PHOTOESPAÑA 2016


Un año más se celebra en Madrid el XIX Festival Internacional de fotografía y artes visuales. Un buen conjunto de exposiciones componen su sección oficial, mas el Festival Off, las Sedes Invitadas, y numerosas actividades paralelas. Madrid es la sede central, pero hay otras ciudades que tienen presencia del acontecimiento, en la propia Comunidad, en Castilla y León y La Mancha. Y también, en relación con el tema en el que gira el festival, se sitúa en once ciudades europeas. El Viejo Continente, EUROPAS, es el protagonista de este año. Un gran tema porque el espacio origen de la cultura occidental permite múltiples perspectivas de análisis o reflexión, como enclave de distintos pueblos que desarrollaron su historia.

Juana Biarnés, Rocío Durcal, 1969

Hoy podemos hablar de una Europa en crisis por los diversos acontecimientos producidos a lo largo del año. Todos sabemos que los ciudadanos del continente tenemos más en común de lo que nos separa. Sin embargo, hay tendencias centrífugas que pretenden volver al pasado, a un territorio de fronteras infranqueables. La llegada masiva de refugiados a las costas del Mediterráneo, la separación del Reino Unido de la Unión Europea, el terrorismo islamista que golpea una y otra vez, echan leña al fuego de una crisis que no cesa. Por tanto, parece oportuno este título y la reunión de ciudades y exposiciónes, cuyo conjunto más sobresaliente se puede visitar en la capital de España.

Shirley Baker

Si hubiera una escala de calidad respecto a otras ediciones, podemos decir que en este año se ha llegado a un nivel de excelencia. Solamente en la sección oficial, podrían citarse numerosos ejemplos con este nivel. Las más llamativas las protagonizan mujeres fotógrafas: la dedicada a Vivan Maier. Street photographer, a Juana Biarnés. A contracorriente,  a Louse Dahl-Wolfe. Con estilo propio, a Shirley Baker. Mujeres, niños y hombres que dejan pasar el tiempo,  a Lucia Moholy. Cien años después, y el proyecto titulado, Tras los pasos de Inge Morath. Miradas sobre el Danubio

Louise Dahl-Wolfe, Gemelas en la playa, Nassau, Bahamas, 1949
Otras son muy enriquecedoras como la de Rostros. Fotografía de retrato en Europa desde 1990 en el Centrocentro Cibeles, el Archivo Paco Gómez. El instante poético y la imagen arquitectónica, Transiciones. Diez años que transtornaron Europa. Colección Motelay, ¡A las puertas del Paraíso! Ensayo fotográfico sobre el migrante..., entre otras. Madrid, por tanto, se convierte entre el 1 de junio y el 28 de agosto en una cita extensa de cualquier persona interesada por alguna razón en la fotografía. El reto es grande, la posibilidad de visitar tantos eventos sugestivos o de participar en intersantes actividades.

INTRIGA SOBRE EL CAPITALISMO

La revolución digital ha transformado la economía haciéndola cada vez más global. Los capitales se mueven de un lugar a otro del mundo a golpe de clip o de forma automática en los mercados financieros según algoritmos cada vez más complejos. Es un capitalismo especulativo o de casino en el que se gana o se pierde alejados de la economía productiva. Unas pocas personas toman las decisiones que determinan la marcha de los mercados. Mientras tanto, grandes y pequeños ahorradores confían sus finanzas a estos especuladores que manejan los hilos que explicarían los beneficios como las pérdidas. La película, MONEY MONSTER, dirigida por Jodie Foster nos cuenta como un hombre, Kyle Budwell (Jack O´Connell), que perdió sus ahorros invirtiéndolos en una compañía, pide explicaciones del hecho, secuestrando al presentador de un programa centrado en la bolsa de valores.


En el momento del secuestro del presentador y periodista financiero, Lee Gates (George Clooney), al que le colocan un chaleco con carga explosiva, empieza un trepidante thriller en tiempo real y transmitido en directo a millones de telespectadores, que realiza Patty Fenn (Julia Roberts) desde el control y un grupo de técnicos. El nerviosismo y el miedo se apodera de la situación ante el peligro de muerte por las bombas y el arma que porta el secuestrador. Llega la policía y trata de poner fin al problema, lo que produce que se incremente el riesgo. Mientras, en la trastienda, Patty trata de averiguar y dar una explicación de por qué una compañía que estaba creciendo su valor, de repente cayó en el mercado y produjo enormes pérdidas.


La película trata sobre un tipo de periodismo que mezcla entretenimiento con información y negocio y que puede traer malas consecuencias porque actúa con falta de rigor y solamente le interesa conseguir más dinero y espectadores. Es el periodismo que practica el programa televisivo, Money Monster, centrado en  Wall Street. La película desarrolla la idea de la culpabilidad del presentador, pero luego compensada con el logro de averiguar la explicación que exigía el secuestrador. Los sesenta mil dólares perdidos en bolsa tuvieron como causa la especulación del director de la compañía que tenía como objetivo mayores beneficios en el futuro, pero que a corto plazo, provocan enormes pérdidas a la empresa y a los ahorradores.


Esta falta de ética provocó el hecho violento y el descubrimiento del origen del problema causado por personas enriquecidas que viven a un nivel sin sensibilidad respecto a la realidad cotidiana, de los trabajadores sometidos a largas jornadas y bajos salarios. El brazo de la ley actúa sobre ellos si son descubiertos, pero lo hace sin contemplaciones sobre aquellos desesperados que no entienden su impunidad.

POR LA LIBERACIÓN DE LA MUJER

La sociedad tradicional daba preminencia al hombre sobre la mujer, en las actividades económicas y en la familia. La lucha por mayores derechos civiles en la segunda mitad del siglo XX continuó manteniendo la superioridad de los intereses masculinos sobre los femeninos como hacía la sociedad burguesa o patriarcal. Era necesario continuar la defensa de la igualdad de la mujer. Así sucedió en Francia a comienzos de la década de los setenta, tras la famosa Revolución del 68. La película, UN AMOR DE VERANO. LA BELLE SAISON, de la directora, Catherine Corsini cuenta la relación afectiva entre dos mujeres enmedio de aquellas luchas.


La película está protagonizada por una campesina, que oculta su homosexualidad, Delphine, y una profesora de español, Carole, (Cecile de France), que pertenece a un colectivo feminista. Se conocerán de forma fortuíta cuando la primera se traslade a París en busca de independencia económica y se vea envuelta en una manifestación. A partir de ese momento, surgirá una profunda amistad entre ellas, que las llevará a colaborar en diferentes acciones reivindicativas. Sin embargo, la amistad se transformará en una relación amorosa, que pasará por dificultades cuando Delphine tenga que regresar al campo, a una granja próxima a Limoges, cuando su padre sufra un infarto. No tiene hermanos y junto a su madre tendrá que dedicarse a las tareas agrícolas.


De todas formas llama a Carole para que pase el verano con ella. Las dos mujeres retoman su relación en la granja. El ambiente del campo es mucho más conservador que la sociedad parisina por lo que tienen que aparecer como amigas, cuando en realidad son amantes. Sin embargo, pronto son descubiertas por el entorno más próximo. Primero por un joven granjero, amigo y pretendiente de Delphine, y en segundo lugar, por la madre, que obligará a Carole a que regrese a París, culpándole de inducir a su hija. Las dos quieren escapar e irse juntas para hacer su vida, pero al final, Delphine no se atreve y regresa.


La película termina en 1976, unos cinco años después, y de aquel amor de verano solo quedan los recuerdos y las consecuencias que tuvo para cada una de las protagonistas. Carole se dedica a ayudar a otras mujeres en un dispensario. Ya no vive con un hombre, sino forma pareja con otra mujer. Delphine ha logrado la independencia económica creando una granja en el sur de Francia y también vivir como ella quería, con otra persona de su misma condición como siempre había querido frente a las costumbres sociales del campo que la condenaban a estar sola o a relacionarse afectivamente de forma oculta.

RETRATO DE UN TIEMPO JOVEN

Una obra cinematográfica cuenta una historia en un determinado espacio de tiempo, pueden ser años o unas pocas horas. En los dos casos se tiene que emplear una elipsis del mismo porque sería practicamente imposible reflejar el tiempo real. Noventa minutos o dos horas no dan margen para ello. La buena técnica consiste en que dicho paréntesis no se note en la narración visual. Los acontecimientos entonces fluyen de manera realista ante el espectador. Pueden suceder muchos o pocos según un determinado ritmo complementario que configura el resultado final. En la película, TODOS QUEREMOS ALGO (Everybody Wants Some!!), dirigida y escrita por Richard Linklater, estos dos aspectos se muestran con gran brillantez.


Esta vez el director norteamericano nos lleva a septiembre de 1980 a los tres días previos del comienzo de curso universitario en un campus donde se van reuniendo los estudiantes que llegan para continuar o iniciar sus estudios. Se agrupan según sus inquietudes principalmente. Los protagonistas son los miembros del equipo de beisbol, alojados en una casa próxima al recinto universitario. Han podido estudiar porque fueron los mejores de ese deporte en el instituto. Saben que comienza una nueva etapa en su vida. Posiblemente algunos, serán jugadores profesionales. Tienen en su mente que no deben ponerse límites para conseguir sus objetivos.
  

Hasta el comienzo de las rutinas de clase el lunes, veteranos y novatos confraternizan y tratan de pasar el tiempo. Buscan la diversión continua, acudiendo a los bares y discotecas próximas. Aunque tienen prohibido llevar chicas a la residencia y beber alcohol, no hacen caso. Las horas previas al comienzo del curso se hacen infinitas, por lo que buscan bailar y tener sexo con ellas. Alguno, también, descubrirá el amor, precisamente con una joven, culta y refinada en las antípodas de un deportista. Los protagonistas prueban los distintos estilos de música y de vestir, la disco, el country, el punk, en un tiempo donde pervivían las formas estéticas de los años setenta.


Se retrata por tanto un tiempo pasado a través de un grupo de jóvenes universitarios que van a labrarse su futuro. Cada uno de ellos se concibe como una perspectiva difierente, una psicología propia para entender su manera de enfrentarse al mundo. En el campus, esos rasgos ya se descubren y se uniformizan con otros de gustos semejantes pero provinientes de lugares distintos. Tras los exitosos primeros días de contacto, comienza un tiempo nuevo, de estudio y diversión, solamente hay que saber vivirlo de la mejor forma.

LA PINTURA DE WIFREDO LAM

Autorretrato, II, 1938

El Museo Reina Sofía organiza una magnífica retrospectiva del pintor cubano WIFREDO LAM, que reune alrededor de doscientas cincuenta obras, pinturas, dibujos, cerámicas, grabados, completadas con más de trescientos documentos, cartas, fotografías, revistas y libros. Se exponen de forma cronológica recorriendo toda su trayectoria desde la etapa de formación en España, 1923-1938, hasta su periodo de consagración y el final de su vida en 1982. Tres hitos construyeron su visión del arte y de la vida, España, Paris-Marsella y Cuba. Elaboró un estilo propio que es testigo de los distintos lenguajes de la vanguardia europea, especialmente del surrealismo y Picasso, unido a la mezcla cultural y racial de sus orígenes.

La fruta bomba, 1944

Wifredo Lam (1902-1982) estudió en la Academia de Bellas Artes de Madrid y desde los planteamientos clásicos, estudiando a los maestros del Museo del Prado, evolucionó hacia el lenguaje de la vanguardia, en especial del expresionismo alemán, Pablo Picasso, Juan Gris, Henri Matisse y Joan Miró. Crea un estilo personal cada vez más simplificado y depurado desde estas influencias, que se va transformando según los avatares intensos del siglo XX. Llegó a comprometerse en los años treinta con la causa republicana a la vez que se muestra interesado por las cuestiones sociopolíticas. En mayor de 1938, la Guerra Civil española le lleva al exilio en París, donde conoce, aconsejado por Picasso, la estatuaria negra. La guerra mundial le lleva a Marsella donde coincide con André Breton y parte del círculo surrealista con el que participa y realiza numerosos cuadernos de dibujos.

Natividad, 1947

La década de los cuarenta la pasa principalmente en su Cuba natal, la del gobierno de Fulgencio Batista, donde configura su estilo más propio, de madurez. Figuras cada vez más esquemáticas con una sensibilidad musical en un contexto de hibridación cultural, de naturaleza tropical. Lam es un artista cada vez más famoso y bien relacionado con el mundo del arte. De esta manera, a partir de 1952, el artista emprende una serie de viajes y vuelve a instalarse en París. Es el momento en el que las exposiciones internacionales se multiplican, especialmente con los artistas de CoBrA, que le presenta su amigo, el artista Asger Jorn. Cabe señalar tres facetas de su infatigable trabajo. En primer lugar su interés por la cerámica hasta el punto que en 1975 realizará unas trescientas piezas, un medio que le proporciona libertad y en la que interviene el azar en el proceso de creación.

Le Sombre Malembo, dieu du Carrefour, 1943

El segundo aspecto de esta época de madurez se plasma en los numerosos grabados que realiza para libros de artistas, de los cuales hay varios ejemplos en la exposición, y cuyo último trabajo fue sobre un texto de Jean-Dominique Rey, titulado L´Herbe sous les pavés. Finalmente, su interés por la fotografía y el cine, que el emplea en el ámbito privado para capturar la vida familiar, y de la que se ha hecho un vídeo a partir de las grabaciones que hizo a lo largo de su vida. También, su obra autobiográfica, El nuevo Nuevo Mundo de Lam de 1976: una cartografía de afinidades poéticas y sociopolíticas, que refleja el rico abanico de referencias y lenguajes, y la determinación de hacer con ellas un discurso personal.

SOBRE EL TRASTORNO ALIMENTARIO

Los trastornos alimentarios son comunes en las muchachas adolescentes que no resisten la presión de los estándares de belleza que imponen los medios de comunicación. Dejan de estar satisfechas consigo mismas cuando observan su propio cuerpo y pueden llegar a perder el sentido de la realidad. De tal manera que no perciben cuando se miran al espejo el aspecto real de lo que ven, sino otra,  producto del trastorno mental que hace rechazar una alimentación normal, en favor de una masa corporal que ellas han dejado de ver. Este es el caso de las jóvenes que sufren anorexia, convertidas en auténticos esqueletos vivientes, cuando ellas lo único que deseaban era parecer saludables y atractivas.


La película, MI "PERFECTA" HERMANA (Min lilla syster), escrita y dirigida por Sanna Lenken, cuenta los efectos devastadores de la anorexia en una jóven adolescente y en su entorno, principalmente en su hermana pequeña. De hecho, ésta es la auténtica protagonista de la película, por cuanto es la que descubre el problema de su hermana, Katja, deportista que practica el patinaje artístico, pero que enferma por la presión obsesiva de mantenerse en forma y vigilar su alimentación. Stella, es todavía una niña, envidia a su hermana por el éxito deportivo que tiene y por el aspecto físico atlético. Hasta el punto que llega a practicar el mismo deporte y a enamorarse de su entrenador.


La convivencia entre las dos hermanas hace que un problema oculto salga a la luz. Katja le dice que no diga nada a sus padres, porque sino les cuenta su amor excesivo por el entrenador. Sin embargo, el deterioro físico y mental de la primera provoca que Stella, ante el riego grave que sufre la hermana, lo cuente primero en el colegio, y luego a los padres. Antes padece en silencio la angustia de verla enferma y tener que mentir, realidad que tendrán que enfrentar los progenitores primero en solitario, luego, ingresando a la hija en un hospital. De esta manera termina esta sencilla, pero interesante historia, vista con una mirada llena de sensibilidad y respeto, que no se sitúa en el protagonismo de la que sufre el trastorno, que sería lo más fácil, sino en la persona cercana, más inmadura todavía, que va descubriendo hasta donde llega el problema de querer tener un aspecto físico distinto al que te ha dado la naturaleza.

HISTORIA DEL ARTE Y FOTOGRAFÍA

Fotografía, papel a la sal, Vista del establecimiento de Henneman, 1846
El Museo del Prado organiza una pequeña exposición sobre el primer libro de Historia del Arte publicado en el mundo que se ilustró con fotografías. Se titula, Copiado por el sol. Los talbotipos de los "Annals of the Artists of Spain" de William Stirling Maxwell (1847). Reúne un conjunto de negativos y positivos sobre obras de arte español realizados con la técnica inventada por Henry Fox Talbot en 1842, por el cual a partir de unas tomas realizadas al aire libre se obtenían unos negativos en papel llamados talbotipos. El libro Talbotype Illustrations contenía sesenta y ocho reproducciones fotográficas de algunas de las obras estudiadas en los Annals y sólo se editaron cincuenta ejemplares para regalo de los familiares, amigos y bibliotecas, como un cuarto volumen de los tres que constituían éstos.

Fotografía, papel a la sal, Vista del establecimiento fotográfico de Henneman, 1846
En la exposición madrileña los talbotipos se realizaron en el establecimiento de Nicolaas Henneman, ayudante de Talbot y nos muestran las características y limitaciones de la nueva técnica fotográfica. La sensibilidad de los negativos a la luz era baja por lo que las capturas debían efectuarse en exteriores y con tiempos prolongados de exposición. De ahi el título copiado por el sol. Igualmente el positivo o copia se realizaba de la misma manera, poniendo en contacto el negativo con un papel emulsionado. La tosquedad del procedimiento ha provocado numerosas deficiencias en los ejemplos conservados. De esta manera, en los veinticinco ejemplares conocidos del volumen Talbotype Illustrations, hay diferentes niveles de degradación dependiendo de cómo han reaccionado los elementos químicos al ambiente de conservación.

Fotografía, papel a la sal, Nicolaas Henneman, Diego Velázquez. Juana Pacheco, a partir de una estampa, 1847
Sin embargo, lo más importante es la incorporación de la recién inventada fotografía al conocimiento y difusión de la Historia del Arte. Suponía sustituir los grabados y las litografías empleadas tradicionalmente por imágenes que reproducían obras de arte de una manera más sencilla. Había, de todas formas, un significativo impedimento, al tener que utilizar la luz del sol, limitaba realizar las tomas en el interior de museos e iglesias. Así, lo que se fotografiaba eran grabados y litografías sueltas o dentro de libros. Otras veces se utilizaban como modelos, copias realizadas al óleo o a la acuarela de las obras escogidas. En ocasiones excepcionales pudo reproducir obras originales de pequeño formato, alguna mostrada en la exposición.

EL LOUVRE EN GUERRA


Las tropas francesas fueron sobrepasadas por la maquinaria de guerra alemana al comienzo de la Segunda Guerra Mundial. El mariscal Petain, uno de los generales victoriosos de la primera gran confragración, prefiere pactar con el invasor, evitar bajas, la destrucción que supondría enfrentarse una vez más a los germanos, ávidos de venganza. Se instaura el régimen colaboracionista de Vichy con un territorio propio que divide el país por la mitad. La Alemania nazi ocupa la parte norte y oeste, y en ella, la que por aquel entonces era también la capital cultural del mundo, Paris, que adquiere el título de ciudad abierta, gobernada por una autoridad militar, sin apenas funcionarios franceses que habían huído, como gran parte de la población, hacia el sur.


Los alemanes se encuentran con la grandeza artística que tanto admiraban, tanto en los edificios, como en los museos. El más pretigioso del país, el Louvre, había llevado gran parte de sus obras, ante el peligro de destrucción, a un conjunto de castillos o casas nobles repartidas por los alrededores, a resguardo de los bombardeos. Esta documentada en fotografías y en imágenes de cine la visita del propio Hitler a los lugares más emblemáticos de la ciudad. Durante los primeros años de la ocupación, los encargados alemanes de interesarse por las obras de arte francesas, eran personas que ya en Alemania se ocupaban de la conservación de sus propios tesoros y que conocían las riquezas del país invadido.


La peculiar película del director Alekxandr Sokurov entre documental y ficción narra en forma de elegía lo que supuso la conservación del extraordinario patrimonio artístico francés, si nos centramos exclusivamente en el museo del Louvre, frente a los dirigentes nazis, auténticos depredadores de obras de arte. Su preservación, evitando la exportación a pesar de las órdenes recibidas desde Berlín, se debió a las buenas relaciones entre el director del museo durante la ocupación, Jacques Jaujard y el oficial responsable de estos asuntos del ejército alemán, el conde Wolff Metternich. En primero recibiría por sus méritos varias veces la Legión de Honor y el segundo, fue relevado en 1942 por no atenerse a su deber, dedicándose al estudio del arte en Renania.


Parece demostrado, según indica la película, que los nazis respetaron en general, el patrimonio cultural francés, al que envidiaban y deseaban apropiarse, sin embargo se toparon con toda aquella grandeza almacenada desde los tiempos de Napoleón, que como emperador y conquistador, se llevó numerosas obras de arte a Francia para engrosar una riqueza al disfrute del pueblo, encarnado en el lema revolucionario, libertad, igualdad y fraternidad. El director en FRANCOFONÍA (Francofonía, le Louvre sous L´Occupation) contruye un poema elegiático, un bello delirio de homenaje a Francia, su gran museo, y el arte en general, lleno de angustia por su posible desaparición, por lo que le ha sucedido o pudiera suceder. 


Nada sería más injusto que el barco, el museo, que surca los mares tormensos de la Historia se hundiese y se perdiesen las maravillas irrepetibles engendradas por el espíritu humano. O que fueran destruídas por un régimen criminal, que en este caso no llegó a tanto, por el enorme aura que poseían, aunque en la actualidad si hay ejemplos de destrucción de los museos y de las obras de arte con un sentido de dominación, de implantar el terror.

LOS CAMBIOS SOCIALES DE CHINA

China hoy es una de las grandes potencias económicas del mundo solamente superada por EEUU. Se ha predicho que llegará a colocarse en el primer puesto. Esta circunstancia no se ha producido de la noche a la mañana, sino ha sido impulsada por las decisiones políticas del régimen comunista que se tomaron décadas atrás, consistentes en un proceso de liberalización económica, de introducción de la economía de mercado, tutelado por el estado. El proceso de globalización ha favorecido el extraordinario crecimiento del PIB que ha experimentado. Hasta tal punto, que la economía mundial se ve influenciada directamente por lo que le suceda al gigante oriental.


La película, MÁS ALLÁ DE LAS MONTAÑAS, dirigida por Jia Zhang-Ke, recorre casi tres décadas de la historia de China en la que los protagonistas, procedentes de distinto nivel social, recorren diferentes trayectorias vitales según la incidencia de los profundos cambios económicos y sociales vividos por el país. La narración se divide en tres momentos. La primera arranca con la celebración del año nuevo de 1999. Los protagonistas son  tres jóvenes amigos, que viven en Fenyang, una chica que trabaja en la tienda de electrodomésticos de su padre, un chico que lo hace en una mina, y otro que regenta una gasolinera. Las cosas van bien hasta que el último llega a comprar la mina y pretende casarse con Tao, que toma la decisión de aceptarle como marido.


Es el comienzo del enriquecimiento de Zhan, como lo es del propio país. También de la pobreza de Lianzgi, el otro joven, que emigra para trabajar en otra mina, tras ser despedido por la disputa amorosa con Tao, que sin embargo nunca le olvidará. Tanto uno como otro formarán una familia. La segunda parte se sitúa cronológicamente en 2014. Zhan es todo un millonario que vive en  Shangai con su hijo, Dollar, educado en un colegio internacional. Se ha divorciado de Tao que es ahora propietaria de la gasolinera. Es el momento del regreso de Lianzgi, que está enfermo de cáncer de pulmón por haber trabajado en la mina. Necesita dinero para pagar el tratamiento en el hospital de Fenyang. Su mujer recurre a Tao que ahora es una mujer acomodada.


La tercera parte se situa en un futuro en el 2025. Se centra sobre todo en Dollar, el hijo de Zhan, que vive junto a su padre en Australia, aquel lugar al que pensaban en 2014 mandarle para seguir sus estudios. Los procesos de corrupción económico les han separado del país hasta tal punto que el hijo ha olvidado su lengua materna. Estudia en la universidad pero no le saca provecho por las disputas que tiene con su padre. Todo cambia cuando su profesora de lengua y cultura china le hace tomar conciencia de su libertad, que tiene como objetivo regresar de nuevo a su país y recuperar la felicidad reencontrándose con su madre. 


La película, por tanto, es una metáfora de los cambios sociales y económicos en China centrándose en los sentimientos experimentados por los protagonistas. En qué medida ha favorecido aquellos que valoraron el enriquecimiento como meta  principal a medio plazo, pero que ha perjudicado a la mayoría, porque a unos les condujo a la corrupción y a separarse de los valores esenciales de su país, y a otros, a la enfermedad por la eliminación de la protección estatal. Queda por tanto la tierra y la cultura originaria, encarnada, a mi modo de ver por Tao, apartada de su verdadero amor, enfermo por la explotación laboral, y de su marido e hijo, convertidos en extranjeros, lejos de sus fronteras. 


Se haría necesario un replanteamiento más humano de la explosión capitalista que ha vivido China. Tener como objetivo la libertad e igualdad, así como los valores propios de su cultura, volcarse sobre sí misma y redimensionar un crecimiento descontrolado para situarlo en la órbita de los ciudadanos. El final expresa que todo continua evolucionando para ellos, primero celebrando todo en grupo, luego de forma individual con la misma música de fondo de Pet Shop Boys.

INMIGRACIÓN EN FRANCIA

Los obstáculos de la inmigración en cualquier país europeo se centran en la lengua y la cultura. Estar más o menos integrado, conseguir un trabajo bien remunerado, depende del grado de formación, el dominio de la primera, y luego adaptarse a unas nuevas costumbres. La opción de mantener las propia cultura con todo lo que ello supone dentro de la mayoritaria, provoca de alguna manera aislamiento si la persona se encuentra sola, y tensiones con los miembros de tu propia comunidad que van dejando los lazos originarios. La distinta problemática que se encuentra una mujer argelina que no sabe hablar francés y está divorciada con dos hijas, integradas en sus ámbitos sociales, lo cuenta la película, FATIMA, escrita y dirigida por Philipe Faucon, adaptación libre del libro, Prière à la lune de Fatima Elayoubi, por tanto inspirada en hechos reales.


La protagonista es una madre argelina que tiene que trabajar en los empleos menos remunerados para sacar adelante a sus dos hijas. El padre les ayuda pero no es suficiente. No sabe bien francés por lo que tiene que estudiar en el poco tiempo libre. La mayor ha iniciado la exigente carrera de medicina y vive en un piso alquilado con una amiga. La hija pequeña, adolescente, tiene capacidad, pero lleva mal los estudios. No se esfuerza y está todo el día en la calle. Las costumbres sociales de raíz argelina y musulmana chocan con las francesas, mucho más liberales. A Fatima le importa el que dirán, lleva velo pero sus hijas no y las reprende por llevar vestimentas demasiado provocativas. Las hijas sufren igualmente el choque de las costumbres, especialmente Nesrine, la mayor, que no sale de fiesta y está la mayoría del tiempo estudiando.


La hija menor, Souad, interioriza las dificultades de integración de la madre. Las trabajos que la explotan como una esclava. Los exterioriza con malos modales y abandonando los estudios. Se enfrenta especialmente con aquella porque le exige que estudie sin poder ayudarle por su desconocimiento del idioma. Es una hija furiosa, que Fatima interpreta causado por tener un padre herido, en concreto ella que le tienen que dar la baja al caerse por unas escaleras. Sin embargo, los problemas van desapareciendo cuando el esfuerzo y la lucha para sobrevivir en un ambiente adverso tienen su recompensa. Por todo ello recibió varios Premios César del Cine Francés, a la Mejor Película, Mejor Guion y Mejor Actriz Revelación, para Zita Hanrot en el papel de Nesrine.