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SOBRE EL ARTE CONTEMPORÁNEO


El arte contemporáneo de comienzos del siglo XXI se manifiesta en múltiples facetas que superan la escultura y la pintura tradicional. Incorpora las nuevas tecnologías digitales, los materiales más diversos, y muchas veces, se manifiesta como una acción teatralizada, una performance. Algunos proyectos artísticos se sustentan en profundas reflexiones estéticas, solamente actas para los entendidos. Por otra parte tiene, en algunos casos, una vocación de vincularse a la realidad social circundante. Sin embargo, las obras de arte alcanzan precios astronómicos en el mercado, fruto de la demanda continua de los coleccionistas e inversores. Los museos que los atesoran, así, dependen de las donaciones, y hacen todo lo posible para atraer al público, llamar la atención y tener renombre para ingresar el dinero necesario.


Este es el transforndo de la película sueca, THE SQUARE, dirigida y escrita por Ruben Östlund, centrada en las actividades del director artístico de un museo de arte contemporáneo. Christian, que así se llama, acaba de adquirir la instalación The Square, con una donación de millones de coronas proporcionados por una fundación. Se colocará en la entrada, y será un espacio para incitar a los visitantes al altruismo, la solidaridad con los demás. Prepara, a la vez, una exposición complementaria y una campaña publicitaria para atraer visitantes. Lleva una vida estresante con los preparativos y los diferentes eventos, reuniones y fiestas, en las que tiene que participar por ser una persona famosa al dirigir una importante institución. Apenas tiene tiempo de estar con sus dos hijas a las que tiene obligación de atender tras su divorcio.


Christian tiene un nivel de vida elevado. Usa siempre ropa cara y es propietario de un coche Tesla. Contrasta con los numerosos vagabundos, algunos inmigrantes, que viven en la calle de la caridad. Hay una desigualdad, una diferencia enorme entre lo que el representa, la alta cultura expresada en el arte contemporáneo, sustentado por los grupos sociales más altos en la escala social, y la realidad de los barrios periféricos, de aquellos que no tienen recursos. Resulta paradójico cómo el arte mismo intenta dar voz a estos desfavorecidos y marginados. En la película, aparecen estas dos realidades y la vocación de compromiso del arte más arriesgado. Sin embargo, éste tiene sus límites, que se producen cuando el director le roban la cartera y el móvil, y coloca cartas de amenaza en los buzones del edificio donde viven el ladrón, hasta su devolución. El personaje de Christian es la personificación de la actitud de la plástica contemporánea.


También sobrepasa los correcto y la llamada libertad de expresión, cuando el vídeo de promoción de la obra, The Square, causa un escándalo al mostrar una niña vagabunda que al meterse en el cuadrado de luces de la instalación explota. Este hecho provocará la dimisión de Christian como director artístico. La película, de esta manera, cuenta las circunstancias que rodean a la puesta en marcha de una exposición de arte contemporáneo, centrándose en la figura del director artístico, un pretexto para incitar a la reflexión sobre esta manifestación cultural, y los excesos, despilfarros y falsedades que muestra. El director, Ruben Östlund, lo cuenta con un estilo sobrio y preciso, a base de situaciones llenas de humor, empleando la técnica para las escenas del fuera de campo. El resultado le hizo recibir el merecido premio de La Palma de Oro a la Mejor Película en el pasado Festival de Cannes.

EL AMOR Y LA GUERRA


El escritor portugués, Antonio Lobo Antunes publicó en 2005 el libro, Cartas de la guerra, con las epístolas que escribió a su mujer en a finales de 1971 y comienzos de 1972, mientras estuvo en la guerra de Angola. Estuvo destinado en el conflicto a un lugar apartado haciendo las tareas de médico. Estaba recién casado y su mujer esperaba un hijo. Son cartas de amor en las que expresa sus sentimientos, y además cuenta lo que vivió en ese periodo. La película de Ivo M. Ferreira, del mismo título, combina el texto de las cartas leidas por una voz masculina y femenina y las imágenes en blanco y negro, siguiendo un transcurso temporal, desde el viaje en barco desde Portugal, hasta la vida diaria en un lugar inhóspito del este de la colonia.


La película pone de manifiesto que la guerra que libró Portugal en Angola fue un conflicto injusto. Una lucha represiva contra la liberación del pueblo nativo. Su extensión en el tiempo y sin ninguna perspectiva de éxito provocó el fin de la dictadura lusa. Las imágenes dejan claro las numerosas víctimas de la violencia, tanto de guerrilleros como de soldados obligados por su gobierno a combatir. También de la población civil, en un escenario de pobreza y de falta de medios. Hay un choque entre las costumbres ancestrales de los habitantes, el ocio, las relaciones sociales y familiares, y la que muestran los soldados colonizadores. El escritor Lobo Antunes forma parte del ejército y trata de salvar a los soldados heridos y cuidar la salud de los nativos.


Su testimonio de lo que acontece a los soldados es fundamental para descubrir cuan injusta y explotadora fueron la actividades coloniales de los europeos en el continente africano. Un territorio donde la naturaleza mantenía su equilibrio entre los seres vivos desde tiempos ancestrales. Los animales, las plantas y los hombres convivían en armonía, hasta su progresiva destrucción donde la guerra es la manifestación más clara y dañina. Por otro lado destaca el profundo amor del escritor a su pareja, que sobresale por encima de la dureza de la vida diaria. El autor extraña a su mujer, a su hija recién nacida. Recuerda los momentos íntimos juntos. Transmite al espectador de la manera más fiel el sentimiento amoroso con un carácter poético. 


El director construye un relato, por un lado documental de los distintos aspectos de la vida de los soldados portugueses y su relación con los nativos y el paisaje africano, por otro, crítico ante la violencia y el daño, finalmente poético, al combinar las imágenes con el texto de las cartas. Un conjunto de gran belleza visual proporcionado por el blanco y negro de las imágenes, de cuidada luz y encuadres,  y el tono apasionado de la lectura. Un relato visual que culmina con el profundo deseo del protagonista de que su mujer le visite, rompa con la distancia y la añoranza causada por el intenso amor que siente.

INTRIGA EN LA CUMBRE


En el mundo globalizado parece que existe una realidad económica intocable. Los mercados imponen su ley sobre las realidades particulares de cada nación. El auténtico poder reside en ellos, por encima, incluso, de la libertad de los ciudadanos. Las instituciones mundiales como el FMI favorecen esta situación. Un grupo reducido de personas son las que toman las decisiones necesarias para que el rumbo siga en la dirección propicia. Establecen el camino a seguir y vigilan las desviaciones que cometen algunos países. Solamente existe un único relato económico, el que favorece la marcha implacable sin cortapisas del sistema económico capitalista. La falta de regulación de los mercados ha propiciado el enriquecimiento de unos pocos frente a la mayoría.


Los llamados populismos han surgido en el ámbito político para aprovecharse de la insatisfacción de los grupos sociales ante este predominio de los económico sobre la democracia, ante la globalización de la toma de decisiones que deja indefensa a gran parte de la población. La película, LAS CONFESIONES (Le confessioni), dirigida por Roberto Andò, pone de manifiesto el poder económico, su secretismo, en una intriga centrada en una cumbre de los ministros económicos del G8 en un hotel de lujo de la costa alemana. La ha convocado el director del FMI a la cual ha invitado además, a representantes de otros sectores, entre ellos a un monje cartujano, que serán los protagonistas de esa intriga.


La cumbre se celebra en un fin de semana. En la primera noche, tras llamar el director del FMI, Daniel Rochè, al monje, Roberto Salus, para que le confesase, el primero se suicida. Al principio parece un asesinato y todas las sospechas recaen en éste. Pero las investigaciones dejan claro que se ha quitado la vida. Empiezan, entonces, ha surgir los problemas. Se debate si comunicar a los medios el suceso para dar tiempo a controlar los mercados y el contenido del mensaje para evitar cualquier suceptibilidad. Por otra parte, los ministros económicos temen que haya confesado alguna medida económica secreta con influencia a nivel mundial. De esta manera se desarrolla la acción, descubrir entre unos y otros, divididos por intereses, la información proporcionada por el director.


Sin embargo, todo queda en nada, mientras cada uno muestra sus debilidades personales e intereses para que todo el sistema económico se mantenga como tal, en diferentes flash back, Robert Rochè lo único que confesó fue un cáncer terminal que padecía, pero ningún secreto, ni plan futuro. También lo que hizo fue pedir perdón por la inmoralidad de la toma de decisiones económicas, asunto que recuerda el monje frente a su cadáver junto a todos los ministros económicos antes del final de la película. Unas decisiones económicas inmorales que apostaron siempre por la supremacía de los beneficios materiales, de la marcha positiva del propio sistema, en contra de la mayoría de los ciudadanos perjudicados.

ENTRE SERBIOS Y CROATAS


La Guerra de los Balcanes en la década de los noventa del siglo XX puso fin a una centuria marcada por la violencia bélica en Europa. Tenía que ser en una región en la que convivían nacionalidades, lenguas y culturas distintas sometidas a unidades políticas impuestas desde fuera. La descomposición del bloque soviético influyó que este polvorín volviese a estallar de nuevo para dejar profundas huellas en la población que vivía en el mismo territorio. El genocidio y la muerte indiscriminada volvió a revivirse tras la segunda guerra mundial. El odio entre las distintas etnias se enfrentaron a las relaciones humanas, al amor entre los jóvenes de la misma edad. Este argumento lo desarrolla la película, BAJO EL SOL (Svizdan), escrita y dirigida por Dalibor Matanic, por la cual recibió el Premio Especial del Jurado en el Festival de Cannes.


La película cuenta tres historias de amor entre una mujer serbia y un hombre croata que se producen en tres épocas distintas: poco antes del inicio de la guerra en 1991; después de la misma en 2001, y ya casi en la época actual, 2011. Tienen en común que se ambientan en la misma zona rural donde los croatas y serbios viven a poca distancia, separados por un puente. También en la película, los tres momentos están protagonizados por los mismos actores que dan vida a personajes distintos, todos jóvenes. Los tres episodios tienen de fondo la imposibilidad del amor por las diferencias étnicas, que les causa graves problemas. 


En la primera historia, Jelena e Ivan tienen una relación amorosa y han decidido abandonar el pueblo para irse a Zagreb donde puedan vivir juntos, sin importarles las diferencias culturales que les separan. Sin embargo, este amor se va a ver truncado cuando el hermano de ella, serbio, lleno de odio lo impida, y provoque, la muerte violenta del novio. En la segunda historia, el pueblo y las casas están devastadas por el conflicto bélico. Una madre y su hija regresan de la ciudad al que fuera su hogar. Han sido víctimas como muchos habitantes del enfrentamiento armado. Han muerto sus familiares y están solas. Tienen que reconstruir la casa y llaman a Ante, un joven carpintero croata para que arregle las puertas y el suelo de madera.


Natasa, traumatizada por la muerte de su hermano, no puede soportar al carpintero por el odio que guarda en su interior. La convivencia diaria con él y la influencia de la madre que le induce a buscar pareja en el pueblo, donde apenas hay mujeres, hace que al final surga la pasión entre los jóvenes, aunque las heridas del antiguo enfrentamiento, les impida seguir juntos, pero si reconocer que el amor es esencial, el mejor rasgo de humanidad. Finalmente, en la tercera historia el antiguo conflicto parece haber desaparecido. Las construcciones se han renovado y los jóvenes buscan la diversión continua. Uno de ellos es Luka, croata, que vuelve al pueblo por una fiesta que se va a celebrar al aire libre. Estudia en la universidad y hacia tiempo que no regresaba a su lugar de origen donde viven sus padres.


Acompañado de un amigo, pretende, tras pasar la fiesta, irse de vacaciones estivales. Sin embargo, lo que quiere en el fondo, es quedarse con su antigua novia serbia con la que tuvo un hijo, y de la cual espera el perdón, reconciliarse, y vivir juntos de alguna manera. Lo que supondría el triunfo de aquellos sentimientos que tuvieron, frente a las prejuicios étnicos que les separaron, pero que todavía siguen latentes entre las personas que buscan el amor y la esperanza frente a la intolerancia y el odio.

EL ARTE DE ALFRED HITCHCOCK


La Fundación Telefónica organiza la exposición, HITCHCOCK, MÁS ALLÁ DEL SUSPENSE, centrada en la obra de este famoso director de cine británico, hoy convertido, y más después de visitar la muestra de fotogramas ampliados, secuencias de sus películas, de decorados, carteles, fotografías y revistas, entre otros materiales, en un auténtico genio del Séptimo Arte. Supo combinar como nadie el éxito comercial con el estilo personal de un creador visual, y diferencia de otros directores de cine contemporáneos, llegó a controlar todo el proceso de una película. Los críticos franceses y directores de la llamada Nouvelle Vague desde mediados de los años 50, supieron valorarle en el lugar correspondiente, el de artista total.


Tres décadas despues de su muerte en 1980, la obra de Alfred Hitchcock, es suceptible de diferentes interpretaciones y clasificaciones. Esta exposición, por tanto, incide en la misma pretensión de la manera más sencilla posible para que el público en general comprenda la genial obra de uno de los mayores creadores del siglo XX. Emplea cinco perspectivas o claves para su entendimiento. La primera de ellas parte del dominio de la técnica cinematográfica y el conocimiento del cine de vanguardia, especialmente del expresionismo alemán. Su carrera comienza en el cine mudo y termina en los años 70, cuando tiene un evidente declive.


Queda claro ante el visitante, que lo más fundamental del director es la creación visual, la estilización de la realidad a través de las imágenes en movimiento. Además logró controlar todo el proceso de elaboración de una película, desde el guion hasta la promoción, rodeándose de un equipo en el que confiaba. Podíamos incluir a su misma esposa y a sus actores y actrices preferidos, éstas generalmente rubias. Los storyboards y esquemas de la colocación de las cámaras, nos hablan igualmente de un director muy metódico y técnico. Destacan los personajes femeninos como piezas esenciales de sus historias y las complejas relaciones que establecen con el sexo opuesto, no evitándose, el erotismo y la sensualidad.


Se dice en la exposición que su estilo se basa en el predominio de una imagen atractiva y en la emoción que genera el suspense, con su carga de empatía hacia el espectador. Los dos aspectos son esenciales, y por el segundo se le ha identificado a lo largo del tiempo. Sin embargo, va más allá porque supo reflejar en sus películas el tiempo en que fueron creadas, la atmósfera de una época. En este sentido se encuentran los distintos diálogos que estableció con la moda, la fotografía, la arquitectura, la música, el diseño y los pintores del siglo XX. Obras como Psicosis o Los pájaros son creaciones visuales de entidad en sí mismas con gran repercusión en la historia del cine. Otras muestran el mundo sofisticado de la clase media europea en EEUU después de la Segunda Guerra Mundial. Todos los trabajos tienen un componente original que hace que mantengan su atractivo hasta la actualidad.

LA TRAGEDIA DE LA INMIGRACIÓN


Los inmigrantes llegan de forma masiva a Europa huyendo de la constante violencia y la pobreza del contintente africano. Tienen que sortear una difícil frontera la que forma el mar Mediterráneo. Países como Libia tienen una situación política de enfrentamiento entre distintos grupos armados que favorece su salida rápida por las condiciones inhumanas a los que les somete. Los traficantes de hombres a cambio de dinero les proporcionan barcos con los que huir, pero un número elevado de ellos perecen en el camino ahogados o sin alimento. Este año han muerto o desaparecido unas 3.654 personas, entre un total de 144.679 migrantes que han llegado a Italia.


Esta triste realidad queda recogida en la película, FUEGO EN EL MAR (Fuocoammare), escrita y dirigida por el realizador, Gianfranco Rosi, por la que recibió el Premio a la Mejor Película, el Oso de Oro en el Festival de Berlín. Una película sin concesiones dura e impactante sobre lo que viven los servicios de Guarda Costa, que de día y por la noche tienen que ir a rescatar a los migrantes que llegan vivos o muertos a la isla de Lampedusa, una de la fronteras más famosas de Europa. Por otro lado se encuentra la vida cotidiana de los habitantes de ella. Los servicios médicos que atienden a los pacientes y a los migrantes, y los pescadores, que desde antiguo la habitan.


Los habitantes guardan en su memoria acontencimientos dramáticos del pasado como la Segunda Guerra Mundial, que recuerdan en este momento de situación excepcional por la llegada masiva de migrantes africanos. Lampedusa es tierra de pescadores, de personas humildes que vivieron siempre del mar, como la familia de Samuele, el joven de 12 años que se divierte con sus amigos cazando pájaros y estudia inglés en la escuela del pueblo. El doctor Pietro Bartolo atiende las necesidades médicas de la población, pero tiene otra ocupación, decidir que migrantes de los que llegan a la isla, van al centro de detención, o al hospital, y quién ha fallecido.


La película es un documental que se presenta como una ficción. En las imágenes contrastan la vida cotidiana de Samuel y su familia, la música que se oye por la radio, la pesca submarina que realiza un vecino, con la tragedia constante de los inmigrantes que llegan en penosas condiciones a la isla después de ser rescatados de embarcaciones que están a la deriva en el mar. Unos son llevados al hospital, otros se encuentran ya cadáveres en la bodegas y tienen que ser metidos en bolsas para llevarlos a tierra firme. Muchos han recorrido varios países desde sus lugares de origen. Han sufrido la penuria en Libia y pagado dinero por lograr un pasaje inseguro para llegar a Europa.

INSTINTOS BÁSICOS


El famoso director Paul Verhoeven vuelve a las pantallas de cine con la película francesa, ELLE, basada en una novela de Philippe Djin. Es una ficción entorno al personaje de Michéle Leblanc (Isabelle Huppert), cuyo padre cumple una condena de cadena perpetua por ser un asesino en serie. Dirige una empresa de creación de videojuegos junto a una amiga. Está divorciada y vive con un gato, y toda la historia comienza cuando un día entra un enmascarado en su casa y la viola. Se promete descubrir quién ha sido, aunque no llama a la policía. Éste agresor mantiene el contacto con ella mandándole mensajes al móvil o entrando de nuevo en su casa. Un día vuelve a intentar violarla, pero le clava unas tijeras en la mano.


Descubre que es un vecino muy amable que vive enfrente de ella junto a su mujer, una joven muy religiosa. La protagonista se había echo amiga de ellos y les había invitado a la cena de Navidad. Quería seducir al marido un apuesto inversor,  y se va a dar cuenta entonces, que la forma que tiene éste de tener relaciones sexuales con las mujeres es empleando la violencia. Un día las cosas le van a salir mal, porque después de llevar a Michèlle de regreso a su casa, y que ésta le amenazase con denunciarle, la va a intentar violar. En ese momento entrará el hijo de ésta y al ver la escena, le golpeará con un tronco de leña en la cabeza, matándole.


De esta manera termina esta historia que no busca razones para el comportamiento de los seres humanos, sino mostrar y que el espectador juzgue o se entretenga con lo que ve en una mezcla de géneros cinematográficos, intriga, terror o comedia. Sin embargo evidencia los motivos instintivos o primitivos del ser humano, no educados, de naturaleza sexual o violentos, en el personaje de la protagonista, Michèlle, y en el de su entorno familiar o amistades. El marido de su socia en el negocio de los videojuegos tiene una relación con ella. Aquella, cuando se entere le expulsará de casa y querrá mantener otra. Su exmarido tiene como pareja a una joven profesora de yoga. El vecino de enfrente tiene un lado oculto frente a la apariencia normal.


Por tanto, la película muestra una surrealidad, el lado subyacente del ser humano en su relación social, que puede ser de motivación sexual o violenta, o las dos juntas. En los personajes, las leyes y las normas sociales no son lo más importante, sino la propia acción de los hechos que se cuentan o que viven. Éstos se narran en la película con un ritmo rápido a la manera de ver un vídeojuego, una ficción descarnada con las únicas reglas que impone la dinámica de la historia.

LA FILOSOFÍA Y LA VIDA


El ser humano lucha por encontrar la felicidad y serlo a lo largo de la vida. Va a estar condicionado por las circunstancias que le rodean. Si tiene una determinada profesión o si vive sola o en familia. La estabilidad no está garantizada en el proceso de la existencia humana. Puedes llegar a un nivel óptimo, éste durar más de veinte años, y de repente, tu vida se enfrenta a nuevos retos de otra manera hasta recuperar lo que consideras satifactorio para tí. Este es uno de los temas que aborda la película francesa, EL PORVENIR (L´Avenir), escrita y dirigida por Mia Hansen-Love, por el que recibió un merecido Oso de Plata al Mejor director en el Festival de Berlín.


La historia se centra en Nathalie (Isabellle Huppert), aparece en la mayoría de las escenas de la película, una profesora de filosofía de instituto, que en la madurez va a ver cómo su vida cambia de repente. Escribe ensayos sobre los más importantes autores del pensamiento. Le gusta enseñar a pensar a sus alumnos con los que tiene una relación cercana. Atiende a su familia, su marido también profesor de la misma materia, sus dos hijos, y una madre, que le causa problemas por su edad. Lleva una vida muy ocupada entre su profesión y la relación familiar hasta que su marido le dice que tiene una nueva pareja y su matrimonio se viene abajo. También coincide con los problemas de salud de su madre anciana que le llevarán a la muerte.


En consecuencia, tiene que afrontar la nueva situación, quedarse sóla de nuevo, pero ya con una edad madura, sin tantas posibilidades de encontrar una persona que viva con ella. Le quedan sus hijos con los que empezará a relacionarse más, ahora que tiene un nieto. También con sus exalumnos como Fabien, que vive con otros jóvenes filósofos en una granja para escribir formando un grupo libertario. La filosofía, el saber pensar para ser libre, le da seguridad y fortaleza ante los cambios en su vida, le ayuda a escoger lo mejor para sí misma y ser feliz. En su juventud fue comunista, de lo que se arrepiente,  pero ahora no cree en utilizar su materia para cambiar la sociedad, hacer una revolución como su exalumno. 


Por tanto, otro de los grandes temas de la película que plantea es en qué medida es útil la filosofía para la vida, cuál es su porvenir en este mundo determinado por lo económico y el marketing. Por una parte, como intrumento para cambiarla, o por otra, para afrontarla de la mejor manera posible y superar las dificultades. Finalmente, se ha dicho que la directora es heredera del director Érich Rohmer, lo que considero muy acertado por la forma realista de la película, sin dejar de haber un importante componente literario o intelectual en los diálogos y situaciónes que llevan los protagonistas frente a la cámara.

POR LA LIBERACIÓN DE LA MUJER

La sociedad tradicional daba preminencia al hombre sobre la mujer, en las actividades económicas y en la familia. La lucha por mayores derechos civiles en la segunda mitad del siglo XX continuó manteniendo la superioridad de los intereses masculinos sobre los femeninos como hacía la sociedad burguesa o patriarcal. Era necesario continuar la defensa de la igualdad de la mujer. Así sucedió en Francia a comienzos de la década de los setenta, tras la famosa Revolución del 68. La película, UN AMOR DE VERANO. LA BELLE SAISON, de la directora, Catherine Corsini cuenta la relación afectiva entre dos mujeres enmedio de aquellas luchas.


La película está protagonizada por una campesina, que oculta su homosexualidad, Delphine, y una profesora de español, Carole, (Cecile de France), que pertenece a un colectivo feminista. Se conocerán de forma fortuíta cuando la primera se traslade a París en busca de independencia económica y se vea envuelta en una manifestación. A partir de ese momento, surgirá una profunda amistad entre ellas, que las llevará a colaborar en diferentes acciones reivindicativas. Sin embargo, la amistad se transformará en una relación amorosa, que pasará por dificultades cuando Delphine tenga que regresar al campo, a una granja próxima a Limoges, cuando su padre sufra un infarto. No tiene hermanos y junto a su madre tendrá que dedicarse a las tareas agrícolas.


De todas formas llama a Carole para que pase el verano con ella. Las dos mujeres retoman su relación en la granja. El ambiente del campo es mucho más conservador que la sociedad parisina por lo que tienen que aparecer como amigas, cuando en realidad son amantes. Sin embargo, pronto son descubiertas por el entorno más próximo. Primero por un joven granjero, amigo y pretendiente de Delphine, y en segundo lugar, por la madre, que obligará a Carole a que regrese a París, culpándole de inducir a su hija. Las dos quieren escapar e irse juntas para hacer su vida, pero al final, Delphine no se atreve y regresa.


La película termina en 1976, unos cinco años después, y de aquel amor de verano solo quedan los recuerdos y las consecuencias que tuvo para cada una de las protagonistas. Carole se dedica a ayudar a otras mujeres en un dispensario. Ya no vive con un hombre, sino forma pareja con otra mujer. Delphine ha logrado la independencia económica creando una granja en el sur de Francia y también vivir como ella quería, con otra persona de su misma condición como siempre había querido frente a las costumbres sociales del campo que la condenaban a estar sola o a relacionarse afectivamente de forma oculta.

PINTURA DEL TRANSGÉNERO


Puede suceder que un hombre nazca dentro del cuerpo de una mujer y viceversa, que la química y las percepciones sean diferentes de la forma que te ha proporcionado la naturaleza. La consciencia te dice que algo va mal, que una personalidad permanece encerrada, no dejando que se exprese la real. La orientación sexual es diferente. Los problemas surgen cuando se produce la lucha entre una vertiente y otra del ser humano no tan definido. Esto le sucede al protagonista de la película, LA CHICA DANESA (The Danish Girl) que tiene una naturaleza femenina cuando su cuerpo es el de un hombre.


El director, Tom Hooper lleva al cine la historia real de la pintora danesa, Lili Elbe, la primera mujer transexual en someterse a una cirugía para cambiarse el sexo, basándose en la novela homónima de David Ebershoff. Había vivido como Einar y estaba casado con Gerda Wegener, también pintora. Su vida empezó a ser diferente cuando el primero sustituye a una mujer como modelo para realizar un retrato. Luego, de igual manera, al asistir a la fiesta de la Academia vestido también de mujer junto a su esposa. Descubre entonces su verdadero yo, la auténtica naturaleza que había permanecido latente tras el cuerpo de hombre desde la infancia.


 Hacerse pasar por mujer le ayuda a despertar una energía corporal que no es masculina, y a partir de ese momento reducirá el tiempo en el que él es un hombre. Esto le provocará un problema de convivencia con la esposa que le intenta ayudar, y que observa que cada vez se aleja, en todos los sentidos de ella. El convertirse en modelo de la mujer, que le retrata y dibuja su ambigüedad, le proporcionará los recursos suficientes para residir en París, centro de la pintura internacional en los años 20. En la capital francesa visitará un médico tras otro que le considerarán enfermo mental hasta que encuentran uno que identificará su problema con precisión y le propondrá convertirle, mediante cirugía, en mujer.


Las técnicas quirúrgicas en aquellos años no estaban tan adelantadas como en la actualidad. Someterse a varias operaciones seguidas entrañaba riesgos. En este proceso de reasignación de sexo fallecerá. Ella era ante todo una mujer, y además,  se sentía como tal. Aquello que estuvo oculto por la naturaleza física y las relaciones sociales, termina por salir a flote tras superar los impedimentos materiales. Se explica, por tanto, la imagen del paisaje de la infancia en el fiordo, que él intentaba representar de forma obsesiva como lugar inconsciente donde se encontraba su verdadera naturaleza.


La película lleva a la pantalla la historia con una extraordinaria puesta en escena que recrea de forma fidedigna el ambiente y el vestuario de aquellos años. Le ayuda una nítida y precisa textura de la imagen, cuidándose igualmente la luz, el color y la composición. En pocas obras se representa con tanta calidad el arte pictórico en el cine, y éste, considerado como pintura de la imagen en movimiento.

EL TERROR DEL HOLOCAUSTO

Desde hace tiempo se esperaba el estreno de una película que vuelve a tratar el tema del Holocausto, un hecho que ha provocado la reflexión si es moralmente adecuado mostrar los sucesos violentos que le caracterizaron. Venía avalada por los premios recibidos en el Festival de Cannes, el Gran Premio del Jurado y el FIPRESCI. Seguramente reciba otros muchos, entre ellos, tal vez, el Oscar de este año. La película, EL HIJO DE SAÚL, escrita y dirigida por el realizador húngaro, László Nemes, destaca por la originalidad en el tratamiento y en el enfoque del genocidio judío.


El argumento se centra en un miembro de los sonderkommandos, las cuadrillas de presos obligados a conducir a otros presos a las cámaras de gas, incinerar sus cadáveres y hacer desaparecer sus restos. De nombre Saúl, cree descubrir a su hijo en un joven que ha sobrevivido a la cámara de gas y luego es asesinado para hacerle la autopsia por los médicos de Auschwitz. Pretende, jugándose la vida y la de sus compañeros enterrarle según el rito judío, lo que le obligará a buscar un rabino que quiera arriesgarse. Para ello ocultará el cadáver hasta el final.


La película se basa en informaciones reales que reproduce. Los encargados de los judíos que iban a ser metidos en las cámaras y luego incinerados estaban organizados en grupos al mando de un jefe, llamado Kapo. Cada cierto tiempo eran ejecutados antes incluso de dar relevo al grupo siguiente. Vivían aislados y no podían advertir a los grupos de presos su destino. Entraban engañados con la esperanza de trabajos forzados. Todo estaba organizado en una cadena horrible que empezaba con despojarles de sus pertenencias en el vestíbulo; para ser ejecutados con el gas Zyklon B; luego eran incinerados los cuerpos. Las cenizas acumuladas eran sacadas por ellos de los hornos para ser arrojadas al río.


Miembros de estos comandos escribieron y enterraron los testimonios de lo que vivieron. Apoyados por un trabajador polaco al servicio de la Resistencia en el almacén de objetos que se arrebataban llegaron a introducir una cámara de fotos dentro del campo y fotografiar el proceso de exterminio. Algunas imágenes se conservan en la actualidad después de ser sacadas de forma clandestina. En el verano de 1944, los miembros del sonderkommando se sublevaron contra los guardianes, coincidiendo con la deportación de 430.000 judíos húngaros, y el incremento de ejecuciones, dentro y fuera de las cámaras,.


La película cuenta todos estos hechos. Al final, Saúl logra escapar del campo junto a un grupo llevándose el cadáver del niño para ser enterrado sin mucha fortuna. La forma de contarlo resulta muy original al emplear planos secuencia sin profundidad de campo por lo que el espectador se centra en el rostro y en parte de la figura de los protagonista. El resto de encuadre queda borroso unido a un constante movimiento de la cámara. Si a esto unimos un sonido hiperrealista, el espectador recibe el impacto del terror de los que vivieron y participaron en el mecanismo del genocidio.


El director trata de hacer sentir el padecimiento de los protagonistas desesperados que no saben si van a morir en las horas siguientes, lo aleatorio de la muerte desde el interior de la experiencia, en sus propias palabras. Una experiencia encuadrada en una percepción humana limitada. Ellos no sabían, por las condiciones en las que se movían, lo que ocurrían en otras partes del campo, lo que refuerza el realismo y la calidad auténtica del mensaje cinematográfico.

UNA FÁBULA SOBRE EL AMOR

El director griego, Yorgos Lanthinos y el guionista, Efthymis Filoppou, abordan el tema de las relaciones humanas, el amor desde una perspectiva innovadora y sorprendente. Podría decirse que despiadada y retorcida. Por ello la película, LANGOSTA (The Lobster) recibió el Premio del Jurado en el Festival de Cannes. Merecido galardón que conduce al espectador a un mundo paralelo, uno formado por parejas que viven en La Ciudad, y otro por solteros, perseguidos, en El Hotel, una especie de residencia o prisión, donde deben encontrar pareja, si no se les convierte en el animal que ellos quieren.


Los disidentes o los que logran escapar del hotel, se refugian en el bosque. Están sometidos a cacerías diarias por parte de los residentes en aquél. Por cada uno que cacen podrán aumentar un día su búsqueda de pareja. Los cazados serán llevados a la prisión y serán convertidos en animales. En este ambiente se desarrolla el argumento cuando el personaje de David (Colin Farrell), logra escapar al bosque tras una serie de incidentes. Allí encuentra un grupo de hombres y mujeres solteros que viven en condiciones  muy duras y sometidos a reglas tan severas como que les impiden bailar juntos o besarse.


En el bosque, David conocerá y se enamorará de una mujer (Rachel Weisz) con la que quiere formar pareja y trasladarse de forma irregular a la ciudad. Cuando son descubiertos, ella será castigada volviéndola ciega. Esto no les impedirá huir, y cumplir de alguna manera sus objetivos. El director, por tanto, crea una visión distópica de un mundo en el que el amor tiene un valor especial. Es la condición fundamental de la existencia del ser humano, por el que un hombre o mujer es libre o un animal. En este caso también en un sentido físico. Construye una visión radical para entender la condición humana actual. Una combinación entre lo espiritual y cultural y el instinto, y lo que deja implícito. Debe desarrollarse en una sociedad en el que no debe faltar la libertad, un derecho y una necesidad, sino se produce la violencia.