El Museo Nacional de Antropología presenta la exposición, UNEASY RIDERS. LA CIUDAD EN RUTA, que tras una profunda investigación mostrar la realidad de los repartidores de comida a domicilio contada a través de sus propias imágenes y experiencias. Además, busca enseñar la realidad oculta del algoritmo invisible que gestiona los pedidos a la vez que presiona y evalúa el desempeño de los trabajadores. Esta actividad surgió con el auge de las plataformas de reparto de comida a domicilio tras la pandemia de COVID. Desde entonces, ha sido ejemplo de actividad laboral precaria, de carácter temporal, con falta de protección social e inestabilidad económica. Su mayor problema era su consideración como trabajadores autónomos, por cuenta propia, en vez de por cuenta ajena, que les reducía sus derechos laborales bajo una apariencia de mayor libertad cuando estaban condicionados a las arbitrariedades de un algoritmo explotador.
La exposición se articula en un espacio central del museo organizado en seis paradas, donde te puedes adentrar en la realidad diaria de los riders gracias a fotografías y capturas de pantallas tomadas por cinco repartidores: Adrián, Carlos, Fer, Gledis y Juan. Los textos y las imágenes se exponen en paneles o cajas de luz. La primera parada nos introduce en la casuística y la problemática entre los repartidores y las plataformas digitales. En general, el trabajo no depende del algoritmo solo, sino del conocimiento práctico de los propios repartidores. La aplicación móvil actúa simultáneamente como herramienta de trabajo y mecanismo de gestión basado en datos. La segunda parada es una secuencia de reparto a partir de 18 fotografías tomadas por Gledis. Así, la repartidora nos enseña un día normal en su jornada laboral. Una actividad que exige capacidad constante de adaptación ante la incertidumbre contante del entorno. La tercera se denomina, La plataforma, el algoritmo y yo, que aglutina imágenes de las capturas de la plataforma sobre las rutas, los horarios, las cancelaciones de pedidos y los comentarios de los clientes.
La cuarta parada está dedicada a las contingencias del reparto: caídas, imprevistos, climatología adversa o pedidos muy grandes. Una vez más, nos muestran las duras condiciones laborales de unos trabajadores expuestos constantemente a accidentes de tráfico, sin luego poder afrontar unas prestaciones sociales fruto de los mismos. Una quinta parada reflexiona sobre Climas afectivos, es decir, la relación entre los repartidores y sus herramientas básicas de trabajo: vehículo, ya sea la bicicleta, el patinete o la motocicleta, la mochila y el móvil. Gracias a ellos puede efectuar las entregas, y realizarlas con seguridad y eficacia. La última parada se titula, Paisajes urbanos, memorias de la ciudad, compuesta por imágenes que retratan su cotidianidad como de momentos clave que han vivido como la gran nevada de la Filomena. Por tanto, la exposición nos enseña a comprender mejor a quienes pedalean la ciudad y a preguntarnos qué historias se esconden detrás de cada trayecto; preguntarnos, y responder, en qué medida las plataformas digitales transforman las formas de trabajar, moverse y relacionarse en la ciudad.



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