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RETRATO DE LA PROSTITUCIÓN


La directora argentina, Anahí Berneri,  realiza un retrato crudo y directo de la prostitución en la película, ALANIS. Un retrato que tiene como protagonista a una joven de veinticinco años que es madre de un bebe de año y medio al que tiene que cuidar y alimentar. Nos muestra a la protagonista no como una mujer víctima de la explotación sexual directamente por una organización, sino como una mujer independiente, que toma decisiones, y que decide ganarse la vida vendiendo su cuerpo a los hombres. La película visualiza un trozo sólo de su vida, desde el momento que cierran el piso donde trabaja junto a una amiga, hasta que es admitida, unos días después en un local donde seguir con la actividad.


En las primeras escenas la policia cierra el departamento donde vivía y ejercía la prostitución junto otra compañera mayor. Se queda en la calle de esta manera, sin apenas dinero, por lo que tendrá que ir a la tienda de ropa de una tía que le dará alojamiento y cuidará del niño. Esta señora le propone que busque un trabajo para ganarse de nuevo la vida y poder sostener a su hijo. Tras un fallido intento como chica de la limpieza y cuidado de una anciana, ella decide volver a prostituirse, donde tendrá la oposición violenta de otras mujeres que ejercen en la calle. Finalmente, logra ser admitida en un piso a modo de burdel en el que puede realizar su actividad sin peligro.


La película recibió en el último Festival de cine de San Sebastián dos grandes premios, a la mejor dirección y a la mejor actriz protagonista. El primero para una realización cinematográfica entendida como un relato directo, muy realista, sin reflexiones morales de la prostitución, donde no hay la división tradicional del drama con planteamiento, nudo y desenlace, sino una porción de la narración. El segundo premio para la conmovedora interpretación de Sofía Gala Castiglione en el papel de Alanis, junto a su hijo en la ficción y el vida real, Dante. El cartel de la película en la que aparece amamantándole hace honor al contenido, el de una mujer madre que lucha por la supervivencia económica en los márgenes de la sociedad sin perder los rasgos de humanidad.

LAS SOMBRAS DEL DESEO

El popular best seller, CINCUENTA SOMBRAS DE GREY, escrito por la británica, E. L. James, ha sido llevado a las pantallas con el mismo título, por la directora de la misma nacionalidad, Sam Taylor-Johnson. El éxito de público tal vez no se corresponde con el de la crítica, que ha mostrado su desagrado por la película. Sin embargo ha afirmado que supera en calidad a la novela. Un hecho que ha sucedido muchas veces. La no correspondencia entre la obra literaria y el resultado cinematográfico, aunque tal vez en este caso los dos van parejos.


La historia es un cuento protagonizado por una joven universitaria que se gradúa en filología inglesa, Anastasia Steele (Dakota Johnson), que conoce a un joven empresario multimillonario, Christian Grey (Jamie Dornan), cuando tiene que realizarle una entrevista para la revista de la universidad. Este auténtico galán seduce a la joven por su personalidad agresiva y por el poder que proporciona el éxito económico. A los dos les separa, no tanto la edad, sino la forma de relacionarse con las personas de distinto sexo. A ella le interesa mantener una relación romántica, afectiva esencialmente, mientras a él, la práctica del sexo más duro.


A Christian Grey no le conocen los medios ninguna pareja, incluso le atribuyen una orientación gay. Anastasia es virgen, nunca ha mantenido relaciones con ningún hombre. Los dos se sienten enamorados y aparecen publicamente juntos. Sin embargo, hay una brecha insuperable entre ellos. Él pretende satisfacer unicamente su inclinación sadomasoquista para lo cual ella se prestaría los fines de semana, haciendo de esclava sumisa. Ella quiere una relación afectiva de pareja normal. Para evitar riesgos por el componente violento de los gustos que tiene Grey debe firmar un contrato negociando los términos.


Ella en principio cede y se inicia en el sexo con Grey. Todos los aspectos de su vida mejoran. Un coche y un ordenador nuevo. Los mejores vestidos. No se ahorran medios porque él dispone de una flota de los mejores automóviles y un helicóptero para desplazarse. Cuando llega la hora de pasar a aplicar el contrato en todos sus términos, ella pretende cambiar las inclinaciones sexuales de Grey, descubrir lo que hay detrás. Sin embargo se encuentra con una inclinación singular cuyo origen se sitúa en la niñez provocada por una amiga de la madre. Ante tal cúmula de sombras que ocultan la felicidad a la que podría llegar con él, decide renunciar a su compañía.


La película, entonces, narra esta parte de seducción e iniciación, de descubrimiento que los príncipes azules de los cuentos hoy son magnates de los negocios con gran poder económico con inclinaciones sexuales que pueden dar al traste con la felicidad que en la narración romántica podría esperarse de ellos. Un historia más próxima a lo surreal, la que trata de mostrar los deseos o las inclinaciones ocultas por la sociedad. En la que se juntan términos hasta cierto punto contradictorios, un poder económico y social, y una tendencia sexual que le corroe. Para ello se vale de una cuidada puesta en escena para reflejar el ambiente lujoso de Grey, en la que sobresale la interpretación y la imagen de Dakota Johnson frente a la más estereotipada realizada por el actor, Jamie Dornan.

SOBRE LISBETH SALANDER

Las dos películas sobre la famosa trilogía Milenium del malogrado escritor sueco Stieg Larsson, Los hombres que no amaban a las mujeres y La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina, tienen la virtud de enganchar y sorprender al espectador, como supongo, por su éxito de ventas, la obra literaria en la que se basan.
Mayor mérito otorgo a la primera película que posee una trama más verosimil. El mayor acierto son, sin duda, el periodista de investigación Mykael Blomkvist, tal vez el alter ego del autor, y sobretodo, Lisbeth Salander, una mujer independiente con un pasado y un presente difícil y violento, al que el dominio de la informática, le permite sobrevivir y esclarecer, los distintos asuntos en los que se ve envuelta.
Me llama especialmente la atención, un tema de fondo, recurrente, que proponen ambas películas, y que encarna la protagonista con mayor relevancia, el maltrato a la mujer en la sociedad contemporánea, en el ámbito de la familia, madre e hija, y en la sociedad, la explotación sexual. Además, expone un rol de la mujer actual, libre, estética y moralmente.