LA PERVIVENCIA DEL PASADO


Los graves dramas dejados por los conflictos bélicos del pasado todavía perviven en el presente. Sobre todo aquellos que no se resolvieron de forma satisfactoria. Así lo observamos en las víctimas de la Guerra Civil española que todavía no han sido reparadas en su dolor por la violencia sufrida. Numerosos niños quedaron sin familia tras desaparecer por la violencia ejercida por el bando vencedor. Un bando que dio refugio a numerosos nazis perseguidos por los aliados de la Segunda Guerra Mundial. En este contexto se desarrolla la intriga policial de la película, EL SUSTITUTO, escrita y dirigida por Oscar Aibar, que se basa en la investigación de un joven inspector en la costa levantina a finales de la Transición. Era el año 1982, se celebraban los juicios por el intento de golpe de Estado del 23-F, y se esperaba un gobierno socialista tras las elecciones generales.



La vida en la costa se presumía tranquila para el inspector Ricardo, que sustituía a un compañero muerto en extrañas circunstancias. Comparado con la actividad policial en Madrid debido a la intensa delincuencia callejera, sería un merecido destino sin problemas. Lo más arriesgado era vigilar un tranquilo chalet de jubilados alemanes, pura rutina todos los días. Sin embargo, descubre que son meras apariencias, especialmente cuando unos espías israelíes merodean por las inmediaciones del lugar, y se enfrentan a tiros a las puertas. Descubre, también, al ser felicitado por su jefe e invitado por los jubilados, que es un centro lleno de antiguos nazis con un amplio pasado de crímenes de guerra, buscados por la justicia internacional. 



Ricardo no le gusta el ambiente de este club de nazis, a pesar que le regalan un apartamento y un reloj de oro. Celebran el aniversario de Hitler vestidos con los antiguos uniformes de la guerra. A su mujer no le importa porque le integran en la sociedad de la ciudad, pero a él le causa rechazo porque sus padres fueron represaliados por la dictadura franquista. Pero lo mas grave son los tentáculos que tienen en el sector de la construcción, en la propia policía y en los grupos fascistas que todavía perviven. Descubre que son los responsables de la muerte del inspector a quien vino a sustituir, que trataba de denunciarlos, tras serviles en los trabajos más sucios.



Su futuro quedará marcado por la investigación en la sombra que lleva a cabo sin permiso de su jefe que consideraba el caso cerrado. Le apoya una joven médica que hace las veces de forense y le informa. Coincidiendo con el mundial de futbol, logrará detener a un grupo de neonazis de la zona que intentan asesinar a unos aficionados italianos, para llegar a sus dirigentes alemanes, que consiguen zafarse de cualquier acusación, mientras el más anciano de los nazis huye de la costa española, al ser descubierto su refugio.

MESTIZAJE SOBREHUMANO


 El relato cinematográfico puede tener una forma realista y tratar un tema fantástico. Puede convertirse en metáfora de una particular realidad del ser humano. Es el caso de la película TITANE, escrita y dirigida por la francesa Julia Ducournau, que ganó la Palma de Oro en el Festival de Cannes. Nos cuenta con un portentoso estilo visual, la historia de una joven que engendra y llega a parir un bebé mezcla entre humano y automóvil. La protagonista tuvo un accidente de coche en la que le tuvieron que implantar una placa de titanio en el cráneo cuando era niña. De adulta, su mal comportamiento infantil, se ha convertido en una psicopatía que le lleva a asesinar tanto a hombres como a mujeres. Se gana la vida como showgirl en las ferias, especialmente de coches que tanto admira por su trauma.




En una de las ferias de coches tuneados se produce el encuentro íntimo entre la protagonista con el Cadillac sobre el que había realizado un espectáculo erótico. A causa del mismo se queda embarazada de forma extraña lo que provoca su desesperación y el incremento de su locura asesina. Después de matar a sus padres huye, pero se da cuenta que le persigue la policía. Entonces, observando carteles de niños desaparecidos a quienes todavía buscan como adultos, se hace pasar por uno de ellos. El que fuera su supuesto padre, un jefe de bomberos, la lleva a su casa para cuidarla. Pronto, ambos descubrirán la verdad de cada uno. El primero está obsesionado con el hijo perdido y hará todo lo posible para compensar la pérdida que no ha superado. La segunda llegará a mostrarle que está embarazada, después de hacerse pasar por un joven maltratado.




Al final, el jefe de los bomberos, en la línea de su trabajo, ayudará a traer al mundo al nuevo ser, un engendro entre mujer y máquina, donde la sangre de la madre se ha transformado en grasa, a través de un parto difícil que provoca la muerte de la gestante. Para el jefe de bomberos es un momento satisfactorio pues recupera al hijo perdido. El relato se ha convertido en una metáfora extrema de la condición de la mujer tratada como objeto por la sociedad como si fuera un original coche. A la que se esclaviza, igualmente, con la maternidad, muchas veces no deseada, eludiendo la existencia de la condición transgénero, por lo que la explotación de la mujer por su cuerpo, es a su vez del hombre. Tanto uno como otro deben considerarse dentro de una misma existencia, independientemente de las inclinaciones individuales.

LA DICTADURA DEL JEFE


Los trabajadores deben desconfiar de aquellos empresarios o patrones que les tratan como de su propia familia o que muestran paternalismo. Se inmiscuyen en su vida privada, como si de esta dependieran los beneficios del negocio, cuando es la que ellos llevan, la que puede poner en peligro su propia iniciativa. El despido, por más injusto que sea, se justifica como inevitable y doloroso. Esto planteamientos se  muestran en la película española, EL BUEN PATRÓN, una aguda comedia escrita y dirigida por Femando León de Aranoa, que va a representar a nuestro país en la próxima edición de los Oscar de Hollywood. Si en otros ejemplos de su filmografía, como los Lunes al sol, mostraba la perspectiva de los trabajadores, ahora, sin perder este sentido social, se posiciona en la situación de un empresario de provincias.




Este empresario protagonista, Julio Blanco, interpretado por Javier Bardem, está obsesionado por conseguir una placa más de reconocimiento a la empresa excelente, para su pequeña fábrica de balanzas industriales. Desde que le comunican que ha sido seleccionada para una inspección de la que depende el premio, transcurre una dura semana en la que presiona al máximo a los trabajadores para mantener en todo momento una apariencia de éxito y equilibrio, solamente truncado por el despido de un trabajador, que le causará una dura protesta en la puerta de la fábrica; el bajo rendimiento de su servidor más fiel, compañero de él desde niño; y el chantaje de la nueva becaria, que se va a aprovechar las tendencias del jefe por convertirlas en amantes para conseguir un puesto de trabajo fijo.




En semana, por tanto, que se espera la llegada de la inspección que concederá un reconocimiento a la empresa, transcurre todo el entramado cómico de la película, donde el protagonista soluciona con diálogo y malas artes todos los problemas que van surgiendo. El lleva el negocio sobre sus espaldas y no permite ningún desliz a los empleados con los que mantiene una relación paternalista y familiar. Todo deriva de la centralización de su liderazgo autoritario. De esta manera encontrará la causa de los problemas de la fábrica, que son de carácter personal derivados de infidelidades matrimoniales entre los trabajadores, o las suyas propias al seducir a las becarias, y luego despedirlas, salvo la última, que era la hija de un empresario amigo, a quien tiene que darla un cargo, para que no cuente nada de su relación que podía poner en peligro las apariencias de su vida privada.

LA FOTOGRAFÍA DE JUDITH JOY ROSS


 La Fundación Mapfre organiza una completa retrospectiva de la fotógrafa estadounidense, JUDITH JOY ROSS, que reúne 200 imágenes y documentos sobre la artista, procedentes de su archivo personal, y constituyen un amplio recorrido de cuarenta años. Primero como estudiante procedente de la clase trabajadora, luego como docente y finalmente como fotógrafa a tiempo completo, nos demuestra su concepción original del medio. Una concepción centrada en el retrato de individuos que encuentra en la calle, dentro de las campañas sobre temas escogidos en las que organiza su actividad. Por ejemplo, Eurana Park, aquel en el que jugaba en la infancia, los visitantes del Monumento a los Veteranos del Vietnam o los miembros del Congreso durante y después del escándalo Irán-Contra.




La mayor parte de los proyectos de Ross están impulsados por una cuestión moral, cívica o existencial: la formación de la identidad de una persona, los motivos por los que la vida merece ser vivida, por qué existe la injusticia o la barbarie de la guerra. Presenta una doble necesidad: reconciliarse con el pasado y el presente, y comprender este mundo a través de los individuos que habitan en él. Logra capturar el sentido de la vida y a la vez alcanzar la belleza. Por otra parte, su obra constituye un medio de comunicación con los retratados a los que hace transcender por el arte fotográfico. Su mirada es neutra, pero al tratar temas comprometidos toma partido por aquellos que ven un sinsentido la guerra.



Los congresistas que tomaron decisiones fundamentales para el país y sus asesores quedan retratados. Por otro lado, los manifestantes en contra de las guerras de Irak y Afganistán dentro de su proyecto, Protestad contra la guerra. Además, muchos niños y jóvenes en parques y barrios de Pensilvania, que suponen una reflexionan sobre el paso del tiempo, y que el medio fotográfico los hace pervivir. La mayoría captados en plano medio o tres cuartos, a veces con la mirada perdida en la lejanía. La artista también dirige su cámara a los lugares donde vivió la infancia como la antigua tienda de su padre o la casa de campo familiar de Rockport, que inmortaliza para el espectador.



EN FAVOR DE LA MEMORIA HISTÓRICA


La última película de Pedro Almodóvar, MADRES PARALELAS, tiene como trasfondo uno de los temas más de actualidad, la recuperación de los restos de aquellos que fueron fusilados durante la Guerra Civil y enterrados en fosas anónimas. Miles de víctimas todavía se encuentran desaparecidas en cunetas de caminos, entre ellas el famoso poeta Federico García Lorca. Es una herida abierta más de ochenta años después, y se necesita reparar ese daño causado en un contexto de memoria histórica democrática. La sociedad actual no puede olvidar aquellos hechos porque tiene en su herencia familiar y genética a sus ancestros desaparecidos. Dar continuidad humana a aquellas personas cuya vida se truncó de repente, nos permite pensar de forma honesta en el futuro. 




Janis, la protagonista, una fotógrafa de mediana edad, está interesada en reabrir una fosa de víctimas de la Guerra Civil en su pueblo. Para ello contacta con un médico forense especialista en estos casos. Después de una relación entre ellos, se queda embarazada. Cuando va a dar a luz en el hospital coincide con una joven en su misma situación. La adolescente había sido violada en grupo por unos compañeros de instituto. Vivía con su padre en Granada, ahora la acoge su madre, una actriz frustrada. Las dos mujeres, Janis y Ana, se encuentran solas, son madres solteras de dos niñas. Surgirá entre ellas una profunda amistad de carácter melodramático que constituirá la base de la historia de la película.




La hija de Janis se cría con salud, sin embargo hay un inconveniente que mueve la acción. No tiene ningún parecido ni con ella, ni con su supuesto padre. De la prueba genética, descubre que no es hija suya. En ese momento contacta con Ana, que le informa que su niña murió de muerte súbita. Además le dice que lo está pasando mal sin sus padres. Entonces, Janis, la contrata para que lleve las labores de su casa y no se sienta sola. Con el tiempo le dice la verdad, que en el hospital intercambiaron a las recién nacidas, y la que tiene ella es su hija. Al final todo se arregla. Volverá la amistad entre Janis y Ana, ahora que la primera está de nuevo embarazada del médico forense que ha iniciado la excavación de la fosa.




La película representa a las dos posturas sobre las víctimas de la Guerra Civil. La de aquellos que piensan que sólo hay que mirar hacia el futuro, sin pensar en los problemas del pasado, y los que consideran que es necesario en un contexto de memoria histórica reparar el daño que se les causó a las víctimas y a sus descendientes. Nuestra identidad proviene de nuestros ancestros como les sucede a las mujeres protagonistas. Si se renuncia a la continuidad histórica y familiar, perdura indefinidamente un problema. A ellas dos les importan sus padres, como la vida de sus hijos, que en ningún caso deben estar asociados a la mentira o a la muerte.

ENCUENTROS CON LA VÍCTIMA


 Durante muchos años se vivió una situación de extrema violencia en el País Vasco motivada por los atentados terroristas de ETA. Tenían una intencionalidad de amedrentar y llenar de dolor a los oponentes políticos para establecer sus objetivos que pasaban por la independencia de España. En sus 51 años de existencia la organización terrorista, salvo los años de la dictadura, apenas negoció, solamente desarrolló una lucha armada que produjo más de ochocientas víctimas. Mientras duró la Transición, ETA fue una más entre varias organizaciones que cometían atentados contra la policía y los militares. Al consolidarse la democracia, empezaron a emplear las armas contra los miembros de las organizaciones políticas para expulsarlas del territorio a la vez que imponía un silencio cómplice entre sus militantes y seguidores.




La película, MAIXABEL, dirigida por Icíar Bollaín, nos cuenta el sufrimiento causado por el asesinato de Juan María Jaúregui, gobernador civil  y militante socialista en el año 2000. Además, la búsqueda de una razón para tal violencia sobre una persona que había luchado siempre por la libertad, y un recuerdo emocional, encabezado por su viuda, que un día recibió la triste noticia, y once años mas tarde recibía otra llamada para ir a la cárcel de Nanclares de la Oca para encontrarse con uno de los tres autores del asesinato de su marido. La organización terrorista había dejado las armas, y se había abierto la vía de reinserción para los terroristas. Podían cumplir sus condenas en Euskadi si renunciaban a la lucha armada y pedían perdón por los atentados cometidos. En un programa especial, podían encontrarse con las víctimas y mostrar su arrepentimiento, para reparar el daño moral causado a ellas y así mismos.




La película tiene momentos impactantes para el espectador. Destacan esos encuentros entre Maixabel Lasa y dos terroristas que participaron en el atentado. El primero fue con Luis Carrasco, aquél que acompañó al autor material a la mesa donde estaba sentado el político para dispararle por la espalda. Se encontraba preso en Nanclares después de haber dejado una organización en la que seguía las órdenes que le daban sin plantearse nada, hasta que descubrió que sus dirigentes eran unos mediocres. El asesinato del gobernador civil fue una más en la que participó. No le tocó disparar porque eso se decidía por sorteo. Confiesa, además, que la cárcel le hizo apartarse de la organización totalitaria y sus principios, darse cuenta del sinsentido que vivía, y le pide perdón por un hecho que no le hace vivir en paz.



La segunda entrevista fue realizada a petición de Ibón Etxezarreta, a pesar que se había puesto fin al programa de mediación. Interpretado en la película por el actor Luis Tosar, se muestra a la viuda más explícito sobre sus motivaciones y su trayectoria personal. Fue un militante por las causas revolucionarias, y al llegar a Euskadi buscó incorporarse a la organización terrorista. Pertenecer a ETA formaba parte de su ideario de lucha. Sin embargo, la cárcel, salir del mundo cerrado controlado por los dirigentes, que le hacía llevar una doble vida, le hizo recapacitar. Hoy sufre diariamente por el daño causado a las víctimas, que llegó a afectar a su familia. Así, le pide perdón, y muestra su arrepentimiento. Incluso, según muestra la película llegó a acompañar a la viuda en un homenaje a la víctima. Una de las frases más memorables del encuentro fue cuando la viuda le dijo que prefería ser una viuda que su madre, a la que respondió él, que prefería ser Juan María Jaúregui, a ser el cómplice de su asesino.

EL FUTURO EN EL PLANETA DESÉRTICO


 Cuando estudiamos el pasado del ser humano nos podemos remontar hasta un millón de años, o hacia los cien mil o veinte mil años cuando, por ejemplo, se hacían las pinturas rupestres en el Paleolítico. Si pensamos en el futuro partimos de la idea que el progreso tecnológico nos permita viajar entre las galaxias y conocer planetas lejanos. El ser humano piensa que podrá salir de la Tierra, superar las dificultades climáticas y medioambientales, la superpoblación que atenaza los recursos naturales, encontrar nuevos territorios que explotar para mostrar su poder. Es lo que hacen relatos y películas que nos proyectan al futuro y nos evaden de nuestra rutina diaria. La película, DUNE, dirigida por Denis Villeneuve nos retrata el futuro del año diez mil de nuestra era, donde gobierna el Imperio y las casas nobles que extienden su dominio sobre los planetas a su servicio.




La acción de la película se desarrolla sobre todo en el planeta desértico, Arrakis, habitado por el pueblo Fremen, que ven cómo se explota una sustancia que se encuentra en la arena, una especia que sirve como droga para los largos viajes interestelares. El Imperio está interesado en su obtención que lleva a cabo la familia Harkonnen, que a través de un ejército cruel obtienen enormes beneficios. Sin embargo se enfrentan a la guerra continua con los nativos y con unos gusanos gigantes que atacan al menor ruido en la superficie. Por ello, el emperador decide ceder el planeta a la Casa de los Atreides, otra familia noble, de maneras más civilizadas, para que explote el planeta desértico. Pero todo resultará un engaño, para aniquilar este linaje llevado a cabo por los Harkonnen, que no renuncian a los enormes beneficios que produce el planeta, al servicio del Imperio.




La historia que cuenta Dune muestra el enfrentamiento entre el bien y el mal, regido por unos valores que nos retrotraen a la Edad Media. El final de esta primera parte de lo que será una serie de varias películas es abrupto. La Casa de los Atreides no ha sido exterminada. Han logrado salvarse de la traición, el primogénito y la madre, gracias a sus poderes singulares. Parece ser que el joven príncipe, educado en el combate, será el futuro líder que reparará la injusticia cometida por el Imperio y sus secuaces. Muchas son las incógnitas. Mientras, descubrirán los atractivos del planeta Arrakis y el apoyo del pueblo Fremen.

EL TRISTE PANTANO AZUL


 Durante muchos años las adopciones internacionales en EEUU se realizaron sin proteger debidamente a los menores. Un grupo de ellos cambiaron de padres adoptivos, e incluso, no accedieron a la nacionalidad norteamericana, por lo que al ser mayores de edad se encuentran como inmigrantes simplemente. Cualquier problema legal se convierte en la causa de su deportación, a pesar de haber vivido décadas en el país desde muy pequeños. De esta manera, miles de personas en los últimos años han sido expulsadas a sus lugares de nacimiento, sin conocer su idioma o la cultura de procedencia. Este hecho lo da a conocer la película, BLUE BAYOU, escrita, dirigida e interpretada por Justin Chon. Todo un alegato contra la injusticia de este procedimiento que vulnera los derechos humanos.




Antonio, el protagonista, malvive en Lousiana como tatuador. Desea un trabajo mejor, ahora que va a tener una hija. Pero sus antecedentes penales le impiden dedicarse a lo que más le gusta, la mecánica de las motos. Se lleva muy bien con su hijastra, fruto de la relación anterior de su pareja con un policía. Todos los problemas comienzan cuando un día, éste y un compañero de vigilancia, se pelean en un supermercado con el protagonista. El juez decide deportarle a Corea, su país de origen. Solamente podrá permanecer junto a su mujer y sus hijas si demuestra su arraigo después de treinta años en EEUU. No tiene la nacionalidad, pues sus padres adoptivos no hicieron los papeles adecuados como muchos otros en el pasado.




De esta manera, Antonio, tiene que enfrentarse a un pasado dramático. Fue dado en adopción muy pequeño tras intentar su madre matarlo en un lago de Corea. En EEUU, no tuvo suerte, pues pasó de unos padres a otros hasta los definitivos, que no le dejaron buenos recuerdos pues le maltrataban. Al llegar a la mayoría de edad se escapó de casa. No recibió una buena educación y los mejores años de su vida son los que pasa ahora con su mujer. La venganza del policía a quien golpeó, le impedirá acudir al juicio en el que podía frenar la deportación. Tratará de suicidarse en su lago favorito donde lleva a su hijastra. Sin embargo, si de pequeño no murió ahogado, por segunda vez, tampoco perecerá. El único destino que tiene será separarse de su mujer y sus hijas para vivir en un país del que desconoce todo.




La película constituye una serie de golpes emocionales sobre el espectador por lo injusto de las situaciones. De fondo el famoso tema musical que da título a la misma. El primero, la de las causas de su adopción en Corea por padres norteamericano, que se desvela progresivamente a lo largo de la historia, primero en imágenes que revive el protagonista. El segundo, el rechazo como inmigrante que sufre diariamente, sin poder conseguir un trabajo. El tercero, la falta de reconocimiento como norteamericano después de haber llegado al país de niño. Finalmente, la injusta condena a la deportación, sin tener en cuenta, los aspectos humanos tanto los suyos propios, como de los miembros de su familia con los que convive.


LA FOTOGRAFÍA DE MARGARET WATKINS


Una de las exposiciones más interesantes del Festival PhotoEspaña 2021 corresponde a la Las  que se celebra el las salas del CentroCentro del Ayuntamiento de Madrid, titulada, MARGARET WATKINS. BLACK LIGHT, por un lado, por el número de obras expuestas, unas 150, por otro, por mostrar la trayectoria de esta fotógrafa canadiense que contribuyó de forma significativa a la evolución de este medio artístico. Corresponde a una trayectoria entre 1914 y 1939 en el cual practicó la actividad fotográfica en distintas direcciones, todas ellas de un extraordinario nivel. Desde el tradicional retrato, género común a los profesionales del medio a principios del siglo XX, hasta la imagen publicitaria para las revistas en los años 20.




El estilo de Watkins evoluciona desde el pictorialismo hasta la experimentación vanguardista. Le interesa la captación de las relaciones que establecen los objetos, muy relacionado con la imagen publicitaria, los bodegones, así como paisajes, desnudos y escenas callejeras con especial atención a las fachadas de tiendas y estructuras de los edificios. El medio que emplea su fotografía tiene que ver con los efectos de la luz y la obscuridad, entendidos como elementos complementarios. Un matrimonio imprescindible que van de la mano en sus imágenes. Una característica reforzada por el empleo en la exposición madrileña de copias de la época. Además podemos ver en la muestra su cámara primitiva y algunos objetos fundamentales de su estudio y publicaciones antiguas.




Se formó en Nueva York donde impartió clases de fotografía. Adquirió tal fama que expuso con otros grandes maestros del momento como Edaward Steichen y Paul Strand. En los años treinta se dedicó a la fotografía callejera, para lo cual tuvo que viajar por Rusia, Francia y Alemania. Nunca regresó a América después de establecerse en Escocia. Murió en 1969, no sin antes reunir toda su obra en una caja que debería custodiar Joseph Mullholand, su albacea, y que no debería ser abierta hasta después de su fallecimiento. Hoy, su legado, constituye una aportación fundamental a la historia de la fotografía, más sobre todo por ser realizado por una mujer que logró superar la tradición y los roles de género.




LA LÓGICA DE LA VIOLENCIA

 


 Si se busca una o varias razones en forma de causa que provoca un suceso como un accidente, a menudo te enfrentas a un cúmulo de coincidencias por azar. Encontrar la causa concreta te obligaría a manejar una ingente información que ni los ordenadores más poderosos pudieran deducir. Existen muchos ejemplos de personas que han salvado su vida por no tomar un avión a tiempo, y a otras, al revés, hubo una circunstancia que les llevó a estar en el lugar inapropiado para sufrir un percance. El empleo de las fórmulas matemáticas en los últimos tiempos, en potentes ordenadores, han permitido explicar muchos fenómenos en apariencia frutos del azar.  Este es el planteamiento de la película danesa, JINETES DE LA JUSTICIA, dirigida y escrita por Anders Thomas Jensen, donde unas coincidencias, entorno a un accidente de tren, provocan una espiral de violencia.




A  Mathilde, una joven adolescente, un día le robaron su bicicleta que tenía aparcada en la calle. Ello obligó a su madre a llevarla en coche, pero éste, a su vez se estropeó, y tuvieron que tomar el tren las dos. En el trayecto, Otto, un matemático, que acaba de ser despedido de la empresa, le cede el asiento a la madre. En ese momento se produce un accidente, que afecta especialmente a los pasajeros que van sentados junto al cristal. El accidente provoca la muerte de la madre y heridas a la hija, por lo que Markus, militar destinado en el extranjero, tiene que regresar a casa. Será un duro acontecimiento que les afectará a partir de este momento. Otto, por su parte, cree que no fue un accidente, sino un atentado para matar a un testigo fundamental en un juicio contra un cabecilla de una banda criminal, que viajaba en el mismo vagón.




Otto observó cómo una persona sospechosa se bajó en la estación anterior y tiró su comida sin terminar a la papelera. Acto seguido se produjo una explosión o un choque. La policía no cree su versión al no encontrar pruebas. Entonces, con ayuda de dos colegas hacker, averiguan la identidad del sospechoso que se bajó del tren antes del suceso, y muestra parecido con el hermano del cabecilla de una organización criminal. Todas las pruebas encontradas por ellos, en la red, sustentan su teoría. Así que deciden informar a Markus, muy afectado por la muerte de su mujer, que decidirá tomarse la justicia por su mano. El resultado en una sucesión de enfrentamientos violentos contra la banda de criminales, donde se combinan momentos dramáticos y cómicos, protagonizados especialmente por los excéntricos hacker.




Mathilde, muy afectada por la muerte de la madre, trataba de encontrar una lógica a los acontecimientos que provocaron que tomase el tren en vez de coger su bicicleta. Otto, el matemático, experto en programas informáticos, la encontró rápido al descubrir en el vagón a un afamado testigo de cargo. Sin embargo, a pesar de todo fue una interpretación errónea de un accidente no intencionado, que se convierte en la base de todos los sucesos en los que se ven envueltos los personajes, y que les reúne al final para celebrar la Navidad, cuyo regalo principal es una nueva bicicleta para Mathilde.