FOTOGRAFÍA COMPROMETIDA

Ícaro sobre el Empire State Building (1931)
La exposición en la Fundación Mapfre sobre el fotógrafo LEWIS HINE, reune 170 imágenes, en su mayoría vintage, que muestran en un extenso recorrido, la importancia y el significado de su obra. Este artista norteamericano, clasificado dentro de la fotografía documental, arrancó su carrera desde la perspectiva  del educador que va a utilizar la imagen fotográfica para intentar concienciar de las duras circunstancias de los colectivos sociales más desfavorecidos. 
Empezó fotografiando a los inmigrandes llegados a la Isla de Ellis y las modestas viviendas donde malvivían. Un capítulo especial son las imágenes realizadas de niños empleados en todo tipo de actividades con la finalidad de luchar contra este fenómeno. Fueron imágenes que aparecieron en folletos y revistas de comienzos de siglo en EEUU y financiadas por la National Child Labor Committee. Posteriormente realizaría fotografías que muestran las condiciones de vida de los trabajadores en Pittsburg, y retrataría la misma situación de la población depauperada en la posguerra mundial, viajando a Europa en favor de la Cruz Roja.
En las décadas de los años 20 y 30 exaltaría la grandeza del mundo del trabajo, destacando un atractivo reportaje con arriesgadas imágenes de la construcción del Empire Stare Building de Nueva York. En esta época sobrepasa  el carácter documental de la fotografía para dotarle de un mayor sentido artístico si cabe. Estas fotografías fueron publicadas en 1932 en su libro Men at Work. Paradojicamente su actividad como fotógrafo acabaría en los tiempos del New Deal cuando las agencias gubernamentales como la Farm Security Administration trataban de documentar los efectos devastadores de las crisis económica, actividad en la que él fue todo un pionero.

ADULTOS JÓVENES

El título de la nueva película, YOUNG ADULT, del director y productor, Jason Reitman, alude al nombre en inglés de la literatura para adolescentes, para los jóvenes adultos que tienen sus primeras experiencias y se recrean leyéndolas en forma de ficción. Un género de la que es autora la protagonista de la película, Mavis Gary, con la que ha obtenido una cierta fama. Sin embargo se siente infeliz y confusa, sola en la vida con su mascota, después de haber estado casada. Vive en Minneapolis en un buen apartamento, donde alivia su soledad con citas ocasionales y el alcohol. Cuando recibe el mensaje que su antiguo novio del instituto ha tenido un hijo, decide volver a la pequeña población de origen, Mercury, para reconquistarle, volver a sentir la mejor época de su existencia cuando estudiaba en el instituto 
El director una vez más dirige una película donde las relaciones sociales son significativas para los personajes. Si en una de sus anteriores películas, Juno, aborda la problemática del embarazo entre adolescentes, aquí retoma el mismo tema, pero ahora, centrado en los adultos, todavía jóvenes, que vivieron como una edad de oro la adolescencia. De hecho, la protagonista, sigue en contacto con sus antiguos compañeros, y revive en su pueblo, la fama de reina del baile, que vuelve envidiada, pero triste y deprimida, creyendo que la verdadera felicidad la dejó aquí. El contacto con un antiguo compañero, discapacitado desde aquella época por una paliza, y su antiguo novio, ya muy alejado de ella, le hacen entrar en razón, que su destino en la gran ciudad, ahora en crisis, es lo mejor, alejada de un pasado que no fue tan dorado como se descubre al final.
La película se basa en el extraordinario guión de Diablo Cody y en la interpretación de la actriz, Charlize Theron, en el papel protagonista, que hace a su vez de productora. Ella con su presencia física y una gestualidad y fotogenia singular, representa con bella naturalidad el contraste entre la mujer independiente de la gran ciudad, que cuida su apariencia, y la vida de una pequeña ciudad, más sencilla y común, aunque ella la lleva dentro, por la que guarda algunos importantes recuerdos, pero que ha dejado atrás pese a su situación emocional. 

PARAÍSOS ARTIFICIALES

El director Steve McQueen escribe y dirige la película, SHAME como una reflexión sobre el instinto sexual del ser humano, en este caso entendido como una obsesión o adicción llevada al extremo del personaje principal, Brandon, exitoso profesional, solitario e introvertido, que mantiene relaciones sexuales constantes con parejas ocasionales y en los más diferentes lugares. Además de estimularse, de consumir de forma continua pornografía impresa o a través de Internet. Esta adicción le impide mantener relaciones afectivas con las mismas mujeres, de las que únicamente le interesa el sexo, por considerar aburrido y más verdadero la  pura satisfacción instintiva. 
Esto le lleva a rechazar a su propia hermana, que busca cariño, ayuda ante su inestable situación personal, descubrir que hay otras mujeres que mantienen un compromiso amoroso y vital, simbolizado en el anillo de boda, que esgrime una mujer anónima en el metro y que el director recoge en primer plano. También le lleva a una cierta angustia y autodestrucción al sentir que esta situación le condiciona en exceso y daña a las personas a su alrededor.
En la película el sexo de Brandon, se entiende como una adicción, entre otras posibles, como puede ser el alcohol, un objeto de consumo y a la vez un instinto, una necesidad del ser humano. Nuestra sociedad capitalista, construida sobre el mercado ofrece tales paraísos como los vistosos apartamentos de Nueva York en la que está filmada la película, como si hubiera una similitud entre el puro sexo del protagonista y su alto nivel de vida. Se mostraría que sólo éste puede propiciar el primero.
La película se sostiene en la presencia física y emocional del actor, Michael Fassbender, que interpreta a Brandon, por lo que fue premiado en el Festival de Venecia con una copa Volpi. También premiada ha sido la interpretación de la actriz, Carey Mulligan, como Sissy, en el papel de hermana. Por otra parte, la película destaca por el ritmo pausado, lleno de silencios, y una estructura interna compleja debido a un montaje invertido que emplea el director, dentro del propio relato. De la misma manera se cuida la puesta en escena, la de la ciudad de Nueva York, que combina la sofisticación de los apartamentos acristalados de los rascacielos y las calles mojadas al amanecer. Finalmente, hay una preocupación por la tonalidad del color apagado, el azul que se mantiene a lo largo de la película.

ARCO 2012

Always Franco. Eugenio Merino
Durante los días 15 y 19 de febrero se está celebrando la Feria Internacional de Arte Contemporáneo, ARCO Madrid en los pabellones 8 y 10 de IFEMA. Reúne una importante selección de obras pictóricas, escultóricas, fotográficas, de vídeo e instalaciones, desde alguna pieza histórica hasta las últimas producciones del mercado del arte, desde Picasso hasta Ai Weiwei o Damien Hirst. El visitante se encuentra con pocos nombres de la vanguardia artística, la mayoría pequeñas obras. En cambio resultan interesantes las realizadas recientemente o en los años más cercanos. Ejemplos asequibles al coleccionismo privado español e internacional que se da cita estos días en la capital.
La feria ha vuelto a remontar desde la crisis manifestada el año pasado para convertirse en una muestra sobria y austera con pretensión de calidad y rentabilidad económica. Las galerías han traído bastantes obras para la venta, donde se combina por igual, la pintura, la fotografía y la escultura, inclinada hacia los artistas españoles y portugueses. Algunos los podemos ver repetidos en diferentes espacios, como los fotógrafos García Alix y Robert Mapplethorpe, incluso con copias similares. Lo mismo sucede con pintores como Luis Gordillo y el recientemente fallecido, Antoni Tapies, al que la feria dedica un espacio para el recuerdo.
El visitante ha podido encontrarse con un número grande de piezas con un trasfondo político, mucho más que en otras ediciones. Aluden a la crisis económica y política europea y mundial, especialmente en algunos lugares de África, que ha hecho salir a la calle a la población pidiendo cambios que intensifiquen una democracia condicionada por el capitalismo, o simplemente que esta exista, frente a la dictadura. Expresan, igualmente, como sucede en el caso de España, una cierta crítica y reflexión por el triunfo electoral de la derecha política, y lo que tiene ésta, de neofranquismo, de vuelta a unos valores autoritarios y conservadores, que se sirven según la necesidad del momento como si estuvieran guardados en una máquina de refrescos.
La feria se organiza en diferentes espacios: el Programa General, Opening, Focus Países Bajos, Solo Projets, Focus Latinoamérica, y Solo objets. Las dos primeras, repartidas por los dos pabellones, y las últimas concentradas en cada uno de ellos. Se mezclan así, obras de artistas consagrados con piezas más recientes. El conjunto se completa con los espacios dedicados a las publicaciones, fundaciones y entidades privadas relacionadas con el mercado artístico, así como con las actividades paralelas que se han llevado a cabo. Este año ha tenido la novedad de extender la feria por el centro de la capital, el llamado AfterArco que incluían  actividades musicales en una conocida discoteca madrileña. Si bien se quiere popularizar la feria, que recobre la vida como una vez tuvo, participando intensamente en las redes sociales, los precios cada vez más elevados para el público en general se lo impedirán.

ENTRE MUJERES

El director Rodrigo García vuelve a mostrar especial predilección por la temática femenina en su última película, ALBERT NOBBS, con un guión de la actriz y productora, Glenn Close, basado en un relato del escritor irlandés del siglo XIX, George Moore. Nos cuenta el desgraciado final del protagonista, un camarero discreto del hotel dublines, Morrison, que en realidad es una mujer, que se había hecho pasar por un hombre desde la edad de catorce años, cuando un grupo hombres abusó de ella y decidió ganarse la vida. Fué una niña bastarda de cuyo origen familiar sólo conservaba un retrato.
Toda su vida se dedicó a trabajar y ahorrar para alcanzar algun día una vida independiente. Ha vivido aislada vistiendo como un hombre, solitaria, sin poder desarrollar su personalidad. Los hechos se precipitan cuando conoce a otra mujer que se viste de hombre para ganarse la vida, para ocultar su matrimonio y afecto por otra mujer. Él/ella, decide hacer lo mismo, para luego, tras casarse, en este caso con una joven compañera del hotel, informarle de su condición. Sin embargo, ésta lo único que quiere es sacarle el dinero, y la disputa con su novio, acabará con su vida.
El argumento realiza un fiel retrato de la desigualdad social y la pobreza con la que vivían las clases populares en Irlanda a finales del siglo XIX, especialmente opresiva para las mujeres, que les resultaba mucho más dificil encontrar alguna ocupación. También de la represión moral que se ejercía sobre ellas desde una cultura machista que las limitaba a la procreación. La mujer por tanto necesitaba del hombre para poder vivir de forma segura e independiente, le imposibilitaba desarrollar una orientación sexual diferente, como le sucede a la protagonista hacia personas de su mismo sexo, sino se hacían pasar por varones y seguir las mismas costumbres.

DRAMA FAMILIAR EN HAWAI

LOS DESCENDIENTES (The Descendants), escrita y digida por Alexander Payne, basada en la novela homónima de Kaui Hart Hemmings, gira entorno al drama familiar que supone la muerte de la madre tras un accidente en el que había quedado en coma. Ésta se produce tras desengancharla de la máquina que la mantenía con vida. La película cuenta el tiempo desde que los médicos toman la decisión de no prolongar su vida, hasta la defunción. Mientras tanto, el marido, interpretado por George Clooney, que se había separado de su mujer, vuelve a cuidar a las hijas, afectadas por los problemas de los padres. Tiene que informar a todos los amigos del fatal desenlace, e incluso al amante de la mujer, del cual tiene noticia por la hija mayor.
El tono de la película se desarrolla con el dramatismo propio de la historia y con un cierto humor en los diálogos y en algunas de las situaciones que afrontan los personajes, dos adolescentes, la hija mayor, su amigo, y la hija pequeña, con el padre, todos ellos magníficamente interpretados, que refuerzan esa peculiar duplicidad.
La película combina sencillez narrativa y precisa elaboración de imágenes con un fondo de música hawaiana, que transmite emocionada serenidad; dramatismo y elementos cómicos; especulación urbanística y paisajes naturales de gran valor, como el que administra el protagonista en nombre de toda una gran familia de ancestros, descendientes y primos, otro de los aspectos esenciales de la historia, que al final se decide no vender, preservar, para asociarle al propio linaje y no destruirlo, de la misma manera que la ausencia y el recuerdo de la madre, mantendrá la unidad y un nuevo afecto entre el padre y sus dos hijas.

HACIA LA POSMODERNIDAD

El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía ha terminado de organizar la última parte de su colección en el edificio Nouvel con el título, De la revuelta a la posmodernidad (1962-1982), situado en dos plantas del mismo. El itinerario de la obras se encuentra definido por la propia riqueza del Museo, las características de las obras y el entorno histórico y social de las mismas. El itinerario arranca con la obra cinematográfica de Gillo Pontecorvo, La batalla de Argel, a propósito del proceso descolonizador, y continúa con los espacios de Minimal Art y Art Povera. Presenta un capítulo especial, el arte experimental de los años setenta, en concreto el referido a los encuentros de Pamplona, centrado en documentos de vídeo, fotografías y revistas, igual que el dedicado a los feminismos, donde sobresale la obra de Esther Ferrer.
En el recorrido el visitante se puede encontrar con intalaciones de vídeo como la de Antoni Muntadas, ahora objeto de una amplia muestra en el Museo, y capítulos como el Arte Conceptual, proyectos fotográficos como Pier 18, centrado en imágenes de los antiguos muelles de Nueva York. La transición entre la dictaduras y la democracia, tanto en España como en Iberoamérica, es una fuente de inspiración para distintos artistas y obras de todo tipo y soporte.
En una cierta vuelta a la pintura destaca el grupo de los Esquizos, para llegar a la efervescencia de la cultura urbana en el comienzo de los años ochenta, la que sería llamada popularmente, movida madrileña. En ella observamos fanzines, portadas de discos, imágenes del programa de televisión española, La edad de Oro, fotografías de Miguel Trillo, y la pintura de Guillermo Pérez Villalta. El resultado es un amplio panorama de la actividad artística del periodo desde ciertos sectores más considerados hasta incluso los marginales. Resulta del todo interesante la importacia que se da al cine en sí mismo y como contexto estético para otras manifestaciones, que el visitante puede ver en gran formato o en pequeños televisores.

FÁBULA DE LA INMIGRACIÓN

EL HAVRE, película dirigida y escrita por el famoso director finlandés, Aki Kaurismäki, recibió el Premio de la Crítica en el pasado Festival de Cannes. Una recompensa acertada por la calidad intrínseca de la misma y por ser la demostración fiel de su original estilo cinematográfico. Una vez más continúa con su preocupación por los más desfavorecidos, la gente marginada de la sociedad. En este caso, un niño inmigrante procedente de África, que va a recibir ayuda de un limpiabotas para llegar a Londres, donde vive la madre. Frente a él se encuentra la policía que utiliza medios desproporcionados para reprimirla.
El limpiabotas, Marcel Marx, es un antiguo escritor bohemio, que vive humildemente junto a su mujer en el puerto de El Havre. Compite y convive a diario con los nuevos marginados, los inmigrantes que desempeñan los trabajos más simples o que tratan de continuar su viaje. Mientras su mujer sufre una grave enfermedad, tiene que ayudar al niño africano perseguido por la policía.
El director emplea imágenes sobrias, precisas, minimal que articulan su lenguaje cinematográfico con personajes muy bien caracterizados fisicamente, de pocas palabras, de gran virtud hacia los demás. Son los más desfavorecidos, viven en la película en un mundo antiguo, de los años cincuenta, sesenta, con sus pequeñas casas de madera, con tiendas de frutas y pan de elemental decoración, de relaciones humanas y sociales que perviven. Son los buenos frente al voraz mundo contemporáneo, a lo moderno, a la policía.
En la película por tanto aparecen dos estéticas diferentes, los elementos decorativos antiguos, que aluden a los personajes principales, y los modernos, en los que se incluye el niño inmigrante y los más represores, como si la belleza y el bien estuvieran asociados al pasado, y la fealdad a los cambios operados en el mundo actual.
El estilo de Kaurismäki se caracteriza por la esencialidad narrativa del cine clásico. Combina de manera magistral los primeros planos de los rostros de los personajes, de los objetos, como las copas de vino, la comida o el dinero en euros, frente a la decoración antigua, los planos generales y medios a modo de escenario donde se desarrolla la acción, la mayoría de las veces estática.
La luz, muchas veces dirigida y el color especial, azul en diferenes tonalidades también son elementos que favorecen el carácter de ficción, de cuento o fábula que el director proporciona a la película, que tiene un final feliz. Lo mismo se puede decir de la música, que aparece como fondo de la misma en canciones, o como una actuación rokera que el director incluye en la historia.

MUNTADAS EN EL REINA SOFÍA

The Board Room. 1987
El Museo Reina Sofía de Madrid expone una amplia muestra de la obra del artista Antoni Muntadas bajo el título, MUNTADAS, ENTRE/BETWEEN, organizada de forma temática en nueve apartados o constelaciones, desde principios de la década de los setenta hasta la actualidad. Suponen una investigación sobre la compleja realidad contemporánea, el hiperconsumismo, el poder, el miedo, la valoración del espectáculo, los medios de masas, y el entorno urbano, con los siguientes títulos: Microespacios, Paisaje de los media, Esferas de poder, La construcción del miedo, Espacios de Espectáculo, Territorios de lo público, El archivo, Ámbitos de la Traducción y Sistemas del Arte.
En el conjunto de la exposición el espectador percibe la obra concreta y el proyecto del artista, pionero en España del media art y del arte conceptual. Su mirada crítica sobre los mecanismos intrínsecos de la sociedad y organización contemporánea no aportan una solución o respuesta, sino un desvelamiento, una clarificación y análisis ante el espectador, un situarse entre. 
Sus intervenciones explican la evolución de la sociedad hacia la globalización, apoyada en el progresivo desarrollo tecnológico. El artista mismo le utiliza en la construcción de sus obras a través de la fotografía, el vídeo y luego el soporte digital. Unas obras pensadas para el lugar concreto de la experiencia o participación del espectador. De esta manera diferentes ejemplos no se pueden exponer por cuanto fueron realizados para ser vistos en la calle o para la sección de anuncios de un periódico. De hecho, esta muestra incluye una intervención específica en cuatro plantas del edificio Nouvel, denominada Situación 2011, donde el artista reflexiona sobre los espacios de este Museo.
Algunas obras llaman especialmente la atención como la llamada The Board Room que comprende un espacio de reunión oscuro rodeado de retratos de líderes políticos y religiosos en medio de los cuales hay una pequeña pantalla con un vídeo de ellos. En otra como la denominada Stadium XV, combina grandes columnas en una sala rodeada de pantallas con fotografías de distintas épocas de la gente dentro de los grades estadios de deportes, donde no se puede diferenciar el espectáculo político y el deportivo. Queda por tanto un retrato crítico y fidedigno, una reflexión aguda del mundo que nos ha tocado vivir, con los mismos medios audiovisuales y conceptuales que le son propios.

ESTÉTICA DE LA GUERRA FRÍA

La llamada Guerra Fría supuso el enfrentamiento disuasorio entre el mundo occidental y el bloque soviético fuera del campo del batalla, principalmente a través de la información sobre el enemigo, del espionaje, mientras una serie de conflictos menores surgían en el globo a consecuencia de tal oposición de sistemas políticos, económicos e ideológicos. La película EL TOPO (Tinker Tailor Soldier Spy), dirigida por Tomas Alfredson, basada en la novela de John Le Carré, del mismo título, narra la peripecia de George Smiley junto a otros espías, que en misión especial, tienen que destapar la personalidad de un agente doble, que está dañando la credibilidad de la inteligencia británica.
La película capta de manera extraordinaria la moral de los espías, de la Guerra Fría, donde éstos eran la avanzadilla del conflicto y donde las líneas de separación entre unos y otros se encontraban borrosas muchas veces, en el que el se producía un juego confuso de informaciones falsas y de asesinatos selectivos cuando se sobrepasaban. Se produjeron infiltraciones en los dos bandos, topos o agentes dobles, algunos famosos sobre todo en Gran Bretaña o Alemania, dirigidos por Karla, el famoso jefe soviético.
Resulta todavía de mayor interés, la captación de la atmósfera de los años setenta en la decoración interior de vetustos edificios con oficinas clandestinas en las calles del centro de Londres. Al director le resultarían una buena fuente de inspiración las películas de la época o un poco anterior de la misma temática, que se ven en cierto modo reflejadas por la utilización de un color pálido, sombrío, de acuerdo con la reserva con la que actúan los protagonistas, con la que ejercen la violencia que rara vez se hacía pública. Si los espías, los dos bloques enfrentados vivían una verdadera guerra, por otra parte, ésta no debería llegar a producirse de forma efectiva, porque desencadenaría la destrucción total de los dos bandos.
Sobresale igualmente en la película la interpretación de un gran reparto de actores británicos, desde John Hurt, como Control, pasando por Colin Firth, Bill Haydon, en el papel de el Topo, hasta, Gary Oldman, como Smiley, que protagoniza gran parte de las escenas, especialmente de la última cuando se sienta como jefe de los Servicios Secretos tras descubrir la trama. A ello se une la música muy apropiada para la historia de Alberto Iglesias y aquella icorporada a la misma, como en esta última escena, con la famosa canción francesa, La Mer, en versión del también español, Julio Iglesias.