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Bienvenidos a todos los interesados en las CIENCIAS SOCIALES, el ARTE, la FOTOGRAFÍA y el CINE
EL HUMOR FRENTE AL ODIO
EL HIJO HUMANOIDE
Las máquinas están presentes cada vez más en nuestras vidas. Unas máquinas que se han ido perfeccionando a ritmo vertiginoso. Tienen como finalidad hacer nuestras tareas más fáciles. El desarrollo de la Inteligencia Artificial ha supuesto un avance exponencial tras el descubrimiento de su capacidad de aprendizaje mediante la asimilación de numerosos datos provenientes de internet. Nos han asombrado, así, su capacidad de resolvernos tareas de todo tipo y convertirse en consejeros, compañeros, y hasta psicólogos siempre a nuestro servicio. Pero, por otro lado, también, han mostrado un cierto peligro cuando toman decisiones por sí mismas, sin indicación expresa de ningún ser humano. Todos hoy nos preguntamos si la civilización tal como la conocemos podría ser destruida por estas máquinas autosuficientes y con mucho más capacidad que nosotros. Este es el contexto de la película, KAKERU, escrita y dirigida por Hirokazu Koreeda, que cuenta que en un futuro próximo una pareja que ha perdido un hijo tras un accidente puede volverle a tener en forma de un robot con sus mismos rasgos físicos y el mismo carácter.
Otone, una de las protagonistas, es arquitecta, que junto a su marido, Kensuke, sufren tras dos años, el duelo por la pérdida de su hijo en un accidente en las vías del tren cuando volvía solo a casa. Para compensar su ausencia, deciden aceptar, una promoción de humanoides para sustituirle de forma gratuita. Tendría la edad de su hijo cuando murió, los mismos rasgos físicos, pues tuvieron que enviar a la empresa fabricante, vídeos y fotografías con su imagen e incluso sus ropas que conservaban. Pronto descubren sus altas capacidades de aprendizaje y empatía. Otone, la madre, se siente entusiasmada al principio, pues le proporciona el afecto perdido y es fácil de manejar: se recarga sentado en una silla y lo puedes desconectar con un botón. El marido, en cambio, le rechaza, a pesar de ser una copia exacta de su hijo, y se niega a que le llame padre. Pronto, sin embargo, lograrán tener una relación adecuada con él cuando proyecten sus emociones y sentimientos, aquellos momentos íntimos que tuvieron con su hijo desaparecido.
Tanto Otone como Kensuke, con el tiempo, se dan cuenta que no es su hijo, que es una sofisticada máquina capaz de adaptarse a ellos y aprender; tener la suficiente autonomía para ponerse delante de ellos y descubrir sus contradicciones. Kakeru les llega incluso a tranquilizar cuando se muestran sus debilidades: las de la madre que está pensando en devolverle tras descubrir que no se adapta a tener hijos, y las del padre, quien fue el culpable indirecto de que su vástago tuviese un accidente al entretenerse jugando con sus compañeros. Al final descubren lo mejor del niño, su capacidad de hacerles felices, pero también que tiene una autoconsciencia independiente, de vivir junto a otros robots abandonados o maltratados por otros humanos. De esta manera, le ayudarán en su proyecto de convivencia en un bosque remoto, en una casa construida encima de un árbol centenario, la mejor expresión en la naturaleza de lo que ellos sienten como máquinas autónomas en contacto invisible con una comunidad de seres semejantes.
EL PELIGRO DE LA REDES SOCIALES
Una nueva realidad ha aparecido en la última década con el desarrollo de internet; la influencia cada vez mayor de las redes sociales en la vida de la gente a las que permanecen enganchados. Al principio, se pensaba, surgieron bajo la etiqueta de la gratuidad y la libertad de acceso sin restricciones asociada a la propia red. Luego se ha visto que comercializan nuestros datos personales para obtener importantes ingresos, que han convertido a sus propietarios en auténticos oligarcas, y sus empresas en organizaciones tan poderosas como muchos Estados. Ellos siempre han defendido que las redes sociales son instrumentos en manos de la gente para relacionarse con los demás, muy útiles si tienen dificultades en hacerlo en la vida material. Pretenden crear un ecosistema, una plaza de pueblo digital, donde los seres humanos opinan de todas las cuestiones y hacen amigos. Lo que es en parte cierto, sin embargo, además, manipulan y te dirigen a ámbitos ideológicos extremos, crean odio en vez de amor, sacan lo peor de la gente a causa de los algoritmos que favorecen las publicaciones más llamativas para que el usuario permanezca más tiempo en la misma y hacerse cada vez más ricos. El bulo, la propaganda y la desinformación, se convierten, así, en formas de comunicación más valiosas que la transmisión de la propia verdad.
Los hechos reales que cuenta la película, EL PRECIO DE LA RED, escrita y dirigida por Aaron Sorkin, se produjeron en tiempos de la pandemia cuando una joven ingeniera de Facebook, Frances Haugen, decide revelar al periodista Jeff Horwitz del periódico Wall Street Journal cómo nos manipula y nos hace cambiar nuestras opiniones políticas. Ella está escandalizada, que una de sus amigas con ideas progresistas, ahora haya compartido un vídeo racista donde insulta a la policía que la preguntan por su estado de ebriedad al lado de su vehículo. Confiesa al periodista cómo el algoritmo favorece la ideología de extrema derecha, el trumpismo más radical. Entonces, comienza una relación secreta en la que va desvelando las interioridades de Facebook, sus tretas matemáticas que regulan el tiempo de conexión del usuario y sus derivadas temáticas, según los likes que das, lo que compartes, y lo que ves o visitas, todo ello sin que te des cuenta. Las sospechas sobre la red llegan a los directivos, al mismísimo Mark Zuckerberg, que ordena mantenerse en guardia y rechazar cualquier injerencia en sus métodos, ya que apuestan por la libertad de expresión, base de su negocio, aunque, en secreto, esté manipulada.
Ya en 2021, cuenta la película, como a Mark Zuckerberg, le están preparando sus asesores, para comparecer en el senado. Ha sido llamado tras las revelaciones del periódico que le investigaba, propiciadas por Frances Haugen, que antes de abandonar Facebook, había logrado, sacar miles de documentos que prueban la influencia negativa y de carácter político de la red, que ha provocado al crecimiento de la extrema derecha en Norteamérica, y sucesos como el asalto al congreso, tras la victoria electoral del presidente Joe Biden. También, el daño psicológico en muchos menores adolescentes, que supuso en principio numerosas denuncias, y recientemente, tener que pactar una indemnización multimillonaria. Las revelaciones de Frances Haugan, una ingeniera que apoyaba y amaba a Facebook, primero con grave riesgo, luego con decisión al tener que abandonar la poderosa empresa, y actuar en su contra, han sido fundamentales para revelar una intención oculta de obtener riqueza a costa de la libertad e integridad del ser humano.
EN EL CENTENARIO DEL LYCEUM CLUB FEMENINO
EL PRERRAFAELISMO FEMENINO
La Fundación Mapfre presenta la exposición, PRERRAFAELISMO. ITINERARIOS FEMENINOS (1850-1914), que reúne un conjunto numeroso de pinturas, dibujos, textiles y fotografías de este movimiento artístico realizado por mujeres, que ocupa toda la planta primera de la sede cultural. El movimiento Prerrafaelita surgió a mediados del siglo XIX como una perspectiva opuesta a la academicista en el arte británico. Frente a la erudición y los convencionalismos en favor de la consecución de la belleza formal, este grupo artístico defendía un arte producto de la observación minuciosa de la realidad y la sinceridad. El nombre procedía del rechazo a los cánones artísticos derivados del Renacimiento italiano, de Rafael, y cuando buscaban inspiración en la historia del arte, se fijaban en el arte previo, el de la Edad Media, el creado por los manuscritos medievales, o de autores como Piero della Francesca o Alberto Durero. El grupo estuvo compuesto exclusivamente por hombres hasta su disolución en 1853, pero su estilo artístico, su aportación estética, perduró durante la segunda mitad del siglo XIX. La exposición madrileña trata de mostrar cómo jugaron un papel fundamental las mujeres artistas que vieron en éste, su oportunidad de desarrollarse como tales, ante la dificultades que imponía la sociedad para formarse de manera tradicional en la academia.
Artistas como Elizabeth Siddal, Joanna Boyce, Marie Spartali Stillman, Evelyn De Morgan, Emma Sandys, Kate Greenaway, Fanny Bunn, May Morris o Julia Margaret Cameron, desarrollaron su actividad artística en la senda del movimiento prerrafaelita y contribuyeron a expandirlo a otros ámbitos como las artes decorativas. Siguieron así a los hermanos varones fundadores como John Everett Millais, William Holman Hunt o Dante Gabriel Rossetti, así como con adeptos tales como Ford Madox Brown, Edward Burne-Jones o William Morris, que prolongaron esta revolución estética más allá del cambio de siglo. A ellas les costó más ser artistas pues existían los tradicionales prejuicios culturales, además de barreras institucionales que cerraban el paso a su formación y el acceso a exponer su obra. Lo consiguieron participando en redes informales de aprendizaje, talleres compartidos y vínculos personales. Al final de siglo, pudieron desarrollar su obra con mayores posibilidades. Los temas del prerrafaelismo, que se encontraban en la observación de su entorno, les favoreció: jardines, paisajes cercanos, interiores domésticos o vistas desde la ventana, así como modelos entre los miembros de las propias familias.
El recorrido expositivo se organiza en nueve secciones temáticas a la vez que muestran una evolución cronológica en la que va transformándose el lenguaje artístico como el contexto en el que trabajaron las mujeres artistas. Un contexto al principio poco propicio para conseguir luego el reconocimiento y mayores oportunidades. La primera sección, Un arte de la vida cotidiana, muestra las raíces del movimiento, entorno a 1848, cuando imperaba un realismo en las artes, que las artistas van a encontrar, siguiendo las ideas John Ruskin, en la observación directa de la realidad, la que tenían más próxima, los interiores domésticas, familiares, individuos anónimos, una calle o el campo. El segundo espacio, Realidades imaginadas, informa de cómo las artistas trataron episodios de la poesía de Alfred Tennyson o de relatos bíblicos desde una perspectiva realista, inspiradas en los manuscritos medievales, la obra de Alberto Durero y William Blake. En la tercera, Belleza y verdad en la naturaleza, reinterpretan la pintura de paisaje, tan querida por aquella época como una manifestación del medio natural ahora atacado por la industrialización.
La cuarta sección, Un mundo en un grano de arena, responde a la necesidad de reflejar a causa de los avances científicos y descubrimientos de la época victoriana, lo extraordinario en lo aparentemente insignificante. De esta manera las artistas se fijaron en representar distintas especies vegetales y animales, ampliando este género de pintura. En la quinta, Personajes de la realidad y de la ficción, se aborda el tema del retrato, tratado al principio sin artificio, para luego dotarle de intensidad cromática y complejidad ornamental, es decir, mayor profundidad. La sección sexta, Inocencia decorativa, se dedica a la representación de la infancia, un tema que adquirirá relevancia en este estilo de pintura, por la asociación con el rol tradicional de la mujer con la maternidad. La séptima, Lo útil y lo bello, una de las más relevantes, se refiere a la relación del prerrafaelismo con William Morris, de la que surge el movimiento Arts and Grafts, la aplicación de su estilo a las artes decorativas. Una relación que permitió la incorporación de mayor número de mujeres provenientes de diferentes campos del artesanado.
En la sección octava, Medievalismo, se trata de una característica central del prerrafaelismo como se observa igualmente en diversos espacios. Este periodo histórico atrae por la expresión del cristianismo, la sinceridad y la piedad frente a la sofisticación del mundo moderno. Las artistas en un estilo denominado neogótico, tratan de representar el romanticismo, el heroísmo, el ideal caballeresco y la vida cortesana asociada al rey Arturo y las vidas de santos. El recorrido termina con la sección novena, Esperanzas y sueños, en las que se exponen obras del prerrafaelismo evolucionado cuando las artistas han conseguido una mejor formación artística y se atreven con obras de mayor envergadura.
EL LEGADO DE FEDERICO GARCÍA LORCA
Federico García Lorca es uno de los más grandes escritores de la literatura mundial. Poeta, autor teatral con talento para el dibujo y la música, fue el máximo exponente de la Generación del 27. Tras su asesinato en agosto de 1936, su carrera quedó truncada, pero su obra se mantiene vigente hoy como símbolo de libertad frente al autoritarismo, expresión de un deseo que le causó un verdadero martirio frente a la intolerancia y el fanatismo. Todavía su cuerpo no ha sido encontrado, y dignamente sepultado, en las decenas de fosas de tantos fusilados en el barranco de Víznar al comienzo de la Guerra Civil. No se ha conservado la voz del poeta en ninguna grabación sonora, pero si imágenes de documental y fotográficas, que nos informan del prestigio literario que tuvo en vida, y las extensas relaciones con intelectuales y políticos del momento, sobre todo, comprometidos con el proyecto de la Segunda República. Tal vez fue la razón de su destino trágico, que un grupo violento fascista inserto en la sociedad conservadora de Granada, fuera intencionalmente a asesinarle, sin poder mediar las súplicas para dejarle con vida.
El legado del poeta granadino se encuentra en la base de la película, LA BOLA NEGRA, escrita y dirigida por Los Javis, sobre una obra de Alberto Conejero, que muestra en tres tiempos de nuestro pasado, la continuación de una pieza teatral de Lorca, de ese título, donde su principal personaje era un joven homosexual de buena familia, la primera vez que el poeta trataba de forma directa este tema en la Granada de 1932; la relación de Rafael Rodríguez Rapú, herido y prisionero de las tropas nacionalistas en Santander con un joven soldado, primero en 1937 y luego en 1939; y la investigación que hace su nieto del legado en forma de documentos de ese soldado en 2017. Las tres historias se cuentan fragmentadas de forma paralela hasta su resolución. Carlos, en la primera, es ese joven que es discriminado para entrar en el casino de Granada porque las habladurías le calificaban como homosexual, y por ello, recibe una bola negra, la negativa de ese rancio grupo de hombres acomodados y religiosos a esta institución. Una historia que llega hasta el inicio de la Guerra Civil, donde las metáforas literarias se mezclan con un pasado convulso.
La segunda historia es la de Sebastián, un joven campesino y músico de un pueblo de Santander, que es enrolado en el ejército nacionalista, tras escapar indemne de él tras ser bombardeado por la aviación italiana. Descubrirá su homosexualidad cuando tenga que ocuparse de un prisionero especial, un teniente republicano, desesperado por encontrar su muerte. Le están intentando hacer confesar, pues creen que es un personaje importante, y le tratan de recuperar de las heridas para luego fusilarle. Sebastián acabará enamorado, y Rafael, le contará que tuvo como amante al mismo Lorca tras conocerse en La Barraca, de la que era secretario. Por ello porta un poema de su mano que le dio cuando se despidieron antes de que se fuera de Madrid a Granada contra su voluntad. Además, le pide que entregue a su familia una carta de despedida y recupere la última obra de teatro que escribió el poeta malogrado. En el tercer episodio, su nieto, historiador, y también homosexual, recibe tras su muerte como legado, esa carta y la obra de teatro, que le informan de la personalidad de su ancestro, hasta ahora desconocida para su misma madre a la que abandonó embarazada.
Las tres historias que nos remiten a la Guerra Civil y a la derrota de los postulados de la democracia republicana, de la libertad, la igualdad y no discriminación por el fascismo, ya de por sí valiosas, se articulan con un excelente lenguaje audiovisual, a través de variedad de planos y movimientos atractivos de cámara, que hacen cada secuencia un conjunto sólido y novedoso ante el espectador. Además, se complementa con imágenes cuidadas de luz y textura en una magnífica ambientación y puesta en escena, reforzadas por una música que amplia su impacto emocional intenso. La película, de esta manera, se hizo justa merecedora del Premio a la mejor dirección en el pasado Festival de Cannes, y una carrera de galardones todavía por recibir.
LA FOTOGRAFÍA DE MINOR WHITE
La Fundación Mapfre presenta la exposición, MINOR WHITE, una extensa retrospectiva de su obra fotográfica con motivo del 50 aniversario de su muerte, la primera de este tipo que se desarrolla en Europa. Constituye un recorrido desde sus inicios a mediados de los años treinta hasta su muerte en los setenta, que nos informan de una importante producción artística, a la vez de una actividad académica, museística y editorial. Su labor como docente le marcará el transcurso de su vida al tener que desplazarse a distintos puntos del país, desde una costa a otra, entre distintas instituciones; mientras tanto, fue fundador y editor de la revista Aperture, espacio dedicado al medio fotográfico, y de sus propias ideas y métodos, que serían conocidas a través de exposiciones y libros. Muestra la grandeza y originalidad de este autor que se define mediante la consecución de una belleza poética que encuentra en una visión de la naturaleza, del ser humano y los objetos materiales según su influencia emocional.
Para el autor la imagen fotográfica es una manera de autoconocimiento y expresión de su interior, muchas veces tensionado por la dificultad para reconocer abiertamente su homosexualidad. El sentimiento humano, de esa manera, trata de llegar al espectador por medio del arte en el que el autor, el artista, juega un papel fundamental. Conseguir este objetivo no resulta tan fácil. De hecho, el pretendía fotografiar las cosas no por lo que son, sino por aquello otro que son. Sus temas más destacados son la naturaleza, el paisaje, el retrato y el desnudo masculino, representados de una manera subjetiva con carga simbólica. Un simbolismo asociado a la religión y la filosofía. Por otra parte, la fotografía debe presentarse en forma de secuencia, no aislada, creando estructuras narrativas y reflexivas que generan significados, asociaciones y ritmos, lo que el llama el cine de imágenes fijas, cualidad que se podría complementar acompañada de textos.
La exposición se organiza en cuatro secciones que se corresponde con las cuatro etapas principales de su vida. La primera corresponde a sus Comienzos (1938-1946), la etapa de consolidación en Portland cuando realiza su primera exposición individual, compuesta por imágenes de paisajes, granjas, bodegones de objetos o naturaleza, según un estilo formalista a la manera Alfred Stieglitz al inicio, para adquirir un estilo directo en la órbita de Edward Weston y Ansel Adams. Como profesor asistente de este último en la California School of Arts, se trasladará en 1946 a San Francisco, en su segunda y relevante etapa, que durará hasta 1953. Aquí realiza sus primeras secuencias y queda fascinado por la costa californiana como tema. Además, funda la revista Aperture. Destaca la secuencia, La tentación de San Antonio son los espejos (1948), compuesta por 32 fotografías de Tom Murphy, alumno y modelo, que nunca expuso; y una representación de las miles que hizo con una cámara de 35 milímetros de las gentes de San Francisco, un tipo de fotografía excepcional para su estilo.
A partir de 1953, desarrollará su labor en la George Eastman House (GEH) como asistente del comisariado. Se siente influenciado por las filosofías orientales, así como valora la impronta del fotógrafo Paul Strand. Realiza destacadas series como Rural Cathedrals (1955) y Sound of one hand (1960). Su última etapa corresponde a su residencia en Cambridge, Machassusetts (1965-1976), donde es profesor invitado en el MIT. Llegará, así, al culmen de su carrera docente, en la que publicará el libro, Mirrors Messages Manifestations (1976), base de la gran exposición organizada por el Philadelphia Museum of Art y otros importantes museos. De este periodo final son las series, Secuencia 1968, compuesta de paisajes de la región de gran belleza y originalidad; y la Secuencia Totémica (1974), que capta los dibujos tallados por el tiempo en la costa granítica de Maine a los que el autor dota de musicalidad y resonancias religiosas.
EL MEJOR AMIGO
El perro es el mejor amigo del hombre. Desde tiempos prehistóricos está presente a su lado. Primero asociado a las actividades agrícolas y ganaderas, como un trabajador y vigilante más, a ser una compañía constante en su vida, un auténtico hijo y familiar en nuestros días. Incluso forman parte de la policía o el ejército por sus capacidades de lucha o de detección por su sentido del olfato y oído. Puede ser un compañero imprescindible y un apoyo constante para el día a día de las personas discapacitadas, o simplemente solitarias que necesitan su ayuda en caso de peligro. Es lo que le sucede al protagonista de la película, EN EL CORAZÓN DE LA BESTIA, dirigida por David Ayer, un antiguo miembro de las Fuerzas Especiales norteamericanas retirado que tiene una relación imprescindible con el perro de combate Odin, también retirado, tras muchas batallas en el frente de Afganistán. Ambos tienen numerosas cicatrices tanto físicas como psicológicas tras haber sufrido numerosas penalidades que les producen a menudo pesadillas y recuerdos extremos.
La película cuenta su último episodio de amistad y compañerismo en los bosques perdidos de Alaska. Allí viajan los dos en una avioneta para disfrutar del silencio de la naturaleza y de la soledad. Acampan primero a lado de un lago donde pasan el tiempo dedicados a la caza y la pesca, a descansar e intentar recuperarse en medio de la nada de sus dañinos recuerdos. Apenas ven a animales en la lejanía. Un día les visita un minero jubilado que viaja en canoa por aquellos parajes. La llegada de una fuerte tormenta les hace salir de repente de vuelta, pero el protagonista en plena travesía sufre un ataque al corazón, que provoca un aterrizaje forzoso en medio del bosque para hundirse en un lago. James se despierta casi en el fondo del agua mientras Odín había salido despedido en el accidente. Ellos logran recuperarse con las pocas pertenencias que portaban. Entonces, inician un periplo accidentado para llegar andando a una carretera situada a unos 90 kilómetros.
De hecho, la historia empieza cuando Odín es encontrado en la carretera por una joven que conduce una furgoneta. La película es una narración contada en flash back sobre todo lo que les sucede desde que fueron de excursión a tan lejanos parajes. La parte más dramática corresponde después del accidente cuando se tienen que enfrentar a numerosas dificultades: la enfermedad de James; la caída a un río tras intentar cruzar un acantilado; y el ataque violento de una manada de lobos. En todo momento será la inteligencia y fidelidad de Odín quien mantenga con vida a James, que por sus graves heridas, le impedirán llegar a su destino, no sin antes, expresar su reconocimiento a su perro y amigo con quien tantos infortunios lograron pasar juntos.
ATMÓSFERA BÉLICA
Los grandes acontecimientos históricos se han labrado por las hazañas heroicas de los ejércitos que sufrieron enormes bajas para alcanzar la libertad una vez perdida frente al fascismo, como de pequeñas decisiones individuales, luego asumidas por el mando, que supusieron un antes y un después. Conocemos la importancia del Desembarco de Normandía, una operación militar a gran escala, que supuso meses de preparación para los soldados y el material para llevar a término la Segunda Guerra Mundial. No hacerse hubiera implicado, se piensa, la derrota frente al nazismo, pues centrado exclusivamente en el frente oriental, le permitía golpear y dominar cada vez mayores territorios en el oeste de Europa, pero era un riesgo máximo que tamaña empresa fallara o fuera repelida por las defensas en la costa francesa. Tal engranaje al final fue un éxito gracias entre otras decisiones a un pronóstico del tiempo acertado, como nos los cuenta la película, TIEMPO DE VICTORIA, escrita y dirigida por Anthony Maras, basándose en la obra teatral, Pressure, de David Haig.
La película discurre en las 72 horas antes del famoso desembarco de las tropas aliadas. Se tenían los aviones, los barcos y las tropas acuarteladas y preparadas. Únicamente faltaba tomar la decisión de llevarlo a efecto según el mando del general Eisenhower, que sería el día 5 de junio, un momento propicio pues se necesitaba la luna llena y mareas vivas. Para no cometer ningún error, y reducir las posibilidades de fracasar, traen a un meteorólogo experto recomendado por Churchill. Los americanos ya tenían el suyo, un coronel que hasta ahora había acertado en sus previsiones durante la guerra, pero todas las ayudas eran necesarias para tener éxito. De esta manera, el científico, James Stagg, tiene que acudir y abandonar a su mujer que está a punto de dar a luz, y ponerse al frente de los técnicos para averiguar la previsión del tiempo. Su carácter y modos rígidos chocarán desde el principio con los norteamericanos, también en sus métodos, al emplear datos y variables en superficie y en altura de la atmósfera, frente a la utilización de mapas del tiempo de situaciones en años pasados.
Para el experto norteamericano, según las previsiones históricas, el día 5 haría un tiempo despejado, sin embargo para Stagg, todo lo contrario, habría una fuerte tormenta sobre el Canal de la Mancha y Normandía. Todos los generales encabezados por Eisenhower quieren marchar hacia Francia lo antes posible, pues cuanto más se retrase será más fácil que los nazis se enteren del desembarco y acumulen mayores defensas. Se da, entonces, la situación que Stagg se queda solo frente a todos en su opinión que el tiempo será borrascoso el día decidido de antemano. Le consideran un loco por ser tan duro en mantenerse firme sin ninguna duda, pero en el poco tiempo de espera, empieza a soplar el viento con fuerza y a llover sin posibilidad de que los aviones vuelen, ni los barcos puedan zarpar en un mar embravecido. Sin embargo, cuando todo estaba perdido, surge la posibilidad de una mejora del tiempo 24 horas después. Así lo piensa Stagg esta vez, aunque sin certezas absolutas. De esta manera, Eisenhower decide retrasar el desembarco para el día 6. Al final, la lluvia primero fue amainando y luego la visibilidad fue aumentando durante la batalla, y el tiempo aclaró, lo que fue un éxito para la operación militar que llevaría a liberar Francia en 10 semanas. La película cuenta un hecho real, la de un meteorólogo que acertó en sus polémicas previsiones, por lo que sería condecorado por los EEUU.


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