UNA VIDA EN TÁNGER


 

Hoy vivimos tiempos de migraciones. Las necesidades económicas o las circunstancias políticas hacen a las personas buscar un nuevo país o territorio para desarrollar su vida. Sin embargo, sus raíces o su cultura la llevan consigo, añoran sus costumbres, a sus familiares que quedaron atrás, por ello cualquier cambio de residencia o de país está protagonizado por gente joven abierta a labrarse un nuevo futuro. Las personas mayores, en cambio, se aferran más a sus recuerdos, al lugar donde nacieron y han tenido una vida, donde están aquellos que fueron sus parejas, vecinos y amigos, y yacen los restos de sus antepasados, a pesar de encontrarse en otro país, fruto del colonialismo. Es lo que le sucede a la protagonista de la película, CALLE MÁLAGA, escrita y dirigida por Maryam Touzami, que cuenta el apego de una mujer a la tierra donde nació en el protectorado español en Marruecos, ante las pretensiones de su hija de vender la casa que compró con su marido, y redescubrir, de nuevo, el amor y el deseo.



María Ángeles vive sola y viuda en Tánger, ciudad internacional en el que fue protectorado español. Lleva una vida sencilla en la casa donde vivió con su marido en la calle Málaga. Desde sus balcones se ve el ambiente bullicioso de los pequeños mercados donde compra lo necesario para el día a día, también, la casa donde nació. Está rodeada de vecinos que la aprecian, y todavía le quedan, algunas amigas, con las que poder hablar de los recuerdos de su infancia. A otras las tiene presente en sus frecuentes visitas al cementerio. Su rutina se ve alterada por las pretensiones de su hija de vender el amplio apartamento donde vive, que está a su nombre, porque necesita el dinero para comprarse una casa en Madrid donde reside con sus hijos, tras divorciarse de su marido, y no llegarle el suelo para el alquiler. Al principio se opone, porque no quiere abandonar la ciudad que la vio nacer y a sus pocos amigos, y trasladarse a España. Luego lo acepta, pues iría a una residencia de ancianos próxima. Para ello su hija vende los muebles a un anticuario, y el apartamento lo pone en venta. 



María Ángeles en el fondo, no acepta el cambio, y decide volver a su casa vacía y recuperar su libertad. También, empleará sus pocos ahorros en recuperar sus muebles, primero el dormitorio, luego el tocadiscos. La falta de recursos, le obligará a montar un bar en ella, donde los clientes ven el futbol, para obtener dinero, y completar la compra de los bienes. Mientras, entabla amistad con el anticuario, que le ayuda a desarrollar el negocio, y surge entre ellos una relación amorosa. Sin embargo, el piso estaba a la venta pendiente de un comprador, que en un momento dado acuerda un precio con su hija en la distancia, sin saber que su madre ha vuelto al piso y ha recuperado la mayoría de sus enseres. Al final, todo queda de esta manera cuando la hija toma conciencia que sus madre no quiere salirse de la casa donde pasó toda una vida, primero junto a su marido, y ahora con su nueva pareja.

TIEMPO DE INTOLERANCIA


La Residencia de Estudiantes presenta la exposición, INTOLERANCIA. ESPAÑA EN UNA EUROPA CONVULSA, 1914-1945. LA COLECCIÓN JOSÉ MARÍA CASTAÑÉ EN LA RESIDENCIA DE ESTUDIANTES, que reúne un conjunto variopinto de documentos entre fotografías, cartas, carteles, folletos, postales, documentación administrativa, prensa, libros, pinturas, dibujos y grabados, que ilustran un periodo de la historia de nuestro país y del continente especialmente significativo para todo el siglo XX y nuestro días. Una parte del conjunto de cerca de cinco mil originales inéditos que forman parte de la donación del coleccionista a la institución madrileña. La exposición se articula en cinco grandes secciones. Una primera, Intolerancia. Una historia europea, sirve de prólogo, y trata de un mundo afectado por las consecuencias de la Gran Guerra, que dio lugar a un mundo de vértigo e incertidumbre, que estaría afectado, tras las numerosas víctimas humanas provocadas por el conflicto, por el surgimiento de los totalitarismos. 



El núcleo de la exposición son las secciones correspondientes a la Segunda República (España. Golpe de Estado y revolución) y el Franquismo durante la Guerra Civil y la Segunda Guerra Mundial (La España franquista en la Europa del Eje). Por un lado se muestra, la resistencia republicana y el violento proceso revolucionario en la retaguardia republicana ante el temor a la quinta columna en la capital, según el testimonio de José Moreno Villa, por otro la connivencia con el nazismo y el fascismo italiano del nuevo régimen español, demostrado por importantes documentos visuales originales: álbumes de fotos de la visita de Himmler a nuestro país; el encuentro de Franco con Hitler en Hendaya; banderas e medallas de la Legión Cóndor; mapas de los frentes en las batallas de Guadalajara y el Ebro; telegramas de Goering, Hitler y Mussolini por la victoria en la guerra; y finalmente, fotografías, mapas y documentos referidos a la División Azul.



No menos interesante resulta la sección cuarta denominada, Extirpar al enemigo, compuesta por dos partes, una referida a aquellos que marcharon al exilio, primero refugiados en Francia en las duras condiciones de los campos de concentración, a los que nos aproximamos con fotografías y pinturas o documentos de visados para México; otra formada por aquellos que identifican a un régimen dictatorial, anticomunista y católico, basado en la represión y la propaganda, además de la vigilancia y depuración de los ciudadanos. El último apartado, el quinto, La Institución Libre de Enseñanza y la Residencia de Estudiantes: persecución y resistencia, se refiere, primero a la represión, prohibición e incautación de los bienes de la institución educativa, de sus principios que informaron a los maestros en el periodo republicano, cuerpo gravemente atacado. Su legado pudo, de todas maneras, preservarse tanto por la resistencia en el interior, como la labor desarrollada de los exiliados en los países de acogida. Termina la exposición con el discurso de Fernando de los Ríos a los diputados de las Corte españolas refugiadas en México, que terminaba con una cita de Unamuno que clamaba por la esperanza al decir que Nacerá el alba, vendrá un mañana.



LOS DILEMAS DEL PRESIDENTE


 

La ley se encuentra alejada de la verdad. La expresión estado de gracia se refiere a una condición afortunada de quien toma una decisión o se enfrenta a una acción relevante con éxito. Por otra parte, cuando un gobernante aplica la gracia, se refiere a un indulto o perdón. Estas ideas están en la base de la película, LA GRAZIA, escrita y dirigida por Paolo Sorrentino, que cuenta los dilemas morales y las dudas con las que se enfrenta el presidente de la República Italiana seis meses antes de dejar el cargo. Él fue un jurista relevante que llegó al poder. Le asesora su hija Dorotea, también de rigurosa formación legal. Su otro hijo vive en Canadá y se dedica a componer música. Vive con un solo pulmón, pero no deja de fumar. En todo momento le acompaña el jefe de guardaespaldas con quien comparte su intimidad. Sobre la mesa tiene la ley de eutanasia que no quiere firmar y a la que pone pegas continuamente. Además las propuestas de dos indultos, uno de una mujer que mató al marido que la maltrataba, y el de un profesor de historia que hizo lo mismo con su esposa enferma de Alzheimer. 




Mariano De Santis, el presidente de Italia, es una persona rigurosa que pasa sus últimos meses en la jefatura del Estado limitado por su agenda política. Recibe a mandatarios extranjeros y embajadores, y convive con su hija que le estimula para que tome las decisiones pendientes, aunque se plantea dejarlas sin resolver para su sucesor. Oye continuamente música moderna, sin duda influenciado por su hijo. Fuma indebidamente en la terraza del palacio presidencial. Visita en las caballerizas a su caballo preferido, ahora enfermo. Recuerda una y otra vez a su mujer que murió años a tras; el momento cuando la conoció, y sospecha, obsesivamente, que le fue infiel. Quiere saber quien fue la persona con la que le traicionó. Su amiga de la infancia, la crítica de arte, Coco Valori, se niega a decírselo. Cree que fue su otro amigo Ugo Romani, ahora ministro, y futuro candidato a sucederle. Promete que hará todo lo posible para impedirlo.



Sin embargo, lo más importante, son las decisiones políticas relevantes que le quedan por firmar. Como católico, no quiere aprobar la ley de la eutanasia, pero considera que es un avance para los ciudadanos. Para ello, consulta y se confiesa con el Papa, su amigo. Por otra parte, debe afrontar los dos indultos pendientes. Los expedientes proporcionan la información suficiente para tomar una decisión, pero tal vez, falte encontrarse con la verdad, que los procedimientos legales ocultan muchas veces. En el caso de la mujer encarcelada por matar a su marido, será su hija quien la visite. Comprobará que no se ha arrepentido de su crimen y entrará en contacto con su nueva pareja que la espera a la puerta. Para el caso del profesor de historia, de quien sus alumnos piden el indulto, será el mismo quien se entreviste en la cárcel, aprovechando su visita al norte de Italia con motivo de la inauguración de la temporada en la Ópera de Milán. Al final, el presidente deja su puesto semanas antes de que se cumpla su mandato, no sin firmar la ley de eutanasia, y conceder el indulto a la mujer maltratada, pero negar el del profesor, por no ser auténtico.