TERROR AL DIABLO

La nueva película de Alejandro Amenábar se basa en una oleada de sucesos acaecidos en EEUU durante la década de los 80 causados por rituales satánicos, en los que se mezcló fenómenos reales e imaginarios creados por la mente humana. El autor cuenta los hechos provocados por Angela Gray tras la denuncia de que su padre había acometido abusos junto a un grupo de personas. Proviene de una familia humilde en la que su madre murió de accidente y su hermano vive indigente lejos de casa. La joven protagonista, interpretada por Emma Watson, nos remite a un pasado cercano, pero a su vez, evocan el tiempo de su niñez.

Para descubrir la verdad, se encarga del caso el detective, Bruce Kenner (Ethan Hawke) con ayuda de un prestigioso psicólogo, que somete a los protagonistas a unas sesiones de hipnosis para clarificar el pasado que se encuentra en la mente y no se puede recordar en condiciones normales. Esta búsqueda convierte a la película en una intriga psicológica mezclada con el tema policíaco y el terror que provoca la creencia en el diablo. Realidad y fantasía se unen en las imágenes. Las consecuencias son nefastas para la familia de la protagonista desde que se produce la denuncia. El padre es encarcelado y la abuela sufre un grave accidente tras ser acusada de prácticas satánicas. Un agente de policía es encarcelado por lo mismo y el propio encargado del caso sufre pesadillas terribles.


El psicólogo cree que los relatos de las regresiones practicadas son reales, hechos que habían quedado en el recuerdo de las víctimas. El reverendo que cuida de Angela cree lo mismo, en la influencia del Mal. Sin embargo no se encuentran pruebas, sino las malas consecuencias de tales falsas creencias. A esa consecuencia llega el protagonista que pone el foco del problema en aquella joven condicionada por un ambiente cerrado de religiosidad y pobreza.


El director se ha inspirado para el estilo narrativo en las películas de los años 70 por el empleo de un lenguaje cinematográfico contenido y sobrio. Una forma que huye de los grandes efectos especiales de la actualidad y proporciona mayor impacto, por real, en el espectador. Destaca, por otra parte, la intensa interpretación de los famosos actores, un duelo entre la inocente perversidad de la joven Angela y la profesionalidad cuestionada del policía, entre miedo, creencia y razón.

LA FOTOGRAFÍA DE LEOPOLDO POMÉS


Llega a Madrid, la exposición LEOPOLDO POMÉS. FLASHBACK en la sala del Canal de Isabel II. Una retrospectiva de su obra en el ámbito de la fotografía, que le muestran como uno de los artistas indiscutibles de la segunda mitad del siglo XX en España. Nos podemos hacer una idea de su trayectoria desde sus primeras fotografías siendo adolescente del puerto de Barcelona hasta los retratos de amigos escritores e intelectuales de comienzos del siglo XXI. Un recorrido que capta en sus inicios la vida popular del llamado desarrollismo en los años cincuenta. También a  los pintores y escritores del grupo Dau al Set o El Paso con los que estuvo en contacto.

A finales de estos años se convirtió en un innovador en el campo de la imagen publicitaria, empleando la fotografía o el cine. Esto le proporcionó mucho éxito y recursos para llevar a la práctica su creatividad. En 1961 creó el Studio Pomés y no ha dejado de combinar la fotografía con su dedicación profesional a la publicidad. A él se debe el empleo de una modelo rubia montada en un caballo blanco para el anuncio del brandy Terry, o la estética del famoso spot de las burbujas Freixenet. Fue un pionero en asociar una música pegadiza, un jingle con unas imágenes para fines comerciales. 


Su fotografía más personal asociada al modelo, normalmente femenino, individualizado, influyó en la imagen publicitaria que emplea. La larga trayectoria que se observa en la exposición le define como un artista polifacético dedicado a la fotografía, a la publicidad, al cine, a la poesía a la empresa y la gastronomía. Participó en la decoración del restaurante Flash Flash y fue el director de la película, Ensalada Baudelaire. Realizó el vídeo promocional de la candidatura de los Juegos Olímpicos de Barcelona y se encargó de la ceremonia de apertura del Mundial de Fútbol de 1982 celebrado en España. 



Las imágenes más creativas las dedica a modelos y amigos como hemos dicho. Por una parte, retratos de personalidades del mundo de la cultura, por otra, fotografía de mujeres en las que expresa atracción, distancia y reserva, unas auténticas femme fatale. Apuesta por su lado más seductor y bello, sin renunciar a la captación de la personalidad y la independencia. Su propia pareja, Karin Leiz, Teresa Gimpera o Nico, la que fue vocalista del conjunto Velvet Underground están entre ellas. . 


Su estilo valora la figura o el detalle del retratado, la corporeidad de la figura y el fuerte contraste con el fondo. El empleo del blanco y negro refuerza esta característica, pero cuando emplea el color tiende a la definición precisa del objeto o de la silueta. Ha creado, por tanto, imágenes icónicas en las que se educaron muchos consumidores durante los años sesenta y setenta, retratos imperecederos de los protagonistas de nuestro pasado reciente.

AMOR, SUEÑO Y TRAGEDIA

Julio Medem escribe y dirige la película, MA MA, una desgarradora y trágica historia sobre una mujer enferma de cáncer de mama, protagonizada por la actriz Penélope Cruz, que realiza una extraordinaria interpretación de una maestra que por los recortes se queda en paro, mientras su pareja, profesor de universidad le abandona con un hijo. Tiene que afrontar la nueva situación ahora complicada cuando le diagnostican un cáncer que tiene que afrontar en soledad. Los sucesos nos remiten al pasado reciente. Coincide con la competición futbolística de la selección en 2012 y la fuerte crisis económica.


La situación cambia cuando un ojeador del club Real Madrid, Arturo,  pierde a su familia en un accidente de tráfico mientras veía un partido en el que jugaba el hijo de Magda, la protagonista. Entonces sus destinos se cruzan. A partir de este momento, aquél se va a encargar de cuidarla y de la educación del niño. Sin embargo, el amor surgido entre ellos no puede superar el dramatismo de los acontecimientos. El cáncer se le ha extendido por el cuerpo y le quedan pocos meses de vida. El triste final sólo puede soslayarse con la noticia que está embarazada y va a tener una niña.


Le llamará Natasha, como la hija que iba a adoptar su ginecólogo, Julián, que en todo momento velará por la salud de su paciente. La historia, por tanto, constituye una sucesión de hechos dolorosos, sobre todo los vividos por Magda que verá transformar su cuerpo por la enfermedad. Una tragedia acompañada del amor surgido entre los personajes que apostará por un mensaje de esperanza. En ella, el ensueño de la mente de la protagonista, de la necesidad del otro, de la felicidad, mezclado con la realidad jugará un papel fundamental.

PERSPECTIVA SOBRE LA MATERNIDAD

El nacimiento y el cuidado de un hijo en las edades más tempranas exige para los padres un esfuerzo suplementario. Si las condiciones económicas son favorables ayudan a solventar cualquier dificultad. Los problemas surgen cuando uno de los cónyuges no acepta las limitaciones que impone la crianza. Esto puede provocar que los aspectos positivos de un entorno adecuado y unos padres preparados se vengan a bajo. La relevancia de la maternidad y la paternidad responsable lo plantea la directora Susanne Bier en la película UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD, que enfrenta a dos parejas, una la que forma un policía en un entorno de clase media-alta y otra, la de una pareja  de yonkis, ambas con un bebé recién nacido.


En forma de intriga, pero con una significativa carga moral, la historia va descubriendo que las apariencias engañan cuando el bebé del policía muere de manera repentina. Su mujer enloquece al encontrarle sin vida, y éste, en mitad de la noche cambia a su hijo muerto con el de una pareja de yonkis. Sin embargo, ésto no aplaca el trastorno de aquella que acaba suicidándose arrojándose por un puente. La policía detiene a esta pareja por desatender a su hijo y hacer desaparecer el cadáver. Al final se descubre la verdad cuando le hacen la autopsia, desconocida para el padre y para el espectador, que el hijo no había muerto de forma natural. Un amigo del protagonista se da cuenta que el bebé que cuida no es en realidad su hijo, sino el muerto.


En la última escena han pasado los años. El protagonista le han expulsado de la policía y trabaja de reponedor en un supermercado. De repente observa a una mujer pasar entre los estantes. Es la madre yonki que desatendía a su hijo por su adicción hoy completamente rehabilitada. En ese momento se acerca un niño, aquél que cuidó en el pasado como si fuera suyo. Ella ha tenido una segunda oportunidad y ha logrado superar sus problemas sociales y formar una familia, él de igual manera en otro trabajo, vive alejado de los sucesos que le cambiaron definitivamente.

 La directora trata esta trágica historia con un estilo visual excelente, de gran sensibilidad poética. Las transiciones entre las escenas son realizadas muchas veces con contraluces entre la vegetación o empleando el fluir o el balanceo lento de las aguas, las mismas donde se suicidó la madre enloquecida, las que llegaban a la orilla de la casa acristalada donde una vez vivieron los protagonistas. Valora, de igual manera, lo primeros planos de los actores para reforzar la carga psicológica que motiva las acciones de los mismos.

INTRIGA EN MONTANA

Una ciudad fronteriza con Canadá. El lugar más frío de los EEUU condiciona la vida de sus gentes prisioneras del medioambiente aislado. Retrae y enrarece los comportamientos de las personas introvertidas. Los jóvenes comprueban que no tienen futuro y desean marchar. La película, CUT BANK, parte de este planteamiento y muestra unos hechos violentos que son su consecuencia. Es la opera prima del director de series de televisión (Mad Men), Matt Shakman, a partir de un buen guión de Roberto Patino. Cuenta con un elenco de jóvenes y prestigiosos actores norteamericanos. Los dos protagonistas en los que se basa la trama, Liam Hesworth y Teresa Palmer, cuyo padre es interpretado por Billy Bob Thornton. Como sheriff actúa, John Malkovich y  Michael Stuhlbarg, en el papel de Derby Milton, el taxidermista  que va a precipitar los acontecimientos.


La historia parte del engaño del joven protagonista, Dwayne McLaren, que quiere irse con su novia Cassandra del remoto pueblo. Para ello necesita dinero que piensa obtenerlo de la recompensa por aportar una prueba para resolver un asesinato. Este sería del cartero grabado en vídeo de manera fortuita cuando la pareja preparaba otro para la ceremonia de elección de la mis del pueblo. Dwayne, el cartero y un indígena de la reserva están compinchados. Sin embargo, las cosas salen mal cuando entre las cartas y paquetes que tenían que repartirse, hay una cartera que el taxidermista asesino quiere recuperar para su oscura afición. El sheriff se hará cargo de la investigación, mientras de suceden las víctimas violentas.


El resultado en un interesante thriller que engancha al espectador. Un relato donde el director, Matt Shakman, rinde un homenaje a la película Fargo de los hermanos Coen, con la que tiene una serie de puntos en común. Un engaño que sale mal; una serie de víctimas violentas producto del fracaso del plan; un policía rural que afronta con agudeza los graves sucesos, y el escenario de rodaje. También él ha realizado la popular serie basada en la película, convertida hoy en todo un clásico. Esperamos que a esta opera prima le sucedan otras donde puede desarrollar su talento visual.

COOPERANTES EN BOSNIA

Los trabajadores humanitarios o cooperantes constituyen hoy actores principales en las zonas de conflicto bélico o catástrofe. Pertenecen a distintas ONG y canalizan recursos económicos en forma de ayuda desde los países más ricos. La vida cotidiana de ellos en Bosnia poco después de la llamada Guerra de los Balcanes, nos la cuenta el director Fernando León de Aranoa en la película, UN DÍA PERFECTO (A Perfect Day), cuyo guión se basa en la novela, Dejarse llover de Paula Farias. Lo más importante es la forma de hacerlo, en un corto espacio de tiempo y pequeños acontecimientos entorno a un grupo reducido de personas.


En un par de días suceden todos los acontecimientos. Un grupo de cooperantes intenta restablecer los servicios básicos de los bosnios destruidos por la guerra. Tienen que moverse por caminos rurales y campos llenos de minas. El agua potable es una prioridad, así tienen que sacar un cadáver arrojado a un pozo para contaminarle. Aunque en la alta política la guerra ha concluido, la paz no ha llegado del todo a la población y el odio continúa entre las comunidades enfrentadas. La convivencia no se ha restablecido del todo a pesar de la labor de los cascos azules de la ONU. Una relación humana que afecta a los cooperantes con la población sumidos en el drama de la guerra y la que existe entre ellos.


La narración de la película se basa en el diálogo de los protagonistas basado con un contenido cómico. Una forma de distanciarse de la dura realidad en la que se mueven. Un paisaje agreste, los pueblos destruidos por las bombas, la violencia oculta que sigue existiendo a pesar de  los acuerdos entre los grupos armados y la población. Los protagonistas son dos hombres y dos mujeres. Mambrú (Benicio del Toro) es el jefe de seguridad a punto de abandonar la misión tras muchos años de experiencia. Lo mismo le sucede a B (Tim Robbins), un cooperante muy experimentado formado en mil conflictos, que espera la evaluación de Katya (Olga Kurylenko), para continuar la ayuda o no. Mientras Sophie (Mélanie Thierry) se enfrenta por primera vez a los horrores de la guerra.


La película constituye, así, un conjunto armónico donde lo importante no es la acción, sino los pocos personajes que la protagonizan, que tienen que sobreponerse a unas circunstancias aparentemente sencillas, pero no por menos dramáticas, violentas, a las que ellos ponen el contrapunto, no la solución. Una amplia banda sonora refuerza la originalidad de las imágenes y la perspectiva narrativa de la misma.

PHOTOESPAÑA 2015


Entre el 3 de junio y el 30 de agosto se celebra, un año más, EL XVIII Festival internacional de fotografía y artes visuales, PHOTOESPAÑA2015. NOS VEMOS ACÁ, dedicado a la Fotografía Latinoamericana. Constituye una cita colectiva en la que participan más de setenta instituciones y empresas y que pone en marcha cien exposiciones. En Madrid se desarrollan la mayoría de ellas, dieciocho sedes en la sección oficial, y hasta setenta entre las invitadas, y el llamado Festival Off, formado por galerías de arte. La sección oficial se forma de otras exposiciones en diferentes ciudades de la Comunidad, como en Alcalá de Henares, Alcobendas, Getafe, Móstoles, y fuera de ella, como en Zaragoza y Cuenca.

Julio Zadik, Sin título, París
El festival tiene otras sedes invitadas fuera de España, en París, Londres, Lisboa, Bogotá y Sao Paulo, que configuran un acontecimiento más allá del evento cultural localizado sólo en la capital de España. En esto dieciocho años a la par de su extensión geográfica como de calendario, ha ganado en calidad y prestigio internacional. No todo son exposiciones, sino también actividades como la escuela de fotografía, el foro de nuevos talentos en Iberoamérica y la cita con la edición en Barcelona, entre las más importantes. Ha llegado el momento que sobrepasa la capacidad de conocer y participar en toda su extensión en el mismo. De esta manera, queda abierto a la participación selectiva en el mismo.

Korda, Nidia Ríos, ca. 1956

En la ciudad de Madrid, a la oferta de PhotoEspaña, se une la propia que tiene la ciudad, lo que permite disfrutar de la fotografía en cantidad y calidad. En lo que respecta al festival de este año, si consideramos sólo las dieciocho sedes de la sección oficial, podemos observan estas dos características. Desde el fotoperiodismo hasta la fotografía social y artística, desde los ejemplos más antiguos hasta la de comienzos del siglo XXI, grandes maestros, como autores actuales consolidados, o futuras promesas. En el primer capítulo destacaría las muestras de Lola Álvarez Bravo en el Círculo de Bellas Artes o la de Tina Modotti en la tienda de Loewe Serrano.

Ana Casas Broda, Leche II, 2010
En este capítulo, igualmente destacaría, las exposiciónes de Korda. Retrato femenino, en el Museo Cerralbo,  la de Enrique Meneses. La vida de un reportero, en la Sala Canal de Isabel II, y la de Julio Zadik. Un legado de luz en el Real Jardín Botánico-CSIC. Si nos fijamos en la fotografía de los maestros activos en la actualidad, destacaría las muestras de Ana Casas Broda. Kinderwunsch, del Círculo de Bellas Artes,  la de Chema Madoz, 2007-2014. Las reglas del juego, en la Sala Alcalá 31, y la de Luis González Palma. Constelaciones de lo intangible en el Espacio Fundación Telefónica.

Karina Juarez, Hormiguero, 2012
La exposición de la Casa de América, Latinoamérica es un pueblo al sur de Estados Unidos. Colectiva, y las del Centrocentro Cibeles, Develar y detonar. Fotografía en México, ca.2015. Colectiva; y Latín Fire. Otras fotografías de un continente. 1958-2010, nos permite conocer la obra y la difusión de los distintos proyectos desde mediados del siglo XX hasta la actualidad. Finalmente, dos exposiciones tienen como contenido principal, la arquitectura, como la muestra de la Biblioteca Nacional, Mirar la arquitectura. Fotografía monumental en el siglo XIX, y la del Museo ICO, Construyendo mundo: Fotografía y arquitectura en la era moderna. Colectiva.

SOBRE EL GENOCIDIO ARMENIO

El pueblo armenio sufrió un auténtico genocidio por los turcos durante la Primera Guerra Mundial. Se inició en abril de 1915 y supuso la muerte de alrededor de tres millones de personas. En la actualidad todavía el gobierno turco niega tal calificativo a la tragedía vivida por los armenios. La película EL PADRE (The Cut), dirigida por el realizador alemán de origen turco, Fatih Akin, contribuye a que tales hechos salgan a la luz y la opinión pública los conozca. Para ello contruye una historia escrita por él en colaboración con el famoso guionista, Mardik Martin.


Una historia que arraca en 1915 en la aldea turca de Mardin, cuando el joven herrero, Nazaret (Tahar Rahim), que está casado y tiene dos hijas gemelas, se ve obligado a separarse de ellas para trabajar a la fuerza en la construcción de carreteras en el desierto. En plena guerra mundial, logra sobrevivir tras perder el habla a la matanza del gobierno turco contra los cristianos armenios. En ese momento iniciará una trágica huída de un lugar a otro hasta que en Alepo se entera de que sus hijas pueden estar con vida. En el Líbano descubre que estuvieron en un orfanato y que al cumplir los dieciseis años se fueron a Cuba con dos comerciantes armenios con la promesa del matrimonio.


Tras pagarse el pasaje como marinero, llega a la isla caribeña, en la que le informan que no terminaron por casarse y que partieron a los EEUU, a Minneapolis para trabajar en una fábrica. Allí llega Nazaret viajando como un inmigrante ilegal y sufrir los más diversos acontecimientos. Sin embargo, no las encuentra por lo que tiene que emplearse en el ferrocarril, viviendo duras condiciones, hasta que en las heladas praderas de Dakota del Norte, en un pueblo apartado, encuentra a una de ellas con vida. 


Finaliza, así un recorrido de casi diez años, una odisea, en la que el protagonista conoce gentes muy diferentes, unas muy crueles y otras de gran humanidad, donde no pierde nunca la esperanza de reunirse con su familia. Un viaje entendido como una tragedia contemporánea que permite revisar el  hecho histórico del genocidio armenio y reflexionar sobre la condición humana. El conjunto forma una gran producción cinematográfica, donde se combinan los más variados escenarios y paisajes, bien caracterizados por el cuidado de la luz y el color, con la atractiva interpretación de los actores.

DESIGUALDAD SOCIAL EN BRASIL

En las sociedades modernas criar un hijo en una labor compartida entre el padre y la madre. En las tradicionales, la madre desempeña el papel más relevante. Si pertenecía a un estatus social elevado este trabajo se le encargaba a la niñera. Pudiera darse la paradoja que ésta tuviera que dejar a sus propios hijos al cuidado de otros, mientras se encargaba del de los señores. Esto le sucede a la protagonista de la película, UNA SEGUNDA MADRE (Que horas ela volta?), escrita y dirigida por la directora brasileña, Anna Mulyaert, que ganó los merecidos premios del Público en el Festival de Berlín y del Jurado en el de Sundance.


Val (Regina Casé) en una criada interna que sirve a un matrimonio rico de Sao Paulo. De origen humilde, tiene una hija a la que no ve desde hace diez años, que vive con su exmarido de la que está separada. Le manda parte del dinero que gana para financiar sus estudios. Se ocupa de la casa y el cuidado de Fabinho, el hijo de sus señores,, ahora adolescente, que le tiene como una segunda madre. Pero un día, Jéssica, su hija decide ir a Sao Paulo para presentarse a la selectividad. Val pide permiso a éstos para que le permitan alojarse en la casa mientras encuentra un lugar donde estar. A partir de ese momento le cambiará la vida a la protagonista.


Este cambio se produce porque la hija, muy bien preparada y con ganas de estudiar arquitectura, a pesar de la dificultad de entrar en la universidad, no acepta el servilismo y el clasismo que padece la madre. Es muy bien aceptada por el señor de la casa, Carlos, un rico heredero que fue pintor, y por el hijo, de su misma edad, que le permiten moverse con libertad y le alojan en el cuarto de invitados. Sin embargo, la dueña, Bárbara, será la que le rechace por sobrepasar los límites propios de la hija de la asistenta, como bañarse en la piscina y por comer ciertos alimentos destinados a ellos.


De esta manera tiene que marcharse y estudiar la selectividad en un piso alquilado al no aceptar que le traten como una persona de segunda clase, de inferior nivel y con menos derechos. Se queja igualmente que su madre no ha hecho nada por defenderle, pero ésta tomará una decisión que le hará cambiar de opinión cuando se entera que tiene un hijo. Val abandonará, entonces, el trabajo de empleada doméstica para ayudar a su hija, mientras estudia y cuidar al nieto como una auténtica segunda madre. Así, volverá a recomponerse el afecto primigenio, la relación básica que no debió romperse, en este caso, entre madre e hija, y que es fundamental que continúe en generaciones sucesivas.

LA REPRESIÓN ESTALINISTA

La película EL NIÑO 44 (Child 44), dirigida por el realizador sueco, Daniel Espinosa, crea un retrato de lo que fue el régimen totalitario de Stalin, donde no se permitía ninguna disidencia y cualquier postura en contra. La vida de los ciudadanos estaba controlada por el Estado soviético hasta el más mínimo detalle. El argumento de la película se basa en una novela de Tom Rob Smith ambientada en los años cincuenta, pero que recuerda hechos de los años treinta, la hambruna a que se sometió el pueblo ucraniano y el asalto del Parlamento alemán en la conquista de Berlín por las tropas soviéticas en la Segunda Guerra Mundial. 


Estas alusiones aparecen porque el protagonista, Leo Demidov (Tom Hardy), participó en ellos, siendo un niño ucraniano que se escapa del orfanato y como soldado soviético que coloca la bandera roja en lo más alto del Reichstag. Así, se va a convertir en un héroe de guerra, y a partir de ese momento va a formar parte de los servicios de inteligencia para reprimir cualquier disidencia y espionaje. Sin embargo, caerá en desgracia al negarse a denunciar a su mujer Raisa (Naomi Rapace), por rivalidades con otro agente, un auténtico monstruo de la tortura llamado Vasili.


Tanto Leo como Raisa, uno como agente y otra como maestra, son degradados y deportados lejos de Moscú. En la historia de la película hay otro argumento esencial que motiva la acción y prolonga, tal vez en exceso, la duración de la misma, ya de por sí larga, más de dos horas, que es la investigación que lleva Leo sobre un asesino en serie de niños. Una actividad prohibida por el régimen que no concebía que existiesen crímenes de este tipo al mostrarse al mundo como un paraíso dirigido por la personalidad del líder. 


De esta manera, los protagonistas tendrán que luchar para averiguar quién es el asesino contra el régimen, que desata una feroz represión contra ellos y contra el propio delincuente. El resultado es una película desigual e irregular desde el punto de vista narrativo. En una partes es bastante detallada, en otras hay una aceleración de la acción que puede provocar que el espectador pierda el hilo, causado por un montaje que ha suprimido planos y escenas en exceso para reducir la duración total. Hubiera sido más adecuada una mayor labor de síntesis global suprimiendo lo innecesario al relato.