ENTRE VÍCTIMA Y HEROÍNA

Las normas sociales influyen en la forman de pensar y decidir de las personas. A veces, ante un problema concreto, se tienen que tomar decisiones en la que pueden chocar tus propias convicciones con los planteamientos impuestos por aquellas. La película, PAULINA (La Patota), dirigida por el realizador argentino, Santiago Mitre, enfrenta las convicciones personales de la protagonista, primero con su padre, luego con las de la sociedad, en tanto que búsqueda de la verdad. Es un remake de la que dirigió el cineasta Daniel Tynaire en 1960.


Paulina (Dolores Fonzi), la protagonista, de clase media alta, renuncia a su carrera como abogada, para ocuparse de la defensa de los derechos humanos y dedicarse a dar clases como maestra rural a jóvenes desfavorecidos. Para ello tiene que vencer la oposición de su progenitor, juez de profesión. Los jóvenes a los que educa son bastante problemáticos hasta el punto que una noche, cuando regresaba a casa, una cuadrilla de gamberros (una patota, en jerga), abusa  de ella.


La protagonista no entiende por qué ha sucedido este suceso violento, así que tras recuperarse de las heridas, decide continuar con su trabajo en el programa gubernamental de ayuda. Todas las miradas se centran en ella. Logra averiguar cuál es el grupo de jóvenes donde se encuentra el que le ha violado, algunos son alumnos suyos. Cuando se cita con él, su padre, que había retenido las investigaciones de la policía, decide enviarla para su detención. Sin embargo, Paulina, no les identifica porque no quiere que sean castigados como culpables. Ella considera que la causa ha sido la pobreza que ha provocado la violencia.


En consecuencia, la protagonista aparece como heroína, no tanto como víctima que exige un castigo legal frente a la violación, que le ha producido un embarazo que decide llevar adelante. Lo que hay que solucionar son las condiciones que producen la violencia mediante la educación en la libertad y los derechos humanos. La película se presenta al espectador desde un flashback narrativo que cuenta los sucesos, dentro del cual, el director utiliza el recurso de rodar varios puntos de vista repitiendo la misma acción, a veces en plano secuencia.

EL FOTÓGRAFO Y EL MITO


Tanto el fotógrafo Dennis Stock como James Dean eran en 1955 dos jóvenes desconocidos. El primero trabajaba de freelance para diversas publicaciones, principalmente en el plató de los grandes rodajes en Los Ángeles. El segundo, acababa de terminar su primera película, Al Este del Edén de Elia Kazan. Vivía en California y tenía como amante a la famosa actriz de la época, Pier Angeli, pero añoraba los amigos y la ciudad de Nueva York. La Warner, incluso sin estrenar su primera película, le ofreció convertirle en estrella si cumplía sus normas.


Una noche en la fiesta de Nicholas Ray, que estaba haciendo el casting para la película Rebelde sin causa, el fotógrafo conoció al actor. Unos días después, tras mostrarle su trabajo, le pidió si quería posar para un reportaje. Tenía intención de captar imágenes de manera no convencional con una intención artística. No quería ser un fotógrafo de estudio y vió una oportunidad en este peculiar y prometedor actor. Éste era reacio a dejarse fotografíar. Odíaba el mundo superficial y vanidoso del cine, por el más introspectivo e intelectual de la Ciudad de los Rascacielos.


James Dean le ofreció al final su amistad, pero el comportamiento inestable del actor, no se adecuaba a los tiempos de trabajo de las publicaciones. Dennis Stock necesitaba dinero para enviárselo a su exmujer y a su hijo, y las primeras imágenes que captó de aquél, no fueron aceptadas por la agencia, ni por la revista Life que las pensaba publicar. El punto de inflexión fue una mañana lluviosa en el que se citaron en un cine de Times Square y donde se logra la complicidad necesaria entre los dos protagonistas. En ella surgieron imágenes como la que aparece al comienzo de este texto.


Dennis Stock estaba en lo cierto. James Dean era un buen objetivo para cualquier fotógrafo que quisiese trabajar en el ámbito documental artístico. De hecho, a partir de ese día, a pesar de las dificultades económicas y personales que le surgen, de las reticencias normales, decide acompañarle a su pueblo de origen en Indiana, donde convivirá con él y su familia. Todo un privilegio como se verá en el futuro. Las fotografías fueron publicadas por Life unos días antes del estreno de Al Este del Edén, y siete meses antes de la muerte del joven actor de 24 años en un accidente de tráfico, convertido ya en un mito de la cultura popular, tras protagonizar tres películas memorables.


La película no cuenta toda la vida de Dennis Stock, sino el tour de force de la relación con James Dean y la elaboración del reportaje para la revista de un perfecto actor desconocido. La película LIFE, por tanto, dirigida por Anton Corbijn, fotógrafo también de cantantes como U2, Tom Waits y Depeche Mode, trata de manera brillante sobre la fotografía en tanto que arte, de las enormes dificultades de pasar de lo artesanal o profesional de la actividad a ser considerado como un verdadero artista. También nos proporciona información de su manera de trabajar, la búsqueda del momento oportuno, de la composición, de la relación con el modelo. Dennis Stock falleció en 2010 tras una larga trayectoria, haciendo lo que más le gustaba, aunque no llegó a ser número uno como los fotógrafos, Robert Frank o Eugene Smith.

FAMILIA CRIMINAL


Durante la dictadura argentina entre 1976 y 1983 hubo una guerra sucia contra los opositores que fueron secuestrados, torturados y hechos desaparecer. La democracia se restauró con el presidente Raul Alfonsín e intentó poner un punto y final al horror de los años pasados con el informe de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas. La película EL CLAN, dirigida y escrita por Pablo Trapero, se inicia con la presentación de aquél documento que fue llevado a cabo por el escritor Ernesto Sábato. Sin embargo, nos quiere mostrar que tal vez el régimen cambiase pero las prácticas de los miembros de la dictadura tardaron en llegar, como lo fue aplicar la justicia por aquellos crímenes.


La dictadura instauró una red desde las altas esferas hasta los pequeños funcionarios para destruir cualquier oposición. En ella formó parte, la familia Puccio, al frente de la cual se encontraba Arquímedes, el padre, miembro de los servicios secretos, que cuando llega la democracia, junto a unos antiguos compañeros se encarga de seguir secuestrando y asesinando, para obtener dinero. Su objetivo son las familias ricas y los rescates sirven para que su propia familia, los colaboradores y quizá también quienes les protegen, tengan un nivel de vida óptimo. En la película sólo se cuentan los casos en los que Arquímedes organizó el secuestro. Seguramente hubo otros en los que vigilaba a los realizado por otros.


En esta actividad colaboraron sus dos hijos, uno de los cuales fue un famoso jugador de rugby que se codeaba con los vástagos de la clase más pudiente de Buenos Aires. El resto de la familia, la mujer, maestra de profesión, dos hijas y un chico, fueron cómplices en mayor o menor medida de las actividades del padre. El caso se refiere a un hecho real que sucedió entre 1982 y 1985,  cuando la policía les detuvo y liberó a una mujer mayor que tenían secuestrada. También porque aquellos militares que les protegían lo dejaron de hacer ante el cariz que habían tomado sus actividades.


Por una parte, hemos apuntado que el paso de una dictadura a una democracia no es tan rápido como pudiera pensarse, cuando los integrantes de la primera siguen activos en la segunda. Hacer justicia de los crímenes pasados, incluso mantener la memoria de dichas atrocidades, resulta un difícil empeño, como se ha vista en casos similares durante el siglo XX. La película se centra en esta idea. Igualmente, se ha dicho en mostrar el famoso concepto de la banalidad del mal que habló Hannah Harendt. La vida cotidiana normal  junto a las actividad criminal inserta en la sociedad. 


De todas las maneras, el protagonista fue castigado con una larga condena, junto a los hijos. Murió muy anciano y nunca admitió los hechos por los que le acusaban. Tuvo la oportunidad de librar a la familia de la ruina y de la cárcel pero no lo hizo. La estructura de la película destaca por el empleo del flashback, desde el momento de la detención hasta el supuesto comienzo de los hechos, y de esta hasta el encarcelamiento de los mismos, por el cual recibió el León de Plata al Mejor Director en el Festival de Venecia.

LOS RIESGOS DEL PERIODISMO

 
 Georges W. Bush estuvo en la presidencia de los EEUU. dos mandatos tras derrotar a los candidatos demócratas por un puñado de votos. Durante su gobierno se produjo el famoso 11S y se inició la guerra de Irak utilizando pruebas falsas. Una parte de la ciudadanía no deseaba el enfrentamiento a gran escala en Oriente Próximo. Todavía hoy se sufren las consecuencias de un conflicto que durará muchos años. La película, LA VERDAD (Truth), dirigida por el famoso guionista, James Vanderbilt, está ambientada en plena campaña de las elecciones de 2004, cuando se estaban produciendo las guerras de Irak y Afganistán.


Está basada en las memorias de la que fue productora de noticias de la cadena CBS, Mary Mapes, tituladas, La verdad y el poder: La prensa, el presidente y el privilegio del poder. Cuenta el supuesto error que le supuso el despido de la cadena. Ella estaba en el momento más álgido de su carrera, después de haber sacado a la luz las torturas de Abu Ghraib. Se embarcó, en plena campaña en investigar al presidente Georges Bush que se había librado de ir a Vietnam al ingresar en la Guardía Nacional. Para ello dirige un grupo de investigación que consiguen unos documentos que muestran las influencias que tuvo para librarse de ir al frente.


En un momento dado, con los parabienes y comprobaciones de los jefes de la cadena, del prestigioso presentador, Dan Rather (Robert Redford), se da la noticia en el programa 60 Minutes. Las reacciones no tardan en llegar cuando los documentos en los que se basa son calificados como falsos por diversas fuentes. Se afirman que han sido realizados con un ordenador, cuando en los años 70 no existían. De todas formas se rebaten las pruebas en contra. Sin embargo, la duda persiste porque son fotocopias de documentos originales proporcionadas de manera indirecta por gente desconocida.


Ante la falta de pruebas concluyentes y la fuerte oposición, la cadena da marcha atrás con la noticia y pide disculpas. Las consecuencias no tardarán en llegar. Después de una investigación interna, de acusaciones de izquierdismo y feminismo radical contra la protagonista, interpretada por Cate Blanchett, todos los participantes en la investigación e incluso el célebre presentador Dan Rather, son despedidos de la CBS. De esta manera se muestran los riesgos del periodismo, que pueden desprestigiar y hundir al más famoso, sobre todo si tiene enfrente a personajes en la cima del poder. La evolución de los informativos en televisión o en cualquier otro medio al servicio de los intereses de los anunciantes o de la rentabilidad más que el del público.

RETRATO DE UN REFUGIADO

La película, DHEEPAN, dirigida por el realizador francés, Jacques Audiard, recibió la Palma de Oro a la Mejor Película en el Festival de Cannes. Un merecido premio para una historia muy de actualidad, cuando miles de refugiados huyen de las guerras del Oriente Próximo para llevar una vida a salvo en Europa. En este caso el conflicto se encuentra más lejos, en Sri Lanka, cuya guerra civil expulsa del territorio a miles de víctimas. Los tres protagonistas, un hombre, una mujer y una niña de nueve años, sin relación de parentesco van a formar una familia falsa con pasaportes de otras personas proporcionados por los traficantes para cruzar las fronteras.


Dheepan, el protagonista es una antiguo guerrillero tamil que ha perdido a su mujer e hijas. Con la nueva familia ha conseguido llegar a París y viven en una residencia provisional hasta que son aceptados por las autoridades que les envían a un suburbio para trabajar de portero. Las condiciones son muy duras pues tienen que convivir con las mafias que trafican con drogas y la violencia es continua. Ellos apenas saben francés aunque la niña es la que aprende más rápido. Sin embargo, se integran pronto por el buen trabajo que llevan a cabo. El primero haciendo los múltiples oficios que le surgen, y la mujer como cuidadora del padre del jefe de la mafia.


La falsa familia tendrá que enfrentarse a dos graves problemas que podrán en riesgo su supervivencia. La violencia entre los delicuentes con los que conviven de la cual saldrán bien parados a causa de la preparación militar y el arrojo de Dheepan, y la covivencia entre ellos. Yalini, la mujer, quiere llegar al Reino Unido para estar con su hermana. La escena final los muestra ya en este país reconciliados y felices formando una auténtica familia. A parte de la historia, la película sobresale por el estilo sobrio y realista del director, sin ninguna concesión al efectismo, que causa una profunda impresión en el espectador.

CONTRA LA CENSURA EN IRÁN


El régimen de la revolución islámica en Irán es una dictadura. No respeta los derechos humanos y limita la libertad de expresión. Ejerce un control riguroso para que los principios morales derivados de la religión no sean vulnerados. El director de cine Jafar Panahi ha sido castigado a no realizar películas durante veinte años. Sin embargo, resulta incapaz de poner fin a esta actividad con la que ha sido laureado en los más importantes festivales. La película, TAXI-TEHERÁN es una clara demostración de ello. Un falso documental realizado en la clandestinidad por el que recibió el Oso de Oro en el Festival de Berlín.


El director conduce un taxi al que se van subiendo una serie de personajes: una profesora, un supuesto atracador, un comerciante de vídeos extranjeros prohibidos, dos mujeres ancianas, un amigo de la infancia que ha sido atracado, una abogada defensora de los derechos humanos y su pequeña sobrina, estudiante de cine que recoge del colegio. Un pretexto para criticar las cortapisas que viven los ciudadanos iraníes impuestas por el régimen teocrático, que no permite la más mínima disidencia. Los castigos son desmesurados: la posibilidad de ejercer una profesión o la pena de muerte. El director se vale de ellos para mostrar las consecuencias de la crisis económica que lleva a algunos al robo, como el que sufre el amigo del director, que no quiere denunciar a los ladrones porque necesitaban el dinero.


Muestra sobre todo las limitaciones que sufre el sector del cine en el que él es la principal víctima. Llegó a ser condenado a seis años de cárcel y hoy no puede ni dirigir ni escribir guiones así como viajar al extrajero y conceder entrevistas. Los estudiantes de cine, los jóvenes que se forman en la cultura audiovisual como su sobrina, no pueden ver las películas que se hacen en otros países. Cualquier actividad contraria a las normas impuestas, como tratar temas políticos y económicos, emplear el realismo sórdido, pueden ser consideradas como inmorales o como propaganda contra el Estado. El ejemplo es esta película que no se verá en Irán, indistribuible, y que no tiene títulos de crédito, sino el agradecimiento a aquellos que han contribuido a su realización clandestina.

PIERRE BONNARD EN MADRID

Autorretrato
Después de más de treinta años, no se ofrecía una gran retrospectiva del artista francés, PIERRE BONNARD, como la que exhibe la Fundación Mapfre de Madrid. Su estilo construido con machas de color fuerte y saturado centrado en escenas de la vida cotidiana y en paisajes atraen al espectador. Sin embargo, encubren una manera de hacer muy personal e inclasificable que trata cuestiones más profundas. Fue una figura que contribuyó al nacimiento del arte moderno, que se apartó de la representación fiel de la naturaleza al fundar con Vuillard, Roussel y Valloton en 1888 el grupo de los nabis, los profetas, que seguían las investigaciones de Gauguin.

El palco, 1908
Desde este momento comenzaría una trayectoria personal en el ámbito de la pintura, un camino propio en el momento en el que empezaban a surgir las primera vanguardias. La exposición madrileña aborda las distintas direcciones que recorrió el artista hasta su muerte en 1947. En general deseó expresar la experiencia del mundo con mayor libertad. Una visión llena de lirismo impregnado de melancolía a través de la luz y el color. Los temas de interiores con o sin personajes aluden a grandes cuestiones y experiencias vitales como la falta de comunicación, la soledad, la ternura o el erotismo, que muchas veces vivimos en nuestra intimidad.

El baño, 1925
Retrató a sus amigos, familiares y amantes, fundamentalmente a Marthe de Méligny, que llegó a ser su compañera sentimental, una mujer que sufrió durante su vida fobia social y crisis neuróticas, que se agravaron con el paso de los años. Este hecho les llevó a estar aislados y a cambiar de residencia, aunque donde pasaron más tiempo fue en las de Vernon, en Normandía, y Le Cannet, en la Costa Azul. Pierre Bonnard también representó exteriores. Desde escenas callejeras o espectáculos, hasta llegar a captar el paisaje imaginario. El artista no pintaba del natural, sino tomaba apuntes, dibujos o fotografías  para partir de lo que había visto y crear lo que quería transmitir.

La palma, 1926
En el paisaje, donde partía del análisis de la experiencia, logró proyectar su idea más personal sobre la pintura y sobre el mundo como lugar prototipo en completa armonía con el hombre. La interpretación lírica de la naturaleza se expresa con composiciones de luz y color desbordantes. El prestigio como pintor le llevó a recibir el encargo de pintar grandes murales por parte de amigos y conocidos. Al provenir de éstos, pudo desarrollar libremente su creatividad. Llegó a representar en estas obras la Arcadia, expresada en ese paisaje ideal y en seres humanos y mitológicos. Repleto de alegría y vitalidad, pero también de una cierta angustia existencial.

EL FOTÓGRAFO DE PRAGA

Bohemia (Kladno), 1966
La Fundación Mapfre de Madrid repasa toda la trayectoria de cinco décadas del fotógrafo checo, JOSEF KOUDELKA. Desde sus inicios a finales de la década de los cincuenta y principios de los sesenta hasta la actualidad. De formación ingeniero aeronaútico acabó dedicándose al arte fotográfico, primero de forma experimental, hasta el desarrollo de sus grandes temas. Ha sido un artista marcado por los viajes continuos para captar las imágenes de los festivales populares y religiosos, así como el exilio político. Fue uno de los que en la famosa Primavera de Praga, acallada por los tanques soviéticos, sacó la cámara y captó extraordinarias imágenes que luego la prensa de todo el mundo reprodujo en sus publicaciones.

Ciudadano checo sobre un tanque, 1968

La represión política le hizo marchar al exilio hasta asentarse en Francia como un apátrida que condicionó de manera definitiva su forma de trabajar. Perteneció a la Agencia Magnum y tras la caída del comunismo regresó a Praga en 1990, donde ahora tiene una segunda residencia. La exposición se organiza según sus históricas series, Primeras obras y el Teatro, Gitanos, Invasión, Exilio y Panoramas. El formato panorámico lo adoptó a partir de 1980 para captar paisajes de todo el mundo transformados por la mano del hombre.

Francia, 1987

La maestría de Josef Koudelka se manifiesta en dos aspectos. Por un lado en la temática de personas marginales, itinerantes como él mismo. Por otro, en la expresión de un estilo visual en blanco y negro de fuertes contrastes. Sus composiciones destacan por situar un elemento, una persona en primer plano, para captar, en angular un amplio espacio de paisaje con un horizonte elevado. Es un procedimiento compositivo que repite en las distintas series, una forma que valora extraordinariamente, la profundidad de campo, y que amplia la visión del espectador, yendo de lo concreto, el protagonista, hacia el contexto material en el que se desenvuelve la imagen. Constituye así, una visión personal en la forma de abordar la imagen fotográfica.

LA PENITENCIA COMO CASTIGO

La sociedad tiene procedimientos para castigar la vulneración de las leyes en todos los ámbitos. Unas normas legales aprobadas por el parlamento. La Iglesia católica está sometida a ellas y también aplica métodos específicos cuando los sacerdotes actúan de manera impropia en el ejercicio de su cargo pastoral. Unos procedimientos caracterizados por el secretismo y sin informar a la opinión pública. La película, EL CLUB, dirigida por el chileno, Pablo Larraín, trata el tema de aquellos sacerdotes que no pueden seguir ejerciendo y están recluidos en casas de retiro. Este es el caso de los cuatro hombres que viven juntos en un pequeño pueblo costero protagonistas de la historia por la que recibió el merecido Gran Premio del Jurado en el Festival de Berlín.



Tienen que expirar los pecados cometidos en el pasado mediante la disciplina y la oración. La rutina, que incluye el adiestramiento de un galgo para las carreras, se rompe cuando viene un nuevo sacerdote con el problema que le persigue una antigua víctima de sus abusos, que le provocará la desesperación y el suicidio. Los que allí viven apartados tienen igualmente un pasado con problemas. Uno llegó a apuntar las confesiones de los militares que habían participado en la represión de la dictadura; otro daba a la adopción a madres de clase alta niños nacidos de chicas pobres; el tercero, había abusado de jóvenes; y el cuarto, ya muy anciano, no había registro de lo que había hecho.


La Iglesia ante el suicidio del sacerdote envía un representante con poder para que investigue las causas. Tiene que decidir si cierra la casa o permite que siga existiendo con mayor disciplina. El enviado tendrá que hacer revivir a los integrantes su pasado turbio para ver si son conscientes de sus culpas. Este proceso es el que explicita la película. También cuando tiene que poner fin al acoso que ejerce una víctima de los abusos contra ellos, hoy convertida en un vagabundo, que amenaza el retiro en el que se encuentran. Lo harán de una manera particular que le convertirá en objetivo de las iras de los vecinos. Sin embargo, por haber sufrido dos veces de las acciones de los miembros de la Iglesia, se va a convertir en la principal penitencia para expiar sus pecados. Convivir con él el resto de sus vidas.


La película resulta fascinante y brutal para el espectador, sobre todo cuando los protagonistas articulan los hechos por los que viven apartados a orillas del mar. Unos hechos que todavía no han sido del todo aceptados por ellos mismos, cuando es el silencio y la lejanía lo que les permite salir adelante. La Iglesia les castiga y les mantiene de esta forma. Sirve de complemento la textura de la imagen, oscura, cruda, de colores fríos, donde los rostros se muestran siempre en penumbra o en contraluz como el complemento adecuado a la penitencia.

TERROR AL DIABLO

La nueva película de Alejandro Amenábar se basa en una oleada de sucesos acaecidos en EEUU durante la década de los 80 causados por rituales satánicos, en los que se mezcló fenómenos reales e imaginarios creados por la mente humana. El autor cuenta los hechos provocados por Angela Gray tras la denuncia de que su padre había acometido abusos junto a un grupo de personas. Proviene de una familia humilde en la que su madre murió de accidente y su hermano vive indigente lejos de casa. La joven protagonista, interpretada por Emma Watson, nos remite a un pasado cercano, pero a su vez, evocan el tiempo de su niñez.

Para descubrir la verdad, se encarga del caso el detective, Bruce Kenner (Ethan Hawke) con ayuda de un prestigioso psicólogo, que somete a los protagonistas a unas sesiones de hipnosis para clarificar el pasado que se encuentra en la mente y no se puede recordar en condiciones normales. Esta búsqueda convierte a la película en una intriga psicológica mezclada con el tema policíaco y el terror que provoca la creencia en el diablo. Realidad y fantasía se unen en las imágenes. Las consecuencias son nefastas para la familia de la protagonista desde que se produce la denuncia. El padre es encarcelado y la abuela sufre un grave accidente tras ser acusada de prácticas satánicas. Un agente de policía es encarcelado por lo mismo y el propio encargado del caso sufre pesadillas terribles.


El psicólogo cree que los relatos de las regresiones practicadas son reales, hechos que habían quedado en el recuerdo de las víctimas. El reverendo que cuida de Angela cree lo mismo, en la influencia del Mal. Sin embargo no se encuentran pruebas, sino las malas consecuencias de tales falsas creencias. A esa consecuencia llega el protagonista que pone el foco del problema en aquella joven condicionada por un ambiente cerrado de religiosidad y pobreza.


El director se ha inspirado para el estilo narrativo en las películas de los años 70 por el empleo de un lenguaje cinematográfico contenido y sobrio. Una forma que huye de los grandes efectos especiales de la actualidad y proporciona mayor impacto, por real, en el espectador. Destaca, por otra parte, la intensa interpretación de los famosos actores, un duelo entre la inocente perversidad de la joven Angela y la profesionalidad cuestionada del policía, entre miedo, creencia y razón.