ARTE REVOLUCIONARIO

Kazimir Malevich, Suprematismo, 1915-1916 (detalle), Museo de Arte de Krasnodar

Hoy  5 de mayo acaba la exposición, DE CHAGALL A MALÉVICH. ARTE EN REVOLUCIÓN, organizada por la Fundación Mapfre de Madrid. Ha reunido un importante conjunto de pinturas, esculturas, dibujos y grabados de artistas rusos entre 1905 y 1930. Unos límites cronológicos justificados, uno en el comienzo de transformación del régimen zarista a otro liberal, y luego, revolucionario, y otro, del fin de las ansias de libertad creativa impuesto por la dictadura stalinista. De ahí el título, un arte producido en un momento de revolución en todos los órdenes en Rusia, un proceso que culminó con el triunfo de los Bolcheviques en 1917. Sin embargo, la llegada de las vanguardias y la modernidad se había producido antes, como siguió después de la misma, hasta su represión en favor de las ideas totalitarias.

Marc Chagall, El paseo, 1917, Museo Estatal Ruso, San Petesburgo

Numerosos artistas rusos visitaron a comienzos del siglo XX, París y Berlín, los centros culturales donde se estaban desarrollando los movimientos de vanguardia. Igualmente, los coleccionistas llevaron a Moscú, importantes ejemplos de pintura y escultura cubista, futurista, y expresionista, que sevirían de ejemplo a los artistas nativos. El resultado fueron diferentes grupos que propiciaron el cambio de las artes plásticas desde comienzos de siglo, al que unieron el bagaje cultual del país. El visitante no se siente defraudado por la larga lista de artistas fundamentales de la historia del arte que  muestra la exposición. Un conjunto que gira entorno a dos pilares: Marc Chagall y Kazimir Malévich, representados, sobre todo el segundo, pues el primero se exilió en 1922, en toda su trayectoria. Encontramos sus primeras obras y las últimas, tras alcanzar el llamado Suprematismo.

Alexandr Rodchenko, Composición, 1918, Galería Estatal de Bellas Artes

Encontramos obras, de la misma manera, de artistas de la talla de Vassily Kandinsky, Alexandr Rodchenko y El Lisitsky, junto a una importante nómina de mujeres artistas como Natalia Goncharova y Liubov Popova. El visitante, por tanto, contempla la rica y abundante creatividad de la vanguardia rusa desde la superación del arte academicista, mediante la inspiración que le proporciona los artistas del postimpresionismo, hasta asumir la radicalidad de los distintos movimientos de vanguardia. Unos atendiendo al color, otros a la forma geométrica y al movimiento, dentro de una lectura compleja del espacio del cuadro, hasta llegar a los diferentes planteamientos de la abstracción.

EL PEQUEÑO POETA


La poesía habla de sentimientos y emociones que nos produce la realidad. Los más auténticos que se pueden expresar con palabras. Mediante ella se consigue el arte. No todo el mundo puede llegar a producirlo. Es una cualidad innata como puede ser la creación musical. Mozart logró componer siendo un párvulo alguna obra maestra de la historia de la música. El protagonista de la película norteamericana, LA PROFESORA DE PARVULARIO, escrita y dirigida por Sara Colangelo, logra hacer poemas sin saber leer y escribir. El niño prodigio declama poesía en cualquier momento, tal vez cuando le llega la inspiración, después de las clases tras aprender las primeras letras o cantar con sus compañeros de educación infantil.


La profesora Lisa Spinelli queda impresionada por esta facultad innata del pequeño. Ella intenta practicar la poesía en un taller de escritura para adultos después del trabajo. Desde el primer momento va a intentar potenciar este talento del niño, escribiendo lo que dice de forma espontánea en algunos momentos e interesándose por el entorno del chico. Conoce que va a recogerlo una joven que  trabaja para el padre, un hombre ocupado que dirige una sala de fiestas. Además, que tiene un tío que le hace memorizar textos. La madre vive alejado de él. De esta manera, pretenderá hacer consciente al padre de su capacidad, para que le proporcione una educación especial, pero chocará con la idea, tan extendida en la sociedad, que la poesía, el arte mismo, no da dinero.


La fascinación de Lisa por el niño le hace cambiar su propia vida. Ella es madre de dos hijos adolescentes, buenos estudiantes, pero más interesados por las redes sociales a través del móvil,  que por el esfuerzo por lograrse un futuro intelectual. Es consciente que le separa de ellos una brecha generacional que provoca una incomprensión mutua. Por tanto, descubrir el precoz talento de su alumno le llena de motivación en sus ideas de buscar y vivir el arte, hasta el punto de hacer pasar por suyas las poesías del niño para difundirlas en un ambiente adulto. Un hecho que no será aceptado por el profesor del taller de escritura por inmoral. 


Sin embargo, Lisa quiere hacer del niño un auténtico poeta, a pesar de su edad y la oposición de su entorno. Transcribir los textos que logre crear y publicar un libro. Para ello planea con engaños llevarse el niño lejos de su padre a Canadá. En medio de la escapada, tras un idílico día a orilla de un lago de montaña, el niño, por su capacidad natural, se da cuenta de la realidad de su secuestro, y decide poner fin a las pretensiones de la confiada profesora, ajenas a la voluntad del padre, y a las normas sociales para conseguir encontrar y poseer la belleza poética.

NARCOTRAFICANTE EN LA VEJEZ


El veterano actor y director norteamericano, Clint Eastwood, ha vuelto de nuevo a la gran pantalla, con la película MULA, basada en una historia real, que apareció en la prensa. La de un veterano de la Segunda Guerra Mundial de más de 80 años que se convirtió en mensajero y narcotraficante al servicio del cártel mexicano de Sinaloa. Lo que iba a ser una ocupación accidental para superar la quiebra de su negocio de flores, se convirtió en una importante fuente de ingresos hasta que fue apresado por la policía. La película cuenta los distintos viajes que hizo a México para cargar la cocaína y la motivación del personaje.


La película no utiliza los nombres de los personajes reales, ni de las ciudades en las cuales se movió el personaje de Earl Stone, un anciano que malvivía con un negocio de flores, al que le dedicaba todo el tiempo, sin importarle la familia. Solamente se llevaba bien con la nieta a la cual le llegará a pagar los estudios. Fue en su boda precisamente cuando uno de los invitados le sugirió convertirse en mula o transportista de droga si tenía problemas económicos. De esta manera, llegó a ser uno de los mejores, hasta que un agente especial de la D.E.A. empezó a perseguirle, por las enormes cantidades de droga que entraban en la ciudad de Detroit, que en la película es Chicago. 


Cuando la policía empezó a estrechar el cerco a las entradas de droga, el cártel comenzó  a vigilarle especialmente, sobre todo porque transportaba alijos muy valiosos y tenía la costumbre de seguir las paradas y las rutas que más le convenían. El fin de su carrera delictiva no tardó en llegar, pues la policía consiguió localizar las comunicaciones del último transporte. Antes se había reconciliado con su mujer, que tras una larga agonía, murió de cáncer. Por ello, había retrasado la última entrega de cocaína, y los narcos, sin contemplaciones, le había condenado a muerte. Sin embargo, fueron las fuerzas del orden quien antes les condujeron a prisión. Condena que facilitó al declararse culpable de todos los cargos que se le imputaban rechazando cualquier atenuante.


ABUSOS A MENORES EN LYON


En los últimos años la opinión pública ha ido conociendo numerosos casos de abusos sexuales a menores de edad producidos en el seno de la Iglesia católica. Se extienden en el tiempo y por todo el mundo. Han llegado a afectar no sólo a los sacerdotes, sino a la más alta jerarquía, por participar en ellos como por ocultarlos en un muro de silencio. El grave escándalo surgió principalmente en el anterior papado, pero ha sido el actual mandatario quien ha tenido que afrontar el problema ante la necesidad de dar una respuesta a las peticiones de justicia por parte de las víctimas, que se encuentran con la prescripción de los delitos o la muerte de los autores. Una respuesta que todavía no es suficientemente contundente dada la magnitud del caso. La película, GRACIAS A DIOS, escrita y dirigida por François Ozon aborda el problema desde diferentes puntos de vista, basándose en las víctimas del sacerdote Bernard Preynat, que dirigió los scouts en Lyon.


El director para la realización de la película obtuvo información de los documentos originales producidos por el caso y  en el contacto directo con los protagonistas y sus familias. El desarrollo de la historia sigue una secuencia cronológica, de estos protagonistas, que se ponen al frente de la lucha para que se haga justicia. El primero que lo destapó fue Alexandre Guérin, un ferviente católico, padre de cinco hijos, en el año 2014, cuando descubre que Preynat, que abusó en su infancia de él, sigue en contacto con niños. De esta manera, logrará se atendido por Régina Maire, la psicóloga encargada de ayudar a la víctimas, que le preparará un encuentro ante el mismo sacerdote, que reconocerá su culpa. El siguiente paso será entrevistarse con el cardenal Barbarin, que le dará una respuesta insuficiente, al mantener dentro de la Iglesia al sacerdote. Aunque su caso ha prescrito, denuncia ante la justicia los hechos, que iniciará una investigación.


La policía confirma las numerosas víctimas existentes desde los años 80. También que algunos casos no han prescrito, como el de François Debord, que se encargará de organizar a las víctimas para dar publicidad al caso y encausar a Preynat. De esta manera, crearán una página web e implicarán a los medios periodísticos en sacarlo a la luz y exigir responsabilidades. Finalmente, el tercer protagonista es Emmanuel Thomassin, el que tiene una vida más humilde por su enfermedad, secuela de aquellos abusos y la separación de sus padres. Todas las víctimas, unos más mayores que otros, realizan reuniones para prestarse ayuda mutua y aportar ideas para seguir adelante. Las opiniones no son similares entre ellos. Unos más moderados que otros. 


Al final, consiguen que el padre Preynat y el cardenal Barbarin, sean encausados, que la opinión pública conozca el daño producido, tras ser ocultado durante décadas, y que la prescripción de los delitos se extienda a los treinta años desde la mayoría de edad. Sin embargo, la condena definitiva, todavía en 2019, no ha llegado, según afirman los títulos de crédito, por la presunción de inocencia. A ello se refiere el título de la película, una frase hecha pronunciada de forma inapropiada por el cardenal implicado, que alude a la supuesta suerte de que las consecuencias del caso no sean mayores. Unas consecuencias que ponen en entredicho la misma creencia religiosa. Esta sólida y bien fundamentada historia, basada en hechos reales. recibió un merecido Gran Premio del Jurado en el pasado Festival de Cine de Berlín.

EL PASADO DEL ARTISTA


El pasado nacionalsocialista ha marcado la historia de Alemania y la vida de sus gentes desde la Segunda Guerra Mundial. El nuevo país surgido tras las ruinas del conflicto estableció las bases para que no se volviese a repetir un régimen tan destructivo. Las responsabilidades de los crímenes cometidos durante la contienda permitió juzgar a muchos de sus dirigentes. Sin embargo, otros lograron salir impunes, protegidos por un muro de silencio, mientras los recuerdos seguían latentes en la conciencia de los protagonistas. Hasta bien avanzada la posguerra nadie trató el grado de implicación de mucha población con el régimen nazi y la existencia de muchos de sus integrantes en diversas esferas del nuevo estado.


Numerosas películas alemanas han tratado distintos aspectos del régimen nazi antes de la guerra y durante ella. Recuerdan aquellos que se opusieron de una manera u otra, e incluso planificaron atentados. Igualmente, de la existencia de personas que no fueron depuradas en el posterior sistema democrático. La película, LA SOMBRA DEL PASADO, escrita y dirigida por Florian Henckel Von Donnersmarck, se enmarca en el mismo contexto. Narra una historia situada en el lado comunista de Alemania, sobre un joven artista y un médico de los jerarcas nazis, cuyas vidas se van a cruzar por el destino, tras estar conectadas en el pasado por un crimen de guerra. El prestigioso Professor Seeband, médico ginecólogo, perteneciente a las SS, mandó a un hospital psiquiátrico especial, antesala de la eutanasia para personas deficientes, a la tía de Kurt Bannert, que le había potenciado a desarrollar desde joven su enorme talento artístico.


Al principio las trayectorias de Seeband y de Kurt van paralelas. El primero logra ser protegido por un miembro destacado de las tropas soviéticas cuando asiste al parto difícil de su mujer cuando esperaba en la cárcel antes de ser condenado por participar en crímenes de guerra. El segundo se forma en la Academia de Bellas Artes de Dresde bajo el régimen comunista destacando por su talento en pintar escenas propias del realismo socialista. Las dos vidas se cruzarán, ya unidas por el dramático pasado de la guerra, cuando Kurt se enamore de Ellie, la hija del médico nazi, que estudia diseño. El Professor Seeeband tiene un elevado puesto, otra vez como médico y ve con recelo la relación de su hija. En el fondo sigue defendiendo las teorías racistas del nazismo y desea para su hija a nadie con antecedentes en su familia de enfermedades mentales.


Los hechos se precipitarán cuando Seeband tiene que huir al lado occidental porque su protector le informa que va a ser trasladado a Moscú. Luego le seguirán, Kurt y Ellie, cuando intuyen que va a levantarse el famoso muro. Dejan todo atrás para empezar de cero. Kurt quiere seguir viviendo de la pintura, pero en occidente el arte es completamente vanguardista, subjetivo, inserto en el mundo económico capitalista, aquél que despreciaban en el lado comunista. Logra entrar en la academia de Dusseldorf, la más avanzada de Alemania, dirigida por uno de los artistas más extravagantes del momento. Al principio, descubre que no tiene la suficiente inspiración para encontrar su propio estilo. Una forma propia con suficiente atractivo y originalidad. Al final lo logra y también la fama. Lleva a la pintura el pasado de su familia y la de su mujer entremezclados, a partir de las fotografías conservadas. Consigue lo que buscaba, la representación de la verdad, y por tanto, de la belleza, objetivo del arte.

LA LEY DEL DINERO


El poder del dinero, de la riqueza económica domina la actividad humana de nuestras sociedades, hasta tal punto que la linea que separa una empresa legal de la ilegal es imperceptible. Sin el dinero no podemos tener bienes materiales y llevar una vida digna. Disponer de mucha cantidad se encuentra asociado a la felicidad o al disfrute intenso y permanente. Al lujo y al poder satisfacer todas nuestras necesidades a un nivel máximo. Los valores morales han dejado de estar sujetos a la igualdad, la libertad y la solidaridad, para depender de la búsqueda y la posesión de la riqueza sin límites. Esta circunstancia ha transformado o corrompido todos los órdenes de la vida en occidente. Aquella regida por un capitalismo financiero globalizado, tiene a la omnipotencia del dinero como síntoma de su decadencia moral.


La película, LA CAÍDA DEL IMPERIO AMERICANO, escrita y dirigida por el prestigioso director canadiense, Denys Arcand, reflexiona en tono de comedia sobre la decadencia, y tal vez, caída ya, del orden mundial regido por los EEUU. Una superpotencia dirigida en estos momentos por un multimillonario de la construcción con métodos populistas y nacionalistas, que apela a las emociones más primarias del electorado y a reforzar a los más ricos. No puede hacer frente a la creciente competencia de China desde el punto de vista económico y político, retrayéndose de intervenir, cada vez más, en el orden internacional. La superpotencia, entonces ha encontrado sus propios límites, al extender por el mundo unos valores que hoy han convertido al dinero como único engranaje que motiva a la sociedad, sin importar la razón humana, que propugna, la igualdad y el respeto entre los seres humanos.


El director Denys Arcand muestra estos planteamientos en un brillante guión  protagonizado por un repartidor con el título de doctor en filosofía que gana más que como profesor de la materia, cuando se encuentra, de manera casual, con un atraco durante uno de sus servicios. La crisis de valores de la sociedad, le influye para apropiarse de un botín de varios millones de dolares. Sin embargo, no es un criminal, y no sabe qué hacer con tanto dinero en efectivo, pues está acostumbrado a llevar una vida solidaria con los mendigos de Montreal, a los que reparte alimento y propinas diarias. Por otra parte, la mafia quiere recuperar el botín, y la policía, le empieza a investigar, cuando descubre que ha solicitado los servicios de Camille, una prostituta de lujo, que se convertirá en su pareja y principal aliada, junto a un delincuente económico, recién salido de prisión. Los tres se unirán para lograr el objetivo de blanquear el dinero robado, y a través, de una trama montada en distintos paraísos fiscales, conservarlo en Suiza con la apariencia de una ONG.


La película en tono de comedia engancha desde el principio al espectador. Igualmente, mientras los protagonistas se encuentran en plena acción intentando salir adelante con tal cantidad de dinero proveniente del crimen organizado, el espectador, disfruta con un auténtico retrato de una sociedad democrática, regida por las leyes precisas de carácter económico, pero profundamente corrompida en todos los órdenes por la ambición de poseer cada vez más riqueza como el objetivo principal, que excluye a los más desfavorecidos, incluso a los que disponen de un trabajo digno.

VIDA Y CREACIÓN CINEMATOGRÁFICA


Los directores más personales de cine, como los escritores, imprimen a su obra un estilo propio, producto de la época que le ha tocado vivir. Se muestra, por una parte, como una síntesis de los gustos, las inclinaciones y las pasiones de un grupo de creadores destacados en el momento en el que se dio a conocer o llegó a la fama. Por otra, de su propia historia familiar, de aquello que le condicionó desde lo más íntimo y emocional. La última película escrita y dirigida por Pedro Almodóvar, DOLOR Y GLORIA, tiene como protagonista a un director de cine en el ocaso de su carrera, llamado Salvador Mallo, que sufre el dolor de sus numerosas patologías crónicas, que le impiden dirigir cine, y la gloria de ser el artista que supo, mejor que nadie. expresar los gustos estéticos de una época, y es admirado por las nuevas generaciones.


El protagonista está retirado de la dirección. Se ve incapaz de ponerse al frente de una nueva película. Tiene que medicarse a diario para poder soportar sus diferentes patologías. La más severa, unos fuertes dolores de espalda. Mercedes, su secretaria se encarga de hacer desistir a cualquier institución, centro cultural o admirador de su pretensión de contar con él para alguna entrevista o un acto cultural. La reposición de una de sus películas en la Filmoteca, es el momento del reencuentro con el actor principal de uno de sus éxitos hace treinta años, llamado Alberto Crespo. Habían acabado enfrentados, pero ahora le inspira de nuevo, le anima a superar la depresión, mediante el recuerdo y la droga. Vuelve, de esta forma, a evocar su infancia feliz en un hogar modesto. El talento innato que poseía para el arte expresado por su afición al cine.


Salvador Malla, en estos años de postración había escrito sobre su vida más íntima. La relación que tuvo con Federico. El azar hace que el texto sea oído por éste en la representación dramática que realiza Alberto Crespo. Los dos jóvenes amantes se vuelven a encontrar por unas horas en Madrid tras muchos años. Sin embargo, no pueden volver hacia el pasado. Cada uno ha seguido una trayectoria vital diferente. El protagonista, por tanto, desvela ese pasado, a modo de flash back, que le estimula la heroína, recordando las circunstancias familiares cuando vivía con sus padres en una cueva; la aceptación en un seminario para poder estudiar, por la influencia de una beata; la convivencia con el joven vecino analfabeto a quien enseña a leer y a escribir; las opiniones encontradas con su madre a punto de morir.


Aquel pasado que el protagonista se ha encargado de escribir como única terapia para olvidar lo inolvidable, será el mejor remedio para superar el vacío, la depresión que le causa la imposibilidad de seguir haciendo cine, sobre todo cuando le informa el médico, tras unas pruebas, que su nueva dolencia no tiene tanta importancia como parecía. Desde este momento, Salvador Mallo hablará de sí mismo, porque vuelve a sentir un sentimiento apasionado de contar la historia de su primer deseo, cuando descubre en una galería de segunda la acuarela, un retrato, que el joven albañil le hizo en la cueva de su infancia.

REGRESO A LA INDIA


Los periodistas de guerra llevan en los genes la profesión. Una actividad de mucho riesgo que a veces pagan con su vida. Llegan a sacrificar todos los aspectos de una vida normal. Un puesto fijo de trabajo, la familia y los hijos, por el viaje continuo entre un conflicto y otro para comunicar de primera mano la información más verídica. Esto le sucede a Gabriel, protagonista de la película, MAYA, de la directora francesa, Mia Hansen-Love, que tras ser liberado, junto a un compañero, del secuestro realizado por los terroristas del ISIS en Siria, no puede renunciar a su profesión a pesar de que ha sido torturado, y necesita volver a primera línea del periodismo.


La película cuenta este periodo de tiempo desde que regresa a París y es homenajeado por salir con vida de un secuestro en el que ha intervenido para su liberación todo el pueblo francés, hasta que regresa de nuevo a la actividad periodística en Oriente. Antes,  debe recuperarse de las heridas físicas y psicológicas. Para ello, lo primero que hace es despedirse de nuevo de su expareja con la que había roto y de sus amigos, para marcharse a la India, a Goa donde pasó su infancia. Allí su familia tiene una casa y vive un amigo suyo de quien es ahijado. Pretende reencontrarse con su pasado, y de esta manera recuperarse, clarificar su mente para decidir su futuro.


En Goa dejará pasar el tiempo recordando el pasado cuando vivía con su padre, diplomático de profesión y su madre, que les abandonaría. Poco a poco reconstruye la casa familiar, que se encontraba cerrada y en mal estado. El amigo de sus padres, regenta en la actualidad un hotel, que le abre sus puertas. Éste convive con una nueva esposa y tiene una hija joven, Maya, que va a iniciar los estudios superiores en Sidney. Gabriel combina en Goa, una vida solitaria en los lugares que le vieron crecer con la protección de su amigo y su entorno familiar, en el que surgirá la relación amorosa con Maya. Esta relación, junto con el viaje que emprende por la India, en el que visita a su madre en Mombay, le hacen recuperarse de los traumas del secuestro. Sin embargo, a pesar de los ruegos de la joven, decide volver a su arriesgada profesión.

ARCO 2019


El pasado fin de semana se celebró la Feria Internacional de Arte Contemporáneo, ARCO, coincidiendo con las celebraciones del carnaval. Este año tenía como país invitado a Perú, un acierto, porque el resultado ha sido un éxito de ventas y de público visitante, circunstancia que se pudo comprobar el mismo jueves, día de apertura general. Los espacios de los pabellones 7 y 9 estaban ocupados al máximo por las galerías, sobre todo el segundo, organizado con mayor densidad expositiva. Las obras de arte de origen peruano, o latinoamericano en general se encontraban repartidas por numerosos lugares, no sólo aquellos dedicados al país invitado. La máximas autoridades políticas de España y de Perú inauguraron un evento madrileño que se puede clasificar entre cultural y comercial.


La circunstancia que Arco siga atrayendo al público de todas las edades nos indica del atractivo de la feria, no sólo para aquellos que disponen de recursos suficientes para comprar en la misma. Un atractivo que edición tras edición se renueva y evoluciona por diferentes caminos. En primer lugar, porque tanto la pintura, la escultura como la fotografía o el vídeo, el arte contemporáneo en general, crea obras que por su elaboración o su significado suponen una reflexión o un enriquecimiento muy gratificante, en un ambiente abierto a espacios de ocio complementarios. Las piezas expuestas están inscritas, además, en la realidad social y política, un compromiso que implica de alguna manera al visitante. Ejemplos o implicaciones causantes numerosas veces de polémica, que no ha faltado esta edición con las obras referidas al monarca.


La pintura y la escultura triunfó en esta edición de la feria sobre la fotografía o el vídeo, que se echaban en falta con mayor número de autores y ejemplos. Las distintas tendencias artísticas del arte contemporáneo se podrían encontrar en los dos pabellones. La pintura mostraba dibujos y grabados  de los grandes artistas españoles, de Picasso, Dalí y, sobre todo, de Miró. Igualmente, se mostraban obras de Antoni Tapies y Saura, de otros pintores de la segunda mitad del siglo XX, tal vez más presentes que en las ediciones anteriores. La nómina de artistas foráneos arrancaba con alguna obra de Georges Bracque o de Alexander Calder. De todas las maneras, había abundante obra de autores más recientes para todos los gustos e intereses.


Las galería por lo general exhibían piezas de distintos artistas. Las menos se centraban en uno de ellos, como la que mostraba pinturas de Guillermo Pérez Villalta o la fotógrafa, Noam Goldin. La feria, por tanto, nunca deja indiferente, unas veces más, otras menos, que suponen una participación del visitante, como aquella escultura a modo de reloj de vidrio que permitía subir a la gente para echar fragmentos de este material. Por otra parte, también fue curiosa la supuesta subasta de una puerta de un tren pintada con grafitis, realizada para concienciar del elevado coste que supone esta actividad para Renfe. Ejemplos que nos hacen reflexionar sobre lo que entendemos por arte o hasta donde podemos llegar para definir un objeto como obra de arte.

LA RUTA DEL RACISMO


El racismo perdura en la actualidad. Existe un trato diferente e incluso discriminación por tener un color distinto de la piel. La esclavitud fue abolida a finales del siglo XIX en EEUU, pero las leyes segregacionistas estuvieron vigentes hasta finales de los años sesenta del siglo XX. Sería impensable hoy la existencia de toques de queda para una parte de la población; que no pudiesen comer en el mismo restaurante, ni entrar a los mismos aseos. En este ambiente se sitúa la película, GREEN BOOK, del director norteamericano, Peter Farrelly, basándose en una historia real, aquella de Don Shirley, un intérprete de música clásica, educado en el extranjero, cuya discográfica le organiza una gira para darse a conocer por el sur profundo. Para ello contrata como guardaespaldas y chófer a Tony Lip, un italoamericano portero de club nocturno, famoso tanto por sus puños como por su labia.


Don Shirley vive en un lujoso apartamento sobre el Carnegie Hall de Nueva York. Es un personaje refinado que realiza sus actuaciones en la Ciudad de los Rascacielos y en el Noreste del país. Desconoce lo que sucede en el sur con otros afroamericanos. Tony es un curtido portero de club nocturno, prácticamente sin estudios, conocido de las celebridades y de los jefes mafiosos. El viaje va a suponer en primer lugar un proceso de adaptación entre las costumbres pulcras y educadas de uno, y las rudas de otro. En segundo lugar, una descripción de los privilegios que tenía la población blanca sobre la gente de color, hasta mostrar todas las facetas de la discriminación que se vivía en muchas ciudades del sur con un claro pasado esclavista.


El viaje debía durar dos meses. Terminaría el día de nochebuena. A Tony le esperaría su familia para celebrar en familia la Navidad. Así será, y surgirá entre ellos una profunda amistad. Los dos protagonistas hacen todo lo posible para completar la gira, de la que dependía el sueldo de Tony, según las condiciones de la discográfica. Sin embargo, el último concierto no pudo ser. Don Shirley se negó a tocar en un local, que si bien le admiraban como músico, le impedían cambiarse de ropa o comer en el mismo salón que los blancos.  


Al final, se rebelan contra las duras condiciones de la gira. Una ruta de evidente racismo, como el propio título de la película, que alude a la guía de alojamientos para personas de color que quisieran viajar por el sur. La película, por tanto, constituye, un conmovedor relato, que permite ampliar las perspectiva de la gente en base a la tolerancia y el respeto a los demás. Un relato, que junto a las interpretaciones de los actores principales, Viggo Mortensen y Mahershal Ali, han recibido los merecidos premios Oscar de 2019, a la Mejor Película e interpretación masculina.