MEMORIA DEL HOLOCAUSTO

Al final de la película, PHOENIX, dirigida y escrita por el alemán, Christian Petzold, la protagonista, Nelly canta junto a su ex marido, Johnny, que toca el piano, frente a un grupo de amigos que se han reunido para celebrar su vuelta del campo de concentración de Auchwitz. En un momento dado, la cámara se desplaza desde el  rostro de ella por el brazo que se apoya en el piano donde se descubre el número tatuado de prisionera. En ese momento, Johnny descubre que es la verdadera Nelly, la mujer que traicionó en 1944, y no una descononcida que ha estado preparando para hacerse pasar por ella y heredar su fortuna.


La historia de la película se basa en la novela francesa, Le retour des cendres, escrita por Hubert Monteilhet, que ambientada en la Alemania de los meses posteriores al fin de la Segunda Guerra Mundial, cuenta cómo una cantante judía regresa a Berlín con el rostro desfigurado para recuperarse ayudada por una amiga. Tienen proyectos de partir a Palestina y unirse al nuevo estado judío. Sin embargo, las cosas cambian cuando averigua que su marido, que al parecer le traicionó, denunciándola a los nazis, está intentando hacerse con sus bienes.  Así, logra entrar en contacto con él, sin mostrar que es ella, y  éste le informa que se parece a su mujer que fue detenida y le propone sus planes. 


A partir de ese momento, Nelly vuelve a reconstruir el pasado de la relación con Johnny, la vida previa a la captura, mientras éste le propociona todo lo que tiene que saber para suplantarla. Entretanto, su amiga, cuando conoce que ella ha decidido seguir con el marido, se suicida y deja las pruebas que demuestran que éste se había divorciado previamente a la denuncia. Sin embargo, continúa de todas las maneras con el plan, y es en la última escena de la película cuando el marido descubre que es su auténtica mujer. Lo qué sucedera después queda en la mente del espectador.


El argumento mezcla por tanto historia y las relaciones humanas durante la posguerra, la del Holocausto del pueblo judío que fue traicionado a todos los niveles, primero en Alemania y luego en el resto del continente por los nazis que les despojaron de todas sus riquezas. Constituye una alegoría de la actitud de una parte del pueblo alemán que siguió la ideología racista, que primero se separó de los judíos, marginándoles, para luego aprovecharse de sus bienes y matarles. Al término de la guerra, se produjo una suerte de cirugía estética para recuperar a los supervivientes, ocultar las huellas del horror y restablecer la convivencia. Sin embargo, reaparece la culpa, la responsabilidad del genocidio y la verdad por los testimonios de aquellos que lo padecieron.

LA PINTURA DE PAUL DELVAUX

El sueño, 1935
El Museo Thyssen de Madrid organiza la exposición, PAUL DELVAUX. Paseo por el amor y la muerte. Un título esclarecedor de lo que supone la pintura de este artista surrealista. Por un lado relacionada con una visión particular de la mujer, entendida como diosa del amor, y por otra, la representación de la estructura ósea del cuerpo, del esqueleto, que significaría la muerte, aunque para el artista se refiere a la vida en tanto que soporte. De la misma manera que otros artistas surrealistas, lleva a la pintura sus obsesiones personales, en este caso, llenas de una visión poética irreal, más allá del tiempo, entre el sueño y la realidad.

La edad de hierro, 1951
La exposición se divide en cinco secciones que corresponden a sus temas preferidos: las Venus dormidas, las dobles, los esqueletos, las arquitecturas y las estaciones. Cuando al aficionado a la pintura le hablan del artista belga, lo primero que se le ocurre es su asociación con la representación de la mujer principalmente desnuda, sola o en pareja con otras mujeres formando escenas junto con otras protagonistas en esta situación. Se ha querido ver una imagen idealizada e inaccesible que se relacionaría con la difícil relación del autor con el género femenino. 

Crucifixión, 1954
El artista, además tiene un especial interés por la arquitectura de la Antigüedad grecorromana, templos, viviendas, basílicas construyen profundas perspectivas donde habitan los personajes femeninos. En ella se recoge la influencia de Giorgio de Chirico, al que admiraba y sus viajes a Grecia e Italia. Por otra parte, el mundo moderno está presente con la representación de las estaciones del ferrocarril. Se construye así,  por tanto,  el universo pictórico de Paul Delvaux basado en la captación poética del inconsciente propio, que se hace arte por la búsqueda de la belleza formal. Una búsqueda anclada en la realidad, pero a la vez, alejada de ella.

VIOLENCIA EN EL CAÚCASO

Entre 1992 y 1993 el Caúcaso vivió la guerra de Abjasia, el enfrentamiento entre georgianos y la provincia separatista del mismo nombre. Un conflicto político, pero también religioso entre cristianos y musulmanes, representados por los chechenos, que se sumaron a la lucha. La película, MANDARINAS (Mandariinid), escrita y dirigida por el georgiano, Zaza Urushadze, retrata un conflicto irracional entre hermanos. Unos granjeros estonios que deciden permanecer recolectando mandarinas a pesar de la guerra civil, deciden cuidar a dos milicianos de diferente bando que han caído heridos frente a las casas donde viven.


El anciano Ivo, carpintero que fabrica cajas para recolectar y vender la fruta decide cuidar a los dos soldados heridos a pesar del odio mutuo. Según pasan los días logra recuperarles de las heridas. De la misma manera, suprimir la inquina entre ellos en favor de la humanidad y los buenos sentimientos. Se propone que dentro de la casa no haya violencia. Consigue que surga la amistad entre los tres. Una situación violenta a las puertas de la casa hace que prevalezca ésta sobre el enfrentamiento político que les distanciaba. Así, lo más importante queda en evidencia. La guerra sólo persigue la destrucción irracional entre los seres humanos.


El apoyo recíproco que se dan entre el anciano Ivo, Margus, y los jóvenes soldados, Ahmed y Niko, a pesar de las diferencias de religión o de nacionalidad, se produce en tanto que tienen una relación de respeto y aceptación, muy superior a las demás. Por tanto, se muestra lo erróneo de un conflicto, que lo único que produjo son las consecuencias trágicas de la violencia irracional, la muerte, la ausencia, la desolación y el olvido. La película exalta lo contrario, lo humano, que es más fuerte que la fe ciega.

LA PINTURA DE RAOUL DUFY

Plataforma marítima del Casino Marie-Christine, Sainte-Adresse, 1906
El Museo Thyssen de Madrid organiza una retrospectiva sobre el pintor francés Raoul Dufy (1877-1953), que reúne 93 obras entre óleos, dibujos, grabados, cerámicas, textiles y acuarelas. Pretende mostrar la originalidad de su estilo, tradicionalmente encuadrado dentro del Fauvismo, aunque fue solamente una parte dentro de la evolución y búsqueda constante de nuevas soluciones plásticas. La exposición también se centra en mostrar la parte más introspectiva y reflexiva de su obra, frente a la más conocida de carácter hedonista.

Retrato del artista, 1898
El visitante desde el inicio de la muestra hace un recorrido cronológico por la obra del pintor, organizadas en cuatro secciones: Del Impresionismo al Fauvismo; Periodo Constructivo; Decoraciones; y La luz de los colores. El artista se formó en la estela del Impresionismo en cuanto a motivo y técnica, que no tardó en dejar atrás en favor de una síntesis decorativa, alejada de la realidad. Se centra en un color brillante y arbitrario que capta imágenes de la playa Sainte-Adresse o las calles de El Havre en la fiesta del 14 de julio, creando un mundo de las cosas que no se ven.

El campo de trigo, 1929
Paul Cézanne murió en 1906 y las exposiciónes y homenajes que se le dedicaron influyeron de manera decisiva en Dufy, que ganó seguridad como pintor. El llamado Periodo Constructivo se extendió entre 1908 y 1915. La influencia del pintor de Aix se manifiesta en la geometrización de las formas, en un cromatismo restringido y en el empleo de la pincelada constructiva. Así la observamos en parte de la serie de pinturas realizadas en Martigues o los paisajes y árboles de L´Estaque, cerca de Marsella. Sin embargo, Dufy no continuó por esta línea y recuperó parte del cromatismo fauve, además de abrirse a otras tradiciones artísticas.

La gran bañista, 1914
Por estas fechas empezaría a experimentar con el grabado en madera, la xilografía que le propiciaría el encargo de ilustrar el Bestiario o Cortejo de Orfeo del poeta Guillaume Apollinaire (1910-1911). La experiencia en el grabado se prolongó con el diseño de tejidos. Desde 1924 se interesó también por la cerámica en colaboración con Josep Llorens Artigas. Una colaboración que llegaría hasta la Segunda Guerra Mundial. Decora jarrones y azulejos con formas de bañistas, animales y conchas.

Naturaleza muerta con violín. Homenaje a Bach, 1952
Dufy llega a la madurez artística en la década de los 20. Las anotaciones conservadas nos permiten entender las claves de su estilo. La primera de ellas se puede denominar el color-luz, una luminosidad abstracta que proporciona a los cuadros, basada en los propios colores y su relación entre sí. El propio color como generador de luz. La realidad resultante no es una reproducción literal de lo observado, sino una visión interiorizada de la misma. Los diversos motivos sólo adquieren independencia en función de su relación cromática con el tono dominante y las franjas de color sugieren espacialidad. También en sus obras de madurez predominan las vistas elevadas y la fusión de presente y pasado ideal.  

Sainte-Adresse, el cargero negro, 1951
Finalmente, su pintura se hace más intimista a partir de 1937 con el agravamiento de su enfermedad que le obligaba a estar dentro de su estudio. El color negro alcanza un mayor protagonismo en los cuadros tardíos, especialmente en dos obras, Sainte-Adresse, el cargero negro de 1951 y Corrida de toros, 1949. Un color explicado según su propia teoría como la máxima luminosidad. La luz abrasa el lienzo y ciega la visión del espectador. Por otro lado, un presentimiento de su muerte cercana.

HISTORIA EN LA FRANCIA OCUPADA

La película, SUITE FRANCESA (Suite française), dirigida por el británico, Saul Dibb, es una adaptación de la novela del mismo título de la escritora Irene Némirowsky. Una obra inconclusa formada por dos relatos cortos publicada con mucho éxito en 2004. La escritora era una novelista famosa en Francia con tan sólo 39 años. Vivía en París con sus dos hijas y su marido pero la invasión alemana le obligó a desplazarse a un pueblo de la Borgoña. Su ascendencia judía ucraniana le llevaría a la muerte en Auschwitz en 1942. El conjunto de la obra inconclusa tendría cinco partes relacionadas formando una historia épica de un país en guerra.

Irene Némirowsky
La muerte de la escritora mientras escribía a manos de aquellos sobre los que estaba escribiendo constituye un retrato de las relaciones de los franceses con los ocupantes alemanes en una población rural. El eje central de la película es una historia de amor entre una joven francesa, Lucille (Michelle Williams) cuyo marido está prisionero, y un oficial alemán, Bruno (Mathias Scoenaerts), que se aloja en la casa adinerada donde vive con su suegra. Al pueblecito a las afueras de París, Bussy, han llegado también un número elevado de refugiados huyendo de la capital y el alimento empieza a escasear.


Los jóvenes se encuentran en el frente o han sido prisioneros y predomina la población femenina. Bruno a diferencia de otros oficiales alemanes, es un refinado compositor, que por su afición musical logra atraer a Lucille, que toca el piano. La llegada de los ocupantes ha propiciado que los vecinos del pueblo se denuncien unos a otros. A causa de ello, Lucille averigua que su marido le había engañado, lo que estimula más su relación con Bruno, a pesar de la mala fama que le proporciona.


Las circunstancias de enfrentamiento que se viven en el pueblo con los ocupantes, terminan por decantar la inclinación de cada uno hacia su bando. Por un lado los abusos sobre la población y la represión de cualquier disidencia, por otro, la colaboración para la resistencia contra el ejército enemigo. El título de la película y de la obra literaria alude a la composición musical que está escribiendo el oficial alemán en casa de Lucille. Una composición que expresa el amor, los sentimientos surgidos entre un hombre y una mujer, hasta el punto que los protagonistas llegan a transgredir la lógica de la guerra, apostando por la libertad contra la violencia.

EN DEFENSA PROPIA

Etiopía ha experimentado la evolución entre una sociedad tradicional de carácter rural y otra urbana moderna, de regirse por la ley de la costumbre a configurar un estado de derecho con leyes escritas democráticas. Esto se ha visto especialmente en lo que se refiere a los derechos de la mujer. Si en el ámbito rural le otorgaba un papel inferior respecto al hombre, dependiente de la voluntad del padre y del futuro marido para casarse, una sociedad moderna con igualdad de derechos, respeta la libertad individual de la mujer en todo lo que concierne a formar una familia y tener hijos o no.


La película etiope, DIFRET, escrita y dirigida por Zeresenay Mehari, muestra tal evolución a partir del caso dramático de la niña de 14 años, Hirut Assefa, que fue raptada y violada en 1996 por el que pretendía ser su marido, siguiendo la tradición rural del telefa, el matrimonio por rapto, por el cual si un hombre se fijaba en una mujer para casarse y no consentía ésta o la familia, podía secuestrarla. Una ley de 1957 castigaba con tres años de cárcel este procedimiento, pero si se casaba, quedaba libre de cargos. Esta costumbre llevaba asociada la violación, y a raíz del caso Hirut, se incrementó las penas de cárcel, aunque en muchas situaciones no se presenta denuncia.


En el caso de Hirut Asefa, la protagonista logró huir después de ser raptada y violada. Cuando iba a ser otra vez retenida, mató de un tiro al agresor. En este momento empezó la lucha para lograr su absolución llevada a cabo por una asociación de mujeres que defendían sus derechos. Llevó su defensa la abogada, Meaza Ashenafi, otra de las protagonistas de la película, que llegó incluso a denunciar al ministro de justicia. El estado etiope hizo lo correcto. En vez de condenar a la joven por asesinato, la declaró inocente por actuar en legítima defensa. Se puso de parte de quien era verdaderamente la víctima. Una más del colectivo que es obligada a casarse a la fuerza antes de cumplir los 15 años.


La película muestra la necesidad de que las costumbres sociales se rigan por leyes democráticas que respeten la igualdad entre el hombre y la mujer. Los derechos y las libertades individuales. También presenta dos modelos de mujeres que están presentes en Etiopía, el representado por la mujer entregada al matrimonio, a veces forzado, sin estudios, y el de la abogada Meaza Ashenafi, una mujer independiente, preparada con estudios universitarios, que lucha contra la injusticia, y que decide con libertad.

ADOLESCENCIA EN EL EXTRARRADIO

Las condiciones de vida en el extrarradio de las ciudades son  especialmente duras para los niños y adolescentes. Sufren la penuria económica de las familias y la falta de servicios y oportunidades. El aprendizaje y el estudio les supone un enorme esfuerzo debido a los obstáculos que tienen que superar. Están abocados la mayoría de las veces al fracaso escolar. Se impone pasar el tiempo libre y obtener los objetos y el dinero que los jóvenes de las clases altas disfrutan de la peor manera. Sufren la violencia a diferentes niveles. En el entorno familiar ejercida por los padres, la mayoría despreocupados de los hijos, o por los  hermanos. En el barrio marginal fruto del enfrentamiento con otros jóvenes que tratan de sobrevivir. 


Este mundo de jóvenes y niños marginados que viven en un espacio urbano violento lo trata de forma extraordinaria la película GIRLHOOD (Bande de filles), escrita y dirigida por la realizadora francesa, Céline Sciamma, que se centra en los acontecimientos de la vida de Marieme, una muchacha negra, que vive en la banlieue de París. Una chica que fracasa  en los estudios con un entorno familiar difícil al convivir con una madre que trabaja todo el día limpiando en el centro de la ciudad y un hermano que se sobrepasa con ella. Además asume obligaciones de madre al tener que cuidar de otras dos hermanas menores. Decide entonces meterse en una pequeña banda de chicas que se dedican a extorsionar y al hurto.


La imagen de estudiante de instituto cambia a la de joven que en pandilla se divierte o se enfrenta violentamente a otras chicas. Por otro lado muestra el componente humano que el entorno social le permite. Una relación afectiva con un chico. La necesidad de libertad frente a cualquier atadura. Ni estudia, ni trabaja, hasta que es captada por un distribuidor de drogas. De esta manera, huye del barrio, de la relación con el chico que le ha dado mala fama, de la violencia que ejerce su hermano mayor sobre ella. Logra vivir independiente con otros jóvenes que venden droga, hasta que este mundo, le quiere hacer ser de diferente manera a lo que es ella, sin la libertad personal necesaria,  y huye.


Entonces se encuentra con el momento de tomar una decisión. La de volver con la familia a la antigua vida del barrio marginal o seguir su camino de libertad individual. Este es el final de la película. La decisión última del personaje queda en el aire, pero para el espectador queda claro que Marieme apuesta por ella misma, por encontrar la felicidad sin las ataduras de la familia ni de las duras condiciones sociales del lugar donde ha nacido. La película descubre, por tanto, un retrato conjunto de las duras condiciones de los adolescentes no privilegiados desde una perspectiva femenina muy realista, con una cuidada utilización del lenguaje cinematográfico.

UN ALUD SOBRE LA FAMILIA

La película FUERZA MAYOR, dirigida y escrita por el director sueco, Ruben Östlund, recibió en el Festival de Cannes de 2014 el Premio del Jurado. Un merecido galardón para una reflexión sobre el comportamiento del ser humano en situaciones extremas, de riesgo. El miedo hace cambiar las reacciones normales en favor de otras instintivas de protección rápida ante un grave peligro. Unas reacciones de carácter individual frente a las de ayuda mutua de carácter social o familiar. De esta manera un matrimonio con dos hijos pequeños que pasan unas vacaciones de nieve en un paraje de los Alpes franceses entra en crisis cuando sufre una situación de este tipo.


La familia se aloja en unos apartamentos de la estación de esquí. Un día en la parte superior de las pistas mientras están descansando frente al espectacular paisaje montañoso del lugar, se produce una avalancha controlada. La masa de nieve, sin embargo, sobrepasa esta vez los límites previstos y cae en parte sobre la terraza del restaurante. Esto hace que la gente salga huyendo, entre ellos Thomas, el padre de la familia, sin ayudar a su mujer, Ebba, y a sus dos hijos. A partir de esos momentos, habrá problemas entre los dos porque la mujer no comprende su actitud de abandono precipitado.


Esto le hace cuestionar la relación que llevan. Si merece la pena el sacrificio de compartir la vida con un hombre que sólo se interesa  por él. La pérdida de libertad de no poder estar con otras personas por su compromiso afectivo. Al final, el marido reconoce su error de actuar de esa manera, tras la ayuda que le proporciona una pareja de amigos que compartían las vacaciones. La última escena de la película recuerda también que la reacción instintiva individual ante el miedo puede producirse en cualquier persona, en este caso en la mujer, cuando manda parar el autocar que transportaba a los turistas de vuelta, para bajarse por los errores del conductor al sortear las cerradas curvas de la montaña.


El director sueco pone el objetivo en la psicología del ser humano a través de mostrar el comportamiento individual y social. Lo hace con el estilo sobrio y analítico muy del gusto del festival francés. No hay ninguna concesión al puro entretenimiento que distraiga al espectador del argumento central y la línea del relato visual. Por otro lado, es un estilo brillante, que cuida mucho la belleza de las imágenes al buscar el equilibrio compositivo, tanto de los primeros como de los planos generales, y la captación adecuada de la luz.

REGRESO A CUBA

El estreno de la película REGRESO A ÍTACA (Retour à Ithaque), dirigida por Larent Cantet, coincide con el establecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y EEUU. El presidente Barak Obama ha sacado de la lista de países que promovían el terrorismo a la isla caribeña, poniendo fin al bloqueo económico que había sumido a la población a duras condiciones de vida, agravadas tras la caída de la URSS. Era injusto que otras naciones que tienen en el mundo un sistema no democrático, sin libertades, participasen libremente en la economía mundial, mientras esta pequeña isla, eso sí, próxima a la gran potencia, estuviese condicionada por una política heredada de la Guerra Fría.


Este es el primer acierto de la película cuyo guión ha sido realizado por el director, y por el escritor cubano Leonardo Padura, basándose en la novela del mismo, La historia de mi vida. Todo sucede cuando Amadeo regresa al país tras 16 años en el exilio. Un grupo de amigos se reunen en una azotea enfrente del malecón de La Habana y desde el anochecer hasta el amanecer del día siguiente, celebran una fiesta donde beben y comen, además de recordar un pasado lleno de ilusiones que se ha desmoronado en el presente. Los protagonistas formaron parte de la misma generación, bien educada pero condicionada por la realidad político social.


Los personajes, una oftalmóloga, un pintor, un ingeniero, un amante de la literatura, ahora un dirigente,  y un escritor, el propio Amadeo, nacieron a principios de la revolución y sus existencias cambiaron de forma dramática cuando ésta dejó de ser su principal inspiración, y tuvieron que padecer la penuria de un régimen aislado, que limitaba las libertades individuales para perpetuarse. Sienten con ira que les han robado la vida y que ellos mismos se han traicionado. Forman parte de una generación perdida en un país en el que el exilio es un hecho cultural. Manifiestan durante horas lo que fueron sus vidas a veces con desencanto, donde crece la rabia de lo que pudo ser y no llego a realizarse. La preocupación por el presente de un país que camina hacia la mayor libertad, hacia un futuro mejor, pero con grandes dificultades.


La película tiene la peculiaridad de desarrollarse siempre en el mismo escenario donde la palabra de los autores protagoniza la acción. Está rodada íntegramente en español pero tiene nacionalidad francesa. En ella resulta significativa la inclusión de canciones de Fórmula V, Eva María se fue, la que abre la fiesta, de Joan Manuel Serrat o The Mamas & The Papas, California Dreamin´, que estimulan el recuerdo de las vivencias juveniles.

LA TASACIÓN DE LA VIDA

El título de la película, EL CAPITAL HUMANO, dirigida por el realizador italiano, Paolo Virzì, alude a la indemnización que tiene que pagar una compañía de seguros cuando el conductor ha provocado la muerte de una persona, en este caso, de un ciclista que en una carretera nevada la víspera de Navidad es arrollado por un automóvil. Así comienza la película, cuyo desarrollo muestra en tres capítulos los personajes que directa o indirectamente se relacionan con el hecho. Un capítulo final que recibe el mismo título de la película aclara quién es el culpable y las consecuencias.


Los protagonistas pertenecen a dos familias: una multimillonaria que vive privilegiada en una gran mansión, cuyos ingresos provienen de la especulación en los mercados financieros. El padre lleva los negocios, mientras la mujer, Carla (Valeria Bruni), se encarga de gastarlo en antigüedades o en la promoción cultural. El hijo mayor estudia en un colegio privado en el que ha conocido a Serena, la hija adoptada de la otra familia protagonista, los Ossolas, de clase media. La madre, Roberta (Valeria Golino) es psiquiatra, y el marido, Dino, (Fabrizio Bentioglio) es agente inmobiliario.


Las historias entremezcladas de las familias giran en los negocios de Dino que pide un préstamo para invertir en el fondo de inversiones de alto riesgo de la familia rica, aprovechando que los hijos son buenos amigos. Por otra parte se centra en las relaciones de Carla con la promoción del teatro y en una vida de lujo independiente del marido. La noche del accidente las dos familias habían estado juntas en la ceremonia de entrega de premios del colegio donde estudian los hijos, y queda claro, que la relación que tenían había terminado. Llama la atención del espectador el montaje de la película, dividido en capítulos narrados desde diferentes perspectivas, según los personajes, hasta cierto punto repetitivos, que confluyen en el mismo hecho dramático.


A los personajes principales les mueve el dinero que sustenta sus vidas de clase alta o media. Las  relaciones sociales están motivadas por el estatus alcanzado por éste. A la vez, se encuentran los sentimientos de fidelidad o infidelidad entre los matrimonios, o de amor, entre Serena y el joven con trastornos mentales que va a provocar el accidente, por el que va a ser condenado. Éste es el único que puede cambiar o revolucionar esas vidas determinadas por las reglas del sistema económico, que tasa su pérdida, en un precio irrisorio si lo ponderamos de forma adecuada, a lo que supone, si vemos las cualidades de los protagonistas.