Mostrando entradas con la etiqueta cine político. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cine político. Mostrar todas las entradas

LOS DILEMAS DEL PRESIDENTE


 

La ley se encuentra alejada de la verdad. La expresión estado de gracia se refiere a una condición afortunada de quien toma una decisión o se enfrenta a una acción relevante con éxito. Por otra parte, cuando un gobernante aplica la gracia, se refiere a un indulto o perdón. Estas ideas están en la base de la película, LA GRAZIA, escrita y dirigida por Paolo Sorrentino, que cuenta los dilemas morales y las dudas con las que se enfrenta el presidente de la República Italiana seis meses antes de dejar el cargo. Él fue un jurista relevante que llegó al poder. Le asesora su hija Dorotea, también de rigurosa formación legal. Su otro hijo vive en Canadá y se dedica a componer música. Vive con un solo pulmón, pero no deja de fumar. En todo momento le acompaña el jefe de guardaespaldas con quien comparte su intimidad. Sobre la mesa tiene la ley de eutanasia que no quiere firmar y a la que pone pegas continuamente. Además las propuestas de dos indultos, uno de una mujer que mató al marido que la maltrataba, y el de un profesor de historia que hizo lo mismo con su esposa enferma de Alzheimer. 




Mariano De Santis, el presidente de Italia, es una persona rigurosa que pasa sus últimos meses en la jefatura del Estado limitado por su agenda política. Recibe a mandatarios extranjeros y embajadores, y convive con su hija que le estimula para que tome las decisiones pendientes, aunque se plantea dejarlas sin resolver para su sucesor. Oye continuamente música moderna, sin duda influenciado por su hijo. Fuma indebidamente en la terraza del palacio presidencial. Visita en las caballerizas a su caballo preferido, ahora enfermo. Recuerda una y otra vez a su mujer que murió años a tras; el momento cuando la conoció, y sospecha, obsesivamente, que le fue infiel. Quiere saber quien fue la persona con la que le traicionó. Su amiga de la infancia, la crítica de arte, Coco Valori, se niega a decírselo. Cree que fue su otro amigo Ugo Romani, ahora ministro, y futuro candidato a sucederle. Promete que hará todo lo posible para impedirlo.



Sin embargo, lo más importante, son las decisiones políticas relevantes que le quedan por firmar. Como católico, no quiere aprobar la ley de la eutanasia, pero considera que es un avance para los ciudadanos. Para ello, consulta y se confiesa con el Papa, su amigo. Por otra parte, debe afrontar los dos indultos pendientes. Los expedientes proporcionan la información suficiente para tomar una decisión, pero tal vez, falte encontrarse con la verdad, que los procedimientos legales ocultan muchas veces. En el caso de la mujer encarcelada por matar a su marido, será su hija quien la visite. Comprobará que no se ha arrepentido de su crimen y entrará en contacto con su nueva pareja que la espera a la puerta. Para el caso del profesor de historia, de quien sus alumnos piden el indulto, será el mismo quien se entreviste en la cárcel, aprovechando su visita al norte de Italia con motivo de la inauguración de la temporada en la Ópera de Milán. Al final, el presidente deja su puesto semanas antes de que se cumpla su mandato, no sin firmar la ley de eutanasia, y conceder el indulto a la mujer maltratada, pero negar el del profesor, por no ser auténtico.

EL NUEVO RASPUTÍN


 

La caída del régimen soviético puso fin a la llamada Guerra Fría. Una sola potencia, EEUU, iba a dominar el mundo. Se habló del final de la historia, el triunfo del sistema liberal democrático de manera definitiva. La propia URSS se convertiría en la Federación Rusa, un nuevo régimen democrático al que se le abriría un futuro prometedor en forma de nuevos negocios según el sistema capitalista. Sin embargo, bajo el gobierno de Boris Yeltsin, el país vivió un cierto caos pero a la vez una importante efervescencia cultural y económica motivada por las nuevas libertades. Ante la debilidad del poder central, surgieron oportunidades de negocios legales e ilegales, que crearon una oligarquía que se hizo con aquellas riquezas antes dependientes del Estado. La película, EL MAGO DE KREMLIN, dirigida y escrita por Olivier Assayas en colaboración de Emmanuel Carrère, basada en la novela de Giuliano da Empoli, cuenta la trayectoria de Vadim Baranov, el asesor en la sombra de Vladimir Putin, a quien ayudó a hacerse con el poder y a edificar un nuevo régimen autoritario.



Baranov comenzó su carrera como director de teatro, para pasar luego a la producción de programas de televisión. En este ambiente conoció a Borís Berezovski, director de la televisión estatal y uno de los hombres más influyentes durante el gobierno de Yeltsin. Debido al mal estado de salud del mandatario, éste se propuso encontrar su sustituto en el director del KGB con quien tenía una cierta amistad. El desconocido pero poderoso, Vladimir Putin, al principio se mostró reticente, pero fue convencido por las ideas de Baranov, de crear un régimen de poder vertical, sustituyendo al horizontal que tenía el país. Es lo que hizo tras ganar las elecciones a presidente de la Federación Rusa, convertirse en el nuevo Zar, y progresivamente, eliminar o marginar a sus oponentes con el exilio. Baranov, entonces, se convertiría en su cerebro, en su principal asesor para llevar a cabo una política cuya principal característica era el uso de la fuerza. Actuar sin contemplaciones ante cualquier problema, ya sea interno o de política exterior.



La película nos cuenta las medidas que tomaron juntos Putin, asesorado por Baranov, que propiciaron un régimen autoritario, sin oposición, en forma de un flashback, narrado por éste, que recibe en su casa de campo la visita de un periodista extranjero. Baranov, por aquellos días ha perdido el favor del Zar y vive con su hija apartado de las intrigas del gobierno. No sabe que corre un grave peligro, por el monstruo que ha ayudado a crear. Un poder que ha decidido eliminar hasta a sus amigos, a cualquiera que le lleve la contraria en su afán de revitalizar el antiguo imperio ruso. Para ello, se ha decidido a atacar a Occidente con una guerra híbrida de manipulación informativa a través de Internet y conseguir el caos, propicio para la victoria de regímenes ultraderechistas y conservadores como el suyo. También, ha iniciado una guerra sin fin para hacerse con Ucrania. Hoy el mundo influido por las redes sociales manipuladas con bulos y desinformación, basada en una oligarquía tecnofeudal, tiene su origen en la propia Rusia de Putin y de quien fuera su nuevo Rasputín, Vadim Baranov.

INVESTIGACIÓN DEL PASADO


 

Las sociedades cambian con el paso de los años. Cinco décadas suponen un cambio fundamental para un país: el sistema político, las comunicaciones, las relaciones sociales y económicas pueden aparecer al espectador totalmente diferentes. También para el individuo, desde la infancia o adolescencia hasta nuestros días. De convivir con tus padres o abuelos, a tenerlos en la memoria como vagos recuerdos. Brasil sufrió una dictadura entre 1964 y 1985. Durante ese periodo la corrupción campaba a sus anchas y las fuerzas de seguridad hacían la vista gorda con los poderosos cuyos tentáculos llegaban al mismo gobierno. No se respetaban los derechos humanos y las consecuencias de la violencia se veían en sus calles en forma de cadáveres anónimos de desaparecidos, o tras robos o ejecuciones de sicarios en medio del caos de las celebraciones del carnaval. Estas circunstancias del pasado nos las ilustra de forma brillante la película, EL AGENTE SECRETO, escrita y dirigida por Kleber Mendonça Filho, que nos cuenta la huida de un profesor universitario cuyos descubrimientos chocaron con los intereses económicos de un poderoso empresario que le manda matar, y su propia vida personal allá por 1977.



El protagonista es Marcelo, nombre falso de Armando, profesor universitario, jefe de departamento de tecnología a quien un empresario quiere controlar para que no se interfiera en su negocio. Ha desarrollado varias patentes que perjudican sus intereses industriales. Su enfrentamiento le llevará a abandonar su vida de docente. La película cuenta su historia en tres capítulos: la primera se centra en su regreso a Recife para encontrarse con su hijo pequeño que estaba siendo cuidado por sus abuelos maternos. También, para refugiarse con otro nombre y desempeñar un trabajo distinto hasta ahora en una comunidad de protegidos por una organización enfrentada al poder. La segunda, nos informa plenamente de las causas de su persecución; la convivencia a distancia con su hijo y su suegro, que es proyectista en un cine, y el conocimiento de que los sicarios vienen tras él, unos personajes provenientes del mismo ejército. En la tercera sabemos que no logró huir con su hijo como tenía planeado y se ambienta ya en nuestros días. Descubrimos que su hijo se ha convertido en médico y recibe la visita de una joven investigadora que se ocupaba del caso de su padre, quien le proporciona las grabaciones de sonido que guardan la información mientras era perseguido.



La película recrea el Brasil de los años setenta con precisión donde el cine juega un papel fundamental, sin duda uno de los hábitos de ocio más comunes en la época. El suegro del protagonista es proyectista en un cine, y el hijo está obsesionado con una película del momento, la famosa Tiburón, origen de sus miedos que mezcla con la realidad. Una realidad que se manifiesta al espectador en forma de recuerdos. De hecho, casi toda la película es un flashback visto desde una investigación en el presente, que, a su vez, contienen otros en ese mismo pasado. Los hechos entorno al personaje principal, así, no se presentan de forma lineal, sino de manera que son descubiertos de forma discontinua. La misma película, nos recuerda, por su textura y forma a una película de los años setenta. El conjunto fue merecedor del Premio a la Mejor Dirección, entre otros, en el pasado Festival de Cannes, y tiene una carrera prometedora a los premios Oscar tras recibir dos Globos de Oro.

LA INFILTRADA DE ETA


 

La organización terrorista, ETA, fue creada en 1958 durante el franquismo. Al termino de la dictadura, en 1975, había asesinado a 45 personas. La llegada de la democracia supuso que parte de la organización abandonara las armas en favor de la lucha política. La otra seguiría la actividad violenta hasta su disolución en 2011. Solamente en los años ochenta, fruto de la misma, se produjeron 400 víctimas. En su trayectoria sangrienta, se recuerdan atentados masivos como el de Hipercor o el de la casa cuartel de Zaragoza. A mediados de los años noventa, la organización cambió de estrategia, además de atentar contra militares y policías, decidió atacar a los políticos, concejales, dirigentes y jueces, en la llamada socialización del sufrimiento. En esta época comienza la película, UN FANTASMA EN LA BATALLA, que cuenta la historia de una joven guardia civil infiltrada en ETA, a cuya misión se presta voluntaria desde Andalucía donde vive, a pesar que tiene que renunciar a su vida personal.



Amaia reúne condiciones adecuadas para infiltrarse en ETA: sabe hablar un poco eusquera, además de dominar inglés y francés por sus estudios de filología. Le favorece, también, su carácter solitario, metódico y ordenado. La manera para acercarse a la organización será trabajar en una ikastola dirigida por Begoña, que es un miembro destacado de la misma. Su origen, para contarlo cuando se lo requieran, será que nació en el País Vasco, y compatibiliza su trabajo con el cuidado de su madre enferma en una residencia de mayores de San Sebastián donde se desarrolla la acción. Sus simpatías con las ideas de Herri Batasuna le favorecen para su integración. Una de sus primeras labores será alojar a Arrieta, un miembro del aparato logístico, encargado del apoyo a los comandos. Así se encargará de dar las llaves del Renault 6 para cometer el atentado contra Gregorio Ordoñez.



La misión de Amaia es a medio y largo plazo, sin importarle los acontecimientos dramáticos que protagoniza la organización como asesinatos de políticos socialistas como Fernando Múgica o el exministro Ernest Lluch. Su objetivo es llegar al sur de Francia y estar lo más próxima posible a la dirección y descubrir los zulos o almacenes de armas y documentos. Antes, desde su piso en San Sebastián, logrará pasar la información de un teléfono móvil y la localización de explosivos junto a la detención de miembros de la banda, y lo más relevante, la localización del lugar donde tenían secuestrado a Ortega Lara. Con el tiempo, la protagonista, si quiere pasar a Francia, tiene que implicarse más, y participará en un supuesto atentado contra un guardia civil, a la que ella le dispara en un forcejeo. Fruto de ello, decide no utilizar más las armas, y dejar ETA con el pretexto de querer casarse. 



El asesinato de Miguel Ángel Blanco hará que regrese de nuevo al País Vasco. Esta vez, en medio de las detenciones de Begoña y otros miembros con los que había colaborado, que propiciará que sea trasladada al sur de Francia, donde será conductora en distintas acciones. Una actividad que le permitirá descubrir los zulos y las viviendas donde residía la dirección. Es la parte de más intriga de la película, cuando la banda sospecha que está infiltrada al multiplicarse las detenciones de la policía, y no les basta con asesinar a un topo, sino que ponen el foco en la misma Amaia, hasta el momento libre de sospechas, y que sabía guardar las distancias para no ser descubierta. Agustín Díaz Yanes demuestra su sabiduría en el tratamiento de la historia: sobria, precisa, llena de silencios, de peligro por la impostura de la protagonista, siempre en el filo de la navaja; de ritmo pausado, pero implacable, solamente alterado por la música italiana que utiliza para comunicarse con su jefe. 

EL COMPROMISO DE ENRICO BERLINGUER


 

Durante los años setenta del siglo pasado, pervivía la división del mundo entre el occidente capitalista y el este comunista. Existía un equilibrio geopolítico determinado por las grandes potencias nucleares que lo encabezaban, EEUU y la Unión Soviética. Se enfrentaban en la periferia en conflictos limitados para proteger sus áreas de influencia. De esta manera llegaban a desestabilizar países y apoyar cambios de gobierno y golpes de estado. Tal situación pudo verse alterada con la posibilidad de que en Europa el Partido Comunista Italiano pudiese alcanzar el gobierno. Esto nos lo cuenta la película, LA GRAN AMBICIÓN, dirigida por Andrea Segre, entorno a la figura de su secretario general, Enrico Berlinguer, entre 1973 y 1978, años cruciales de su carrera política cuando el partido consiguió una representación superior al 30% de los votos.



Enrico Berlinguer fue un líder comunista carismático, que por sus ideas y actuación, atrajo a un número elevado de votantes, uno de cada tres italianos. La película arranca con el golpe de Estado en Chile contra Pinochet, y un posible atentado contra él en una visita a la Bulgaria dentro del Telón de Acero, hechos que le van a influir, para defender el denominado Eurocomunismo, una vía propia, democrática e independiente para conseguir el socialismo. Para ello, pensaba que solamente la unidad de los partidos de izquierda, incluso si superaban el 50% de los votos, no era suficiente para gobernar sin riesgos. Era necesario un gran consenso, el llamado compromiso histórico con la Democracia Cristiana, un amplio espectro de las clases trabajadoras, para conseguir avanzar el país mediante reformas de todo tipo, para superar la profunda crisis política, social y económica que tenía. El objetivo era conseguir un sistema socialista democrático e independiente de la órbita de Moscú.



Italia vivía por aquella época los años de plomo, atenazada por la crisis política de gobiernos inestables, la social que sumía a los trabajadores en grandes dificultades, y la económica provocada por la subida de los precios del petróleo. Además, el terrorismo tanto de extrema derecha como de izquierda, provocaba numerosas víctimas. Enrico Berlinguer, ante estas circunstancias, apostaba por el acuerdo con la Democracia Cristiana, sin renunciar a defender las políticas socialistas. La solidaridad frente a la competitividad y el individualismo capitalista, y una sanidad y una educación de calidad para todos frente a la apropiación de riqueza y el consumismo exacerbado. Así, con el respaldo de un número elevado de votos, que le hacían imprescindible para formar cualquier gobierno, pudo empezar a negociar primero con Gulio Andreotti, que le llevó al poder mediante su abstención; luego, tras su caída, más en secreto, con Aldo Moro, pero su secuestro y ejecución por las Brigadas Rojas, causaron el fin de su política de consenso.



Mientras Enrico Berlinguer estuvo al frente del PCI, tuvo un respaldo mayoritario entre la clase trabajadora italiana. A su muerte, a mediados de los años ochenta, el mundo bipolar de enfrentamiento entre dos bloques, tocaba a su fin. Triunfaba el neoliberalismo y el conservadorismo del presidente norteamericano Ronald Reagan y Margaret Thatcher. El papa Juan Pablo II apoyaba la libertad en Polonia frente al comunismo. Nos preguntamos que pensaría sobre el gobierno de extrema derecha de Giorgia Meloni. Por ello, esta película basada en hechos reales y fundamentada por documentos escritos y visuales, resulta necesaria frente a la supresión de los derechos de los ciudadanos que trae el neofascismo.

VÍCTIMA DE LA DICTADURA BRASILEÑA


 

Hubo una época que Latinoamérica estuvo gobernada por dictaduras militares que han pasado a la historia por su crueldad. Recordamos la de Pinochet en Chile o la de la Junta Militar en Argentina, que torturaron e hicieron desaparecer a miles de personas. Pretendían luchar contra la subversión, pero en el fondo su enemigo era la libertad y la democracia. Brasil no fue ajeno a esta tendencia en un contexto de Guerra Fría, bajo la influencia de la política exterior norteamericana. La película, AÚN ESTOY AQUÍ, del director Walter Salles, basada en el libro de Marcelo Paiva, cuenta la historia de una víctima de la dictadura, la del exdiputado Rubens Paiva, que fue detenido en 1971, y desapareció por la represión ejercida por los militares. La historia se desarrolla en tres épocas: la de los setenta, cuando se producen los hechos; en 1996, ya restablecida la democracia, y en 2014.  Una historia que es la lucha de su mujer por averiguar la verdad y hacer justicia por los crímenes cometidos.



Rubens Paiva era ingeniero y junto su familia, vivía en una casa grande frente a la playa de Río de Janeiro. Una casa siempre con las puertas abiertas a los amigos, lo más granado de la sociedad brasileña de la época. Allí se celebraban reuniones para celebrar cumpleaños o simplemente comer o intercambiar ideas en una época donde la libertad estaba limitada por el régimen militar. Eunice, su mujer, cuidaba de sus cinco hijos, cuatro chicas y un chico. Velaba por sus preocupaciones y sus estudios diarios en el colegio. Un día, unos desconocidos armados, llamaron a la puerta, para llevarse, primero al marido, luego a ella y una de sus hijas mayores. La otra se encontraba en Londres, que vivía con unos allegados, que habían decidido irse del país. El padre nunca regresó a casa. Eunice lo hizo días después tras ser interrogada una y otra vez. Desde ese momento, emprendió una lucha para descubrir su paradero, qué le había pasado. 



Eunice, con la ayuda de sus conocidos, descubre, tras recuperar su vehículo del cuartel militar donde estuvo, que había desaparecido, uno de los destinos trágicos de algunas víctimas, hecho que no reconocía el régimen, y que ella pretende sacar a la luz. Entretanto, sin los ingresos del marido, tienen que dejar la casa en Río de Janeiro, para trasladarse a Sao Paulo, donde vivían sus padres, e iniciar una nueva vida. Allí la encontramos 25 años después, convertida en una activista por los derechos humanos, y en ese momento, ya recuperada la democracia, en una defensora de los indígenas. Es la etapa en la que el gobierno le proporciona el certificado de defunción de Rubens, poniendo fin a una lucha iniciada muchos años antes. En 2014, poco antes de morir, la vemos en una silla de ruedas reunida con toda su extensa familia, vivo todavía el recuerdo, a pesar de la enfermedad, del trágico destino de su marido.



En los títulos de crédito podemos conocer más detalles de la historia. Que el marido murió en mayo de 1971, y le hicieron desaparecer, dentro de un total de 200 víctimas con el mismo procedimiento. Años después se supo quiénes fueron sus asesinos, pero no llegaron a ser procesados. Eunice consiguió el título de derecho con 48 años, para ejercerlo como defensora activa de los derechos de los más desfavorecidos, y que murió en 2015 con 89 años, enferma del alzhéimer. También se muestran las fotos originales de la familia, que en la película se simulan su realización. Lo mismo que emplea el recurso de grabar con un tomavistas, escenas de cine, cuando la familia está reunida en la playa o en alguna celebración en la casa, que proporciona una factura especial a la película, y nos permite cambiar de época de manera fidedigna. Constituye una reconstrucción sólida del pasado, de la felicidad, por los cambios de una nueva época, y del dolor, por la violencia ejercida por la dictadura para frenarlos.

CONTRA LA VIOLENCIA TERRORISTA


 

El terrorismo de ETA empezó al final de la dictadura franquista. Luego se convirtió en uno de los principales problemas de la transición, para continuar con los gobiernos de la democracia hasta la disolución de la banda en 2018. Una larga trayectoria de violencia cuyos objetivos fueron la policía, el estamento militar, los jueces, para afectar a los políticos de distintos partidos. En cincuenta años sumó más de 800 muertos y atentados de diverso tipo, con pistola o bomba, para dirigidos a una persona en concreto o a un colectivo. Por otra parte, la banda se financiaba con los recursos provenientes de la extorsión a los empresarios y los secuestros. Los años de su existencia, especialmente, los demás actividad terrorista fueron denominados, años de plomo. Un duro periodo donde se incluía un terrorismo de baja intensidad, constituido por los disturbios en la calle y las amenazas a las gentes que se opusieran a esta estrategia de terror. Este es el contexto de la película, LA INFILTRADA, dirigida y escrita por Arancha Echevarría, basándose en hechos reales.



La película se ambienta en los años noventa, cuando una joven recién salida de la academia de policía, le ofrecen la misión de infiltrarse dentro de la banda terrorista. No ser un agente encubierto y protegido por los jueces, sino introducirse en su mundo, y con el paso de los años, entrar en la banda para informar de posibles atentados. Una misión difícil y arriesgada que suponía abandonar su vida normal, sus proyectos y la familia. Tendría que participar en los movimientos antimilitaristas, y de allí trasladarse al País Vasco. Así lo hizo Aránzazu Berradre, que desde Logroño se trasladó a San Sebastián, donde vivía sola, mientras trabajaba en una carnicería y servía copas en un bar. Pronto se rodeó de un grupo de amigas jóvenes con las que se divertía. Fue en el bar, a través de su jefe, donde le pusieron en contacto con la banda. Un miembro destacado de la misma, Kepa Echevarría, le pidió que le alojara en su casa y le hiciese varios encargos.  Desde ese momento, la policía nacional, montó un operativo en otra vivienda próxima que grababa sus conversaciones y estaba pendiente de sus planes.



La infiltrada tenía que fingir a todas las horas del día, más ahora que tenía que convivir con un terrorista, salvo el periodo de tiempo que se reunía en secreto con el inspector jefe al mando de la misión en un hospital para evitar sospechas. La convivencia entre Arancha y Kepa, salvo las primeras suspicacias del principio, fue cada vez más estrecha hasta llegar a intimar, aunque para la primera, era un fingimiento atroz. En una ocasión casi la descubre cuando le llevaba en su coche y fue parada por la Guardia Civil por causa de un accidente, al tener que enseñar su documentación a nombre de otra mujer. Llegó un tiempo que Kepa se impacientaba por su inactividad. Un día le pidió a Arancha que fuese tras la frontera a pedir instrucciones. La respuesta fue la llegada de Sergio Polo, un miembro violento de la banda, que se alojaría en la casa, con una carpeta instrucciones y objetivos a realizar. Desde ese momento, la situación entre ellos se deteriora, por la actitud desconfiada y de auténtico psicópata que tiene con la infiltrada.



En ese periodo, donde la protagonista sufre el comportamiento del nuevo huésped, la banda decide un tregua, pero que según observa ella, es una falsedad para reorganizarse y armarse para nuevos atentados. Siempre apoyada por el inspector jefe, a pesar de las dudas que tienen de su misión en las altas esferas, ella decide colaborar. Pero un día ponen fin a una misión, cada vez más peligrosa tras obtener información valiosa. Será, tras una persecución cerca de la frontera y tras un intenso tiroteo, que sean detenidos los dos miembros de ETA. En los títulos de crédito nos informa que la policía infiltrada sigue en activo destinada en el extranjero. Kepa salió de la cárcel en 2019 tras cumplir condena de veinte años y ahora se dedica a la ilustración de libros infantiles. Sergio Polo continúa preso y se prevé su salida en 2029.

CINE Y ESPIONAJE


 

El CaixaForum de Madrid organiza la exposición, TOP SECRET. CINE Y ESPIONAJE, una historia de este género cinematográfico con sus implicaciones con la realidad que se vivía en ese momento por las naciones en las relaciones internacionales. El cine ha reflejado las necesidades de información de los bandos contendientes en las guerras mundiales del siglo XX. Después con la llamada Guerra Fría, para terminar en los tiempos actuales, primero en el combate contra el terrorismo islámico, y luego para descubrir los ciberataques y las informaciones que se obtienen a través de internet. El cine ha narrado la evolución de los protagonistas, como sus técnicas y artilugios. Más de 300 se pueden ver en la exposición,  la mayoría procedentes de La Cinématheque Française, aunque también de otras colecciones.



En esta evolución histórica del cine y el espionaje, las mujeres jugaron un papel fundamental. Ellas fueron espías y, a veces, igualmente, actrices y científicas, que ayudaron en la lucha que se realizaba en este campo oculto. La primera, y una de las más famosas fue Mata Hari, que fue fusilada por los franceses por espiar para los alemanes. La actriz, Hedy Lamarr, descubrió un sistema avanzado de transmisiones, antecedente del wifi. No sólo ha perdurado el aspecto de seductoras hipersexualizadas, sino, por tanto, su actividad empoderada al mismo nivel que los hombres. La Segunda Guerra Mundial dejó testimonio de numerosos ejemplos de espionaje memorables, que el cine ha tratado de contar, pero fueron tantos, que la realidad superó a la ficción. Uno de ellos fue el de la máquina enigma que codificaba los códigos de las comunicaciones de los nazis. Ha dado pie a numerosas ficciones basadas en hechos reales como el descubrimiento de su cifrado por matemático, Alan Touring. Otro caso, por ejemplo se refiere al agente doble español, Garbo, que trabajó para Gran Bretaña y Alemania, a la que proporcionó información falsa del desembarco de Normandía.



La Guerra Fría, la lucha entre el bloque occidental y el comunista, dirigido por la URSS, fue otra fuente inagotable de tramas cinematográficas de espías, que ha perdurado hasta la actualidad. El propio cine participaba, a modo de propaganda, y utilizando tecnología real, en esta lucha sin cuartel. La KGB, y la Stasi alemanas, fueron los enemigos a batir. Los espías comunistas demostraron su valía en la obtención de información occidental, referidas a nuevas armas atómicas, dispositivos de lanzamiento y bases militares. También en el control exhaustivo de la población, demostrando el carácter totalitario del régimen. La película. La vida de los otros, es un ejemplo. Los grandes directores tuvieron particular interés en el género. Sin duda el más relevante fue Alfred Hitchcock, el rey del suspense. Un capítulo, más comercial, más pop, es el que desarrolla las novelas de Ian Fleming, de James Bond, un espía al servicio de la reina, que despliega su atractivo físico masculino, ayudado por artilugios para combatir y obtener información. Es un pretexto para desplegar un glamour especial en el vestuario y en los ambientes sofisticados. Las mujeres seductoras juegan un papel esencial. Sean Connery, Richard Moore, Pierce Brosnan, y Daniel Graig, dieron el tipo de este mítico agente.



El espionaje supone una lucha ente el bien o el mal, que en muchas ocasiones se confunde. Una lucha sin vencedores, ni vencidos, donde se vuelve atrás en el camino recorrido o los agentes son sacrificados en favor de los intereses nacionales o internacionales. Esto lo observamos, cada vez más, según nos acercamos al mundo actual. La lucha contra el terrorismo, principalmente islámico, ha sobrepasado las fronteras, basándose en el control de las comunicaciones. Dos películas retratan este tiempo: La noche más oscura de Kathryn Bigelow, y Argo de Ben Affleck. Finalmente, en el mundo de hoy, de las comunicaciones a través de la red de internet, las naciones en su labor de vigilancia, sobrepasan los límites, lo que serían las leyes constitucionales, que protegen la privacidad, los derechos individuales. Edward Snowden es el mejor ejemplo de espía de los nuevos tiempos, también retratado por el cine. Este medio nunca se queda atrás, ya está reflejando un mundo atenazado por robots y máquinas muy potentes de Inteligencia Artificial, donde nuestros datos tanto psicológicos y de costumbres, como biométricos son utilizados para los intereses más oscuros al servicio del poder, hasta el punto, que se pueden manipular unas elecciones. La exposición, por tanto, resulta muy interesante y entretenida para el público en su recorrido histórico y cinematográfico, muy imbricados siempre, donde el público participa y es espiado a su vez.

LA SINDICALISTA VIOLENTADA



 

Los intereses de las multinacionales en un mundo globalizado superan aquellos de su país de origen o de los trabajadores. El afán por extender su poder y ampliar el negocio dan la espalda a los aspectos humanos. Cualquier cambio de estrategia la llevan en secreto, sin excusar medios para conseguir sus objetivos. Sus directivos han decidido salir de sus fronteras con tal de sobrevivir en un mundo cada vez más competitivo, incluso a vender una tecnología que desean sus rivales en el mercado. Esta circunstancia la denuncia la película, UN BLANCO FÁCIL, escrita y dirigida por Jean-Paul Salomé, basándose en un hecho real. Es la historia de la sindicalista, Maureen Kearney, presidenta del comité de empresa de Areva, una multinacional francesa del sector de la energía atómica.



Maureen denuncia ante las autoridades francesas, ministros y asamblea de diputados, la negociación para hacer un acuerdo de fusión entre su empresa, Areva, EDF y los chinos, que suponía la pérdida de casi cincuenta mil puestos de trabajo y la cesión de la tecnología francesa. La negociación se lleva casi en secreto. Un ingeniero le da el soplo a la sindicalista que empieza a hablar con las autoridades para frenar la operación. Entretanto, comienzan las amenazas de parte de sus directivos. Justo antes de ser recibida por el Presidente de la Republica, Françoise Hollande, es atacada brutalmente en su casa, donde es atada en el sótano y violada. La policía al principio la protege, pero fruto de una torpe investigación, llegan a acusarla de debilidad mental y simular el incidente para llamar la atención. 



Cuatro años después, su abogado no puede impedir ser condenada a cinco años de cárcel y a una multa. En contra de ella pesa que había sido violada en el pasado, y que no había ofrecido resistencia. Pero ella no desiste, y decide apelar, especialmente cuando recibe una información de la policía, que hubo un caso similar con la mujer de un ingeniero, que había sido violada igualmente, para presionar a su marido, que se oponía a las decisiones de la empresa, dirigidas por los mismos ejecutivos e intermediarios que en su caso. De esta manera, y con una mejor defensa legal, y apoyado por sus compañeros sindicalistas, logra ser declarada libre de cargos. En ese tiempo se vio que ella tenía razón, ya que el acuerdo con los chinos supuso el despido de casi todos los trabajadores, salvo los ingenieros, y que fueran ellos quienes construyeran las centrales nucleares, después de haberse apropiado de la tecnología francesa. Fueron los ganadores del acuerdo, y aquellos ejecutivos sin escrúpulos, que para enriquecerse, no tuvieron escrúpulos de destruir a las personas que se opusieran.

AL SERVICIO DEL PODER


Los servicios de inteligencia en un país democrático tienen como finalidad muchas veces prevenir riesgos referidos al terrorismo. Para ello colaboran con las agencias de otros estados. Sin embargo, otras veces, son utilizados para controlar los resortes del poder con el supuesto objetivo de mantener el equilibrio, de que éste no se concentre o se utilice mal por una persona, y perjudique a las élites del país. En este caso, pudieran emplearse, maquiavélicamente, métodos ajenos a los procedimientos legales. Estas circunstancias no las cuenta la película, EL CÓDIGO EMPERADOR, dirigida por Jorge Coira, basándose en hechos reales,  que constituye una interesante intriga política de espionaje que atrapa al espectador. 



Juan, el protagonista, interpretado por Luis Tosar, dirige una unidad especial del Centro Nacional de Inteligencia. Tienen como misión salvaguardar la seguridad nacional. Por ello, deben infiltrarse en un chalet de lujo habitado por una pareja de traficantes de armas, que ahora van a enviar a nuestro país unas bombas radioactivas. El método que empleará será seducir a Wendy, la criada filipina. A través de ella, podrá poner cámaras y controlar los negocios de los dueños. También, robarles la información del portátil que utilizan para mostrar sus productos de contrabando. Juan, por otro lado, recibe encargos no oficiales, para averiguar, por ejemplo, los trapos sucios de un diputado honesto, que en principio no tiene mucho futuro en la política.



Otro trabajo, no oficial, será tapar los problemas de un alto magistrado en Panamá, que se ha visto implicado en el asesinato de un joven. Juan está cansado de estos encargos secretos al margen de la ley, para ocultar problemas que dañarían la imagen del país o de personas supuestamente respetables. La gota que colma el vaso será cuando tenga que fabricar unos trapos sucios al diputado, para que los servicios secretos le tengan chantajeado de por vida. En este momento, aprovechando el éxito de la operación del tráfico de armas, decide tener una nueva vida con Wendy de la que se había enamorado, no sin enviar a una amiga periodista, todos los asuntos turbios en los que había trabajado para que los conozca la opinión pública.

 

LA PERVIVENCIA DEL PASADO


Los graves dramas dejados por los conflictos bélicos del pasado todavía perviven en el presente. Sobre todo aquellos que no se resolvieron de forma satisfactoria. Así lo observamos en las víctimas de la Guerra Civil española que todavía no han sido reparadas en su dolor por la violencia sufrida. Numerosos niños quedaron sin familia tras desaparecer por la violencia ejercida por el bando vencedor. Un bando que dio refugio a numerosos nazis perseguidos por los aliados de la Segunda Guerra Mundial. En este contexto se desarrolla la intriga policial de la película, EL SUSTITUTO, escrita y dirigida por Oscar Aibar, que se basa en la investigación de un joven inspector en la costa levantina a finales de la Transición. Era el año 1982, se celebraban los juicios por el intento de golpe de Estado del 23-F, y se esperaba un gobierno socialista tras las elecciones generales.



La vida en la costa se presumía tranquila para el inspector Ricardo, que sustituía a un compañero muerto en extrañas circunstancias. Comparado con la actividad policial en Madrid debido a la intensa delincuencia callejera, sería un merecido destino sin problemas. Lo más arriesgado era vigilar un tranquilo chalet de jubilados alemanes, pura rutina todos los días. Sin embargo, descubre que son meras apariencias, especialmente cuando unos espías israelíes merodean por las inmediaciones del lugar, y se enfrentan a tiros a las puertas. Descubre, también, al ser felicitado por su jefe e invitado por los jubilados, que es un centro lleno de antiguos nazis con un amplio pasado de crímenes de guerra, buscados por la justicia internacional. 



Ricardo no le gusta el ambiente de este club de nazis, a pesar que le regalan un apartamento y un reloj de oro. Celebran el aniversario de Hitler vestidos con los antiguos uniformes de la guerra. A su mujer no le importa porque le integran en la sociedad de la ciudad, pero a él le causa rechazo porque sus padres fueron represaliados por la dictadura franquista. Pero lo mas grave son los tentáculos que tienen en el sector de la construcción, en la propia policía y en los grupos fascistas que todavía perviven. Descubre que son los responsables de la muerte del inspector a quien vino a sustituir, que trataba de denunciarlos, tras serviles en los trabajos más sucios.



Su futuro quedará marcado por la investigación en la sombra que lleva a cabo sin permiso de su jefe que consideraba el caso cerrado. Le apoya una joven médica que hace las veces de forense y le informa. Coincidiendo con el mundial de futbol, logrará detener a un grupo de neonazis de la zona que intentan asesinar a unos aficionados italianos, para llegar a sus dirigentes alemanes, que consiguen zafarse de cualquier acusación, mientras el más anciano de los nazis huye de la costa española, al ser descubierto su refugio.

ENCUENTROS CON LA VÍCTIMA


 Durante muchos años se vivió una situación de extrema violencia en el País Vasco motivada por los atentados terroristas de ETA. Tenían una intencionalidad de amedrentar y llenar de dolor a los oponentes políticos para establecer sus objetivos que pasaban por la independencia de España. En sus 51 años de existencia la organización terrorista, salvo los años de la dictadura, apenas negoció, solamente desarrolló una lucha armada que produjo más de ochocientas víctimas. Mientras duró la Transición, ETA fue una más entre varias organizaciones que cometían atentados contra la policía y los militares. Al consolidarse la democracia, empezaron a emplear las armas contra los miembros de las organizaciones políticas para expulsarlas del territorio a la vez que imponía un silencio cómplice entre sus militantes y seguidores.




La película, MAIXABEL, dirigida por Icíar Bollaín, nos cuenta el sufrimiento causado por el asesinato de Juan María Jaúregui, gobernador civil  y militante socialista en el año 2000. Además, la búsqueda de una razón para tal violencia sobre una persona que había luchado siempre por la libertad, y un recuerdo emocional, encabezado por su viuda, que un día recibió la triste noticia, y once años mas tarde recibía otra llamada para ir a la cárcel de Nanclares de la Oca para encontrarse con uno de los tres autores del asesinato de su marido. La organización terrorista había dejado las armas, y se había abierto la vía de reinserción para los terroristas. Podían cumplir sus condenas en Euskadi si renunciaban a la lucha armada y pedían perdón por los atentados cometidos. En un programa especial, podían encontrarse con las víctimas y mostrar su arrepentimiento, para reparar el daño moral causado a ellas y así mismos.




La película tiene momentos impactantes para el espectador. Destacan esos encuentros entre Maixabel Lasa y dos terroristas que participaron en el atentado. El primero fue con Luis Carrasco, aquél que acompañó al autor material a la mesa donde estaba sentado el político para dispararle por la espalda. Se encontraba preso en Nanclares después de haber dejado una organización en la que seguía las órdenes que le daban sin plantearse nada, hasta que descubrió que sus dirigentes eran unos mediocres. El asesinato del gobernador civil fue una más en la que participó. No le tocó disparar porque eso se decidía por sorteo. Confiesa, además, que la cárcel le hizo apartarse de la organización totalitaria y sus principios, darse cuenta del sinsentido que vivía, y le pide perdón por un hecho que no le hace vivir en paz.



La segunda entrevista fue realizada a petición de Ibón Etxezarreta, a pesar que se había puesto fin al programa de mediación. Interpretado en la película por el actor Luis Tosar, se muestra a la viuda más explícito sobre sus motivaciones y su trayectoria personal. Fue un militante por las causas revolucionarias, y al llegar a Euskadi buscó incorporarse a la organización terrorista. Pertenecer a ETA formaba parte de su ideario de lucha. Sin embargo, la cárcel, salir del mundo cerrado controlado por los dirigentes, que le hacía llevar una doble vida, le hizo recapacitar. Hoy sufre diariamente por el daño causado a las víctimas, que llegó a afectar a su familia. Así, le pide perdón, y muestra su arrepentimiento. Incluso, según muestra la película llegó a acompañar a la viuda en un homenaje a la víctima. Una de las frases más memorables del encuentro fue cuando la viuda le dijo que prefería ser una viuda que su madre, a la que respondió él, que prefería ser Juan María Jaúregui, a ser el cómplice de su asesino.

UNAMUNO Y LA GUERRA CIVIL


La Guerra Civil es un hito fundamental de la Historia de España contemporánea. Determinó el devenir político de gran parte del siglo XX y de lo que llevamos en el XXI. Las dramáticas consecuencias que tuvo todavía perviven. El régimen democrático instaurado en 1978 empezó a superarlas mediante la reconciliación de los dos bandos. Sin embargo, transcurridos 80 años de su finalización, quedan asuntos por resolver, como el problema de las fosas y los monumentos que exaltan la dictadura. La película, MIENTRAS DURE LA GUERRA, escrita y dirigida por Alejandro Amenábar, cuenta la complicada posición que tuvo el célebre escritor, Miguel de Unamuno, por aquellas fechas, rector de la Universidad de Salamanca, respecto al golpe de estado contra la República y la génesis del régimen de Franco.


En julio de 1936 el golpe de estado contra la República no triunfó en toda España. Los generales rebeldes emplearon el ejército del norte de África, apoyados por el fascismo italiano y alemán en una interminable y sangrienta guerra contra el régimen legítimo, hasta que se hicieron con la mayor parte del territorio. En un principio, Miguel de Unamuno, apoyó públicamente la rebelión militar porque creía que pondría orden en la situación del país. Pensaba que tal rebelión se resolvería dentro del ámbito republicano, y luego, las cosas volverían a su cauce. Pero, fue cuestión de días en darse cuenta, que pretendía crear un nuevo régimen basado en la represión violenta de cualquier persona que pensase diferente.


Miguel de Unamuno fue destituido por el presidente Miguel Azaña como rector de la Universidad de Salamanca. Luego, la junta militar de Burgos, le devolvió al cargo. Además, le encomendó la misión de participar en la misión de depurar a los no afectos al régimen. Igualmente, de apoyar el llamado alzamiento, en nombre de la prestigiosa institución académica, al cual le llega a identificar como defensor de la civilización cristiana. La película cuenta cómo la posición del filósofo se hace cada vez más incómoda. Le utilizan las nuevas autoridades militares, mientras cada amanecer resuenan los tiros de los fusilados sin juicio previo, entre ellos, sus amigos personales, ejecutados con las etiquetas de masones y rojos.


Todos estos hechos coinciden con el nombramiento del general Franco como líder de la rebelión, Jefe del Estado, que tendrá su sede en la ciudad de Salamanca. Miguel de Unamuno, aprovechará tal circunstancia, y el afecto que le tiene su mujer, para intentar lograr la liberación de sus amigos, que no consigue. Ante tales circunstancias, la posición del filósofo se situará frontalmente en contra de los militares. Aprovechará la celebración del 12 de octubre en la universidad, con la asistencia de Carmen Polo, para tomar la palabra, y pronunciar, la célebre frase, Venceréis pero no convenceréis, en una intervención que no pensaba realizar, pero que improvisó tomando unas notas en el reverso de la carta que le dio la viuda de su amigo asesinado. Fue Millán Astray, al grito de ¡Viva la muerte!, y ¡Mueran los intelectuales!, quien le respondió. El escritor, saldría del acto protegido por la esposa de Franco ante el tumulto organizado. Dos meses después, moriría de un infarto, tras ser obligado a permanecer confinado en su casa.

TESTIGO DE LA GUERRA


La red de Internet ha permitido que la información se transmita a mayor velocidad desde los lugares más remotos y peligrosos del mundo. Sin embargo, también hace más fácil su manipulación al extenderse por las redes sociales, donde un individuo o un gobierno dictatorial, tienen la capacidad de intervenir. Los hechos reales se pueden distorsionar y convertirse en la propaganda de un grupo terrorista o de mandatarios despiadados. En esta época de la llamada, posverdad, se necesita más que nunca la figura del periodista, un intermediario solvente entre los hechos, por más crueles que sean, y los lectores. La película, LA CORRESPONSAL, dirigida por Matthew Heineman, cuenta la arriesgada vida profesional de Marie Calvin, periodista de guerra del periódico británico, The Sunday Times.


Marie Calvin, madre frustrada, tenía la imperiosa necesidad de ser una periodista al límite, de jugarse la vida en cada una de sus misiones para contar la verdad de un conflicto bélico. Llegaba mucho más lejos que otros para ser testigo de los horrores de una guerra civil. No le importaba cruzar la línea del frente para hacer una entrevista a un líder rebelde o comprobar las consecuencias letales de la guerra en la población inocente. Siempre creyó que los medios de comunicación, incluso los más serios, se dejaban información imprescindible sin contar, impidiendo que los lectores comprendiesen la realidad lo más cerca de la verdad. Ese afán le fue minando la salud física y mental. Ser testigo de los horrores de una guerra, aun no siendo partícipe directo en ella, acaba afectando, si estas muy cerda de escenas de tortura o de la muerte de población civil.


La película recuerda momentos importantes de la vida de Marie Calvin, desde comienzos del siglo XXI. En primer lugar cuando perdió el ojo izquierdo, que la obligó a llevar un parche desde ese momento, en el conflicto de Sri Lanka. Luego en las guerras de Irak y Afganistan. En el primero de ellos, llegó a adelantarse al avance de las tropas norteamericanas sobre Bagdad, para contar la represión de Sandam Husein, participando en la apertura de una fosa común de los represaliados del régimen. La llamada Primavera árabe hizo que numerosos países del norte de África y Oriente Medio iniciasen conflictos sangrientos. Así, la protagonista, llegó a entrevistar a Muamar el Gadafi, y después contar, el final del dictador delante de su cadáver, mientras el público se hacía selfis con el móvil.


El último de los conflictos donde estuvo fue la guerra de Siria, que afectaría directa e indirectamente a muchos países. Podría recibir el nombre famoso de madre de todas las batallas, porque ha supuesto miles de muertos y millones de refugiados. Numerosas ciudades sirias han sido completamente destruidas. Todavía no ha terminado del todo. La guerra civil continua entre el gobierno del Bashar el Asad, apoyado por Rusia e Irán, y la oposición al régimen. Por otra parte, los terroristas del estado islámico que tuvieron bajo su control gran parte del territorio. Marie Calvin, opinaba que era el peor en el que había estado por la violencia indiscriminada contra la población civil. Un conflicto que pondría fin a su vida, a su afán de dar a conocer al mundo las realidades más cruentas a las que puede llegar el ser humano.