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CINE SOBRE EL CINE


 

Nos podemos preguntar qué es el cine sino una empresa colectiva en la que intervienen un amplio grupo de protagonistas entre los que destaca una voluntad individual, la del director que tiene la intención de llevar una historia singular a un relato visual continuo. En ella ha participado un productor que plantea unas condiciones, un escritor, si no es el propio director, y en la que intervendrán, el montador, la música, y un elenco de actores que seguirán las directrices que les sugieran. La historia del medio, llamado el Séptimo Arte, recoge numerosas formas de organizarlo todo, de llevar a la práctica esta estructura, así como la forma de rodar, las cámaras, el lenguaje empleado, la textura, y la luz de las imágenes. Nos podremos encontrar actores nóveles o aficionados, o estrellas consolidadas del momento, que darán un valor añadido al producto final. Una reflexión sobre el cine en la que interviene la historia personal del director que decide que una de las protagonistas de la película que rueda sea su propia hija a la que no ve desde hace años, la podemos ver en la película, EL SER QUERIDO, escrita y dirigida por Rodrigo Sorogoyen, donde el argumento se completa con una experimentación técnica de la forma de hacer cine.



Esteban Martínez, un consolidado director, decide hacer una película sobre una historia en el Sahara español allá por los tiempos de la Segunda República. Ante la imposibilidad de rodarla en sus espacios naturales, decide realizarla en Lanzarote. Para ello elige a su hija como una de las protagonistas, que malvive como camarera, mientras interviene de actriz en alguna serie de manera esporádica. Pretende ayudarla y a la vez formarla, darla una visibilidad para que su carrera se consolide, pero el rodaje no va a ser fácil, porque hay un pasado que les pesa tanto al padre como a la hija, pues hubo una época en la que Esteban Martínez, después de convivir con su madre, una antigua actriz de cine, abandonó a ambas y desapareció de su vida. El director, a pesar que tiene una larga carrera, la mayoría fuera del país, tiene fama de conflictivo por la adicción al alcohol que tuvo. Ahora quiere reencontrarse con su tierra y su familia, pero Emilia, su hija, no es receptiva, por el dolor que causó su abandono. Quiere, que su padre reconozca el mal que les hizo. El rodaje, así, se convertirá en un tour de force entre el padre y la hija, entre las pretensiones de uno de conocer y comprender, y el resquemor de la otra por ser independiente y mantener su libertad.



El argumento es un pretexto para mostrar la realidad del cine y los problemas que pueden suceder durante un rodaje. Por un lado está el director que lleva la voz cantante y quiere que se haga todo según su voluntad. Unas directrices que deben seguir los técnicos y, sobre todo, los actores. La calidad humana es muy importante, porque los tiempos del cine no son los mismos que los de las historia que se rueda, y si a las nueve de la mañana los actores se tienen que comer un guiso de pescado, aunque no tengan ganas, tienen que hacerlo de la mejor manera posible. Todo dependerá del trato y la empatía que se tenga entre unos y otros para que las cosas terminen bien y se realice el trabajo de manera óptima. Lo contrario es un conflicto que puede provocar la renuncia de parte del equipo, y el retraso en el rodaje. Así lo observamos en la película de Sorogoyen en una de las secuencias más destacadas, que por otra parte, experimenta en los formatos y las técnicas de la imagen, que se muestran al espectador en el tamaño de la pantalla y en el paso del color al blanco y negro como en las texturas, recursos de estilo que construyen un conjunto donde el verdadero protagonista es el cine como arte pero realizado y sentido por seres humanos.

EL INICIO DEL CONFLICTO PALESTINO


Hoy Palestina vive una situación trágica tras el genocidio cometido por Israel en Gaza. La venganza llevada a cabo después de los atentados del 7 de octubre de 2023 ha supuesto la ocupación y la práctica destrucción del territorio, que Netanyahu, secundado por Trump querían convertir en un complejo turístico. Más de setenta mil muertos, muchos de ellos niños y niñas, y más de mil después del alto el fuego, engrosan las estadísticas de víctimas. Todos los medios de comunicación han emitido, a pesar de que los periodistas han sido blanco de los ataques, las imágenes de los crímenes de guerra cometidos mediante bombardeos indiscriminados. El territorio, además, ha sido sometido a una hambruna deliberada para causar más daño humano. A ello se une en la actualidad, el crecimiento alarmante de los asentamientos de los colonos y sus violentos ataques apoyados por el ejército, que prosiguen la intención israelí de expulsar y agrandar su estado, lo que convertirían la histórica solución diplomática de un solo territorio y dos estados en papel mojado como tiene intención el gobierno sionista.





Nada de lo que está ocurriendo sorprende si se echa la vista atrás en el pasado. A los palestinos les empezaron a arrebatar sus tierras desde los tiempos en los que gobernaba el Imperio británico. Nos lo cuenta la película, PALESTINA 36, escrita y dirigida por Annemarie Jacir, que trata sobre la rebelión palestina iniciada en esa fecha y que duró hasta 1939. Una rebelión causada por la discriminación de los británicos de los palestinos en favor de los recién llegados judíos que son expulsados de Europa por el creciente antisemitismo fascista, observado especialmente en la concesión de tierras comunales en los campos a los judíos. Unas tierras que pertenecieron desde tiempos inmemoriales a los campesinos árabes. Además, a éstos en los muelles y en las industrias, se les pagaba menos salario y disfrutaban de menos derechos. Surgió, entonces, una rebelión contra los colonizadores, que hábilmente se empiezan a apoyar en los sionistas judíos, que incluso, llegan a comprar hasta los periódicos árabes para defender sus postulados.






Los atentados contra las tropas inglesas y la lucha armada de los rebeldes trajeron consigo que los ingleses ejercieran una brutal represión contra los palestinos, a la par que consolidaban la vía para la creación del Estado judío, cuando los palestinos, mayoritarios, eran discriminados. La película cuenta estos hechos entorno a una serie de personajes destacados: un matrimonio de periodistas con buenos contactos con la élite inglesa; su chofer, el joven Yusuf, proveniente de la aldea Al Bassa; y sus habitantes, que pagarán con sus vidas, el enfrentarse a los británicos. De todas maneras, quedará la semilla de la búsqueda de la libertad frente a la opresión, encarnada en la niña que logra escapar descalza y recorre sola las calles de Jerusalén, y que a través de las generaciones ha continuado la lucha para vivir en paz en su tierra.
 

COMPROMISO CON EL ARTE


 

Se ha repetido muchas veces que los grandes actores mueren en el escenario. Estamos acostumbrados a verles trabajar hasta edades prolongadas, a diferencia de otras profesiones cuya retirada es más temprana. En ello interviene su capacidad para producir arte, crearlo o interpretarlo a partir de los textos inmortales de la literatura. Es todo un espectáculo escuchar su voz y disfrutar de los gestos con que acompañan sus palabras, que sin su aportación, carecerían de tanto sentido y valor artístico. A ello se une una elegancia natural, un carisma propio, surgido de su experiencia y el reconocimiento del público a través del tiempo. Una de estas intérpretes es la que retrata la película, ELEONORA DUSE, LA DIVINA, escrita y dirigida por Pietro Marcello, que cuenta el regreso de esta diva, tras permanecer doce años alejada de los escenarios por la necesidad de reafirmar su personalidad y sus carencias económicas, en una época de rápidos cambios tras la Primera Guerra Mundial y el surgimiento del Fascismo.



Eleonora Duse, la protagonista, decide volver a los escenarios ya mayor y enferma de tuberculosis, a pesar de la oposición de su hija Enrichetta. Acompañada siempre de su asistente, Desirée, lo primero que hace es reunir su compañía, un grupo de actores dispuestos a compartir su aventura, en una época convulsa de la historia de Italia, cuando los Camisas Negras se imponen violentamente en las calles. Las dificultades son máximas por la crisis económica del momento. Al principio, les va bien, Eleonora vuelve a recibir masivos aplausos en los mejores escenarios, entre ellos, de la misma Sara Bernard, presente entre el público en una ocasión. Sin embargo, sus intereses chocan pronto con los objetivos económicos y artísticos de otros. La colaboración con un amigo escritor le lleva al fracaso y a los abucheos del público. Entonces, decide pedir ayuda al que fuera su amigo, Gabriele D´Annunzio, el famoso poeta y escritor, hoy al servicio del régimen fascista.



De esta manera, no tarda en llegar la llamada de Mussolini, que en un breve encuentro le propone condonar sus deudas y premiarla con una pensión vitalicia. Por su parte, ella sugiere la construcción de un teatro singular que imaginó en sueños. Tiene también en mente llevar a los escenarios una obra de Gabriele D´Annunzio, pero éste le advierte que el Duce, la quiere manipular, ponerla a su servicio para reforzar su poder. Con graves síntomas de su enfermedad, permanece retirada en su palacio de Venecia, pero en un momento dado, decide volver a trabajar, que es su razón de existir, y marcharse a EEUU donde morirá en 1924 aclamada por el público. Al margen de la historia, la película destaca por la forma en la que el director la cuenta, mezclando las imágenes rodadas, donde lleva el protagonismo las palabras de la famosa actriz, con otras de la época, procedentes del archivo, que muestran el viaje del féretro del Soldado Desconocido en tren hasta Roma, que refuerza, la ya de por si, la belleza y elegancia de las imágenes de una época ya desaparecida.

ARREPENTIMIENTO DRAMÁTICO


 

Uno de los problemas más relevantes de la Iglesia católica actual es el de los abusos contra menores cometidos dentro de su seno. Un problema que viene de muchos años atrás y que se ha venido alargando en el tiempo por la impunidad que han tenido sus protagonistas, a causa del silencio y encubrimiento ejercido por las autoridades eclesiásticas, que prefirieron trasladarles de ubicación en muchas ocasiones. Para tomar consciencia y reparar a las víctimas, se han hecho prolíficas investigaciones en distintos países que han aflorado miles de casos desde hace más de cincuenta años. Hoy se han impuesto, incluso desde el papado, rigurosos protocolos para hacer aflorar las denuncias contra eclesiásticos y ponerlas en manos de la justicia, no sin reticencias y obstáculos a la hora de la asunción de responsabilidades de aquellos que tuvieron conocimiento de los casos y los encubrieron. La película, LA LUZ, escrita y dirigida por Fernando Franco, cuenta el caso de un sacerdote que abusó en el pasado de tres de sus alumnos, y atormentado, confiesa públicamente los hechos a la vez que denuncia a las autoridades eclesiásticas.



Manuel que dirige una parroquia en el norte de España piensa abandonar el sacerdocio y hacer una nueva vida con un feligrés amigo suyo. Hace más de treinta años que fue trasladado desde el sur, al abusar de tres de sus alumnos. En privado, vive atormentado por los hechos, y trata, en secreto su inclinación pedófila. Le llama la atención que no logra de las autoridades el permiso para colgar los hábitos, hasta que descubre que ha sido denunciado por una de sus víctimas, por lo que decide pedirles perdón personalmente. Una de ellas, no quiere saber nada; otra, le reafirma que siendo en su momento el número uno de la clase, hoy sufre todavía las consecuencias sin haber podido desarrollar sus capacidades. Del tercero, se había olvidado, pero se entera, a través de la prensa, que se había suicidado. El obispo le aconseja que deje pasar el tiempo, y que la burocracia canónica por un lado y la parte civil por otro traten a su modo el caso, sin incrementar el escándalo, que seguramente se verá encauzado.



Sin embargo, el protagonista, decide confesar y arrepentirse ante los fieles de su parroquia de los hechos, para los que lee su diario de aquella época que todavía conserva, a la vez que denuncia las decisiones de la Iglesia y del colegio religioso, que cuando supieron de los hechos, simplemente le encubrieron y le trasladaron lejos. El piensa que la mejor solución para los casos de pederastia como el suyo es ponerlos en conocimiento de inmediato y asumir las consecuencias. De esta manera, él aparece también en televisión con esa pretensión. Las consecuencias son inmediatas y es expulsado del sacerdocio. Sin el trabajo en la parroquia, fuera ya de la Iglesia, vuelve a su pueblo con su madre. Espera la justicia penal con la pretensión de declararse culpable, sin perder la fe religiosa. Lo que no espera es que ahora los vecinos le consideran una persona peligrosa, y el final será trágico.

AMOR ENTRE RUINAS


 

Una guerra lo trastoca todo, sobre todo si se prolonga en el tiempo. Influye de manera decisiva en la vida de la gente, se mete incluso en el ADN de las personas, en lo más profundo de la existencia. No hay nada que no haya condicionado a través de las distintas generaciones. A pesar de ello, la esperanza no se pierde, y hay aspectos, los más humanos, que se preservan, como el amor o la familia. Las heridas siguen abiertas según pasan los años por el conflicto, pero hay ámbitos o ideales que las personas tienen de bienestar. Es lo que les sucede a los protagonistas de la película, UN MUNDO FRÁGIL Y MARAVILLOSO, escrita y dirigida por Cyril Aris, que cuenta la relación afectiva entre un hombre y una mujer desde la infancia hasta la madurez con el trasfondo de la guerra interminable del Líbano, entre las distintas facciones políticas y contra Israel.



Los protagonistas son Nino y Yasmina. Se conocieron en la escuela: el primero era disruptivo y mal estudiante, y la segunda, aplicada y sensata. Desde jóvenes, vivieron situaciones que les cambiarán la vida. Yasmina experimentará la separación de sus padres. Su progenitor se irá a Alemania, mientras ella permanecerá en el país junto a su madre. Nino en cambio, perderá a ambos padres fruto de un ataque militar al coche en el que viajaban. Será su abuelo quien le crie, y le ayude en el restaurante que había heredado. Los protagonistas se conocieron de niños y se enamoraron. Luego, tras estos avatares, se distanciaron hasta que volvieron a encontrarse de adultos de manera fortuita, cuando un día, Nino estrelló su coche contra la oficina de la madre de Yasmina. Para compensar los daños, invitó a los afectados a comer en su restaurante, entre los que se encontraba la propia Yasmina.



Nino reconoce a Yasmina adulta por tres lunares dispuestos en forma de triángulo debajo de la oreja. Desde ese momento tratará de tenerla cerca porque no la ha olvidado nunca. Ella en principio se resiste para mantener su independencia. Ha logrado un buen nivel de vida al tener un alto puesto en un banco, pero no quiere vivir en el Líbano, rechaza su país por ser un lugar siempre en guerra, que destruye la felicidad de la gente. Con el tiempo, logran ser de nuevo pareja, e incluso casarse y tener una hija. Nino ha logrado, así, revivir La Isla, ese lugar mítico de belleza y amor, que una vez, sus padres inmortalizaron en una fotografía juntos. Sin embargo, los problemas surgen entre ellos cuando su abuelo muera, que coincide con el traslado de Yasmina a un banco en Dubai, un lugar más seguro para su familia, pero Nino se debate entre sus raíces profundas en el Líbano, y el cierre de su restaurante ante las nuevas circunstancias. Tendrá que decidir entre la belleza o la tristeza del mundo.

EL VALOR DE LA EDUCACIÓN


 

La educación está en la base de la libertad del ser humano. Tener capacidad de leer o escribir en un primer paso, te permite aprender a un nivel superior por ti mismo o a través de una fuente de conocimiento. A partir de este paso, puedes desarrollar una mejor comprensión de la sociedad y de las opciones tanto laborales como políticas. La falta de una buena educación fundamenta la desigualdad, la servidumbre frente a la propiedad y los grupos de dominación. Por ello resultó revolucionario que los hijos de los campesinos a partir del siglo XIX, tuviesen obligatoria la asistencia a la escuela. Paralelo a la industrialización y el desarrollo de las ciudades, aquellos niños que tenían como objetivo ayudar a sus padres en las labores del campo, pudieron formarse y abrir sus mentes a nuevos horizontes y planteamientos en la vida. Llegarían en el futuro a cuestionarse, de esta manera, el orden social y ser conscientes de las injusticias de su tiempo. 



La película, LA PRIMERA ESCUELA, escrita y dirigida por Éric Besnard, cuenta los obstáculos y vicisitudes que tiene que superar la maestra Louise Violet para enseñar en un remoto pueblo de la campiña francesa. Por aquella época, se impone por el Estado, la enseñanza obligatoria. Así, los ayuntamientos deben propiciar esta política. Louise es enviada desde París a este lugar, que no tiene ni edificio propio para los niños. Así que tiene que utilizar una espacio hasta el momento dedicado a establo y pajar. Allí, igualmente, residirá con muchas incomodidades. Se encuentra en la misma casa del alcalde, que es a la vez, lugar de reunión de los pocos vecinos. La primera dificultad será convencerles de que envíen sus hijos a la escuela, a lo que se oponen; luego, el rechazo de muchas mujeres ante sus ideas, pues ella es una mujer independiente que en los ratos libres escribe cartas y realiza fotografías. El apoyo del alcalde, un hombre analfabeto, que vive sin pareja con su madre y una hija, será fundamental.



 

Tras muchas reticencias, la escuela se llena de niños y niñas del pueblo, salvo uno que sus padres no quieren y prefiere aprender el oficio de carpintero. El propio alcalde empieza a aprender a leer y escribir. Tal éxito llevará a que se construya un edificio para la escuela. Pero la felicidad dura poco. Los aldeanos se enteran progresivamente de los secretos de la maestra: ella participó en los sucesos de la Comuna de París y estuvo diez años presa antes de ser maestra. Más en privado confiesa que su marido y sus hijos murieron a manos de los soldados que quemaron sus casa. Ella se ha propuesto ahora, cambiar la sociedad a través de la educación, una forma igualmente revolucionaria. Sin embargo, percibe el rechazo de las mujeres del pueblo. Coincide con que la nueva escuela se quema. Piensa irse a otro destino, pero rectifica cuando averigua que ha sido el niño que le acosaban y sus padres le impedían estudiar. Al final, todo vuelve a la armonía, y ella, que mantiene su independencia ante las pretensiones del alcalde de ser su pareja, regala libros ilustrados a los alumnos en la última escena, exaltando el valor de las palabras y el conocimiento para ser libres.

LARGO VERANO DE JUVENTUD


 

Si reflexionamos sobre el paso del tiempo en un grupo familiar, podemos fijarnos en la casa que habitaron y el entorno natural. Descubrimos que se mantienen más o menos sin grandes cambios, mientras se han sucedido las distintas generaciones; cómo los espacios fueron ocupados por los abuelos y bisabuelos para pasar a los hijos, primos y nietos; y el trabajo agrícola ha evolucionado con las mejoras técnicas aplicadas. Además, se ve la incidencia de los hechos históricos y políticos de fondo a estos procesos. Esto les sucede a los protagonistas de la película, EL SONIDO DE LA CAÍDA, escrita y dirigida por Mascha Schilinski, que cuenta la vida y las sugestiones de cuatro jóvenes de épocas distintas pertenecientes a la misma familia localizada en una granja en el norte de Alemania durante cien años desde comienzos del siglo XX, que parecen heredar problemas y sensaciones del pasado.



Las cuatro jóvenes van descubriendo la realidad a la par que experimentan o son testigos de lo que ocurre a su alrededor. El relato se presenta entrelazado entre las distintas épocas a través de miradas femeninas, silenciadas o dependientes de las decisiones masculinas. El primer momento temporal corresponde a los prolegómenos de la Primera Guerra Mundial. Alma, una de las hijas más pequeñas de la familia, es testigo de cómo los padres lesionan gravemente al hijo varón para que no sea reclutado; también cómo toma conciencia de la muerte, por la costumbre de la familia de rezar ante las fotos de sus parientes recién fallecidos; además de la servidumbre sexual a la que se someten las criadas a cargo de sus compañeros o dueños, padecimiento que sufrirá su hermana mayor, que por una mala cosecha, será entregada a los señores de otra familia, sometimiento que la conducirá al suicidio.



El drama continúa en las distintas épocas. Erika está obsesionada con su tío que yace cojo en la cama mientras tiene que ayudar a las tareas de la casa. Son los años cuarenta, tras la Segunda Guerra Mundial. Su huida por el río, le hará perder su vida. Angelika vive ya en lo que fue la Alemania comunista. El río próximo a la casa es la frontera con el oeste capitalista. Ella es una joven adolescente inquieta acosada por su primo y su tío con los que practican la natación. Su madre lleva en el carácter, nunca ríe, la tragedia de su hermana Erika en el pasado. Un día, en el mismo momento de la foto familiar, escapa definitivamente de este entorno. En la última época, la actual, un joven matrimonio con dos hijas han llegado de Berlín a la casa para reformarla. Las dos hijas y la madre disfrutan del verano en el bello entorno natural de campos y bosques junto a río que fluye constante. Las dos hijas reviven en sus consciencias y en sus cuerpos, aquellas violencias y dramas que sintieron sus antepasadas: el riesgo de la muerte por suicidio o accidente; la ausencia de un allegado; y la realidad del deseo masculino. Este argumento, y la forma visual que emplea, tanto en el montaje, el sonido y la composición de la imagen, le hizo merecer el Premio del Jurado en el pasado Festival de Cannes. 

POESÍA AUTÉNTICA


 

Nos tenemos que preguntar para qué sirve el arte en una sociedad desigual, donde gran parte de la población vive el día a día, y se preocupa, sobre todo, de satisfacer sus necesidades más inmediatas. Podría decirse que forma parte de unas élites privilegiadas, de la expresión de unas inquietudes y espíritus superiores, que luego transfieren esas producciones al común, pero a menudo nos encontramos que el arte, con mayores o menores dificultades, surge desde cualquier persona dotada con el don creativo, con una inspiración especial bajo el signo de Saturno, independientemente si puede o no vivir del mismo. Lo que nos lleva a diferenciar entre el creador, el que tiene la capacidad sobresaliente de crear una obra de arte, ya sea una pintura, una escultura o una novela o poesía, y el mercado artístico que la valida, que la pone un precio y satisface económicamente al productor. El contraste entre un entorno, en general humilde y difícil, y unos escritores, poetas, que tratan de crear obras de arte y, a la vez, sobrevivir, lo plantea la película, UN POETA, escrita y dirigida por Simón Mesa Soto, que cuenta como un poeta fracasado, dado a la bebida, por necesidad económica encuentra un trabajo de profesor, por el que descubre a una alumna pobre con talento para la poesía, pero que en su afán de ayudarla, la perjudica.



Oscar Restrepo, el protagonista, es un poeta fracasado. Tuvo en su juventud su periodo de gloria, una futura carrera de escritor. Sin embargo, hoy vive en casa de su madre, con una hija adolescente de un matrimonio roto. Todo el mundo le considera inútil, sumido en la fatalidad, pues todo en lo que se implica acaba en el desastre. Su entorno quiere ayudarle para que salga de la postración, pero solamente piensa en ser poeta, cuando ya no escribe y está más ocupado en la bebida que en otra necesidad. Es consciente que necesita dinero para no depender de su madre, incluso de su hija, que no le aprecia por su estado personal. Ella es una buena estudiante y va a continuar sus estudios superiores. De esta manera, ayudado por su hermana, consigue un trabajo de profesor de filosofía, entre los que descubre, una joven que escribe poesía y dibuja en un cuaderno. Tras muchas reticencias, porque vive en un hogar humilde cuidada por su abuela junto a varios hermanos que ya tienen hijos, y su madre siempre fuera del hogar trabajando, y cuya única aspiración es dedicarse al cuidado de las uñas y el maquillaje, decide aceptar entrar en la sociedad poética y promocionar sus poemas, según el consejo de Oscar.



A los miembros de la sociedad les gusta la autenticidad de la poesía de Yurlady, su origen de la calle, de las sensaciones y sentimientos de la vida humilde que lleva. El mayor obstáculo, es su entorno familiar, que frena a la joven. Oscar, entonces, trata de motivarla para ser escritora y ser reconocida. Para ello le va ayudando económicamente. Todo parece ir bien, Oscar empieza a ganar dinero como profesor y parece que se está reconciliando con su hija, cuando, la fiesta de presentación de Yurlady para recibir un premio, acaba mal a causa de la bebida. Las consecuencias son demoledoras, la joven era menor de edad y no tenía permiso, ni del colegio donde estudiaba, ni de su madre. Además, apareció sentada sin conocimiento en la puerta de casa tras un regreso esperpéntico cargada por Oscar. A pesar de que por ello pierde su trabajo, las consecuencias no van a más porque Yurlady le defiende, reconoce sus buenas intenciones de premiar su talento, cuando ella no aspira a mucho, solamente a salir adelante en su pobre entorno. La sencillez, la veracidad con tintes cómicos y dramáticos, en los que se mezcla la cultura literaria, la poesía, con la dureza de la calle, fue merecedora del Premio del Jurado, Un Certain Regard, en el pasado Festival de Cannes.

UNA VIDA EN TÁNGER


 

Hoy vivimos tiempos de migraciones. Las necesidades económicas o las circunstancias políticas hacen a las personas buscar un nuevo país o territorio para desarrollar su vida. Sin embargo, sus raíces o su cultura la llevan consigo, añoran sus costumbres, a sus familiares que quedaron atrás, por ello cualquier cambio de residencia o de país está protagonizado por gente joven abierta a labrarse un nuevo futuro. Las personas mayores, en cambio, se aferran más a sus recuerdos, al lugar donde nacieron y han tenido una vida, donde están aquellos que fueron sus parejas, vecinos y amigos, y yacen los restos de sus antepasados, a pesar de encontrarse en otro país, fruto del colonialismo. Es lo que le sucede a la protagonista de la película, CALLE MÁLAGA, escrita y dirigida por Maryam Touzami, que cuenta el apego de una mujer a la tierra donde nació en el protectorado español en Marruecos, ante las pretensiones de su hija de vender la casa que compró con su marido, y redescubrir, de nuevo, el amor y el deseo.



María Ángeles vive sola y viuda en Tánger, ciudad internacional en el que fue protectorado español. Lleva una vida sencilla en la casa donde vivió con su marido en la calle Málaga. Desde sus balcones se ve el ambiente bullicioso de los pequeños mercados donde compra lo necesario para el día a día, también, la casa donde nació. Está rodeada de vecinos que la aprecian, y todavía le quedan, algunas amigas, con las que poder hablar de los recuerdos de su infancia. A otras las tiene presente en sus frecuentes visitas al cementerio. Su rutina se ve alterada por las pretensiones de su hija de vender el amplio apartamento donde vive, que está a su nombre, porque necesita el dinero para comprarse una casa en Madrid donde reside con sus hijos, tras divorciarse de su marido, y no llegarle el suelo para el alquiler. Al principio se opone, porque no quiere abandonar la ciudad que la vio nacer y a sus pocos amigos, y trasladarse a España. Luego lo acepta, pues iría a una residencia de ancianos próxima. Para ello su hija vende los muebles a un anticuario, y el apartamento lo pone en venta. 



María Ángeles en el fondo, no acepta el cambio, y decide volver a su casa vacía y recuperar su libertad. También, empleará sus pocos ahorros en recuperar sus muebles, primero el dormitorio, luego el tocadiscos. La falta de recursos, le obligará a montar un bar en ella, donde los clientes ven el futbol, para obtener dinero, y completar la compra de los bienes. Mientras, entabla amistad con el anticuario, que le ayuda a desarrollar el negocio, y surge entre ellos una relación amorosa. Sin embargo, el piso estaba a la venta pendiente de un comprador, que en un momento dado acuerda un precio con su hija en la distancia, sin saber que su madre ha vuelto al piso y ha recuperado la mayoría de sus enseres. Al final, todo queda de esta manera cuando la hija toma conciencia que sus madre no quiere salirse de la casa donde pasó toda una vida, primero junto a su marido, y ahora con su nueva pareja.

LOS DILEMAS DEL PRESIDENTE


 

La ley se encuentra alejada de la verdad. La expresión estado de gracia se refiere a una condición afortunada de quien toma una decisión o se enfrenta a una acción relevante con éxito. Por otra parte, cuando un gobernante aplica la gracia, se refiere a un indulto o perdón. Estas ideas están en la base de la película, LA GRAZIA, escrita y dirigida por Paolo Sorrentino, que cuenta los dilemas morales y las dudas con las que se enfrenta el presidente de la República Italiana seis meses antes de dejar el cargo. Él fue un jurista relevante que llegó al poder. Le asesora su hija Dorotea, también de rigurosa formación legal. Su otro hijo vive en Canadá y se dedica a componer música. Vive con un solo pulmón, pero no deja de fumar. En todo momento le acompaña el jefe de guardaespaldas con quien comparte su intimidad. Sobre la mesa tiene la ley de eutanasia que no quiere firmar y a la que pone pegas continuamente. Además las propuestas de dos indultos, uno de una mujer que mató al marido que la maltrataba, y el de un profesor de historia que hizo lo mismo con su esposa enferma de Alzheimer. 




Mariano De Santis, el presidente de Italia, es una persona rigurosa que pasa sus últimos meses en la jefatura del Estado limitado por su agenda política. Recibe a mandatarios extranjeros y embajadores, y convive con su hija que le estimula para que tome las decisiones pendientes, aunque se plantea dejarlas sin resolver para su sucesor. Oye continuamente música moderna, sin duda influenciado por su hijo. Fuma indebidamente en la terraza del palacio presidencial. Visita en las caballerizas a su caballo preferido, ahora enfermo. Recuerda una y otra vez a su mujer que murió años a tras; el momento cuando la conoció, y sospecha, obsesivamente, que le fue infiel. Quiere saber quien fue la persona con la que le traicionó. Su amiga de la infancia, la crítica de arte, Coco Valori, se niega a decírselo. Cree que fue su otro amigo Ugo Romani, ahora ministro, y futuro candidato a sucederle. Promete que hará todo lo posible para impedirlo.



Sin embargo, lo más importante, son las decisiones políticas relevantes que le quedan por firmar. Como católico, no quiere aprobar la ley de la eutanasia, pero considera que es un avance para los ciudadanos. Para ello, consulta y se confiesa con el Papa, su amigo. Por otra parte, debe afrontar los dos indultos pendientes. Los expedientes proporcionan la información suficiente para tomar una decisión, pero tal vez, falte encontrarse con la verdad, que los procedimientos legales ocultan muchas veces. En el caso de la mujer encarcelada por matar a su marido, será su hija quien la visite. Comprobará que no se ha arrepentido de su crimen y entrará en contacto con su nueva pareja que la espera a la puerta. Para el caso del profesor de historia, de quien sus alumnos piden el indulto, será el mismo quien se entreviste en la cárcel, aprovechando su visita al norte de Italia con motivo de la inauguración de la temporada en la Ópera de Milán. Al final, el presidente deja su puesto semanas antes de que se cumpla su mandato, no sin firmar la ley de eutanasia, y conceder el indulto a la mujer maltratada, pero negar el del profesor, por no ser auténtico.

LOS LÍMITES DE LA AUTOFICCIÓN


 

Se ha dicho que la realidad supera la ficción. Ocurre en muchas ocasiones en el que los hechos narrados son especialmente dramáticos y que afectan a las vidas personales de gentes que en tales circunstancias, conservaron la memoria de ellos. Desde otro punto de vista, se ha pensado siempre que la ficción permite vivir experiencias que nuestra limitada existencia nos mantiene encorsetada. Por otra parte, nos tenemos que preguntar, de dónde se inspira el creador, el escritor o el director cinematográfico, si interviene como material, su propia vida y la de su entorno, o lo obtiene por otras vías, de los acontecimientos y las emociones cotidianas, y en qué medida es adecuado moralmente plasmarlo en una obra de ficción. Este dilema lo presenta la película, AMARGA NAVIDAD, escrita y dirigida por Pedro Almodóvar, que cuenta los problemas a los que se enfrenta un director de cine que escribe el guion de una nueva película que trata, a su vez, sobre una directora de culto que sufre el duelo por la muerte de su madre. Un dolor que le provoca ataques de pánico y trastoca la relación con su novio y sus amigas.



Elsa, la protagonista es una directora de cine de culto, ahora dedicada a la publicidad, que le reporta elevados ingresos, sin embargo, la contrapartida es un trabajo estresante que le provocan migrañas y fuerte ansiedad. Tiene un novio bombero que completa su sueldo con el de estríper los fines de semana, y dos amigas, una patricia madre de un niño y otra, antigua modelo, ahora afectada por el duelo por la pérdida de un hijo. Justo en la Navidad, cuando las luces fiesta iluminan las calles de la capital, muere su madre mientras rueda un spot. El ataque de pánico que le provoca este echo, le hace cogerse un periodo de descanso en la isla de Lanzarote. Toda esta historia es el guion y la película que escribe Raúl, un prestigioso director que quiere volver a las pantallas, inspirada en su propia vida y la de su entorno, como Mónica, que es su asistente por aquella época, y pretende pasar unos años sabáticos. Su novia padece el duelo por la muerte de su hijo e intenta suicidarse.



Mónica, al leer el guion que escribe Raúl, entra en cólera, y le acusa de sobrepasar los límites morales al utilizar su propia vida y la de los demás para escribir ficción. Podemos hablar, entonces, de cine dentro del cine, pues el espectador ve una película sobre un director que escribe un guion sobre un film que a la vez vemos, aunque su protagonista sea una mujer, y sus personajes se inspiran en acontecimientos de su propio entorno. Una historia que termina en la isla de Lanzarote, pero no de manera definitiva, pues Raúl se ve obligado a prolongar el relato por insuficiente, y después, a cambiarlo, por sobrepasar los límites morales al inspirarse en la vida personal de su antigua asistente. Así, nos enfrentamos a una película con tres niveles de realidad y ficción: el del autor, Pedro Almodóvar, el de su protagonista, Raúl Durán, y el de la película profunda, Elsa, como si fueran diferentes capas de una misma personalidad.

 

FÁBULA SOBRE LA IDENTIDAD


 

La infancia juega un papel fundamental en el desarrollo de la personalidad de un ser humano. La relación con los padres y los hermanos, las vivencias escolares, van a ser ingredientes esenciales de nuestro yo. Nuestra identidad está moldeada por la percepción de los demás y lo que nosotros queremos ser realmente. Según la película, EL ÚLTIMO VIKINGO, escrita y dirigida por Anders Thomas Jensen, las personas somos más de una sola cosa, y de esta manera, puedes situarte en el mundo de la mejor forma sin llegar a ser herido por la percepción de los que te rodean, al contarnos de forma humorística, la búsqueda de un botín robado por el hijo mayor en la antigua casa familiar, pero enterrado por el pequeño, que padece un trastorno de la personalidad desde la infancia, objeto de burlas y acoso, y motivo de las situaciones más cómicas y dramáticas en su vida adulta.



Anker fue un ladrón que ocultó su último botín en la consigna de una estación antes de ser detenido por la policía. Le dijo a su hermano que lo sacara de allí y lo enterrase. Sufre ataques de ira que le han causado problemas a lo largo de su vida. Tras quince años en prisión, ha recuperado la libertad. Manfred sufre un trastorno de personalidad desde la infancia, cuando se creía un vikingo y jugaba con muñecos de madera de este tipo. También se disfrazaba, lo que era motivo de burlas y acoso en la escuela. Su padre, alcohólico, les maltrataba y castigaba golpeándoles por esta razón. Uno tenía el encargo de cuidar a su hermano, pero nunca lo lograba. Hoy se cree John Lennon, y su hermana le tiene que llamar de esta manera, porque si no, hace una locura. Lo primero que hace Anker, tras su puesta en libertad, es buscar el dinero, pero Manfred, no quiere decírselo. Tiene la dificultad de su trastorno mental, que le hace robar las mascotas de sus vecinos e intentar suicidarse, que le lleva a ser internado en un hospital.



Anker, persuadido por el psiquiatra que trata a su hermano, que en realidad es otro paciente tan trastornado como él, logra convencerle que le siga la corriente, que le tome por John Lennon, y que formen un conjunto musical con otros enfermos que se creen miembros de los Beatles. De esta manera, llegan a la antigua casa de su familia donde se encuentra enterrado el botín millonario de su último robo. Una vez allí, mientras el grupo de locos ensaña, Anker intenta averiguar el lugar concreto donde se haya el tesoro. Además tendrán que enfrentarse a un matón que quiere parte del mismo, y que había golpeado a su hermana de forma violenta. A la par, recuerda los sucesos dramáticos de su infancia: el maltrato continuo de su padre por los problemas de Manfred en el colegio; su muerte al empujarle por las escaleras un día que estaba borracho; y su fingido abandono de la familia. Al final, Manfred, que parecía haber perdido la memoria entre sus múltiples delirios, le indica a su hermano, primero el lugar de enterramiento de su mascota, la supuesta maleta que se llevó su padre, y del botín, y la razón por la que se identifica con John Lennon, porque el día de su asesinato coincidió con el de su padre.

EL PELIGRO TOTALITARIO


 

Hoy la democracia se haya en peligro. Corren vientos autoritarios originados en el país de tradición liberal más antiguo del mundo. La ley de la fuerza se impone en las relaciones internacionales. Aquel sistema basado en leyes y en el respeto a los derechos humanos tras la Segunda Guerra Mundial, que tantas víctimas inocentes costó conseguir, se está demoliendo, en favor del nacionalismo e imperialismo. El gobierno de una oligarquía sustentada en la tecnología que acumula los datos personales de los ciudadanos y controla los medios de comunicación, está en la base de esta transformación. Los multimillonarios que no han hecho más que incrementar su fortuna en los últimos años, proporcionan las herramientas que fundamentan el poder en la mentira frente a la verdad, en la desinformación y en la propaganda, esenciales para engañar a la mayoría de la población. De esta forma, los estados y los gobiernos más viles, expresión de una minoría privilegiada, pueden ejercer un poder omnímodo sin cortapisas, a costa de los derechos más elementales del ser humano. Es por tanto, oportuno, la película documental, ORWELL: 2+2=5, escrita y dirigida por Raoul Peck, que realiza un retrato del famoso escritor y de sus proféticas predicciones de un régimen totalitario por medio de lecturas de su diario, referencias cinematográficas e imágenes actuales.



Georges Orwell, seudónimo de Eric Arthur Blair, pertenecía a la clase media inglesa, aquella destinada a servir en el ejército o en una profesión respetable. Al igual que su padre, desde joven entró en la milicia como policía colonial, tras disfrutar de una buena educación universitaria, pero pronto sus ínfulas de superioridad racial, se vinieron abajo cuando comprobó los injusto que suponía someter a países y a poblaciones enteras como Birmania en la servidumbre, aprovechando su atraso y pobreza. Lo que los ingleses hicieron en aquel país cuando era colonia, lo está haciendo hoy la dictadura de Myanmar con las minorías religiosas. Otro hito en su vida fue alistarse en las Brigadas Internacionales durante la Guerra Civil española, en concreto, participó junto a las milicias del POUM, partido comunista de inspiración trotskista, para luchar contra el fascismo. La persecución y eliminación de este grupo por parte de los servicios secretos estalinistas, le marcaría decisivamente su pensamiento político. Durante la guerra mundial, trabajó en la BBC, para dejarlo y dedicarse a la literatura. Así, en los años cuarenta, publicaría sus dos obras fundamentales, Rebelión en la Granja, y 1984, poco antes de su muerte, tras una larga enfermedad causada por la tuberculosis.



En el presente documental oímos las palabras de Orwell que nos hablan de un Estado totalitario en el futuro, denominado Gran Hermano, que emplea la tecnología para controlar el comportamiento y el pensamiento de la gente. Nada queda fuera de su control, ni las relaciones íntimas. Un sistema centralizado que puede doblegar el conocimiento científico y la propia verdad. Así, la libertad es esclavitud, la paz es la guerra, y la ignorancia es la fuerza. La distopía que aparece en la obra, 1984, no pretendía renegar del socialismo democrático, la ideología del autor antes de su muerte, sino de aquellos regímenes totalitarios como el estalinista soviético o los fascismo nazi, italiano y español. Una distopía que nos permite entender hoy las políticas de Donald Trump cuyas herramientas para conseguir y mantener el poder se entienden mejor si utilizamos las predicciones y conceptos orwellianos: la neolengua, las frases hechas; el querer decir una cosa, que significa otra; la manipulación de la verdad o su negación por una mentira; el desprecio por los derechos humanos y hacia los más necesitados, en favor de los ricos, sin respetar las leyes; y el señalamiento como enemigos a los inmigrantes. Además, a sus pretensiones totalitarias, le han surgido un grupo de seguidores como Milei en Argentina, Orbán en Hungría, y numerosos partidos de extrema derecha, que dicen pretender la libertad, cuando quieren la servidumbre.

INVESTIGACIÓN DEL PASADO


 

Las sociedades cambian con el paso de los años. Cinco décadas suponen un cambio fundamental para un país: el sistema político, las comunicaciones, las relaciones sociales y económicas pueden aparecer al espectador totalmente diferentes. También para el individuo, desde la infancia o adolescencia hasta nuestros días. De convivir con tus padres o abuelos, a tenerlos en la memoria como vagos recuerdos. Brasil sufrió una dictadura entre 1964 y 1985. Durante ese periodo la corrupción campaba a sus anchas y las fuerzas de seguridad hacían la vista gorda con los poderosos cuyos tentáculos llegaban al mismo gobierno. No se respetaban los derechos humanos y las consecuencias de la violencia se veían en sus calles en forma de cadáveres anónimos de desaparecidos, o tras robos o ejecuciones de sicarios en medio del caos de las celebraciones del carnaval. Estas circunstancias del pasado nos las ilustra de forma brillante la película, EL AGENTE SECRETO, escrita y dirigida por Kleber Mendonça Filho, que nos cuenta la huida de un profesor universitario cuyos descubrimientos chocaron con los intereses económicos de un poderoso empresario que le manda matar, y su propia vida personal allá por 1977.



El protagonista es Marcelo, nombre falso de Armando, profesor universitario, jefe de departamento de tecnología a quien un empresario quiere controlar para que no se interfiera en su negocio. Ha desarrollado varias patentes que perjudican sus intereses industriales. Su enfrentamiento le llevará a abandonar su vida de docente. La película cuenta su historia en tres capítulos: la primera se centra en su regreso a Recife para encontrarse con su hijo pequeño que estaba siendo cuidado por sus abuelos maternos. También, para refugiarse con otro nombre y desempeñar un trabajo distinto hasta ahora en una comunidad de protegidos por una organización enfrentada al poder. La segunda, nos informa plenamente de las causas de su persecución; la convivencia a distancia con su hijo y su suegro, que es proyectista en un cine, y el conocimiento de que los sicarios vienen tras él, unos personajes provenientes del mismo ejército. En la tercera sabemos que no logró huir con su hijo como tenía planeado y se ambienta ya en nuestros días. Descubrimos que su hijo se ha convertido en médico y recibe la visita de una joven investigadora que se ocupaba del caso de su padre, quien le proporciona las grabaciones de sonido que guardan la información mientras era perseguido.



La película recrea el Brasil de los años setenta con precisión donde el cine juega un papel fundamental, sin duda uno de los hábitos de ocio más comunes en la época. El suegro del protagonista es proyectista en un cine, y el hijo está obsesionado con una película del momento, la famosa Tiburón, origen de sus miedos que mezcla con la realidad. Una realidad que se manifiesta al espectador en forma de recuerdos. De hecho, casi toda la película es un flashback visto desde una investigación en el presente, que, a su vez, contienen otros en ese mismo pasado. Los hechos entorno al personaje principal, así, no se presentan de forma lineal, sino de manera que son descubiertos de forma discontinua. La misma película, nos recuerda, por su textura y forma a una película de los años setenta. El conjunto fue merecedor del Premio a la Mejor Dirección, entre otros, en el pasado Festival de Cannes, y tiene una carrera prometedora a los premios Oscar tras recibir dos Globos de Oro.

SÁTIRA SOBRE EL DESEMPLEO


 

Disponer de trabajo es decisivo para tener un cierto bienestar al tener unos ingresos regulares y una vivienda. Te llena la mayoría del tiempo del día, que quitas al descanso o al ocio. Así ha sido desde el comienzo de la industrialización cuando grandes masas de proletarios se pusieron al servicio de empresas de todo tipo en nuestro sistema económico capitalista. Con el tiempo, los trabajadores ganaron derechos: se amplió el tiempo de descanso; se pagaron las vacaciones y se adquirió seguridad para bajas por enfermedad y despido. Todo ello hace que perder tu estatus laboral se viva como una situación dramática, pues encontrar otro en el que tengas la misma experiencia, y sobre todo, después de identificarte con tu tarea, tras muchos años, suponga un auténtico trauma. Es lo que le sucede al protagonista de la película, NO HAY OTRA OPCIÓN, dirigida por el coreano, Park Chan-Wook, basada en la novela de Donald E. Westlake, que cuenta la historia de un hombre de mediana edad que tras ser despedido de la empresa en la que ha trabajado durante 25 años, inicia una búsqueda desesperado de empleo que le llevará a matar a sus rivales para conseguirlo.



Man-su, el protagonista, está casado y tiene dos hijos. Viven en una casa amplia con un gran jardín, indicador de un alto nivel de vida, sustentado en su trabajo de supervisor de una fábrica de papel, y en una hipoteca sobre la vivienda. Además disponen de varios vehículos que los acerca a la ciudad. La hija menor aprende el violoncelo para el que tiene un singular talento. La mujer no trabaja y practica el tenis con las amigas. Man-su ocupa su ocio con la jardinería para la cual ha construido un invernadero. Todo se viene abajo cuando le despiden de la empresa de toda la vida, y no puede conseguir otro, como pensaba rápidamente, y menos, de la misma categoría, por lo que se le acumulan numerosas deudas, hasta el punto que piensan vender la casa y trasladarse a otra más pequeña. Miri, su mujer, le aconseja que empiece de nuevo desde cero, que encontrar otro trabajo en una empresa de papel, a pesar de sus conocimientos le va a resultar muy difícil. También, ella ha conseguido un trabajo a tiempo parcial, y eso le puede ayudar.



Man-su se desespera porque no le seleccionan para los puestos de trabajo según sus conocimientos. Lo único que ha conseguido es un empleo de reponedor en un supermercado. Un día, las redes sociales, le dan la solución: un personaje presume de su puesto de trabajo en una nueva empresa de fabricación de papel. Entonces, idea un plan para hacerle desaparecer y a los dos posibles candidatos mejor preparados. De esta manera se inicia una trama cómica y disparatada para matar a éstos con una pistola antigua que tenía en su casa que perteneció a su abuelo, que luchó en la Guerra de Vietnam. Para ello, se mete primero en sus vidas, hasta encontrar el momento oportuno. El primero tiene una situación tan desesperada como la suya. Está sumido en el alcohol y su mujer, actriz, tiene un amante. El segundo, es dependiente a comisión en una zapatería, al que llegaría a enterrar en su propio jardín. Finalmente, se desprende del titular de la vacante a la que aspira tras emborracharle una noche, lo que le permite conseguirla, después de sortear a la policía, que investigaba las denuncias por la desaparición de las víctimas. La última secuencia de la película la protagoniza Man-su, sólo, en una enorme fábrica, totalmente automatizada, donde apenas ejerce la función de de poner en marcha un proceso dirigido por la inteligencia artificial. 

LA IMAGEN POÉTICA DE OLIVER LAXE


 

El Museo Reina Sofía presenta la obra, HU, BAILAD COMO SI NADIE OS VIERA, una instalación del cineasta Oliver Laxe, basada en la película Sirat, ganadora del Gran Premio del Jurado del pasado Festival de Cannes, donde explora la espiritualidad y la imagen cinematográfica. Sabemos que la palabra que da titulo a esa película es un término islámico que designa el puente que cruza el infierno en dirección al paraíso, y HU, en árabe, es la manifestación sonora primigenia de la deidad, la primera palabra que inaugura la creación. El subtítulo es un verso de Rumi, erudito y místico persa del siglo XIII, cuya obra explora la disolución del yo en la divinidad a través de la música, la danza, la poesía y la oración.  



La instalación se organiza en dos espacios: en el primero, en penumbra, te enfrentas a una pirámide de altavoces con la música machacona de las raves, y la información completa de la obra; en el segundo, en tres pantallas gigantes se proyectan imágenes, que se inician con el amanecer y terminan con el ocaso; entre medias, ruinas arquitectónicas de edificios, caracterizados por umbrales de puertas, que tal vez aluden al más allá, y después, tres de los protagonistas de la película Sirat, bailando en pleno trance espiritual. Combina la soledad del paisaje reseco del desierto, con la humana en pleno éxtasis, de sonido y movimiento corporal, como la mejor vía de transcender y superar el dolor de la existencia.

IRAK BAJO SADAM HUSEIN


 

Entorno a los ríos Éufrates y Tigris, en la antigua Mesopotamia, surgió la civilización sumeria y numerosos pueblos la habitaron aprovechando las riquezas naturales. De todas ellas, hoy solamente quedan espectaculares ruinas y yacimientos arqueológicos escondidos bajo las arenas del desierto. Tras el colonialismo nació el país que denominamos Irak, a cuyo frente estuvo, durante la Guerra Fría, el régimen de Sadam Husein, una dictadura personalista, cuyas ambiciones territoriales acabaron por enfrentarle a EEUU, y causar su derrocamiento. Recordamos las dos guerras en los años noventa con los norteamericanos, previas sanciones económicas, bombardeos, y finalmente la invasión de una coalición internacional. El país todavía no se ha recuperado en nuestros días, sumido en la inestabilidad provocada por el vacío de poder tras la caída de Sadam. La película, LA TARTA DEL PRESIDENTE, dirigida y escrita por Hasan Hadi, cuenta la peripecia de una niña por encontrar los ingredientes de una tarta que tiene que hacer para llevar a la escuela con motivo del cumpleaños del presidente en medio de esa complicada situación internacional del país.



Durante el régimen de Sadam Husein existía el culto al líder. Su imagen se encontraba en las calles, comercios y escuelas, y se celebraban los eventos fundamentales de su vida. Es lo que sucedía en la escuela de Lamia, la niña protagonista, que con motivo de su cumpleaños, los maestros organizaban un sorteo para elegir los nombres de los alumnos que tendrían que traer o preparar alimentos y adornos. Suponía un auténtico castigo para quien le tocaba, pues la mayoría de ellos eran pobres, vivían en casas humildes en las marismas del río. De esta manera, a Lamia le tocó preparar una tarta. Una ardua tarea porque tendría que buscar los ingredientes en la ciudad lejana en plena época de escasez por el embargo económico. A dos días de la celebración, ella, su mascota, el gallo, Hindi y su abuela con la que vivía,  marchan en su búsqueda. Se inicia, entonces, una peripecia, que es el grueso de la película. La abuela, de improviso, decide que es el momento de dejar a la nieta con una familia, ya que no la puede cuidar. Lamia, al enterarse, se escapa y se va al parque de atracciones donde se encuentra su amigo, Saeed, que se dedica a robar junto a su padre cojo. 



El recorrido de Lamia, su gallo y Saeed, unas veces juntos y otras, sola, es un muestrario de las miserias y la vida precaria de Irak en aquella época. Tienen que escapar de la policía; conseguir dinero vendiendo un viejo reloj de su padre; subir unos sacos pesados a cambio de huevos; robar harina; recatar de un carnicero a su gallo que iba a ser sacrificado, para terminar en el calabozo. Mientras su abuela la busca desesperada por todos los lugares, pero su estado de salud la lleva al hospital. Un hombre piadoso le ayuda para encontrar a su nieta, pero muere en ese intervalo. Al final, la niña y el cadáver, junto con los ingredientes de la tarta, regresan a la humilde aldea. Al día siguiente celebran el cumpleaños de Sadam en clase, pero al mismo tiempo, los aviones norteamericanos, la bombardean sin contemplaciones. Queda claro que el castigo al régimen autoritario se convirtió en otro a su pueblo, reprimido y obligado por la corrupción del dictador. Por otro lado, merece la pena destacar la forma precisa y humana que tiene el director de contarnos la historia de Lamia y su gallo, junto a unas bellas imágenes de un país que guarda los restos de la historia antigua. El conjunto le hizo merecedor del premio Cámara de Oro en el Festival de Cannes.