MEMORIA HISTÓRICA EN POLONIA

A comienzos de los años sesenta convivía en Polonia un régimen comunista y la iglesia católica. Permanecían todavía las heridas abiertas por la Segunda Guerra Mundial en la que gran parte del país fue destruido. Se vivía la Guerra Fría pero las modas de occidente en forma de música llegaban a la población. En esta época se ambienta la película, IDA, dirigida y escrita por el realizador polaco, Pawel Pawlikowski, que ha recibido varios premios en festivales internacionales. Cuenta la historia de una novicia que antes de tomar los votos para  convertirse en monja debe conocer a la única pariente que tiene una tía, Wanda que fue fiscal del estado y ahora es juez. 


Descubre un pasado dramático. Sus padres al ser judíos fueron asesinados en la época de ocupación nazi y ella acabó huérfana en un convento. Logra averiguar la granja donde vivían y quién les mató. El dueño actual de la misma que se apropió de ella. Era joven por aquella época y su padre ayudaba a los propietarios judíos escondidos en el bosque de los nazis. A cambio de renunciar a la propiedad de la misma, le informan donde está enterrada su familia. Ella y su tía trasladan los restos al lugar donde se encuentra la lápida de sus antepasados.


Después de conocer su origen dramático tiene que tomar una decisión. Si seguir el camino trazado por Wanda, con una profesión al servicio del régimen, aunque atormentada por su pasado, tanto familiar como político, o continuar la vida espiritual en el convento. Al final será la segunda opción, una vez que viva la experiencia del amor y del alcohol, de la que era ejemplo la tía. De esta manera, la última escena de la película es la de Ida regresando al convento, después de haber sido testigo del suicidio de ésta y renunciar a la libertad de formar una nueva familia en una sociedad que estaba cambiando dentro del régimen autoritario.


La historia, por tanto, se refiere a dos pasados. El de los años sesenta que evoca el director con una extraordinaria ambientación, y el de los personajes de la misma. Los dos muy atractivos para el espectador. Uno porque evoca horribles crímenes contra los judíos, y el otro, una sociedad opresiva por el régimen de inspiración estalinista con aires nuevos, que convive con la religión católica. El blanco y negro de la película es una acierto completado con una fotografía de gran calidad. El formato casi cuadrangular le aparta de otras películas comerciales dando un aspecto antiguo, en el que destaca la belleza de las luces y la composición de los encuadres.

GÉNESIS DE SEBASTIAO SALGADO

El CaixaForum de Madrid expone el proyecto GÉNESIS del fotógrafo brasileño Sebastiao Salgado. Constituye una extensa exposición de más de 200 fotografías en blanco y negro que han sido fruto de ocho años, en treinta y dos viajes a lugares remotos para captar imágenes de paisajes terrestres y marítimos, ecosistemas y comunidades humanas que se han mantenido intactas. Esta magnífica y extensa muestra se estructura en cinco apartados de acuerdo a cada uno de los ecosistemas y a esos grupos humanos.


Son los siguientes: La Antártida y los confines del sur, que comprende Georgia del sur, las Malvinas, el archipiélago de Diego Ramírez y las islas Sandwich. Los santuarios: las islas Galápagos, Indonesia, Papuasia y la isla de Siberut, en Sumatra, y los ecosistemas de Madagascar. África: del delta del Okavango en Botswana y el parque de Virunga en la triple frontera entre Congo, Ruanda y Uganda, al desierto del Kalahari, las áreas meridionales de Etiopía o los  desiertos de Argelia y Libia. La tierra del norte: paisajes de Alaska y de la meseta del Colorado en Estados Unidos, el parque nacional de Kluane en la isla de Baffin (Canadá) y las regiones septentrionales de Rusia, el norte de Siberia y la península de Kamchtka. La Amazonía y el pantanal.


El visitante puede disfrutar de un conjunto de imágenes de gran calidad que retratan el reverso de la naturaleza tal como lo contemplamos hoy en la mayoría de los países. La naturaleza que está destruyendo el ser humano en su afán de progreso. Sorprende que todavía puedan existir hoy paisajes tan bien conservados. Su situación en lugares lejanos y en condiciones extremas climáticamente les ha ayudado. En otros, de todas las maneras, se observa el esfuerzo para que no desaparezcan a manos de la explotación económica y la uniformidad cultural. El avance de las comunicaciones y en interés del público por las experiencias más estimulantes constituye una amenaza real.


Al fotógrafo Sebastiao Salgado le ha movido un interés ecológico por mostrar aquella parte de nuestro planeta preservada durante miles de años, por otro, una intención antropológica de reconocer hasta que punto el ser humano ha vivido en armonía con ella, sin destruirla. Retrata animales salvajes adaptados a los diferentes ecosistemas de manera óptima, y a los grupos humanos de igual manera, según haya un frío o un calor extremo en el mar de hielo o en el desierto. Muestran al espectador actual las costumbres primigenias de unos y otros en su afán por la supervivencia, claro es, sin dañar, el origen de la vida, la propia naturaleza.


Las fotografías se muestran, por tanto, como obras de arte y como testimonios de la coexistencia del hombre con la naturaleza, un canto a la majestuosidad y belleza de la tierra. Entre las imágenes de gigantescos glaciares, de cordilleras cuyas enormes proporciones se pierden en el horizonte, de pueblos cazadores en la selva y ganaderos en la sabana reseca de África, hay una poesía visual que lleva implícito el mensaje de que se puede perder y que debemos proteger este mundo.

LA LUCHA CONTRA EL SIDA

La aparición de la epidemia del SIDA fue una sorpresa en la década de los ochenta del pasado siglo. La alarma comenzó con la muerte del famoso actor Rod Hudson, galán de Hollywood, de un mal que no tenía remedio. Pronto se supo que era una nueva efermedad causada por un virus que debilitaba el sistema inmunológico hasta que el paciente contraía todo un cúmulo de dolencias asociadas que le causaban la muerte. Los más llamativo fue que se transmitía especialmente entre personas homosexuales que habían tenido relaciones sin ninguna protección. Luego se fue ampliando la incidencia entre los drogodependientes que compartían jeringuillas e incluso heterosexuales, en menor medida. Se convirtió, así, en una enfermedad que estigmatizaba al paciente.
La película, DALLAS BUYERS CLUB, dirigida por Jean-Marc Vallée, cuenta, basándose en hechos reales, aquel tiempo de incertidumbre, centrándose en la vida de Ron Woodroof, un electricista y cowboy tejano de rodeo, de vida sexual promiscua. Al principio no lo acepta. Le parece impensable que hubiese contraído una enfermedad de homosexuales. Luego, tras recibir el anuncio que le quedan 30 días de vida, se va a dedicar con un gran esfuerzo físico y económico a luchar para salvarse de la muerte y ayudar a muchos que se encontraban infectados.
En un principio los médicos aplicaban sólo remedios experimentales a un grupo reducido de pacientes. Después, ante la gravedad del problema, el gobierno norteamericano, y presionado por las empresas farmaceúticas, aprobaron el AZT, que en dosis elevadas era tóxico y no solucionaba la situación. El protagonista a base de estudiar en revistas y consultar con diferentes facultativos, va a probar algunos fármacos, algunos inciertos, que le prolongarán la vida hasta 7 años. 
Por otra parte destaca que mientras intenta mantenerse con vida, creará una especie de empresa o grupo, cuyo nombre es el  título de la película, encargado de llevar los tratamientos con medicamentos alternativos a cambio de dinero, importados de forma ilegal, que resultarán efectivos para muchas personas que por aquellas fechas contrajeron una enfermedad prácticamente desconocida. El actor principal, Matthew McConaughey, que da vida a Ron Woodroof, hace un papel extraordinario que mereció el Premio Oscar, junto a uno de sus compañeros de reparto, Jared Leto, como el transexual Rayon, que le ayudará en la comercialización de los fármacos. Una interpretación que combina el comportamiento al límite de un vaquero y la degradación física causada por el SIDA.

UN JOVEN BERLINÉS

La película, OH BOY del realizador alemán, Jan Ole Gerster, recibió el Premio del Cine Europeo a la Mejor Ópera Prima. Merecido galardón para una historia que narra distintos acontecimientos de la vida cotidiana de un joven treintañero, Niko Fischer, en la ciudad de Berlín, durante 24 horas. Acontecimientos de todo tipo, cómicos algunos, que le retratan como un tipo sin suerte, que ha abandonado los estudios de derecho hace dos años, por lo que el padre le retira su asignación mensual; el fin de la convivencia con la novia teniendo que vivir sólo; y la declaración del psicólogo como  emocionalmente inestable en base a las varias multas que tiene por conducir bebido.


El espectador conoce a los personajes que rodean su vida. Un amigo llamado Matze que estudió para actor, y Julika, una antigua compañera de colegio cuando el tenía trece años con la que se encuentra en un bar, que ahora se dedica al teatro de vanguardia. Otro protagonista de la historia son las calles y edificios de Berlín, en los que se mezcla, tradición y modernidad, una ciudad en constante crecimiento con un gran pasado reflejado en las construcciones antiguas y modernas, las vías de tren y los tranvías, los pasos elevados y los grafiti. Este pasado fue el del régimen nazi que todavía se recuerda en las producciones cinematográficas que se ruedan y en algunos ancianos que padecieron la dureza de aquel tiempo cuando eran niños.


La forma, el estilo de la película, sobresale más que el argumento. Está rodada en blanco y negro que refuerza los valores plásticos de las imágenes. Proporciona un sentido atemporal de los acontecimientos. El presente y el pasado se unen en un ritmo pausado, necesario para el transitar de los personajes y los espacios urbanos. Como se ha dicho recuerda a las películas de la nouvelle vague francesa, a Truffaut y Godard. La banda sonora incide en esta apreciación, una música de jazz, de saxo, que acompaña algunas escenas y transmite el mensaje existencial, de soledad, de vivencia individual.

EL HOMBRE Y LA TECNOLOGÍA

En la actualidad, cuando andamos por las grandes ciudades o viajamos en transporte público, ya estamos acostumbrados a ver a todo tipo de gente ocupada con pequeños aparatos de alta tecnología, móviles, e-books, tablets o incluso portátiles. El tiempo malgastado en ir del puesto de trabajo a casa o viceversa ahora se encuentra mejor aprovechado. Sin embargo se observa un dependencia o un empleo cada vez mayor de la red para intensificar la comunicación humana. Este planteamiento sirve de base para la película HER, dirigida y escrita por Spike Jonze, que aborda la relación afectiva entre el protagonista, Theodore, Joaquin Phoenix, con un sistema operativo con personificación femenina, Samantha, cuya voz la pone la actriz, Scarlett Johansson.


La película se puede encuadrar dentro del género de la ciencia-ficción, pues se localiza en un tiempo futuro en la ciudad de Los Ángeles, llena de enormes rascacielos acristalados, donde las personas manejan los ordenadores con la voz, ahora muy pequeños y donde ya no hay diferenciación con los móviles. Puedes contestar y ver el correo electrónico y otros contenidos de la supuesta red digital al instante con una simple orden. Un desarrollo del mismo supone la existencia de un nuevo sistema operativo, que se puede personalizar según el sexo, masculino o femenino, que llega, en el caso del argumento, a desarrollar una relación afectiva con el usuario y actuar de forma autónoma.


El protagonista se acaba de divorciar. Se encuentra sólo y echa de menos a su pareja. La existencia de este sistema operativo femenino consigue llenar esta soledad, porque su poder en la red le lleva a poner cuerpo de mujer a la ausencia pricipal de esta relación, contratando a una profesional específica. La relación entre Theodore y la máquina, el flujo de información en la red, profundiza tanto que incluso sale con ella por la calle y se cita con un compañero de trabajo y su pareja, para pasar un día de descanso. Sin embargo un día falla el sistema. Le informan que se está actualizando. Surge la decepción cuando descubre que dicho sistema operativo mantiene un diálogo con más de 8 mil hombres, y 600 con los que tiene una relación más profunda.


Al final, como ocurrió con su esposa, le abandona. Surge el gran tema de hasta que punto es positiva o negativa la interacción hombre-máquina digital superconectada a la red, que la película aborda de manera brillante. La máquina desde luego, no puede igualarse al hombre, ni este a la máquina, son dos entes diferentes, que sin embargo pudieran desarrollar capacidades y sensibilidades parejas. Los dos tampoco deben tratar de parecerse hasta confundirse. La máquina es más rápida, plural y múltiple, que su creador, el ser humano, que lo único que puede aspirar es aprovecharse de tales facultades en un mundo digital, implementando las posibilidades de ser feliz, sin caer en la alienación irreal, porque la ventaja y a la vez la limitación se encuentra en la realidad biológica del cuerpo y la mente.

LAS FURIAS EN EL MUSEO DEL PRADO


Ticio, Ribera, 1632, Museo del Prado

El Museo del Prado organiza la exposición, LAS FURIAS. Alegoría política y desafío artístico, que reune 28 obras en distintos soportes firmadas por algunos de los grandes artistas de los siglos XVI y XVII. Se distribuye en cinco secciones: Miguel Ángel, autor de un dibujo de Ticio, como precedente iconográfico; El encargo de María de Hungría; Haarlem y Amberes entre el siglo XVI y XVII; Las Furias en Nápoles; La extensión del tema en Italia. El nombre de la muestra alude a los cuatro personajes que habitan el Hades, o el infierno greco-latino, castigados por desafiar a los dioses. Los suplicios son continuos y de duración infinita. 

Sísifo, Tiziano,  1548, Museo del Prado

A Ticio le devora el hígado un buitre por intentar violar a una amante de Zeus; Tántalo tiene que procurarse en vano alimento por servir a su hijo de festín a los dioses; Sísifo debe portar una enorme piedra por haber delatado las infidelidades de Zeus; e Ixión fue castigado a dar vueltas sin fin en una rueda por querer seducir a Hera. Se incluye en la exposición la representación de Prometeo e Ícaro personajes próximos a éstos en su desafío al Olimpo. Constituyeron un tema muy representado durante los siglos XVI y XVII.  Su concreción parte del encargo realizado por María de Hungría a Tiziano para decorar la gran sala del palacio de Binche, próximo a Bruselas, en 1548.

Fragmento de Ticio, Tiziano, 1560-1565, Museo del Prado

Después de la famosa batalla de Mülberg, estas alegorías mitológicas simbolizaban a los príncipes alemanes recién derrotados por el emperador Carlos V, que los pudo contemplar, junto con el futuro Felipe II en aquel lugar. Tales cuadros ya estaban en España hacia 1558. Hoy sólo se conserva uno, y una copia del autor, encargada por un cortesano y que pasó a las colecciones reales. Tras Ticiano, el éxito del tema hizo que fuera abordado por artistas de la talla de Rubens, y sobre todo, por Ribera, que creó, a mi entender, las mejores versiones, porque el estilo barroco puede sacar lo mejor del mismo.

Ixión, 1632, Ribera, Museo del Prado

Por un lado, permite ilustrar la dificultad máxima en el arte, la representación del movimiento del cuerpo humano, a base de figuras desnudas en complicados escorzos. Por otra, la expresión del dolor extremo, el que no termina nunca. Así, en esta época sirvieron para mostrar la estética del horror y la violencia de la que el artista valenciano era uno de los grandes maestros. Los modelos anatómicos provienen de la escultura helenística: el Torso Belvedere, el Galo herido, y sobre todo El Laocoonte, que fue descubierto en 1506, y sirvió como doble ejemplo, formal, exemplum artis, y de expresión, exemplum doloris. Miguel Ángel ayudó a interpretar y difundir dichas obras para que fueran aprovechadas por otros autores.

Prometeo, 1640, Salvator Rosa, Galería Nacional, Roma

De esta manera lo hicieron autores como el propio Ticiano, o ya a finales del siglo XVII, Luca Giordano, con un ejemplo en la exposición, inspirado en una pintura del gran maestro del Renacimiento. El tema se agotó tras 1700, siendo reemplazado por otros que permitían planteamientos similares. Atrás quedan imágenes de extremada violencia como el Prometeo de Salvator Rosa, cuyas vísceras un águila pone al descubierto.

LOS HOMBRES DE LOS MONUMENTOS

Si has estudiado Historia de Arte o te gusta el coleccionismo artístico, verás con agrado y emoción la nueva película de Georges Clooney, THE MONUMENTS MEN, que además de dirigir, actúa acompañado de un reparto de estrellas de Hollywood. Para el aficionado al Arte y a la Historia será una apasionada intriga visionar el encargo que reciben del presidente Roosevelt, un grupo de entendidos en la materia, para marchar a Europa y rescatar los más de 5 millones de obras artísticas robadas por el régimen nazi. Un hecho real que culminó con éxito el encargo de recuperar obras maestras de todas las artes, apropiadas de museos y colecciones privadas, sobre todo judías, que habían sido escondidas en minas de sal y en fortalezas apartadas de Alemania, según el frente bélico se acercaba a Berlín. Allí igualmente se econtraban otros tesoros, fundamentalmente oro acumulado por el saqueo de los territorios conquistados y de los prisioneros de los campos de exterminio.

Hitler pretendía crear un museo con dichas obras, cuya maqueta encontraron los rusos al entrar en la cancillería de Berlín. También destruir gran parte de ellas, por el mismo hecho de robarlas, moverlas de su lugar de origen, y utilizarlas como bienes culturales reenes en venganza por la pérdida de la guerra. La película se basa en el libro The Monuments Men, de Robert Edsel y Bret Witter, también gionistas de la misma con el director. El resultado podía ser mejor para una historia esencial para comprender la Segunda Guerra Mundial y la responsabilidad del nazismo. El tono de comedia que recuerda las películas clásicas ambientadas en este conflicto, tal vez no sea el más apropiado, sobre todo si se quiere transmitir la idea que la conservación de las obras de arte, merece jugarse la vida, como lo hacen dos miembros del grupo.

El argumento se centra en la recuperación de obras maestras, como La Madonna de Brujas de Miguel Ángel; el Altar de Gante, de Jan van Eyck; y otras pinturas de afamados artistas impresionistas, de Picasso o de Rembrant, que fueron encontradas en lugares remotos como la mina de sal de Altausse. A las que hay que unir pinturas de la colección Rothschild y otros acaudalados judíos. Todavía hoy el tema no se ha cerrado, pues los descendientes de las familias están intentando reconocer la propiedad de dichas piezas, algunas expuestas en las paredes de prestigiosos museos de Europa, a pesar de tener un origen oscuro.


Muchas de ellas se perdieron por efecto de los combates y el odio, otras se volvieron anónimas, fuera de los catálogos oficiales de los artistas. La relevancia del tema ha hecho que la promoción de la película haya llegado hasta la feria de arte contemporáneo, ARCOmadrid, espacio propicio para el coleccionismo, que le dedicaba un stand. Finalmente, el argumento se podría relacionar con el tesoro acumulado por el anciano Cornelius Gurlitt, que ha sido recientemente descubierto por las autoridades alemanas. Un tesoro de pinturas de grandes artistas del siglo XX, que fueron heredadas de su padre, un conocido marchante de arte que trabajó para los nazis.

#eduPLEmooc


 El día 3 de marzo termina el curso Entornos Personales de Aprendizaje (PLE) para el desarrollo profesional docente, simbolizado por el hashtag de Twitter, #eduPLEmooc, al que he asistido realizando las tareas y actividades distribuidas durante 7 unidades. Tiene la particularidad de su forma de realización online y que es masivo, que comprende un número elevado de participantes por el que recibe el nombre de mooc. A la vez, resulta más abierto que un curso normal, en el sentido que ha habido algunos que se han incorporado a la mitad del curso, y otros que ni siquiera se han matriculado, pero al realizarse en las redes sociales, han compartido conocimientos y experiencia.
Para el profesional docente, el colectivo al que iba dirigido, no le suponía ningún título acreditativo de su realización, por el que se reconocían una serie de horas de formación para incorporar a su experiencia, sino una serie de emblemas, tres en concreto,  que simbolizan alcanzar unos objetivos propuestos. El resultado me ha parecido óptimo, por el aprendizaje teórico de las nuevas ideas pedagógicas asociadas al mundo tecnológico y de las herramientas básicas y servicios imprescindibles para su desarrollo. Algunas ya, la mayoría de los docentes, las habían adquirido o practicado. Solamente faltaba la justificación o definición precisa de la mismas. 
Primer emblema

El participante ha tenido que abrirse cuentas en los distintos servicios y redes sociales de Internet, si todavía no las tenía. Así, en los momentos finales del curso, se puede encontrar con la posibilidad de obtener y ser activo en los siguientes hastag de twitter, #eduPLEmooc, #MOOCAFE, #MAMOOCAFE, #eduPLEreto; y en los siguientes grupos de Facebook, también, #eduPLEmooc, El PLE y el trabajo por proyectos en secundaria, y otros de diversos temas propuestos para el trabajo comunitario en esta red y en Google +.
El desafío se refiere a que nuestra sociedad está viviendo una revolución tecnológica, en la que se habla ya de nativos digitales en el que las máquinas se encuentran interconectadas a la web. Unas máquinas que llevamos con nosotros las 24 horas del día. En consecuencia, la docencia debe cambiar para estar asociada al mundo presente y futuro que viviremos, para que sea más efectiva con el sistema productivo que está surgiendo, un entramado material que produce bienes económicos de los cuales necesitamos para sobrevivir.

Tercer emblema

Sin embargo, el mundo digital sobrepasa la dimensión humana. Cada día se crean cantidades ingentes de información. La capacidad tecnológica puede multiplicar tu exposición y relaciones sociales hasta niveles nunca vistos. Para ello es necesario crear un entorno personal de aprendizaje, un PLE, y el docente, propiciar que los alumnos lo elaboren con herramientas como Twitter, Facebook, Diigo, Feedly, Google,Scoop it., Storify.., para filtrar y seleccionar la información que les sea útil. Para no caer en la confusión, en una cierta alienación producida por tantas posibilidades que pueden llegar a surgir.
De esta manera se construye un nuevo rol de profesor, versado en el mundo de la web 2.0, en proceso de evolución, que potencia el desarrollo de competencias básicas, una de ellas esa la de content curation, o filtrado crítico de la información, y otra fundamental, la del aprendizaje o trabajo cooperativo. Los alumnos tendrían que transformar la responsabilidad ante él, en el sentido de comprometerse a construir su propia identidad, no como sujeto pasivo, sino activo, conectando el mundo real y el virtual, reproduciendo las mismas competencias del profesor antes dichas basadas en la mayor conectividad digital.

ARCO 2014

Galería ADN
Entre el día 19 y el 23 se ha celebrado una nueva edición de la Feria Internacional de Arte Contemporáneo, ARCOmadrid, que reune unas 217 galerías provenientes de 23 países y obras de unos 3.000 artistas. Este conjunto se distribuye en diferentes secciones: el Programa General, la selección mayoritaria; Solo Projects; Opening y Focus Finlandia, el país invitado este año. Una feria que tiene que hacer frente a la intensa competencia internacional en diversos continentes y fechas, por un lado, y por otro, a la debilidad del mercado artístico español. Sin embargo, se observa un cierto reequilibrio después de la crisis de las pasadas ediciones.

Obra de Michelangelo Pistoletto
En la cita madrileña se observa un interés por atraer a galerías europeas, en las que toman parte la mejor oferta española y dar cita a un numeroso grupo de iberoamericanas. También en potenciar la obra de un artista individual, que un conjunto disperso de ellos. Así, el visitante se puede encontrar con galerías que exponen uno o dos artistas en todo el espacio. Es la nueva propuesta SOLO/DUO que trata de potenciar el descubrimiento o la investigación de un autor. De esta manera, la gallería Chantal Crousel se centra en José María Sicilia; Del Infinito Arte, en Julio Le Parc; el stand de Stefan Röpke, en Max Neumann y el fotógrafo Robert Mapplethorpe, y así sucesivamente hasta casi un centenar de espacios.


Hay un cierto equilibrio entre los géneros artísticos, pintura, escultura, fotografía, dibujo, obra gráfica y vídeo. Este año destaca, sin embargo, la escultura, de pequeño y mediano tamaño, realista o abstracta, que tanto atrae al espectador. La oferta fotográfica vivió tiempos mejores y el interés del vídeo es reducido. La cronología de las obras abarca desde comienzos del siglo XX hasta nuestros días. Entre los autores clásicos el visitante puede encontrarse con varias obras de Picasso, Miró, Juan Gris y de Julio González. Entrar en contacto con los estilos abstractos, geométricos o expresionistas, cubistas, surrealistas, realistas, pop, y postmodernos de diferentes épocas y países. Las alusiones irónicas a la realidad económica y social no faltan, especialmente al elevado desempleo.

Obra de Rilko Sakkinen
Constituyen un conjunto distribuido en los pabellones, 7 y 9 del recinto ferial de IFEMA, donde se combina la calidad expositiva y de autores, con la modestia de las iniciativas emergentes o los proyectos más jóvenes. Finlandia no ha sido el mejor país que ha pasado por Madrid. A causa de la crisis económica, las instituciones públicas desaparecieron de la feria, hecho que todavía continúa casi en su totalidad. Se mantiene la presencia de las revistas de arte y los periódicos que en esta edición han renovado su oferta, especialmente el diario EL PAÍS, cuyo stand está dedicado al proyecto profesional y artístico del cocinero Ferrán Adriá, cuyas obras combinan pinturas, esquemas sencillos y mapas mentales, teniendo las primeras una inspiración de Miquel Barceló.

Autorretrato, R. Maplethorpe

La feria no sólo son este conjunto de obras, sino un conjunto de eventos relacionados con el arte contemporáneo protagonizado por el más de un centenar de directores de instituciones culturares y coleccionistas invitados; los Foros y Encuentros; las Actividades paralelas en After Arco y una serie de exposiciones distribuidos por la capital. Igualmente hay una conexión con las redes sociales, Facebook y Twitter, y el desarrollo de aplicaciones específicas para el móvil.

INTRIGA DEL SUBCONSCIENTE

La película, PRESENTIMIENTOS, dirigida y escrita por Santiago Tabernero, basada en una novela de Clara Sánchez, cuenta el suceso que padece un joven matrimonio con un niño que van a pasar unos días de vacaciones en la costa alicantina para recomponer la relación entre ellos. Julia, la mujer, interpretada por la actriz, Marta Etura, sufre un grave accidente nada más llegar cuando tiene que salir a comprar los pañales olvidados. Al marido, Félix (Eduardo Noriega), le avisan que su esposa se encuentra en coma en el hospital. A partir de este momento el espectador visualiza el delirio inconsciente de la mujer que cuenta cómo se pierde a la salida de la farmacia; cómo le roban la cartera y el móvil; y la angustiosa búsqueda de la familia. 


Por otro, la realidad que éste vive cuando tiene que acompañar a la esposa mal herida y llamar a la suegra con la que no se lleva nada bien. En ese tiempo rememora el periodo cuando conoció de manera fortuita a Julia, el matrimonio después que ella quedase embarazada, y el deterioro progresivo del mismo al tener ella que dejar el trabajo y ocuparse de cuidar al hijo. Mientras le atiende en el hospital, descubre por el móvil, que tenía un amante, Marcus, personaje que aparece en el relato inconsciente como el propietario de un club de alterne, llamado La Felicidad, a donde va ella en busca de ayuda, tras perderse, sin documentación, ni dinero. 


Al final, Julia se recupera del coma, y reconstruye de manera positiva, los sentimientos referidos al marido y a su hijo, que había perdido. El argumento se presenta en forma de intriga como una metáfora, al relacionar la experiencia subconsciente y la real, de la crisis afectiva que vive la pareja dentro del matrimonio por la rutina y las limitaciones que supone el cuidado del hogar. Una crisis que lleva a la mujer a intentar recuperar la felicidad siendo infiel a un marido absorvido por el trabajo. El grave accidente le hace ser consciente del valor que tiene la convivencia con su pareja y la maternidad. Éste, simbolizado en el anillo de compromiso, que se pierde y se encuentra a lo largo de la película, permite olvidar la infidelidad de uno y de otro, emprender una vez más, en el dedo de la mujer, el viaje de vuelta a la normalidad.