LA TRISTEZA DE CELIA



 Hoy es común la proliferación de familias monoparentales, fruto del divorcio de los padres o simplemente de la decisión de la mujer de tener descendencia sin tener pareja estable o haber contraído matrimonio. Hasta no hace mucho tiempo la mayoría de los hijos se tenían después de haberse casado los cónyuges. En la actualidad el principal problema de una familia monoparental es económico, pero hace treinta años, presentaba un problema de carácter moral, no estaba bien visto por la sociedad, todavía condicionada por los comportamientos tradicionales heredados de la dictadura. La película, LAS NIÑAS, escrita y dirigida por Pilar Palomo, se sitúa en aquella época para tratar el papel de la mujer y la igualdad de género.



El año 1992 fue una fecha especial para España. Se celebraron los Juegos Olímpicos de Barcelona y La Exposición Universal de Sevilla. Para Celia, la protagonista de la película, es un año de descubrimiento, de hacerse preguntas sobre su vida y la de su familia. Una época de transición de la niñez a la adolescencia. Junto a sus amigas de un colegio de monjas empieza a vivir experiencias que le alejan de su entorno más próximo. Hasta ese momento ha sido una niña buena y obediente, pero cada vez más se hunde en la tristeza. Su madre no se habla con su familia del pueblo. Trabaja todo el día fuera de casa. Y del  padre, sólo sabe que  murió antes de que ella naciera. Lleva una vida monótona de casa al colegio, sin mayor aliciente.



Todo empieza a cambiar con el contacto con las amigas y sus hermanas mayores. Diferente a lo que pretende su madre, que estudie mucho y se labre un buen futuro, para que no tenga que estar esclavizada con el trabajo todo el día como ella. De esta forma no debe salir de casa salvo lo necesario. Tener unas horas fijas. Ayudar en casa, sin apenas distracciones.Sin embargo, las experiencias con sus amigas le hacen madurar, sentirse una mujer mayor. La posibilidad de pintarse y vestirse para salir de fiesta. Fumar y beber alcohol. No ser una chica ñoña, sino divertirse con la música moderna y la televisión. En este ambiente, sus amigas le dicen que corre el rumor por el colegio que es hija de madre soltera. Entonces decide preguntar a su madre por su familia con la sospecha que no le dice la verdad.



La madre no sabe contestar, ni hablar a una hija incrédula. Celia, en esta situación, no quiere ir al colegio y empieza a rebelarse contra la educación rigurosa del colegio, distinta cada vez más a la realidad que vive. Un día, su madre le lleva al pueblo para conocer a la familia materna. Después, comprenderá las circunstancias personales duras que afronta, a la que ella tendrá que acompañar en su propio trayecto hacia la adolescencia y la madurez como mujer, en una sociedad donde el hombre se encuentra ausente, y tal vez hostil.

EN UN MUNDO CREPUSCULAR


 Hombre y naturaleza están estrechamente unidos desde el comienzo desde la existencia en la Tierra. Sin embargo, el desarrollo económico de nuestra civilización está destruyendo cada vez más el medioambiente. Los avances tecnológicos se hacen más numerosos y avanzados, pero si no se pone remedio al consumo desorbitado y a la contaminación, nuestra existencia se encuentra en peligro de desaparecer, como ya lo están haciendo numerosas especies animales. Llegará el día que los gobiernos del mundo busquen una solución al creciente deterioro de la naturaleza de manera desesperada, y lo hallen mediante la destrucción de los propios seres humanos que le provocaron en el pasado. En estos planteamientos se sitúa la película TENET, escrita y dirigida por Cristopher Nolan.



La pandemia del coronavirus que estamos padeciendo, y que ha vaciado las salas de cine, es una demostración que el ser humano es vulnerable a nivel global. La vida diaria como la conocemos está siendo atacada por la incidencia de un ser vivo minúsculo. En el mundo de la película, que es el nuestro, a nivel de los servicios secretos y los traficantes de armas, se está viviendo una guerra fría, no basada en armas nucleares, sino en el dominio del tiempo. En el futuro más inmediato se ha descubierto la capacidad de dominar la progresión lineal del mismo, la capacidad de regresar al pasado y transformarlo. Además, se ha logrado cambiar la entropía del objeto, la relación causa efecto, por el cual en un disparo primero sería el hueco de la bala que el disparo. Existiría, de esta manera, una radiación invertida que provocaría estos efectos, y el mundo resultante sería un mundo invertido, donde los coches no irían hacia adelante sino atrás.



Los humanos del futuro pretenderían destruir el pasado, nuestro presente en el que somos incapaces de controlar el cambio climático, la degradación medioambiental, que hará la vida imposible en aquel futuro. Para ello se valen de un traficante de armas, un jerarca ruso, que vincula su existencia, cada vez más corta por estar enfermo, con la destrucción del mundo, uniendo un algoritmo que ha llegado fragmentado de otro tiempo, que provocaría el colapso de la existencia de la materia al alterar la variable del tiempo desde el punto de vista físico. Por otra parte, la película, si es atractiva de ver por las numerosas escenas de acción, algunas espectaculares como el choque real de un avión contra un edificio, puede resultar un galimatías argumental apenas aclarado por lo que dicen los personajes, y confuso por los cambios hacia el pasado y el presente.



El director juega, por tanto, con elementos provenientes de la ciencia ficción por un lado, y por otro, del espionaje. Unos elementos muy de actualidad como son la concentración de poder en manos privadas de carácter criminal, la preocupación medioambiental y el cambio climático y sus consecuencias en el futuro, los avances científicos en todos los órdenes para la comprensión de la naturaleza que nos rodea, que en el intento de dominarla y ponerla a nuestro servicio, descubrimos que la necesitamos para nuestra existencia. Una naturaleza de la que somos parte y no podemos superar ni prescindir.

LA FOTOGRAFÍA DE MIGUEL TRILLO


El Círculo de Bellas Artes de Madrid organiza la exposición, MIGUEL TRILLO. LA PRIMERA MOVIDA, dentro del festival PhotoEspaña de este año, que reúne un conjunto de fotografías del autor que fueron publicadas en dos fanzines de la década de los ochenta, Rockocó y Callejones y Avenidas, con las que quería documentar la efervescencia musical de aquella época, más bien de los jóvenes y músicos que protagonizaban y asistían a los numerosos conciertos distribuidos por el casco urbano de la capital. Los ejemplares de los fanzines fueron editados cuidadosamente con poco texto por el propio fotógrafo ante la imposibilidad de que las fotografías fueran publicadas por una revista. Luego vendidos  entre el mismo público interesado, protagonista de esta explosión cultural que fue la llamada movida madrileña.


La fotografía de Miguel Trillo documenta las distintas tribus urbanas de los años ochenta. A los principales músicos que tocaban en las salas madrileñas, al público que asistía a los conciertos. En sucesivas imágenes en blanco y negro, observamos a grupos o individuos pertenecientes a los mods, a los heavys, a rockers, a los teddy boys, también pukis, techno y siniestros. Esperan en la puerta de los locales de concierto, como el recinto de la Casa de Campo, Consulado, el concurso de grupos de la Plaza de Toros, el auditorio de la Escuela de Caminos, y numerosos escenarios que tenía a su disposición una juventud que quería expresarse con libertad, como sucedía en otros países europeos.



Nuestro país terminaba ya la llamada Transición política hacia la democracia, y en Madrid, bajo el mandato del profesor Tierno Galván, se produjo esta efervescencia cultural desde el underground, que constituyó la llamada Movida, que se extendió en el tiempo durante los años ochenta. Una efervescencia que protagonizaron los distintos grupos sociales, desde los barrios y ciudades dormitorio del extrarradio hasta las clases medias. La importancia que aquella época se puede comprobar en la pervivencia de algunos grupos musicales y artistas en la actualidad, que fue fruto de una conjunción irrepetible desde el punto de vista sociopolítico, y que la exposición del Círculo de Bellas Artes, basada en el Archivo Lafuente, nos hace recordar. La frescura y naturalidad de las poses, la juventud de los protagonistas, el desenfado y provocación de algún gesto, refuerzan el valor documental de las imágenes de Miguel Trillo.

TERRORISMO CONTRA LA MUJER




 En Argelia durante los años noventa se produjo una auténtica guerra civil entre el régimen y la sociedad de ese momento, y grupos islamistas que pretendían imponer unas costumbres mas rigurosas desde el punto de vista religioso. Atentados con bombas, asesinatos indiscriminados con armas y ejecuciones con pistola amedrentaban el país. Las acciones terroristas tuvieron especial incidencia sobre la libertad de las mujeres a la hora de cómo vestir, tener una profesión o educarse. Las querían sumisas al hombre y encerradas en las casas, tapadas tras el manto y el hiyab negro. En este contexto se desarrolla la película, PAPICHA, SUEÑOS DE LIBERTAD, escrita y dirigida por Mounia Meddour, que cuenta la historia de  un grupo de universitarias que sufren en su piel las consecuencias de la violencia terrorista.



La protagonista se llama Nedjma a quien llaman Papicha, que estudia en una universidad, mientras saca algo de dinero en diseñar y coser vestidos que vende en los aseos de los clubes nocturnos donde se divierte. Se opone, junto a sus compañeras de habitación, a las amenazas cada vez más crecientes de los fanáticos religiosos que obligan a vestirse con velo a las mujeres. Ella defiende la independencia y la libertad de la mujer en todos los sentidos frente a la preponderancia de los hombres en las costumbres. Una sociedad laica sin el yugo de la religión musulmana. Estas ideas van a chocar con el creciente clima de intransigencia que se vive en Argelia que trata de imponer con amenazas y asesinatos unas costumbres antiguas y ultraconservadoras.




Papicha y sus amigas salen de la universidad por la noche a escondidas para divertirse en los clubes nocturnos junto a otros jóvenes. En una ocasión conocerá a un chico de clase media que le ofrecerá matrimonio y salir del país para vivir una vida mejor. Ella prefiere Argelia a cualquier precio como ser testigo del asesinato de su hermana o el atentado de la universidad contra el desfile de moda que organizó junto a otras alumnas una noche de viernes. Ya nada será posible después de padecer estos hechos que vivir refugiada en casa a la espera de nuevos tiempos que pongan fin a la violencia de aquellos que defienden una dictadura religiosa que tienen a la mujer como víctima principal.

VIAJE A LA ANTÁRTIDA


El director Richard Linklater presenta, ¿DÓNDE ESTÁS, BERNADETTE?, una brillante comedia basada en la novela homónima de María Semple. La protagonista fue una arquitecta genial cuya segunda obra fue derruida al poco tiempo de construirse. Desde ese momento abandonó Los Ángeles y la profesión para vivir con su marido una vida familiar en Seattle, donde se encuentra la sede de Microsoft en la que trabaja como ingeniero. Tienen una hija, ahora de 15 años que será su mejor amiga. El abandonar cualquier ocupación le convertirá en una persona con mucha ansiedad y agorafóbica, además de rehuir la relación con sus vecinos.


La hija adolescente nos cuenta la verdad sobre su madre. Todo comienza cuando ella logra ser admitida en un internado privado para terminar la secundaria y recibe como regalo un viaje a la Antártida. Bernadette, ante la posibilidad de afrontar la organización del viaje, empieza a cometer errores. Por Internet al emplear un asistente virtual, que es una plataforma de espionaje. Con su vecinos con los que no se lleva bien, tiene varios roces importantes. El marido está totalmente dedicado a su trabajo como ingeniero informático. No se da cuenta hasta que surgen los problemas, y decide internarla en una residencia psiquiátrica. Entonces, la protagonista se fuga a la Antártida.


El continente helado, el más inhóspito del planeta para el ser humano, representa la salvación para Bernadette. Allí logrará volver a ser útil, desplegar su creatividad genial, que fue truncada veinte años atrás. Donde nadie quiere estar, sobre todo en invierno, ella diseñará una estación científica en el Polo Sur. La extrema soledad no le resultará un problema, pues de esa manera se ha encontrado todos estos años en Seattle. Por tanto, no hay nadie más capacitada. Su marido reconoce los errores cometidos, y su hija, decide no ir al colegio privado. Los dos le apoyan y le esperarán cuando regrese. De esta manera, las virtudes narrativas del director quedan reflejadas en la historia, un relato visual de varios ángulos, con una cadencia temporal que atrae al espectador hasta el final. El tiempo pasado se hace presente encarnado en los protagonistas, mediante sus palabra o con imágenes grabadas que se introducen, todo ello para construir un futuro mejor.

LA FOTOGRAFÍA DE RAMÓN MASATS



Las salas de la antigua fábrica de Tabacalera en Madrid exhiben la exposición, RAMÓN MASATS. VISIT SPAIN, que reúne un conjunto de 145 obras de este fotógrafo catalán entre 1955 y 1965, un conjunto que muestra sus imágenes más icónicas, junto a una mayoría de descartes que el comisario, Chema Conesa ha sacado a la luz, pero que tienen el privilegio de ser documentos únicos de una España en blanco y negro, que por aquellas fechas trataba de abrirse al mundo después del periodo autárquico de la dictadura, una España de tricornios y capirotes, que quería recibir al turismo europeo, para impulsar una economía atrasada, la del mundo rural empobrecido y las ciudades a medio urbanizar.

Seminario. Madrid. 1960

La mirada de Masats, sigue la estela del francés, Cartier-Bresson, aquella que atrapa un instante decisivo, un fragmento significativo de la realidad cambiante. Al servicio de distintas publicaciones de la época, el fotógrafo recorrerá España, captando detalles que otros ignorarían. La llegada del presidente Eisenhower, las procesiones de Semana Santa en Andalucía, los pastores en la meseta castellana, los pueblos y las gentes en La Mancha, la romería del Rocío, la sordidez de la Dirección General de Seguridad, los descampados con partidos de fútbol en Madrid. Nada se le escapó a su cámara para reflejar cómo fue ese tiempo triste de nuestro pasado, donde combinaba un encuadre original, el propio arte fotográfico con la vocación documental.

Tomelloso. Ciudad Real. 1960

El visitante de la exposición puede volver a ver su fotografías más famosas como la del seminarista portero, las de los Sanfermines, aquella con el perro sujetado con la pisada del dueño o la del toro sentado esperando su muerte, y otras muchas desconocidas, como la del propio dictador, expuesta sola en una habitación de la antigua fábrica. Cuenta que recibió un encargo en 1963 mientras estaba en Huelva por un reportaje. El director de una sucursal bancaria le preguntó por qué no fotografiaba al jefe del Estado; una imagen que adornaría las oficinas de la entidad. Masats le contestó que no tenía acceso al Pardo. Le contestó que no se preocupara, que él lo conseguiría. Y así, fue cómo le llamaron para realizar unas fotos de Franco en las que éste colaboró con el autor para indicarle si había luz suficiente al lado de la ventana. El resultado nunca se publicó.

Subasta benéfica. Bobby Deglané. 1960

LOS RETRATOS DE REMBRANDT

Rembrandt, Autorretrato con gorra y dos cadenas, 1642-1643

El Museo Thyssen de Madrid organiza la exposición, REMBRANDT Y EL RETRATO EN ÁMSTERDAM, 1590-1670, un motivo para que el visitante entre en contacto con la pintura del Siglo de Oro holandés. La muestra se divide en unas 8 secciones, que reúne unas 20 obras del genio neerlandés, y un conjunto significativo realizado por sus competidores. En el primer apartado del recorrido, denominado, Tradición e Innovación, podemos observar obras provenientes del manierismo, cuando Ámsterdam se está configurando como una ciudad comercial cada vez más rica y con mayor demanda artística, proveniente de la clase urbana adinerada, de las instituciones cívicas y de caridad.

Rembrandt, Retrato de un hombre en un escritorio, 1631

Holanda en la primera mitad del siglo XVII va a desarrollar un imperio comercial. Ámsterdam es el centro de tal emporio económico que se extiende hasta Oriente. Frente al mecenazgo de la Iglesia católica para decorar sus templos, en la capital holandesa, la demanda de pintura se concentra en las instituciones civiles y en la rica burguesía urbana, de predominio protestante, aunque con diversidad religiosa. Numerosos artistas, la llamada, nueva generación, como Cornelis van der Voort, Nicolaes Eliasz. Pickenoy y Thomas Keyser, satisficieron esta creciente demanda de retratos individuales y de grupo, una característica propia de este país. 

Thomas de Keyser, Síndicos de orfebres de Ámsterdam, 1626-1627

En la siguiente sección, los Primeros retratos de Rembrandt, conocemos las obras del artista recién llegado de Leiden con 25 años. En un primer momento vivirá con el artista y marchante, Hendrick Uylenburgh, que le convertirá en el pintor más respetado del momento. La principal actividad del genio son los retratos de grupo, los autorretratos y retratos, entre los que se encuentran los llamados tronies, cabezas que no representan a una persona individual, sino la pose o una característica especial, como el Busto de anciano con traje de fantasía. Rembrandt, a diferencia de sus contemporáneos, ya destaca porque retrata lo más profundo de la personalidad humana, no una simple descripción del modelo. Además, se vale del claroscuro, de la luz y de las percepción de las calidades del atuendo.

Rembrandt, Busto de anciano con traje de fantasía, 1635

Muchos jóvenes artistas llegan al mercado artístico de Ámsterdam ante la creciente demanda de retratos. La competencia se hace cada vez mayor en la década de los treinta. Es el periodo cuando contrae matrimonio con Saskia Uylenburgh, que aparece retratada en Joven disfrazada, un periodo de prosperidad, por la pequeña fortuna que tenía y su buena educación. Las dificultades artísticas y financieras llegaron con su muerte en 1642. En Cambios de estilo, otra sección del recorrido, durante esta nueva década, observamos cómo la moda del retrato procede de otros países, se hace más colorista y la pincelada más suave. Las influencias de Rembrandt, sin embargo perduran en un grupo de artistas como Bartholomeus van der Helst, Ferdinand Bol y Govern Flinck.

Rembrandt, Retrato de un caballero, 1654-1655

Rembrandt en la década de los cincuenta vuelve al retrato de encargo, pero mantuvo su sello personal, a cambio de pérdida de popularidad. De esta época son los Retratos de un caballero y de  una dama, de calidad excepcional, por los efectos conseguidos a larga y corta distancia, según la combinación de pinceladas finas y gruesas. Nos encontramos en la sección, Caminos divergentes. Por otra parte, en los últimos años, decayó drásticamente su producción, relacionada por su mala situación económica, que continuaba desde que murió Saskia, la propia crisis del mercado artístico como consecuencia de la decadencia de Holanda en el comercio internacional, y por el cambio gusto, ahora influenciado por Van Dyck.

Rembrandt, Mujer con capa de piel posiblemente Hendrickje Stoffels, 1652

Rembrandt se centra en escenas de la intimidad familiar. Un retrato de Tito y otro de Hendrickje y Cornelia, su hija, como Venus y Cupido, le sitúan en un mundo cotidiano y anecdótico a los que proporciona un carácter transcendental. Finalmente, la exposición se cierra con los retratos y grabados, según la técnica del aguafuerte, donde mostró su genialidad.  Unos retratos, en este formato, no destinados al gran público, sino al círculo íntimo de familiares y amigos, siendo el mismo, el modelo más recurrente, donde da rienda suelta a su destreza técnica y a su capacidad de plasmar la más profundo del alma humana.

RODIN Y GIACOMETTI

Alberto Giacometti posando con Los Burgueses de Calais de Rodin, 1950

La Fundación Mapfre de Madrid organiza la exposición, RODIN-GIACOMETTI, una muestra aplazada por el confinamiento establecido por el estado de alarma, y que en estos días, abre al público de nuevo. Una de las primeras exposiciones tras el cierre cultural impuesto por la pandemia. El público, todavía en su mayoría madrileño, puede otra vez reencontrarse con el arte. Quedan pocas horas para que las Comunidades Autónomas y las fronteras vuelvan a abrirse. De esta manera, llegarán aquellos turistas interesados más lejanos, y su viaje, no será en vano, pues la muestra madrileña tiene un alto interés, al demostrar los vínculos entre estos dos escultores separados por más de una generación.

August Rodin, Monumento a los Burgueses de Calais, 1889

Rodín fue el primer escultor moderno. Aquél que superó la mímesis de la realidad, el ya antiguo monumento conmemorativo, para crear un arte fruto de la indagación personal del artista. Radical e incomprendido en su tiempo, a finales del siglo XIX, y ya famoso a comienzos del siglo XX, influirá en los artistas posteriores. Así, la exposición madrileña, demuestra los vínculos entre este artista y el suizo Alberto Giacometti, y lo consigue, distribuyendo las obras de ambos en distintas secciones que los hacen muy próximos. El recorrido comienza con Los Burgueses de Calais, aquella escultura de Rodin, expuesta en un parque de París, donde fue fotografiado el suizo. A partir de este punto de entrada, todo son concordancias.

Giacometti, El claro, 1950

Las concordancias en común son numerosas. En principio su formación. La escultura antigua y primitiva. Los mármoles clásicos y las obras egipcias y mesopotámicas. Ambos las dibujaron de forma extraordinaria, porque manejaban esta técnica de forma virtuosa. Rodin, igualmente, estuvo muy influido por Miguel Ángel. Sin embargo, fue mucho más allá, por lo que recibió numerosos calificativos, impresionista, expresionista o simbolista. Crea una nueva manera de hacer arte, en este caso escultórico. Atiende al modelado y al fragmento, a la expresividad de la obra. El artista llega a dejar las huellas de su manos en la materia y no le importó exponer fragmentos como si fueran esculturas terminadas.

Giacometti, El hombre que camina II, 1960/ Rodin, El hombre que camina, 1907

Giacometti tiene las mismas características. Además, ambos transmiten sentimientos universales. Rodin expresa fuerza, dolor, angustia, soledad o vacío, primero a través de la deformación del rostro y el gesto, luego, con el paso de los años, con la representación de lo esencial. El artista suizo, por u parte, expresó mediante figuras alargadas y frágiles, toda la complejidad de la vida, una humanidad al borde del abismo, la crisis y desolación de la sociedad tras la Segunda Guerra Mundial. Finalmente, ambos repiten los motivos, trabajan mediante series, que se interpreta como un deseo de alcanzar la verdad, que resulta inalcanzable. Giacometti afirma que se siente incapaz a la hora de captar la esencia del modelo.


EL CAMINO DE LA IGUALDAD


La mujeres luchan por la igualdad con los hombres, especialmente hoy día 8 de marzo. Nunca ha existido dicha igualdad, pero cada vez está mas cerca. Sobre todo en los países occidentales. Hay que hacer reformas políticas, económicas y culturales, para situar a la mujer en el mismo nivel que los hombres. Frente a este proceso cada vez más rápido, se sitúa el caso de Arabia Saudí, cuyo camino hacia la igualdad, todavía tiene numerosos baches, está embarrado por siglos de segregación por motivos religiosos. La película, LA CANDIDATA PERFECTA, de la directora saudí, Haifaa Al Mansour, trata la posición de la mujer, de todos los tabúes que tienen que vencer todavía para lograr la equiparación con los varones, en un país donde se vive un auténtico apartheid de género.


Mariam es una joven médico de un Centro de Salud. Cada día tiene que ir oculta con un velo negro a trabajar. Solamente los ojos quedan al descubierto tras el nicab. Incluso dentro del consultorio lleva la cara tapada. Sufre el rechazo de los pacientes varones de una cierta edad, que se niegan a que les atienda una mujer. Prefieren a los enfermeros. Para entrar en el centro médico tiene que cruzar una vereda llena de barro, que impide la llegada del personal con rapidez. La historia se precipita cuando solicita la asistencia a un congreso en Dubai y le deniegan la salida del país, a pesar que su padre le había arreglado el pasaporte, pero no había activado el permiso electrónico. En ese momento, recurre a un primo para que, en ausencia del progenitor, pueda conseguir el visado. Sin embargo, éste se niega, y decide aprovechar, que había solicitado ser candidata a la alcaldía de su pueblo, para presentarse a las elecciones.


Será la única mujer, frente al candidato varón de toda la vida. Tiene todo en contra de ella. Es una mujer en una sociedad que las tiene sometidas a la autoridad del hombre y a un velo negro para salir de casa. No tiene recursos económicos suficientes para hacer campaña. Podrá dirigirse a otras mujeres en actos públicos, pero no a los varones directamente. De todas las maneras, no se echará para atrás. Utilizará a sus dos hermanas para ayudarle en campaña. Una de ellas hace vídeos y fotos de bodas. La misma campaña se convertirá en una lucha reivindicativa del papel de la mujer en la sociedad. Tendrá como punto de partida el asfaltado del camino que da entrada al consultorio de salud. El éxito de su candidatura en las redes sociales, entre las mujeres, y en el pueblo en general, no sin cierto humor, hará que la candidatura oficial haga arreglar la vereda del consultorio antes de las elecciones.


Al final pierde por poco, pero habrá conseguido sus propósitos, que el trabajo en el consultorio con los enfermos sea más fácil. También, que sea considerada como un buen médico al mismo nivel o mejor que los hombres, con aspiraciones a progresar profesionalmente. Tener la posibilidad de mostrar su cara hasta ese momento oculta tras un velo. Y quizás, en un futuro cercano, romper las barreras que les impiden ejercer la libertad personal sin el permiso de un varón.

FUERA DE LAS NORMAS


A menudo estamos acostumbrados a ver a jóvenes sin futuro, que no tienen la formación suficiente para entrar en el mercado de trabajo. Por otro lado, nos encontramos con niños y adolescentes que están desahuciados por la sociedad. Ni los países más avanzados les proporcionan los suficientes tratamientos para que pueden superar su grave discapacidad. Solamente cuidados que palían los síntomas de abandono a los que se les somete para que no supongan un peligro para sus familias. Estos niños, que padecen autismo grave, requieren unas terapias a largo plazo que mejoren su comportamiento. La película, ESPECIALES (Hors normes), de los directores, Olievier Nakache y Eric Toledano, recogen el ejemplo de dos asociaciones dirigidas por dos amigos, Bruno Haroche y Malik que se encargan solucionar ambos problemas sociales. Una historia que se basa en hechos reales.


Bruno se encarga de recuperar casos de autismo muy graves, de niños que lo padecen, pero que no reciben un tratamiento efectivo. Se encuentran encerrados en habitaciones mientras toman una fuerte medicación. Apenas son capaces de comunicarse y de moverse. Malik le ayuda formando a jóvenes marginados de los barrios humildes de París como cuidadores de esos niños con quienes nadie quiere estar. Llegan a realizar una actividad complementaria. El problema con el que se enfrentan, no sólo se encuentra en la financiación para mantener su actividad, que les ocasiona tener casi todas las horas del día ocupadas, sino en las propias leyes que regulan los servicios de ayuda a los discapacitados. Ni tienen las instalaciones adecuadas, ni los cuidadores son titulados.


De esta manera, los protagonistas, especialmente, Bruno Haroche, de religión judía, se va a enfrentar a una inspección de las autoridades sanitarias que van a comprobar si respeta todas las normas para realizar los cuidados que ofrece a los niños autistas. Comprueban cómo su piso de acogida está saturado de niños que reciben ayuda. Que el hospital le llama a Bruno para que se encargue de casos difíciles, a pesar que no tiene autorización. Pero, ante todo, que su labor es imprescindible para la sociedad, porque ni el mismo Estado francés, no sabría que hacer con esos niños olvidados, desvalidos, que se encuentran en su casa de acogida, y que con suma dificultad y paciencia, jóvenes marginados tratan de que poco a poco mejoren, y se puedan comunicar con sus semejantes.


La película, por tanto, apuesta por el esfuerzo cooperativo y desinteresado de los miembros de la sociedad. El esfuerzo de unos beneficia a otros, sobre todo cuando sus mismas estructuras son incapaces de dar respuesta a unos problemas persistentes, pues en vez de solucionar la situación que viven los niños autistas, las normas refuerzan un bloqueo que les priva de una solución adecuada a sus carencias.