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COMPROMISO CON EL ARTE


 

Se ha repetido muchas veces que los grandes actores mueren en el escenario. Estamos acostumbrados a verles trabajar hasta edades prolongadas, a diferencia de otras profesiones cuya retirada es más temprana. En ello interviene su capacidad para producir arte, crearlo o interpretarlo a partir de los textos inmortales de la literatura. Es todo un espectáculo escuchar su voz y disfrutar de los gestos con que acompañan sus palabras, que sin su aportación, carecerían de tanto sentido y valor artístico. A ello se une una elegancia natural, un carisma propio, surgido de su experiencia y el reconocimiento del público a través del tiempo. Una de estas intérpretes es la que retrata la película, ELEONORA DUSE, LA DIVINA, escrita y dirigida por Pietro Marcello, que cuenta el regreso de esta diva, tras permanecer doce años alejada de los escenarios por la necesidad de reafirmar su personalidad y sus carencias económicas, en una época de rápidos cambios tras la Primera Guerra Mundial y el surgimiento del Fascismo.



Eleonora Duse, la protagonista, decide volver a los escenarios ya mayor y enferma de tuberculosis, a pesar de la oposición de su hija Enrichetta. Acompañada siempre de su asistente, Desirée, lo primero que hace es reunir su compañía, un grupo de actores dispuestos a compartir su aventura, en una época convulsa de la historia de Italia, cuando los Camisas Negras se imponen violentamente en las calles. Las dificultades son máximas por la crisis económica del momento. Al principio, les va bien, Eleonora vuelve a recibir masivos aplausos en los mejores escenarios, entre ellos, de la misma Sara Bernard, presente entre el público en una ocasión. Sin embargo, sus intereses chocan pronto con los objetivos económicos y artísticos de otros. La colaboración con un amigo escritor le lleva al fracaso y a los abucheos del público. Entonces, decide pedir ayuda al que fuera su amigo, Gabriele D´Annunzio, el famoso poeta y escritor, hoy al servicio del régimen fascista.



De esta manera, no tarda en llegar la llamada de Mussolini, que en un breve encuentro le propone condonar sus deudas y premiarla con una pensión vitalicia. Por su parte, ella sugiere la construcción de un teatro singular que imaginó en sueños. Tiene también en mente llevar a los escenarios una obra de Gabriele D´Annunzio, pero éste le advierte que el Duce, la quiere manipular, ponerla a su servicio para reforzar su poder. Con graves síntomas de su enfermedad, permanece retirada en su palacio de Venecia, pero en un momento dado, decide volver a trabajar, que es su razón de existir, y marcharse a EEUU donde morirá en 1924 aclamada por el público. Al margen de la historia, la película destaca por la forma en la que el director la cuenta, mezclando las imágenes rodadas, donde lleva el protagonismo las palabras de la famosa actriz, con otras de la época, procedentes del archivo, que muestran el viaje del féretro del Soldado Desconocido en tren hasta Roma, que refuerza, la ya de por si, la belleza y elegancia de las imágenes de una época ya desaparecida.

LOS DILEMAS DEL PRESIDENTE


 

La ley se encuentra alejada de la verdad. La expresión estado de gracia se refiere a una condición afortunada de quien toma una decisión o se enfrenta a una acción relevante con éxito. Por otra parte, cuando un gobernante aplica la gracia, se refiere a un indulto o perdón. Estas ideas están en la base de la película, LA GRAZIA, escrita y dirigida por Paolo Sorrentino, que cuenta los dilemas morales y las dudas con las que se enfrenta el presidente de la República Italiana seis meses antes de dejar el cargo. Él fue un jurista relevante que llegó al poder. Le asesora su hija Dorotea, también de rigurosa formación legal. Su otro hijo vive en Canadá y se dedica a componer música. Vive con un solo pulmón, pero no deja de fumar. En todo momento le acompaña el jefe de guardaespaldas con quien comparte su intimidad. Sobre la mesa tiene la ley de eutanasia que no quiere firmar y a la que pone pegas continuamente. Además las propuestas de dos indultos, uno de una mujer que mató al marido que la maltrataba, y el de un profesor de historia que hizo lo mismo con su esposa enferma de Alzheimer. 




Mariano De Santis, el presidente de Italia, es una persona rigurosa que pasa sus últimos meses en la jefatura del Estado limitado por su agenda política. Recibe a mandatarios extranjeros y embajadores, y convive con su hija que le estimula para que tome las decisiones pendientes, aunque se plantea dejarlas sin resolver para su sucesor. Oye continuamente música moderna, sin duda influenciado por su hijo. Fuma indebidamente en la terraza del palacio presidencial. Visita en las caballerizas a su caballo preferido, ahora enfermo. Recuerda una y otra vez a su mujer que murió años a tras; el momento cuando la conoció, y sospecha, obsesivamente, que le fue infiel. Quiere saber quien fue la persona con la que le traicionó. Su amiga de la infancia, la crítica de arte, Coco Valori, se niega a decírselo. Cree que fue su otro amigo Ugo Romani, ahora ministro, y futuro candidato a sucederle. Promete que hará todo lo posible para impedirlo.



Sin embargo, lo más importante, son las decisiones políticas relevantes que le quedan por firmar. Como católico, no quiere aprobar la ley de la eutanasia, pero considera que es un avance para los ciudadanos. Para ello, consulta y se confiesa con el Papa, su amigo. Por otra parte, debe afrontar los dos indultos pendientes. Los expedientes proporcionan la información suficiente para tomar una decisión, pero tal vez, falte encontrarse con la verdad, que los procedimientos legales ocultan muchas veces. En el caso de la mujer encarcelada por matar a su marido, será su hija quien la visite. Comprobará que no se ha arrepentido de su crimen y entrará en contacto con su nueva pareja que la espera a la puerta. Para el caso del profesor de historia, de quien sus alumnos piden el indulto, será el mismo quien se entreviste en la cárcel, aprovechando su visita al norte de Italia con motivo de la inauguración de la temporada en la Ópera de Milán. Al final, el presidente deja su puesto semanas antes de que se cumpla su mandato, no sin firmar la ley de eutanasia, y conceder el indulto a la mujer maltratada, pero negar el del profesor, por no ser auténtico.

EL REGRESO DEL HÉROE


 

Las guerras se sabe cuando comienzan, y hasta cierto punto sus razones o los motivos para iniciarlas, pero no cuando terminan. Las consecuencias para el destino de los seres humanos son fundamentales. Así está escrito desde los orígenes de nuestra civilización occidental en forma de mitos, como nos contó Homero en sus dos poemas épicos, La Ilíada y La Odisea, centradas en la guerra de Troya, donde héroes y hombres, según lo establecido por los dioses, se enfrentaron en una larga contienda. Fue el regreso de Ulises a su patria, Ítaca, el tema del segundo, tras superar numerosos obstáculos por el camino. Allí llegó a sus costas maltrecho y herido física y espiritualmente para encontrarse con su esposa Penélope y su hijo Telémaco. Nos lo cuenta la película, EL REGRESO DE ULISES, dirigida por Uberto Pasolini, centrada en los esfuerzos para hacerse de nuevo con el poder en la isla de la que era rey.



Ulises fue uno de los héroes griegos victoriosos en Troya. Ideó la estratagema de fabricar un enorme caballo de madera para entrar en la fuertemente amurallada ciudad asiática. Pero el regreso a su tierra por mar fue accidentado, lleno de los más diversos peligros que diezmaron a sus compañeros de lucha. En Ítaca, se encontró su reino arruinado. Su mujer, Penélope esperaba su regreso mientras era pretendida por despiadados guerreros para hacerse con sus riquezas. Un porquero le ayudó a recuperarse de sus heridas, y le informó de la situación. Él se consideraba ya otro hombre tras el largo y despiadado combate en la guerra. Se consideraba culpable de las muchas muertes producidas. También había perdido aquellos compañeros que le siguieron. Ante la situación desesperada del pueblo y el vandalismo de los pretendientes, decidió actuar, pues incluso querían asesinar a su hijo Telémaco.



Ulises con ayuda el porquero y vestido como un mendigo, logró introducirse en el palacio. Penélope tejía un vestido por el día, que por la noche deshacía. Era un manto para la boda, que tras su elaboración, sería el momento de decidir a quién escogería. Un día hablaron entre ellos, sin saber Penélope su identidad, interesada porque contaba haber luchado en Troya. La vieja nodriza cuando le aseaba tras la charla con su señora, le reconoció por unas cicatrices de su infancia. Pero le prometió que no diría nada. Posteriormente, Penélope comunicó a los pretendientes que era incapaz de escoger un nuevo marido e ideó una prueba para elegirle. Deberían primero tensar el arco de Ulises y luego disparar una flecha que atravesase unas hachas en fila con un agujero. Ninguno lo pudo hacer salvo el mendigo, que incluso logró completar la prueba. De esta manera, pudo descubrir su verdadera identidad, instante que aprovechó para matar a todos los pretendientes que habían puesto en jaque a su mujer y a su reino.

EL COMPROMISO DE ENRICO BERLINGUER


 

Durante los años setenta del siglo pasado, pervivía la división del mundo entre el occidente capitalista y el este comunista. Existía un equilibrio geopolítico determinado por las grandes potencias nucleares que lo encabezaban, EEUU y la Unión Soviética. Se enfrentaban en la periferia en conflictos limitados para proteger sus áreas de influencia. De esta manera llegaban a desestabilizar países y apoyar cambios de gobierno y golpes de estado. Tal situación pudo verse alterada con la posibilidad de que en Europa el Partido Comunista Italiano pudiese alcanzar el gobierno. Esto nos lo cuenta la película, LA GRAN AMBICIÓN, dirigida por Andrea Segre, entorno a la figura de su secretario general, Enrico Berlinguer, entre 1973 y 1978, años cruciales de su carrera política cuando el partido consiguió una representación superior al 30% de los votos.



Enrico Berlinguer fue un líder comunista carismático, que por sus ideas y actuación, atrajo a un número elevado de votantes, uno de cada tres italianos. La película arranca con el golpe de Estado en Chile contra Pinochet, y un posible atentado contra él en una visita a la Bulgaria dentro del Telón de Acero, hechos que le van a influir, para defender el denominado Eurocomunismo, una vía propia, democrática e independiente para conseguir el socialismo. Para ello, pensaba que solamente la unidad de los partidos de izquierda, incluso si superaban el 50% de los votos, no era suficiente para gobernar sin riesgos. Era necesario un gran consenso, el llamado compromiso histórico con la Democracia Cristiana, un amplio espectro de las clases trabajadoras, para conseguir avanzar el país mediante reformas de todo tipo, para superar la profunda crisis política, social y económica que tenía. El objetivo era conseguir un sistema socialista democrático e independiente de la órbita de Moscú.



Italia vivía por aquella época los años de plomo, atenazada por la crisis política de gobiernos inestables, la social que sumía a los trabajadores en grandes dificultades, y la económica provocada por la subida de los precios del petróleo. Además, el terrorismo tanto de extrema derecha como de izquierda, provocaba numerosas víctimas. Enrico Berlinguer, ante estas circunstancias, apostaba por el acuerdo con la Democracia Cristiana, sin renunciar a defender las políticas socialistas. La solidaridad frente a la competitividad y el individualismo capitalista, y una sanidad y una educación de calidad para todos frente a la apropiación de riqueza y el consumismo exacerbado. Así, con el respaldo de un número elevado de votos, que le hacían imprescindible para formar cualquier gobierno, pudo empezar a negociar primero con Gulio Andreotti, que le llevó al poder mediante su abstención; luego, tras su caída, más en secreto, con Aldo Moro, pero su secuestro y ejecución por las Brigadas Rojas, causaron el fin de su política de consenso.



Mientras Enrico Berlinguer estuvo al frente del PCI, tuvo un respaldo mayoritario entre la clase trabajadora italiana. A su muerte, a mediados de los años ochenta, el mundo bipolar de enfrentamiento entre dos bloques, tocaba a su fin. Triunfaba el neoliberalismo y el conservadorismo del presidente norteamericano Ronald Reagan y Margaret Thatcher. El papa Juan Pablo II apoyaba la libertad en Polonia frente al comunismo. Nos preguntamos que pensaría sobre el gobierno de extrema derecha de Giorgia Meloni. Por ello, esta película basada en hechos reales y fundamentada por documentos escritos y visuales, resulta necesaria frente a la supresión de los derechos de los ciudadanos que trae el neofascismo.

COSTURERAS DE CINE


 

La sociedad patriarcal, el machismo, ha relegado a las mujeres a un segundo plano bajo los planteamientos masculinos desde tiempos inmemoriales. Hoy luchan por la igualdad, estar al mismo nivel en todos los órdenes, desde el salario y la variedad de ocupaciones, a salir de las ocupaciones domésticas y de las responsabilidades familiares en exclusiva. Además, las mujeres sufren la lacra de la violencia de género, fruto de esa desigualdad impuesta por los hombres. En la segunda mitad del siglo XX, podíamos ver esta discriminación constante, y pocos espacios eran auténticamente femeninos, poblados y dirigidos por mujeres, como el prestigioso taller de vestuario que retrata la película, DIAMANTI, escrita y dirigida por Ferzan Özpetek, que describe los problemas a los que se enfrenta la empresa, y el grupo de mujeres modistas, que tienen que trabajar largas jornadas de trabajo, mientras compaginan su vida personal y familiar.



El director en tiempo actual, convoca a un  grupo de sus mejores actrices para presentarles el guion de su nueva película. Luego, mientras lo estudian y se reparten los papeles, vemos en los años setenta, los entresijos de un taller de vestuario para cine y teatro en Roma. Lo dirigen las hermanas Canova, que aceptan un importante encargo, el vestuario de una película ambientada en el siglo XVIII, a la vez que sacan adelante otros en los que estaban trabajando. Las modistas tienen que materializar los diseños establecidos, aunque desde el principio, la encargada de los trajes, introduce variaciones. Las modistas sufren largas jornadas de trabajo por salarios que apenas les permite vivir. Una de ellas se tiene que llevar a su hijo con ella porque no tiene con quien dejarlo, y además no puede pagarle sus estudios. Otra tiene un hijo adolescente encerrado en su habitación.



Una de ellas sufre maltrato por parte de su marido, que le ha amenazado de muerte si no abandona el trabajo. La sobrina de otra, se refugia de la policía tras una manifestación estudiantil. Por todos estos problemas, las modistas con permiso de las dueñas, se convierten en un grupo de solidaridad femenina, tanto económico, como emocional. Conocemos, igualmente, las historias personales de las dueñas, la de Alberta, que una vez tuvo un novio que la dejó plantada en París, con el que vuelve a encontrarse; y su hermana Gabriella, que perdió a su hija en un accidente. Una comida de empresa, donde clientes y modistas se reúnen, pone punto y final a esta peculiar historia, donde los problemas se resuelven con el apoyo mutuo y la comprensión frente a la discusión y el enfrentamiento. Fruto de ello es el vestido rojo más espectacular de la película, que tienen que trasladar del boceto original en toda una noche, todas las empleadas, que demuestran que las mujeres son como los diamantes, de una resistencia y atractivo singular.

MEMORIA FAMILIAR


 

El pasado pervive en la memoria de las personas. La niñez en familia para luego seguir un destino propio, un camino determinado por los recursos económicos y por tus relaciones sociales. Una trayectoria también marcada por la migración desde un humilde pueblo ganadero, a la ciudad industrial. Si en ese pasado hubo un guerra, la historia se ve influenciada por el drama humano que causó en las vidas de la gente. Esto es lo que sucedió en Europa por influencia de la Segunda Guerra Mundial, o en España, por la Guerra Civil, que tras su término, la sociedad cambió definitivamente hasta nuestro presente. Los que fueron niños por aquellos años, evocan un mundo desaparecido, tradicional, de pobreza cotidiana. Es lo que nos retrata la película, VERMIGLIO, escrita y dirigida por Maura Delpero, que cuenta los acontecimientos en una familia numerosa de un pueblo de montaña de ese nombre al norte de Italia, por la que recibió el Gran Premio del Jurado en el pasado Festival de Venecia.



La época de la historia corresponde al final de la Segunda Guerra Mundial. La nieve y el frío blanquea las montañas y oculta los caminos. Sin embargo, la vida en el pequeño pueblo, no se altera. Los niños van diariamente a la escuela, y los adultos se reúnen en la cantina para pasar el tiempo, hasta que un día llegan dos soldados desertores del frente. Uno es originario del mismo, otro de la lejana Sicilia. La familia del maestro los acoge, pues uno de ellos es su sobrino. Apenas hablan, seguramente traumatizados por lo que vivieron en la guerra. Los primeros sorprendidos son los miembros de la familia de acogida, especialmente de la mujeres. Una de ellas, Lucía, se va a enamorar del joven siciliano. Mientras tanto, sigue la dura vida diaria de la numerosa familia. Todos los hijos asisten a la escuela y a la vez, se encargan de las tareas domésticas: apilar leña para el fuego; ordeñar las vacas; ayudar a la madre continuamente embarazada. Al comienzo del invierno, uno de los niños murió al poco tiempo de nacer.



El maestro ejerce su influencia y su poder en la comunidad rural y sobre toda su familia. Decide quien seguirá estudiando, o quién se quedará en el pueblo como trabajador o para las tareas domésticas. Así se debaten sus hijos durante la historia, para encontrar su lugar en ese cerrado mundo tradicional. La hija mayor se casará en la primavera con el soldado siciliano. Otra de sus hijas, es una ferviente devota, que junto a otra de sus hermanas, con la que comparten cama, descubren el cajón secreto del padre, donde guarda el tabaco y un álbum de fotos de desnudos. Los niños son testigos de los que sucede en la familia, mientras aprenden las primeras letras. Un día, llegan las noticias del fin de la guerra. Los jóvenes soldados regresan a casa. Entonces, Pietro, el siciliano, decide seguir el camino a su tierra, para luego volver con Lucía, embarazada. Sin embargo, pasa el tiempo sin recibir ninguna carta de su esposo, hasta que la prensa se hace eco de la un trágico suceso. Pietro había sido asesinado por su esposa al descubrir que se había casado otra vez, cayendo en la bigamia.



Las consecuencias más duras son para Lucía, que cae en una profunda depresión. Tiene a una niña a la que no puede apenas mantener, y ahora, tiene que malvivir viuda. Puede salir hacia adelante cuando viaje al sur del país y conozca a la otra mujer de Pietro, y sea consciente del dolor provocado por la guerra. En el futuro, tendrá que trabajar, tras dejar a su hija en un orfanato, donde la cuidará su hermana, convertida en monja. La película tiene como punto central a las mujeres como víctimas de un destino impuesto por los hombres, en este caso por el padre, asociadas a una característica suya, la maternidad, en esa época sin control, que las hace más débiles, menos independientes para elegir su destino.

LA BELLEZA DE NÁPOLES


 

El nacimiento, la niñez, la juventud y la vejez, las tres edades del hombre y de la mujer. El lugar donde transcurre la vida, importa, condiciona nuestra forma de ser y de sentir. Mientras eres joven, y maduras, solamente te incumbe la felicidad, disfrutar de la belleza. Construyes los caminos hacia el futuro. Te abraza el pasado, la familia, tu propia casa, moderna o antigua, grande o pequeña, tus seres queridos, los instantes vividos, la realidad e incluso la fantasía y los sueños. La película, PARTHENOPE, escrita y dirigida por Paolo Sorrentino, nos cuenta la vida de una mujer independiente, libre e inteligente de ese mismo nombre, nacida en las aguas del mar, y espejo de la complejidad de la ciudad de Nápoles, donde se une tradición y modernidad. Belleza e inteligencia se unen en su persona. Capaz de respuestas directas y precisas para cada una de las cuestiones de la vida.



Su época inolvidable pertenece a finales de los años sesenta y la primera mitad de los setenta. Parthenope se mueve con libertad junto a su hermano y su primer amor en un verano interminable en la costa napolitana. La visita a la isla de Capri permanecerá en la memoria. Allí conocerá al escritor homosexual y alcoholizado, John Cheever, que le atrae más que cualquier pretendiente atrevido, pero éste se aparta porque no quiere restarle ningún instante de su juventud. La muerte prematura de su hermano, que tanto le admiraba, le marcará para siempre. Ella muestra temprano su profunda inteligencia al cursar estudios de antropología, sin saber, ciertamente, qué significa. Pronto se convierte en ayudante aventajada del catedrático de la universidad al que sorprende por su sabiduría innata. Demora un tiempo el camino a seguir cuando se plantea convertirse en actriz. Mientras conoce a un joven proveniente de los barrios más oscuros de la ciudad.



Parthenope, al final, se decanta por terminar sus estudios universitarios y ser profesora con una tesis sobre la frontera cultural del milagro. Descubre que la antropología es la disciplina de mirar al ser humano, entenderlo en todas sus contradicciones; las mismas que muestra la película sobre ella y las costumbres de Nápoles, donde se mezcla el pasado y el presente, la juventud y la madurez; la belleza y la fealdad, la realidad y la fantasía; lo divino y lo mundano, el deseo carnal y el misterio espiritual. Todo eso es Nápoles, el contexto y espejo de la protagonista, que en 2023, se jubila, con un ferviente homenaje de sus compañeros y alumnos de la universidad. Por otra parte, la película tiene una forma especial, un estilo compuesto por secuencias o pequeñas historias, continuas o entrelazadas, dentro del mismo espacio temporal, de gran atractivo visual, en el que la música juega un complemento fundamental.

LA MIRADA DE MARCELLO MASTROIANNI


 

El Instituto Italiano de Cultura de Madrid presenta la exposición, LA MIRADA DE MARCELLO, que reúne 60 fotografías de tamaño grande en blanco y negro y color, del divo italiano por su centenario, intérprete de casi 150 películas y un conjunto de obras de teatro representativas. Comisariada por Daniele Luxardo, pretende recordar su imagen icónica, que unía, naturalidad y artificio, propia de un auténtico genio de la interpretación, capaz de meterse por su gran concentración en los más variados papeles. La exposición del Palacio de Abrantes nos muestra su presencia en distintas películas de finales de los años cincuenta y sesenta, sólo o con las más bellas actrices del momento. La única excepción es un retrato de estudio realizada por el padre del comisario, Aldo Luxardo en 1958. Recibió los más prestigiosos premios del cine italiano e internacional tanto en el Festival de Cannes como en Venecia, a parte de estar nominado a los Oscar varias veces.




En los dos magníficos espacios que ocupa la exposición, se da especial importancia a uno de sus mejores papeles, la del periodista de La dolce vita de Federico Fellini. Del mismo director también, tenemos fotografías de 8 y medio en la interpretación de su alter ego. Por aquellas fechas, protagonizó filmes como, Matrimonio a la italiana, Divorcio a la italiana, La noche o El bello Antonio, de los más representativos directores, como Michelangelo Antonioni, Pietro Germi, Mauro Bolognini, y Victorio de Sica, una lista que se podría agrandar mucho más con nombres igualmente prestigiosos como Ettore Scola, Mario Monicelli, Luccino Visconti y Marco Ferreri. Una de sus parejas fijas en la interpretación fue Sofía Loren con la que repitió más de once veces. Otras fueron Claudia Cardinale, Jean Moreau, y Anita Ekberg. Por otra parte, Mastroianni trabajó mucho en el extranjero con directores relevantes como Jules Dassin, Louis Malle, Terence Young, John Boorman, Roman Polanski y Raúl Ruiz entre otros, con lo que la exposición madrileña podría haber sido mas amplia.


LA RAÍZ DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO


 

Hoy los medios de comunicación publican frecuentemente casos de mujeres asesinadas por sus parejas. Son los casos más llamativos, que esconden una larga trayectoria de abusos y maltrato, sufridos en silencio. La sociedad ha tomado conciencia del problema y las administraciones ofrecen servicios a estas víctimas para salir de esa espiral de violencia. La causa se encuentra en la cultura y educación patriarcal que viene de lejos. Una tradición que ha silenciado a la mujer y le ha sometido a las labores del hogar, privándola de su libertad e independencia. La organización política ha perpetuado desde el punto de vista legal este sistema en el tiempo. La película, SIEMPRE NOS QUEDARÁ MAÑANA, dirigida e interpretada por Paola Cortellesi, aborda el problema de ese maltrato continuo en la posguerra italiana, y la esperanza que supone el ejercicio por primera vez del derecho del voto en 1946, donde hubo una participación masiva de la mujer.




Delia, la protagonista interpretada por la propia Paola Cortellesi, es la madre de familia humilde que sufre casi a diario el desprecio y los golpes de su marido. Viven en un humilde sótano en una barriada romana. El marido marcha temprano a trabajar, y ella se tiene que ocupar de dos hijos pequeños, mientras la chica mayor también trabaja. Tiene a su suegro perennemente en la cama, y no les llega el dinero para comer. Ella, además de las tareas de la casa, se emplea en pequeñas ocupaciones como practicante, fabricante de paraguas, costurera, y lavandera. Su marido es un hombre maleducado, que se emborracha casi a diario. Paga todo su mal humor con ella. La desprecia creyéndola una inútil, cuando es la base de la familia. La mayor preocupación de Paola es Marcella, la hija mayor que no ha podido estudiar por falta de dinero, que ahora tiene un novio, y seguramente, se casará con él. 




Aparentemente, la protagonista, quiere romper con todo, pues está guardando un ahorro a escondidas para abandonar a Ivano, su marido. Así, le recomienda Marcella, ante los golpes y desprecios que sufre. También le intentan ayudar un militar norteamericano, de los muchos que ocupaban el país por aquellas fechas, y un antiguo amigo de la juventud, que llegó a amarla. Después de la comida con los padres del novio de su hija, propietarios de un bar, y de mayor nivel económico, donde le propone matrimonio y le da el anillo de compromiso, se da cuenta que no es un buen chico, pues tiene los comportamientos machistas de Ivano. Una situación que resolverá tras la voladura de aquel negocio. 



La circunstancia  de su vida, la tiene decidida para un domingo próximo, después de ir en familia a misa. Parece que va a fugarse, pero da la casualidad que muere su suegro. Lo aplaza al día siguiente, que se levanta temprano. El espectador descubre que no va a abandonar al marido, sino que se dirige a votar, junto a una masa expectante de mujeres, como un canto a la esperanza, un primer paso a la libertad. Un final poético ante una realidad diaria violenta, pero que es la de muchas mujeres de aquella época y de la actual, que vieron en la expresión política democrática, la solución a la desigualdad.

EL DRAMA DE LA EMIGRACIÓN


 

La emigración desde África a Europa conlleva numerosos peligros por ser irregular y realizarse por métodos no permitidos. La numerosa población joven de países subsaharianos ve en partir al Viejo Continente una forma de labrarse un futuro, e incluso, adquirir fama, como muchos de los futbolistas de color que participan en las ligas europeas. También influye la situación política o los enfrentamientos armados de sus países, la pobreza en general y las consecuencias del cambio climático con sequías permanentes. Sin embargo, esta emigración está casi totalmente vedada. No hay forma de adquirir visados de trabajo o de estudio. Solamente les queda pagar dinero para viajar por mar en cayuco hacia las islas Canarias, o atravesar, primero el desierto del Sahara, para luego embarcarse desde Túnez o Libia hacia Italia. Son rutas extremadamente peligrosas que cada año se cobran miles de víctimas. La película, YO CAPITÁN, escrita y dirigida por Mateo Garrone, cuenta la odisea que viven dos primos adolescentes desde Dakar. Un dramático relato que le supuso un merecido León de Plata a la mejor dirección en el pasado Festival de Venecia.



Los protagonistas a la vez que estudian, trabajan a escondidas en la construcción para ganar dinero y pagar el viaje. Son Seydou y Moussa, dos primos residentes en la capital de Senegal, que aspiran a un futuro mejor. Algún día serán estrellas del futbol y podrán ayudar a sus familias. Tienen decidido ir por tierra hasta Libia y luego viajar por mar. Hay gente que lo ha conseguido, pero lo desaconsejan. Salen sin permiso de sus familias. Un día parten de madrugada en autobús, primero a Mali, luego a Níger. En el camino los van despojando de los pocos ahorros que llevan. La travesía del desierto es lo más duro porque llega el momento que tienen que dejar la furgoneta y hacer el recorrido a pie. Varios compañeros de viaje perecen en el transcurso. En un momento dado, y dentro de Libia, los asalta una milicia y les roba todo el dinero. Moussa es apresado por llevarlo oculto en el ano. El resto tiene que proseguir andando hasta que un camión los lleva a un presidio controlado por traficantes de seres humanos que tratan de conseguir dinero de ellos.



Al final, después de numerosas torturas y de pedir rescate para conseguir la libertad, algunos los venden, según sus oficios o habilidades. Es el caso de Seydou, que a cambio de trabajar en una residencia como albañil, puede llegar a Trípoli ya libre. En la costa libia se empleará en la construcción, mientras ahorra dinero para ir a Italia, y buscar a su primo Moussa, que un día encuentra mal herido al haberse escapado de la cárcel. Una mafia de traficantes les proporcionará un barco viejo para llegar a Italia. La particularidad es que Seydou, si quiere ir con su primo, pues no tenían recursos para ir los dos, tiene que llevar el timón. Al ser menor de edad, no tendrá problemas con las autoridades italianas si buscan a los responsables. Después de una sencilla lección de conducción de barco, parten clandestinamente de Libia en dirección norte. La travesía es dura porque el barco va atestado de inmigrantes, hombres y mujeres con niños y embarazadas. Un viaje por mar más largo de lo que le habían contado a Seydou, que no duerme en todo momento, siempre pendiente de la ruta. Atemorizado por la posibilidad de las olas, por los conflictos entre los pasajeros que se disputan el agua y el poco espacio libre. Una mañana por fin llegan a Sicilia. Una parte de su sueño, tras la dramática odisea, se ha cumplido.

LA REVOLUCIÓN DE CARAVAGGIO


 

Michelangelo Merisi, Caravaggio, es uno de los pintores fundamentales de la historia del arte. Creó un nuevo estilo de pintura entre el siglo XVI y el XVII, la que consideramos con el calificativo de barroca. Una pintura caracterizada por el realismo en la percepción de los objetos y los cuerpos humanos, frente al idealismo y la sofisticación del Renacimiento y el Manierismo. Igualmente, emplea mayor color frente al dibujo, y fuertes contrastes de luces y de sombras, que predominan en una composición muy situada en primer plano frente al espectador. Sin embargo, lo más llamativo fue que sus modelos para los temas religiosos, los tomaba de la calle, de pobres y prostitutas, que se ganaban el sustento de forma precaria. Esto le supondría un conflicto con la Iglesia que no los consideraba personas adecuadas para encarnar a los santos personajes del relato bíblico. Por otra parte, el artista, de origen humilde, tuvo un carácter pendenciero, que le obligaría a huir de Roma, tras dar muerte a una persona en un duelo con la espada. Su vida y su obra nos la muestra la película, LA SOMBRA DE CARAVAGGIO del director italiano Michele Placido.




Las grandes obras de Caravaggio aparecen en la película mezcladas con el argumento que un inquisidor del Papa indaga en la obra y en la pintura del artista para luego decidir si se le perdona de la muerte de un hombre. Desde muy joven, el pintor, se ganaba la vida pintando bodegones y cuadros de género que vendía en la calle. Entró en el taller de un pintor de segunda fila hasta que su novedoso estilo impactó en el gusto de grandes coleccionistas de arte como el Cardenal del Monte y Scipione Borghese, sobrino del mismo Papa, que si bien se sorprendían de los modelos que empleaba, alababan el estilo naturalista y el punto de vista del autor. La investigación del inquisidor descubrirá sus éxitos y su forma de vivir entre los marginados de la Roma de comienzos del siglo XVII. También su carácter atormentado en su búsqueda de la realidad sin artificio, dentro de una profunda religiosidad. La familia Colonna le protegió desde niño hasta esta época de huida, primero a Nápoles, luego a Malta, para intentar regresar del exilio, en cuyo camino moriría.



La película dice que fue engañado para que regresara a Roma y luego ejecutado por los familiares del hombre asesinado, a causa de negarse a dejar la pintura, según las condiciones del inquisidor papal, que veía un peligro su estilo de pintura, aunque admiraba la excelencia de su arte. No parece cierta esta forma de morir, aunque lo hizo en extrañas circunstancias. Se sabe de todas las maneras el éxito de su nuevo estilo, luego denominado, barroco, entre el público y grandes entendidos de la pintura de la época. Igualmente, entre otros pintores contemporáneos. En la película aparece como amigo su colega Orazio Gentileschi, y su famosa hija, Artemisia, aunque se conoce todo un grupo de artistas que siguieron su particular forma de pintar, como el pintor valenciano Ribera. Así, por tanto, lo que en principio fue una manera de tratar la historia sagrada condenable por su falta de decoro, luego sería la más adecuada para expresar una religiosidad más cercana a la devoción de un pueblo iletrado.

CINE AL ESTILO ITALIANO


Nuestra época tiene una nueva forma de entender el arte y el compromiso político. El progresivo desarrollo tecnológico y la globalización capitalista han cambiado nuestras sociedades. Resulta cada vez más difícil realizar una película con los parámetros antiguos. El mercado y el gran publico influye en los creadores. La rentabilidad está reñida con la calidad cinematográfica hoy más que nunca. Además han surgido las grandes plataformas de contenidos que han cambiado en gran medida la forma de consumo. El protagonista de la película, EL SOL DEL FUTURO, dirigida e interpretada por NANNI MORETTI, es un director que trata de llevar a cabo una película que echa la vista atrás al pasado político de Italia. Una historia seria de cuando el partido comunista tenía más de dos millones de militantes bajo el liderazgo de Togliatti. Controlaba muchos ayuntamientos y tenía gran apoyo en los barrios de las ciudades.






Giovanni, sin embargo, padece una crisis personal, asociada a los imprevistos en la realización de la película. Por primera vez, no la produce su mujer, que está colaborando con otra película de carácter comercial, sino con una financiación francesa con pocos recursos. También, su mujer, pretende, desde hace tiempo, separarse de él. No ha encontrado nunca el momento de ello, porque Giovanni siempre está ocupado con sus proyectos. Ese momento ocurrirá en pleno rodaje cuando interfiera en su trabajo por discrepancias en la realización de la escena final que considera superficial. Por otra parte, la película del protagonista tendrá que paralizarse por falta de recursos, unido a las discrepancias de los actores por el tono demasiado serio de la película, que trata sobre la incidencia de la invasión de las tropas soviéticas de Hungría para frenar sus intentos de libertad, en los militantes del partido comunistas italiano, concretamente en un redactor del periódico del partido.


 


A pesar de las discrepancias, Togliatti se decidió apoyar a los soviéticos, lo que causó una conmoción en los militantes. Giovanni pretendía terminar su película con el redactor suicidándose, después de esta quiebra de la unidad comunista, pero un golpe de optimismo por el apoyo de su mujer de nuevo en la producción, hace variar el final, rodando la decisión contraria de apoyar al pueblo húngaro, que no sucedió en realidad, frente a la represión soviética. Las dudas del protagonista influyen en la película porque le inquieta en su cabeza otro proyecto. Una historia de amor contada a través de canciones italianas de la época. Por tanto, el espectador visualiza el rodaje sobre una película sobre el pasado comunista de Italia, que se interfiere con el proyecto musical que a veces en sueños elabora Giovanni. Toda una contradicción cómica, que finaliza antes de los títulos de crédito con una manifestación de despedida con banderas comunistas en pleno centro de Roma frente a las ruinas de los foros imperiales.

LA AMISTAD A TRAVÉS DEL TIEMPO


 

En la vida del ser humano tiene un componente esencial el legado de nuestros padres, dónde tenemos nuestras raíces. A partir de la infancia, según nuestra personalidad, dependemos de nuestras elecciones para encontrar nuestro sitio en el mundo. Entonces, podremos tener más o menos fortuna para alcanzar la felicidad. Además, la amistad puede ser efímera o duradera lo que afianza nuestra existencia. Estas perspectivas son tratadas en la película, LAS OCHO MONTAÑAS, escrita y dirigida por Felix van Groeningen y Charlotte Vandermeersch, basándose en la novela de Paolo Cognetti del mismo título. Una película que al reunir diferentes lecturas sobre el ser humano y un tratamiento refinado de la imagen, le hizo merecedora de un justo Premio del Jurado en el Festival de Cannes. 



Un joven retoño de árbol que nace salvaje de forma abrupta en la montaña si le intentas plantar en otro lugar, tal vez mejor, puede que no arraigue. Así le sucede a uno de los protagonistas de la película, Bruno, que no querrá nunca salir de la montaña donde nació, a diferencia de lo que hizo su padre que le abandonó en una aldea perdida de los Alpes, donde él era el único niño. Allí será feliz y fracasará al final. La primera elección fue la correcta, llegó a tener una hija, explotará los prados de su tío, pero se arruinará, llegará la desesperación y el fin trágico. Por otro lado, Pietro es un veraneante en ese perdido lugar procedente de la industrial Turín. Su padre es aficionado a la montaña. Es un niño prometedor, educado y estudioso. Sin embargo, decide no terminar sus estudios, desobedecer a su padre. No quiere dedicarse siempre al mismo trabajo. Lo mejor de su vida fue esa infancia y los veraneos en la aldea junto a Bruno.



Los dos niños que fueron felices y fraguaron una gran amistad, se separaron durante la primera juventud. Fue Pietro quien a partir de los veinte años dejó de visitar la montaña y se fue de casa. Tras la muerte de su padre, a los treinta retomaría la amistad con Bruno y la visita a los Alpes junto a su madre. Descubrió que su progenitor había mantenido la amistad con su amigo y habían hecho rutas de montaña por los alrededores.  También que compró una casa en ruinas, en la ladera de las cumbres, con la intención de reconstruirla. Entonces, los dos amigos deciden llevar a cabo el proyecto, y tener un punto de encuentro los veranos. Sin embargo, las vidas de los dos cambian. Bruno encuentra su sitio en el mundo, que es explotar los prados de su tío, junto a una mujer que era amiga, a su vez, de Pietro. Éste decide viajar lejos, al Himalaya, en busca de su propio destino. Y lo encuentra, al lado de una maestra de escuela. En el tiempo, la amistad entre Bruno y Pietro se mantendrá, teniendo la casa de la montaña como lugar común. Sólo el final trágico destruirá, de nuevo, lo que la vida y los recuerdos juntos unieron.

HISTORIA DE UNA ESCALERA


 Podemos comprobar el paso del tiempo en una familia, de padres a hijos, y de éstos a nietos. Observar aquellos sucesos que les puede afectar directa o indirectamente. Causados por sus comportamientos o de forma externa. Si ocurre en un grupo de familias tenemos un retrato más completo de diversas situaciones, y más precisamente, si ellas se relacionan de alguna manera, todo porque viven en el mismo edificio o escalera. Este mosaico de vidas nos los muestra la película, TRES PISOS, dirigida por Nanni Moretti, que cuenta los problemas de tres familias en tres periodos de cinco años. Tienen en común que son vecinos que se relacionan entre si por esta razón.




Un suceso de inicio nos pone en situación. Una vecina a punto de dar a luz está en la puerta del edificio esperando un taxi para llevarla al hospital. En ese momento llega un coche haciendo eses y atropella a una mujer que iba a cruzar por el paso de cebra. El conductor que va borracho se estrella contra la fachada del inmueble. Es el hijo problemático cuyos padres son jueces y viven en el último piso. La muerte de la víctima le llevará a la cárcel durante un tiempo. Otro suceso altera la normalidad de la escalera. Lucio y Sara sospechan que su vecino Renato, que suele cuidar a su hija con su mujer, ha abusado de su hija en el parque. Mónica pasa la mayor parte del tiempo sola con su bebé recién nacida, y muestra sus primeros signos de demencia.




El segundo episodio de la historia muestra a las familias transcurridos cinco años. El hijo de los jueces sale de la cárcel, y le echan de casa. Lucio tiene problemas al ser acusado de violación por acostarse con la nieta de Renato, sin saber que era menor de edad. Mónica recibe un día la visita de su cuñado perseguido por la justicia al que da alojamiento. Su marido le tenía prohibido cualquier relación con él. En el último episodio, transcurridos los mismos años, el paso del tiempo deja huella en las tres familias. El juez muere, y su mujer tiene que rehacer su vida lejos de la casa para lo cual decide venderla. Mientras, un día localiza a su hijo que ahora tiene pareja y un hijo. Ha cambiado de comportamiento.  A pesar del rechazo que tuvo a sus padres, se reconcilia con su madre.




Lucio sale absuelto de la acusación de violación. Ha peligrado su matrimonio con Sara, pero ahora viven de nuevo juntos. Su hija va a completar estudios en España. También se ha reconciliado con la joven que consistió tener sexo con él. Por otro lado, Mónica ha tenido un nuevo hijo. Su marido, esta vez, le acompaña. Sin embargo, fruto de sus fantasías, huye sin rumbo y abandona a sus hijas. El tiempo, por tanto, afecta implacable a las circunstancias de las tres familias. Lo que les ha sucedido es fruto de sus elecciones y la parte de responsabilidad que les corresponde. La vida cambia cuando éste pasa, a la vez que deja su huella ineludible. A distintos niveles, primero en tu hogar, circunscrito a los miembros de tu familia, seguidamente, en relación con tus vecinos de tu misma escalera, con los cuales te relacionas o no, finalmente con otras personas ajenas a la misma. Constituye, así, una reflexión del ser humano en sociedad, cuando todavía recordamos el confinamiento causado por la pandemia.

LA MAGIA DE MARADONA


 El final de la adolescencia son años decisivos. Se toman decisiones individuales que marcarán tu futuro personal. Para ello influyen, la vocación o preparación educativa que poseas; los deseos de tus padres, y las circunstancias ambientales que rodean tu propia vida. El director italiano Paolo Sorrentino, que escribe y dirige la película, FUE LA MANO DE DIOS, nos cuenta, a modo de autobiografía, cómo su vida con su familia en Nápoles, la rutina de los estudios en el colegio, se vio alterada positivamente con la euforia que supuso la llegada de Diego Armando Maradona a la ciudad para jugar en su club de fútbol. Sobre todo salir adelante tras el fallecimiento de sus padres en un triste accidente, y el despertar de su vocación cinematográfica. 




Fabietto Schisa, el joven protagonista, es su alter ego en la película. A través de él descubrimos a su excéntrica familia, que reunidos muestran sus peculiaridades. Quien le llama la atención es su tía Patrizia, una mujer muy atractiva y con problemas mentales, que acabará en un manicomio a causa de su imposibilidad de tener hijos. Severio, su padre es director de banco. Se confiesa comunista y tiene una amante encubierta. María, su madre, hace juego malabares con gran habilidad, y con la misma soltura, maneja a toda la familia, haciendo bromas. A su hermano mayor, y a su hermana, que siempre está encerrada en el baño. Sus tíos podrían formar parte de un casting de Federico Fellini, que casualmente se produce en los años que sucede la película.




Dos acontecimientos van a influir en la vida de Fabietto. La muerte de sus padres cuando estaban en su casa de la montaña recién estrenada. Y la llegada de Maradona al Nápoles, que le convertirá en uno de los clubes de fútbol más importantes al conseguir el scudetto de Italia. Más importante es la ilusión de los napolitanos de todas los ámbitos, desde traficantes de drogas hasta estudiantes de secundaria, pasando por empleados de banca. Esta ilusión diaria de ser los mejores, alimentadas en las victorias en el campo de juego, ayudará a despertar amistades y vocaciones, como la del protagonista en la cinematografía, que le ayudará a emigrar a Roma para estudiar cine, y especialmente, cuando en el Mundial, Maradona metió un gol claro con la mano simulando ser con la cabeza, y dijo que fue la mano de Dios.

LA DOLCE VITA DE LA JUVENTUD


 La felicidad no es constante durante una vida. Hay épocas mejores y peores dependiendo de las circunstancias personales en un entorno particular político y económico. Solamente pensar si tenemos que vivir una guerra o una posguerra, o simplemente como en la actualidad, una pandemia de consecuencias impredecibles. Hoy se habla de los niños de la guerra, aquellos que padecieron un exilio, o sufrieron la represión de una dictadura, también el hambre o la emigración lejos de sus hogares. Incluso en los países occidentales se produjeron acontecimientos, dentro de la estabilidad y desarrollo de finales del siglo XX que determinaron las vidas individuales.



La película, NUESTROS MEJORES AÑOS, del director italiano, Gabriele Muccino, nos narra la trayectoria de cuatro amigos romanos, tres chicos y una chica, entre los años 80 y la actualidad. Desde la adolescencia hasta la madurez van a seguir trayectorias distintas. Estarán condicionados por los acontecimientos políticos, económicos y sociales que tuvo Italia y Europa durante esos años. Todos  pertenecen a la clase trabajadora que vivía en el centro de Roma. Giulio y Paolo terminarán los estudios universitarios, uno como abogado y otro como licenciado en Literatura. Riccardo llegará a ser periodista, escritor frustrado, y Gemma, no pasará de la secundaria.



La amistad entre los cuatro se fraguó en el final de la adolescencia, una época de conflictos sociales en Italia. Los tres chicos se divierten en fiestas y allí conocieron a Gemma, que va a formar parte de su grupo cuando se enamore de Paolo. Los mejores años son aquellos de comienzos de los ochenta, del descubrimiento de la libertad. Cuando Giulio se compra un coche viejo y a Riccardo le hiere la policía en una manifestación. Después cada uno seguirá su propia trayectoria. Giulio será un abogado de oficio; Paolo se convertirá en un profesor de instituto, y Riccardo se ganará la vida como periodista o extra del cine. Gemma se trasladará a Nápoles, y tras vivir unos años en pareja, vuelve a Roma para ser camarera.



Giulio será quien tenga más éxito económicamente. Un golpe de suerte hace que se convierta en el abogado de un ministro a quien defiende con éxito en un problema político. Luego se casará con su hija, y su vida quedará ligada a la alta sociedad romana. Gemma abandonó a Paolo, por Giulio, tras un periodo de tiempo viviendo con él, tras volver a Roma, pero aquél la dejó por la culta hija del político. Riccardo se casará pero no tendrá fortuna en el periodismo que apenas le da para comer. En la actualidad, después de cuarenta años y de encuentros y desencuentros entre ellos, volverán a reunirse los cuatro amigos de la juventud, una nochevieja, recordando los años donde se fraguó la amistad y el amor,