tan desesperada como la suya. Está sumido en el alcohol y su mujer, actriz, tiene un amante. El segundo, es dependiente a comisión en una zapatería, al que llegaría a enterrar en su propio jardín. Finalmente, se desprende del titular de la vacante a la que aspira tras emborracharle una noche, lo que le permite conseguirla, después de sortear a la policía, que investigaba las denuncias por la desaparición de las víctimas. La última secuencia de la película la protagoniza Man-su, sólo, en una enorme fábrica, totalmente automatizada, donde apenas ejerce la función de de poner en marcha un proceso dirigido por la inteligencia artificial. 

ESPOSADOS POR AMOR


 

Un detective experto, preciso y meticuloso. Una mujer misteriosa de origen extranjero. Maridos asesinados en extrañas circunstancias. La fascinación amorosa entre el investigador y la sospechosa. Culpabilidad o inocencia. Bondad o inteligencia perversa. El móvil como prueba de cargo. Son los ingredientes de la película, DECISION TO LEAVE, escrita y dirigida por el coreano Park Chan-wook, cuya originalidad formal le hizo merecedor del Premio a la Mejor Dirección en el Festival de Cannes. Una obra destacada por su montaje peculiar donde al relato lineal se inscriben escenas explicativas o repetitivas, a veces, incluso el propio detective que observa lo que ocurrió, como si su pensamiento repitiese lo visto de otra manera. Otras escenas se han organizado temporalmente por delante o hacia atrás en la secuencia de los hechos. Llama, así, la atención un montaje invertido que sorprende al espectador, reforzado por un ritmo trepidante de imágenes. 



La música favorece la acción y está relacionada con el argumento. Una vieja canción de amor y la 5ª sinfonía de Mahler. Pero sobre todo destacan los personajes, el policía y la esposa sospechosa que van a estar unidos por una flechazo amoroso hasta el triste y apasionado final. El meticuloso detective no se da por vencido nunca y estudia los casos al milímetro. Conoce a los sospechosos hablando en profundidad con ellos. Descubre que Sore es de origen chino y que entró en Corea de forma ilegal. Pero no fue expulsada porque su familia está vinculada a la historia del país. Se casó con un funcionario de inmigración, que ahora ha muerto practicando el alpinismo, su pasión. A ella no le gusta la montaña, pero dice que su abuela le habló de una en concreto donde quería que reposaran sus cenizas. No hay pruebas concluyentes contra ella por lo que se archiva el caso. El detective, de todas las maneras, no renuncia a la investigación, y descubre que está buscada por asesinato en China, la de su propia abuela, a la que ella ayudó a morir. Haya pruebas contra ella en el móvil, el que utiliza para cuidar a personas mayores, pero su amor le hace desistir.



Los protagonistas se vuelven a encontrar, ahora, cerca de la casa donde vive el inspector. Sore se ha casado de nuevo con un inversor en bolsa que aparece asesinado en la piscina. El detective, que llevaba una vida tranquila en la ciudad costera, se tiene que enfrentar a la resolución de un asesinato protagonizado por la misma mujer. Esta vez, sin embargo, hay un autor confeso, y la causa, las deudas del marido, que se había apropiado del dinero de su madre. El detective no deja de sospechar de Sore, y descubre que ella ha creado la trama para que su marido fuera asesinado. Sore, aparece así como una auténtica mujer fatal que busca reconocer en el detective el amor que siente por ella. El destino, una vez cumplidos sus propósitos en Corea, no será ese amor, sino su imposibilidad, en la intensa escena final, donde culminan la secuencia de simbolismos surrealistas que acompañan el argumento.

UNA FAMILIA ESPECIAL


 

Una familia proporciona un entorno de felicidad a los hijos. Hoy día las sociedades avanzadas han ampliado el concepto de lo que es una familia. No solo de dos padres de  diferente sexo y unos hijos producto de su unión,  sino también pueden ser,  monoparentales o de igual sexo. De la misma manera, las circunstancias económicas o sociales, marginalidad y desamparo, pueden producir uniones circunstanciales donde surja la felicidad propia de una relación familiar. Es lo que les sucede a los protagonistas de la película, BROKER, escrita y dirigida por el director japonés, Hirokazu Koreeda, que los hechos en los que se ven envueltos les propicia un convergencia de sentimientos junto a los niños que cuidan.



La película es muy completa desde el punto de vista del argumento, la interpretación y el tratamiento formal. La historia arranca cuando una joven prostituta abandona a un bebé a las puertas de una iglesia, pero en vez de meterlo en una canastilla situada en la fachada, lo deja en el suelo. Entonces, una policía que investiga la compraventa de niños lo mete en ella. Descubrirá que dos hombres se dedican a este negocio. Uno de ellos regenta una tintorería. Entretanto, la madre se ha arrepentido y quiere ver a su hijo, pero descubre también el negocio que tienen entre manos. Ante su situación personal, decide unirse a ellos para encontrar unos padres adoptivos y ganar dinero. Se inicia, a partir de ese momento, un viaje por carretera, donde aflorarán los sentimientos paternales, y una especial felicidad de sentirse juntos, de haber encontrado un destino común que mejora sus propias vidas.



Los protagonistas arrastran una vida complicada. So-young, la joven madre era prostituta y acababa de matar a un hombre que es el jefe de una organización criminal. Sang-hyeon, que regenta una tintorería, le persigue la misma organización por deudas. Sang-soo, trabaja en la iglesia, y fue un niño abandonado por sus padres. A pesar de su historial, todos se unen en buscar un padre para el bebé, sin embargo la policía cada vez está mas cerca hasta propiciar el fin de su peculiar relación. Sin embargo, es un final feliz cuando pase el tiempo y rediman sus culpas. Además, porque la película valora los aspectos humanos de los personajes, incluso de la propia policía, como la detective Lee, que llegará a adoptar al bebé. Propicia todo ello la interpretación de los actores, especialmente de Song Kang-Hoo, en el papel de Sang-hyeon, por el que recibió el premio al mejor actor en el Festival de Cannes. De la misma manera, por los precisos diálogos y  las imágenes sensibles y delicadas del director.

EL TRISTE PANTANO AZUL


 Durante muchos años las adopciones internacionales en EEUU se realizaron sin proteger debidamente a los menores. Un grupo de ellos cambiaron de padres adoptivos, e incluso, no accedieron a la nacionalidad norteamericana, por lo que al ser mayores de edad se encuentran como inmigrantes simplemente. Cualquier problema legal se convierte en la causa de su deportación, a pesar de haber vivido décadas en el país desde muy pequeños. De esta manera, miles de personas en los últimos años han sido expulsadas a sus lugares de nacimiento, sin conocer su idioma o la cultura de procedencia. Este hecho lo da a conocer la película, BLUE BAYOU, escrita, dirigida e interpretada por Justin Chon. Todo un alegato contra la injusticia de este procedimiento que vulnera los derechos humanos.




Antonio, el protagonista, malvive en Lousiana como tatuador. Desea un trabajo mejor, ahora que va a tener una hija. Pero sus antecedentes penales le impiden dedicarse a lo que más le gusta, la mecánica de las motos. Se lleva muy bien con su hijastra, fruto de la relación anterior de su pareja con un policía. Todos los problemas comienzan cuando un día, éste y un compañero de vigilancia, se pelean en un supermercado con el protagonista. El juez decide deportarle a Corea, su país de origen. Solamente podrá permanecer junto a su mujer y sus hijas si demuestra su arraigo después de treinta años en EEUU. No tiene la nacionalidad, pues sus padres adoptivos no hicieron los papeles adecuados como muchos otros en el pasado.




De esta manera, Antonio, tiene que enfrentarse a un pasado dramático. Fue dado en adopción muy pequeño tras intentar su madre matarlo en un lago de Corea. En EEUU, no tuvo suerte, pues pasó de unos padres a otros hasta los definitivos, que no le dejaron buenos recuerdos pues le maltrataban. Al llegar a la mayoría de edad se escapó de casa. No recibió una buena educación y los mejores años de su vida son los que pasa ahora con su mujer. La venganza del policía a quien golpeó, le impedirá acudir al juicio en el que podía frenar la deportación. Tratará de suicidarse en su lago favorito donde lleva a su hijastra. Sin embargo, si de pequeño no murió ahogado, por segunda vez, tampoco perecerá. El único destino que tiene será separarse de su mujer y sus hijas para vivir en un país del que desconoce todo.




La película constituye una serie de golpes emocionales sobre el espectador por lo injusto de las situaciones. De fondo el famoso tema musical que da título a la misma. El primero, la de las causas de su adopción en Corea por padres norteamericano, que se desvela progresivamente a lo largo de la historia, primero en imágenes que revive el protagonista. El segundo, el rechazo como inmigrante que sufre diariamente, sin poder conseguir un trabajo. El tercero, la falta de reconocimiento como norteamericano después de haber llegado al país de niño. Finalmente, la injusta condena a la deportación, sin tener en cuenta, los aspectos humanos tanto los suyos propios, como de los miembros de su familia con los que convive.


DIÁLOGOS SOBRE LA PAREJA


 Existe un famoso lema que define el minimalismo, menos es más, o mejor dicho, con pocos elementos formales se puede expresar los mismos conceptos. En el caso del cine, una cámara fija, sin apenas movimientos, ni sucesión de acciones o situaciones en las que se desarrolla la narración, puede ser suficiente para comunicar la información suficiente que afecta a la historia. Así lo podemos observar en la película coreana, LA MUJER QUE ESCAPÓ, escrita y dirigida por Hong Sang-soo, basada en el diálogo de la protagonista con tres amigas, y en la que apenas sucede nada ante la cámara. Las situaciones se desarrollan en sus casas y el espectador debe estar atento a lo que se dice.




Gamhee, la protagonista, es una mujer joven, y sus amigas, a las que visita o se encuentra, también son mujeres, que hablan de su vida, de su relación con los hombres, del pasado, de cómo les va en el presente. La protagonista dispone de tiempo libre en Seul pues su marido se ha ido de viaje de negocios unos días. Es la primera vez que sucede en cinco años de matrimonio. Cuenta que el marido tiene la opinión que la felicidad reside en estar la pareja constantemente juntos sin separarse apenas. Ahora, por primera vez, dispone de tiempo libre para visitar a sus amigas, cuya vida es distinta a la suya.  Dos viven solas o con amigas en sus casas, y la tercera, fue la que le quitó el novio cuando era más joven.




 Las mujeres de la película comentan lo problemático de su relación con los hombres, con sus parejas actuales o pasadas. Salvo Gamhee que sigue la opinión de su marido de no separarse nunca, y ahora se encuentra por unos días libre, otra vive divorciada sin querer saber nada de su antiguo marido. La segunda vive independiente en un buen piso y un barrio de alto nivel cultural, pretendida por un vecino arquitecto, y un poeta joven al que rechaza. La tercera, que dirige un pequeño cine y una sala de actividades culturales apenas se habla con su pareja, un escritor famoso que sale en los medios de comunicación. La película, de esta manera, muestra la perspectiva femenina en la relación humana, mostrando la actividad masculina como ajena, con diferentes intereses y perspectivas, hasta cierto punto complementaria, que la protagonista comprueba cuando gana más libertad, 

EL SUEÑO AMERICANO


 El objetivo de cualquier inmigrante es mejorar su vida en el nuevo país. Ha sido la pretensión de todos aquellos que llegaron a EEUU desde principios del siglo XX. Incluso de cumplir el llamado sueño americano, que consistía en prosperar radicalmente, de hacerse rico en una tierra que ofrecía múltiples oportunidades, de alcanzar lo más alto desde una humilde condición social. La gran potencia norteamericana sigue recibiendo continuos inmigrantes en la actualidad, con la pretensión simplemente, esta vez, de salir de la pobreza y violencia que se sufre en algunos países. Los protagonistas de la película, MINARI. HISTORIA DE MI FAMILIA, escrita y dirigida por el director, Lee Isaac Chung, llegan desde Corea del Sur para tener una vida mejor, pero las circunstancias están lejos de ser un sueño.




La joven pareja protagonista se instala al principio en California donde empieza a ahorrar trabajando como sexadores de pollos. Tuvieron dos hijos, y con las ganancias de los primeros años, deciden comprar una finca de veinte hectáreas en Arkansas para dedicarse a la agricultura, mientras siguen trabajando en el mismo oficio. La mujer opina que no es una buena idea al ver que tienen que vivir aislados de la gente y en una casa prefabricada con ruedas. Además, el hijo pequeño tiene una dolencia del corazón y puede sufrir un ataque repentino, estando alejados de cualquier hospital. Tras muchas discusiones, para ayudar en el cuidado de los hijos deciden traer a la abuela desde Corea.




La pretensión del marido es dejar de trabajar en la fábrica para dedicarse de pleno al cultivo de verduras. Para ello necesita dinero para la compra de un tractor y poner en marcha el sistema de riego. Cuando el dinero ahorrado se gasta, descubre la dificultad de vender la producción en las ciudades próximas. Todo va a ser un fracaso continuo, un comenzar de nuevo, después de chocar con innumerables dificultades. Así, en este tiempo, la abuela enferma de un derrame cerebral y, accidentalmente, provocará un incendio en el granero, que hará desaparecer la cosecha. Pero esta, a veces, divertida familia logrará salir adelante, como aquella planta, el minari, traída por la abuela y plantada al lado del riachuelo por sus propiedades medicinales y alimenticias, que ahora crece exuberante entre la maleza.

OLOR A POBREZA


Un fenómeno se extiende por el mundo. La desigualdad económica creciente en nuestras sociedades. Cada vez se amplia más la brecha entre ricos y pobres. La globalización y la revolución tecnológica ponen en evidencia dicha realidad. Los estamentos y castas propios de épocas antiguas, han dado paso a barreras de clase insalvables. Hasta tal punto, que es poco probable que los caminos entre familias adineradas y pobres, se crucen. De todas formas, pueden enfrentarse entre sí, poniendo al día, la llamada lucha de clases cuando se produce una circunstancia que lo propicia. Es la situación que cuenta en tono de tragicomedia, la película, PARÁSITOS, escrita y dirigida por el famoso director coreano, BONG JOON HO, que recibió por esta obra, la prestigiosa, Palma de Oro en el pasado Festival de Cannes.


El espectador se encuentra, por un lado, una familia pobre, que vive en un sótano, sin muchas expectativas de futuro. Viven al día con trabajos temporales y embaucando a la gente. La oportunidad de salir  de una situación tan negra, vendrá cuando uno de los hijos logre dar clases particulares de inglés, sin tener una formación adecuada. Será como un primer punto de apoyo para poder conseguir mayor nivel económico para él y su familia, porque tiene como objetivo, emplear a su hermana y sus padres en la casa de los ricos, sin que estos se den cuenta del plan, y así poder disfrutar de las comodidades de una vivienda lujosa, diseñada por un prestigioso arquitecto. Para lograr ésto, organizará una serie de engaños, que provocarán el despido, primero del chófer, luego de la profesora del niño pequeño, para finalizar con la criada interna.


La familia Park, por otro, pertenece al grupo de nuevos ricos. El padre trabaja en una empresa de alta tecnología y pasa todo el día fuera de casa. La madre, una mujer joven e ingenua, se dedica al cuidado de un niño pequeño y una hija adolescente, para lo que necesita la ayuda de una sirvienta interna, y profesores particulares. El joven protagonista, los ve suficientemente vulnerables para aprovecharse de ellos. Consigue rápido el objetivo de emplear, con engaños, a toda la familia, sin que los propietarios de la casa se den cuenta que todos son de su misma sangre. El plácido estatus recién conseguido se vendrá abajo, cuando un fin de semana se queden todos solos en la casa, y descubran, que la antigua criada, guardaba un secreto escondido, que provocará una espiral de violencia. 


La moderna vivienda en un barrio alto de la ciudad, fue construida con un refugio nuclear en caso de ataque norcoreano, que era desconocido para la familia propietaria. Se entraba por una puerta camuflada situada en la despensa de la cocina. Allí, la antigua criada tenía guardado a su marido, que era perseguido por estafa. Es el desencadenante de la lucha entre los personajes. Unos, los desfavorecidos, por mantener su estatus dentro de la casa, los otros, para que los ricos no se dan cuenta con quien conviven, aunque tienen serias sospechas, y se venga abajo todo el plan urdido. Hecho que se produce al final de la historia, entendida como una parábola de la brecha entre grupos sociales, y la imposibilidad de cambiar, a corto plazo, la realidad material de cada uno.