LA RESPONSABILIDAD DE LA MUJER



Antiguamente era mal visto el empleo de la mano izquierda en vez de la derecha. Aquellos niños que nacían con esta particularidad, se les insistía una y otra vez para que dejasen de emplearla, pues era considerado como una anormalidad. Incluso, su utilización estaba asociada al mal, que pudiera causarlo si no se rectificaba. Los estudios científicos con el tiempo han soslayado cualquier superstición o cualquier sospecha de discapacidad, mas bien, forzar el cambio de uso de una mano por otra, provoca daños a la persona. Es lo que le sucede a la protagonista de la película, LA CHICA ZURDA, dirigida y escrita por Shih-Ching Tsou en colaboración con el oscarizado Sean Baker, sobre una familia de una madre y sus dos hijas, que se tienen que trasladar a Taipei para mejorar su situación económica. Aquí viven sus hermanas y sus padres, además de su expareja a quien tiene que ayudar al caer en la pobreza. Recién llegados a la capital, tras entrar en su nuevo alojamiento, buscan un negocio en un mercadillo para abrir un puesto de fideos.






Las tres mujeres de la historia son las protagonistas, sobre todo la hija pequeña, I-Jing, que es una niña despierta y avispada, atenta a lo que pasa a su alrededor sin comprender muchas veces lo que escucha. No sabe que al hombre a quien visita un día en el hospital es su supuesto padre; que da crédito a lo que dice su abuelo que utilizar la mano izquierda era diabólico, hecho que comprueba, pues es con la que roba en el mercadillo nocturno juguetes, y la que causa la muerte de su mascota. La hija mayor, I-Ann, acapara gran parte del relato por su mal carácter e irresponsabilidad. No hace mucho caso a su madre y prefiere trabajar en una tienda que prestar ayuda a su madre en el puesto de fideos. Una irresponsabilidad que le lleva a tener una relación con su jefe, un hombre casado, de la que quedará embarazada. Shu-Fen, la madre, es la que lleva el peso económico de la familia, en situación precaria a causa que ha tenido que pagar una elevada suma por el entierro de su expareja. También su nuevo negocio no marcha bien. lo que le lleva a pedir dinero a su madre con quien ha contraído numerosas deudas.






En la película, no es todo lo que parece o lo que explica la propia historia según transcurre, a veces mediante situaciones cómicas, como que la abuela se dedica a la inmigración ilegal y un día la descubren, y si no acaba detenida por la policía, es porque la niña le roba de su casa un sobre creyendo ser algo de valor para obtener dinero para dárselo a su madre que debe dinero. La hija mayor guarda en secreto su embarazo, hasta que el día de la celebración del cumpleaños de la abuela, que ha reunido a toda la familia, se descubre su secreto cuando se presentan en él, su jefe y su esposa que montan un escándalo por ello. Sin embargo, la historia tiene un giro final en esa fiesta, el descubrimiento de un secreto profundo inesperado que tenían la madre y la hija mayor, conocido sólo por ellas hasta ese momento, que explica el carácter amargo de ésta, pero que tras su revelación provocará su nueva actitud, un nuevo sentido con qué afrontar su existencia.

EL HIJO DE SHAKESPEARE


 

Hay escritores convertidos en auténticos genios por su obra literaria. En ella se trata con conocimiento profundo y extenso los temas más importantes de la existencia humana: el amor, la muerte, el paso del tiempo, la traición o los celos. Sabemos de su maestría en el manejo del lenguaje que le permite expresar los matices más recónditos que le sugiere su inventiva. También, nos preguntamos hasta que punto le ha influido su vida cotidiana, la realidad que ha experimentado, lo que nos hace interesarnos por su familia, su mujer o hijos, su lugar de nacimiento, dónde residió y sus ocupaciones habituales, además de la escritura. Tendemos a cuestionarnos, así, en qué medida la ficción, el arte, expresa al público una realidad concreta de su vida, o simplemente le ha influido, y en consecuencia sus extraordinarias dotes creativa lo han plasmado en portentosa escritura. Esta es el contexto de la película, HAMNET, dirigida por Chloé Zhao, basada en la novela homónima de Maggie O´Farrell, que cuenta la vida familiar de William Shakespeare, y cómo la muerte de su hijo varón, le inspira para crear su famosa tragedia, Hamlet.



Parece ser que el nombre de Hamnet en el inglés del siglo XVI, sonaría, y podría escribirse, como muchas palabras de la época que cambiaban alguna letra, de forma parecida a Hamlet. El primero fue el nombre de uno de los hijos mellizos que tuvo Shakespeare, el otro, una niña, la llamó Judith, aunque no los mayores, pues antes fue padre de otra hija a la que puso Suzanne. La historia comienza en Stratford, un pequeño pueblo donde nació Shakespeare en una familia de artesanos. El famoso autor sin ninguna actitud para el oficio de realizar guantes, se ocupaba en lo que mejor se le daba, la escritura, y para ganar dinero, en enseñar latín. Además tenía que pagar las deudas que había contraído su padre. Todo cambia cuando conoce a una joven campesina, Agnes, con fama de bruja, que pasa gran parte del día en el bosque con su halcón, de la que se enamora. A pesar de los obstáculos familiares, por una parte la madrastra de la joven y su hermano, por otra los padres de Shakespeare, se casan. Pronto llegarán los hijos, pero el famoso escritor no ve futuro en el pueblo para desarrollar su talento, y decide, marcharse a Londres.



Shakespeare regresa, sobre todo, en verano con su familia, que pasa largas temporadas sin él. De todas las maneras, les ha prometido que les llevará a vivir con él a Londres. El tiempo transcurre sin cumplir esa promesa, al contrario, compra una casa más grande en Stratford para que se traslade allí su familia. Por esa época se ha convertido en un autor aclamado de teatro y tiene una compañía. Agnes, no está de acuerdo en vivir separados, y un otoño, Judith cae enferma con una elevada fiebre. Parece que va a fallecer, cuando, será su hermano, Hamnet, quien contraiga la infección, y muera. Este hecho somete a la madre, y luego al padre, que regresa precipitadamente, a un gran dolor por la pérdida de su único hijo varón. Un día, Agnes se entera que su marido estrena nueva obra teatral. Le intriga que sea una tragedia, pues creía que iba a se una comedia. Entonces, decide partir a Londres para estar presente en el estreno. Allí descubre, que Hamlet está inspirada en su vida familiar, en el dolor por la pérdida, y en el amor y la muerte. El decorado de un bosque profundo donde entran y marchan los espíritus fantasmales, recuerda al paisaje de Stratford, donde ella hacía volar a su halcón, y lugar mágico de la naturaleza.



Hamlet, el protagonista de su tragedia, donde la muerte se hace más presente que nunca, pronuncia las famosas palabras, Ser o no ser, esa es la cuestión, en la que es mejor enfrentarse a las adversidades para derrotarlas, que sufrirlas para perecer por ellas. Una declaración de esperanza para él mismo y para su mujer abatidos por la pérdida de su hijo. De esta manera, el genial escritor, que vivía en una buhardilla de su teatro en Londres, llega a la cumbre de la literatura desde su dolor personal y de sus allegados, convertido en una belleza indescriptible para los lectores y los espectadores de su época, y de todos los tiempos. A ello contribuye la dirección de Chloé Zhao, la manera cómo lleva la historia a imágenes, sin efectismos, alusivas, centradas en la expresión de los sentimientos, donde combina la naturaleza material y humana con gran sensibilidad.

LA REPRESENTACIÓN DEL MUNDO


 

La Fundación Telefónica presenta la exposición, EL SUEÑO DE LA RAZÓN. DEL SIGLO DE LAS LUCES A LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL, que a través de 300 obras procedentes del Museo de la Universidad de Navarra, se muestra desde las primeras representaciones del mundo mediante el dibujo y el grabado hasta la invención y desarrollo de las primeras manifestaciones fotográficas. Un recorrido que se pone en diálogo con tres obras realizadas con las nuevas tecnologías entorno a la Inteligencia Artificial. Se parte de la idea que los objetivos del ser humano, no solamente son representar la realidad, sino percibirla mejor y comprenderla. Esta necesidad, producto de un nuevo espíritu científico, se desarrolló notablemente desde el surgimiento de la Ilustración en el siglo XVIII, que concibe la razón como guía del pensamiento humano hacia el progreso continuo. Las primeras representaciones del conocimiento humano las encontramos en los 28 tomos de La Enciclopedia francesa, dirigida por Diderot y d´Alembert, donde los más diversos temas quedaron dibujados y grabados en imágenes.



En el mismo siglo XVIII, se realizaron numerosas expediciones científicas dirigidas al estudio de la Naturaleza, del reino animal, vegetal y mineral. Sus primeras imágenes las podemos descubrir  en la visita. Al mismo tiempo, observamos el interés hacia las disciplinas de la historia y el arte, englobadas con el nombre genérico de Antigüedades. Fruto de ese espíritu científico fue el descubrimiento de las ciudades romanas de Pompeya y Herculano. La Ilustración encontró en la cultura grecolatina un referente para sus pretensiones de regeneración social y política, sin obviar otras culturas como la egipcia, nabatea o precolombina, cuyo conocimiento salió a la luz, después de expediciones científicas y publicaciones sobre América y el Próximo Oriente, que la exposición muestra al público. En este ámbito, se recogen numerosas vistas de Roma, dibujadas y grabadas por Piranesi, arquitecto y erudito veneciano, centradas en sus famosas ruinas como en los edificios renacentistas y barrocos del entramado urbano, unas estampas muy apreciadas por los viajeros del Grand Tour.



El siguiente gran apartado del recorrido corresponde a los grabados de la Descripción de Egipto, realizados con motivo de la campaña de Napoleón en esa región a causa de la guerra contra Inglaterra por el control del comercio mundial. Una primera sección está dedicada a las ruinas de los templos y tumbas de la antigua civilización; otra al Egipto moderno, en concreto a El Cairo; y la tercera, a la flora y fauna. Dieciséis años después, el 19 de agosto de 1839, se anunciaba en la Academia de Ciencias de París, la invención de la fotografía, que supuso una revolución técnica en la representación del mundo. De esta manera, la exposición muestra, además de las primeras experiencias de Talbot y Atkins, las mismas iconografías del Próximo Oriente, bajo distintos procedimientos fotográficos, como el daguerrotipo, el calotipo y finalmente, el colodión, que suponía mejor difusión de la imagen a través del positivado el papel de albúmina. Las imágenes fotográficas ocupan tres grandes espacios del recorrido, donde nos encontramos, muchas veces los mismos lugares, una y otra vez captados en distintos momentos. Una visita que culmina con las imágenes realizadas por los primeros fotógrafos de estudio que se establecen en la región.

SOBRE LA VOCACIÓN RELIGIOSA



Nuestra época es cada vez más secularizada. Atrás quedaron los tiempos que la religión, la Iglesia regulaba la vida cotidiana según las fiestas de guardar, a pesar que todavía quedan hitos que se siguen para toda la población. Una parte minoritaria se declara practicante, de misa semanal o diaria, aunque fuese educado en el ámbito familiar o escolar en el catolicismo, la religión mayoritaria en nuestro país. Eso ha provocado la falta de jóvenes que quieran ser sacerdotes o monjas, y más de clausura, entregadas por completo a la oración. El caso de una chica joven que decide apartarse del mundo en un convento, nos lo cuenta la película, LOS DOMINGOS, escrita y dirigida por Alauda Ruiz de Azúa, por la que ganó la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián. Las circunstancias le son propicias al estudiar en un colegio religioso y cantar en el coro, donde se siente integrada y partícipe de todas las actividades espirituales. Tiene 17 años y está a punto de prepararse la prueba para entrar en la universidad.






Ainara, la joven protagonista, se encuentra en el mayor dilema de su vida, qué decidir para su futuro. Ella elige convertirse en monja de clausura. Antes tiene que convivir unos días en el convento sola a pesar de la excursión reciente con sus compañeras del colegio. La decisión provoca un debate intenso en la familia, en su entorno personal. Su padre respeta la decisión, pues ya tiene los años suficientes para estar segura de sus sentimientos. Sin embargo, es una postura interesada. Está viudo, hace mucho que murió su mujer. Tiene tres hijas, y una nueva novia con la que lleva su negocio de hostelería, para lo que se ha endeudado. Maite, la tía, es el principal contrapunto. No es creyente y piensa que es mejor primero conocer otras opciones e ir a la universidad, además, parece estar condicionada por las circunstancias de su educación religiosa y sin una madre que la guie. Tiene un chico del coro que la pretende, y un día, los encuentran besándose en la habitación.






El padre y la tía, las personas con las que convive, tienen dudas sobre su decisión y sobre sus creencias. Para ello, antes de dejarla pasar unos días en el convento para convivir con las monjas, hablan con la abadesa, que les informa de sus normas y de su opinión favorable hacia la joven. La muerte de la abuela, quien no quería apartarse de su nieta, inclina, sin ninguna duda a Ainara a convertirse en una monja de clausura, más ahora, que el padre se ha quedado sin recursos, y tienen que deshacer la casa donde vivían.
Ainara, por fin, consigue entregarse al amor de Dios, a una existencia espiritual completa, protegida siempre por la medalla que le dio su madre de la Virgen, mientras Maite, su tía, se opone decidida por ser un claro error por la educación recibida, que la impide desarrollarse, ser de una forma mas verdadera, mejor integrada en el mundo.

EL NO-DO FRANQUISTA


 

La Filmoteca Española presenta la exposición, NO-DO. EL MUNDO DE AYER. IMAGEN Y PROGANDA DEL FRANQUISMO, que reúne documentos, filmaciones, fotografías, y objetos técnicos, sobre este noticiario que se proyectaba en los cines antes de ver las películas programadas desde 1943 hasta 1975. Duraba unos diez minutos y estaba integrado por materiales propios, elaborado por un equipo de directivos y operadores con sucursales en todo el país, y provenientes del extranjero, mediante el intercambio con otros países. La aparición de la televisión hizo que se transformarse en una revista de la actualidad con un carácter más general e intranscendente. La exposición se divide en tres secciones según los espacios amplios de la misma: una primera referida a sus contenidos ideológicos e históricos; otra a sus aspectos técnicos y sus fases de elaboración; y una tercera, a los aspectos humanos, de sus operadores, como del dictador, sin duda partícipe de alguna manera en el mismo, así como el valor del archivo para la memoria y la historia. 



El visitante en el primer espacio puede visionar el primer NO-DO de 1943, expresión del nuevo régimen político instaurado tras la Guerra Civil, fundamentado en una ideología totalitaria de carácter fascista, según la versión del falangismo, nacionalsindicalista y de Estado corporativo. Su líder se encarnaba en la figura de Francisco Franco, que aparece en las primeras imágenes, detrás de una entrada que alude al pasado imperial de la nación. También se explica que el noticiero no nació de la nada sino de otros previos y organismos existentes. Nacido en plena guerra mundial, la reflejó no sin dificultades, pues tuvo que mantenerse neutral cuando se refería al conflicto en Europa; a favor del anticomunismo alemán en el frente contra la URSS, y proamericano en el Pacífico. Mostró acontecimientos de la dictadura a lo largo de su existencia, positivos con respecto a la Guerra Fría y las bombas atómicas, y los distintos conflictos mundiales. Se opuso a los avances de la cultura pop encarnada en la música de los Beatles, o la revolución juvenil de los hippies o los avances en la igualdad de la mujer.



Apostó por el fenómeno turístico, que promocionó a España en el exterior y la sacó del atraso económico. Ocultó la emigración masiva a las ciudades y a otros países de Europa, para luego reconocerla. Tuvo al dictador como el mayor protagonista, el que más veces apareció en sus imágenes. Sabemos que los noticiarios se proyectaban semanalmente en el Palacio del Pardo, y él era un aficionado al cine, que practicaba en algunas ocasiones. Por otra parte, el noticiero, que veían obligatoriamente todos los ciudadanos, estaba sometido a una férrea censura, y seguía este procedimiento: primero se seleccionaban las noticias; acto seguido los reporteros la ilustraban con imágenes; luego se positivaban fuera del organismo oficial; de vuelta, se montaba y se introducía el sonido. Al principio, apenas se grababa en directo, luego con el desarrollo técnico, sí. Más relevante fue la redacción de las noticias, y la incorporación de los comentarios, por locutores de voz singular. Finalmente, la incorporación de los títulos de las secciones y la distribución. El proceso era muy rápido porque cada semana se llegaron a realizar hasta cuatro noticieros.



Podemos conocer que la partitura original del NO-DO la compuso el músico, Manuel Parada de la Puente; el estilo retórico y grandilocuente de la mayoría de las noticias se debe a la prosa de Alfredo Marqueríe. La maleta del operador Gregorio Sánchez, nos informa de la vida del personal de la entidad, junto al testimonio del redactor y realizador, Jaime Moreno, testigo de los años dorados. La exposición termina con la información de toda la producción en cifras: miles de noticieros, según distintas categorías, sus fechas; las temáticas de cada uno de ellos; el tipo de fotografías, blanco y negro o color, mas la cantidad de documentales y ediciones especiales. Hoy el archivo tiene una relevancia excepcional para el mundo académico y el público en general. Forma parte de la Filmoteca Nacional, y se está digitalizando a la máxima resolución. Traslado la frase del escritor William Faulkner parafraseada en la muestra: NO-DO no ha muerto. Ni siquiera es pasado.

UNA REVOLUCIÓN CINEMATOGRÁFICA



El cine desde sus comienzos ha mostrado dos tendencias paralelas. Por un lado, una corriente centrada en la realidad, en documentar lo que está sucediendo ante la cámara, y por otro, la que representa la ficción, la fantasía. Ambas se combinaron con el tiempo, y se beneficiaron de los avances técnicos, como la incorporación de sonido y la mejora de las cámaras de grabación. El cine se convertiría en una industria que disponía de grandes estudios y una red de salas específicas de proyección. Se convertiría en una disciplina artística, la séptima y en un medio de comunicación de masas. La edad de oro, uno de los momentos de mayor desarrollo de su historia, se produjo después de la Segunda Guerra Mundial en EEUU, representado por las grandes compañías situadas en Hollywood y el llamado Star System. Sin embargo, no tardaría en producirse un cambio sustancial en Francia hacia un cine más cercano a la vida cotidiana, sin grandes recursos técnicos, rodado en la misma calle. Nos lo cuenta la película, NOUVELLE VAGUE, dirigida por Richard Linklater, sobre la producción y el rodaje de Al final de la escapada, de Godard, una película que dio paso al movimiento cinematográfico de ese nombre en la década de los sesenta.






El nuevo movimiento surgió entorno a la revista Cahiers du Cinema, cuando un grupo de sus críticos, entre lo que se encontraban, Françoise Truffaut, Claude Chabrol, Jacques Rivette y Jean-Luc Godard, pasaron a dirigir sus primeras películas. Fue el último, que se encontraba rezagado, y un tanto preocupado y frustrado ante lo demás, quien dio la medida más radical de entender el cine. Para su primera película, se valió de sus compañeros; de un guion de Truffaut, que por aquel entonces recibía los elogios del Festival de Cannes por Los cuatrocientos golpes, y la participación de alguna manera de los demás, como actores o ayudantes en la producción. Por aquel entonces, el grupo recibió los sabios consejos del director italiano, Roberto Rossellini, para realizar una película, entre ellos, no valerse del guion, sino utilizar notas, que Godard seguiría, incluso cambiándolas de continuo. Entre lo primero que hizo también, fue la elección de los actores principales, que recayeron en Jean Paul Belmondo, un joven desconocido que había participado en su primer cortometraje, y la actriz norteamericana, ya famosa, Jean Seberg, persuadida por su marido.






La película nos cuenta un rodaje muy improvisado, establecido en 20 jornadas, de las cuales, en algunas, se rodaban apenas dos horas, y en otras, nada, según las directrices de Godard, que cada mañana a primera hora decidía lo que había que hacer. No utilizaba sonido directo, y se empleaba siempre luz natural. El técnico de fotografía era a la vez el que portaba la cámara casi siempre en el hombro o en vehículos improvisados para la realización del travelling, ya sea el techo de un coche, una silla de ruedas o una carretilla. Además, se rodaba en la calle, en medio de los transeúntes a los que había que avisar que era un rodaje en el momento, improvisación que era empleada interesadamente para dar autenticidad a las imágenes. Godard no daba importancia a aspectos técnicos como la continuidad de la línea de toma o rácord, sin importarle los cambios de vestuario, los objetos que aparecen en la escena o la mirada precisa de los actores. No seguía la línea temporal de la historia al rodar, sino la conveniencia y la necesidad de la producción. También el final de la película no llegó del todo hasta el montaje, limitado por un metraje que debía estar entorno a los 90 minutos.






El resultado fue la película, Al final de la escapada, À bout de souffle, un hito en la historia del cine, la ópera prima de Jean-Luc Godard, el director cinéfilo y periodista, que revolucionó el cine partiendo de la tradición cinematográfica y de la filosofía del arte. Desde ese momento, numerosos directores en Francia y en otros países, se vieron motivados a llevar a cabo sus proyectos. El cine en general cobró nueva vida, ahora lleno de una energía proveniente de los cambios socioeconómicos de la época, de la llegada y la comprensión de la modernidad, sin las ataduras impuestas por una industria clásica, que favorecía sus intereses económicos y limitaba la creatividad.
 

FAMILIAS SINGULARES


 

El paso del tiempo afecta a las relaciones familiares. Padres e hijos convivieron juntos una parte de sus vidas, sobre todo, durante su niñez. Luego cada uno siguió caminos diferentes, según sus profesiones o sus parejas. La brecha generacional, y las costumbres propias de cada época, se hace más profunda con el transcurrir de los años, hasta el punto, que el reencuentro se espacia cada vez más. Surge en ese periodo una distancia cada vez más amplia, una incomprensión de lo que fue y es cada uno. Nos lo cuenta la película, FATHER MOTHER SISTER BROTHER, escrita y dirigida por Jim Jarmusch mediante tres historias de encuentros familiares en tres países diferentes: EEUU, Irlanda y Francia. Una en una casa de campo frente a un lago; otra, en Dublín, y la tercera en París. El cuidado de las imágenes, los diálogos precisos en un estilo sobrio pero profundo, la hicieron merecedor del León  de Oro en el Festival de Venecia.



La película se inicia con el viaje en coche de un hombre y una mujer que van a visitar a su padre que vive en una casa de campo en un paisaje idílico. Los dos nos dan una idea de como es su progenitor: una persona desordenada que malvive lleno de deudas; sin oficio conocido, ni poseedor de una pensión. La hija hace tiempo que dejó de ayudarle económicamente, siendo el hijo quien está más pendiente de él, cubriendo sus necesidades económicas. Hace varios años que no se reunían juntos. Todos recuerdan la muerte de la madre, que persiste, en su memoria. Emily, la hija tiene a su vez dos hijas adolescentes; y Jeff, tiene una buena posición profesional. El interior de la casa se encuentra desordenada con libros y objetos amontonados, además de muebles más propios de otra época. Una vieja camioneta está aparcada en la puerta. La visita es breve, y tras brindar con agua y té, se despiden, pero todo no es más que apariencia. El padre es una persona culta y ordenada, que nada más irse sus hijos, llama a su nueva pareja para comer fuera ahora que su hijo le ha dado dinero.



Una madre, escritora de prestigio, se reúne con sus dos hijas una vez al año para tomar el té y merendar con pasteles. En esta ocasión, a la hija mayor se le avería el coche de camino, lo que le hará llegar tarde, pero no será más que momentáneamente. A la pequeña, la lleva su novia, a quien advierte de que haga una parada para pasar al asiento de atrás para parecer que es una conductora de Uber. Las dos hijas son muy diferentes: una más tradicional, con un buen puesto de trabajo en la administración de la ciudad; la otra, más ruda, dedicada al comercio online de ropa vintage. La merienda da para poco, unas breves preguntas de cómo les va a cada una. Queda claro que Lilith miente a su madre en cuanto a su situación económica como afectiva, mientras que Timothea, es más sincera. En la última historia dos hermanos mellizos se encuentran en París. Visitarán por última vez el piso de sus padres que han fallecido por última vez en un accidente de aviación en las islas Azores. 



Los dos hermanos recuerdan a sus padres como poco convencionales, sin llegar a conocerles en profundidad. Tuvieron una niñez feliz junto a ellos en el piso de París, luego sus trayectorias se apartaron. Billy, el hermano, se ha encargado de vaciarlo y trasladar los objetos a un trastero. Ha seleccionado un conjunto de ellos para enseñárselos a su hermana Skye. Le muestra fotografías cuando eran niños, de sus padres, sus carnets de identidad, de diversos lugares, su certificado de matrimonio, al parecer falso, sus partidas de nacimiento que los hace nacidos en Nueva York; unas gafas de sol de la madre, un reloj Rolex del padre, que se reparten. Las tres historias tienen en común algunos gestos y objetos: la visualización de patinadores sobre tabla; brindar con agua; y el famoso reloj de la marca suiza. Unas historias que acaban como empezaron, sobre unas relaciones distantes entre padres, madres e hijos e hijas, ahora convertidos en desconocidos, en un mundo frágil y cambiante.

BAJO EL SOL DE ARGEL


 

La responsabilidad del ser humano es en principio individual. Se atiene a sus circunstancias materiales, a sus propósitos y  a sus emociones. Es consciente de sus actos, de lo que le produce felicidad e infelicidad. De la misma manera, su propia vida la ejerce en un entorno social, entre unas relaciones familiares, una ciudad o un país. Lo más asombroso es no perder el equilibrio tanto en relación con sí mismo que con tu entorno. Cualquier acontecimiento fortuito podría romper toda tu trayectoria vital hasta ese momento, y lo que no valorabas suficientemente en un momento, lo echarías de menos hasta el más mínimo instante. La libertad, a pesar de sus limitaciones, es una cualidad personal que no se descubre hasta que se pierde. Es lo que le sucede al protagonista de la película, EL EXTRANJERO, escrita y dirigida por François Ozon, según la novela homónima de Albert Camus, que nos cuenta la prisión, el juicio y la condena del joven Mersault, así como los acontecimientos que han llevado a esta situación.



La acción se desarrolla en la Argelia colonizada por Francia en los años treinta del siglo XX. Un territorio que se considera como parte de la misma metrópoli. A los habitantes originarios les llaman nativos o árabes, y componen una mayoría de inferior categoría que los blancos y cristianos. Están sometidos a instituciones y personas, que aún nacidas en ese territorio, son ajenas a la cultura y costumbre originaria del mismo. Mersault, el protagonista, pertenece a esta minoría. Trabaja en una compañía de administrativo, y un día, recibe un telegrama con la noticia de que su madre ha fallecido en el asilo donde residía. Pide permiso, y allí se dirige para velar y acompañar el cadáver hasta el cementerio. De vuelta, conoce a Marie, con la que inicia una relación amorosa. Mersault es un buen trabajador, y pronto le ofrecen trasladarse a París para encargarse de la empresa comercial. Sin embargo, tiene poca ambición, incluso le da igual comprometerse o no con su novia.



Mersault y Marie son felices juntos, pero todo cambiará de manera brusca. El primero tiene un vecino que es un proxeneta y maltrata a su pareja, una mujer árabe. Su hermano quiere vengarse, y no es la primera vez que tratan de golpearle. Un día llega la policía al apartamento donde vive y rescatan a la mujer tras ser maltratada. Raymond Sintés, que así se llama el personaje, en prueba de su amistad, invita a Mersault y su novia a la casa de la playa de un conocido. Allí comen, y después, pasean por la playa, hasta que se encuentran con el hermano y sus colegas para vengarse de Raymond. Este es herido por una navaja, y tras ser curado, Mersault, se dirige a la playa, de nuevo, y mata a disparos, sin motivación aparente, al hermano. El protagonista, entonces, es apresado, juzgado y condenado a pena de muerte, donde se destaca su indiferencia, y la falta de emociones que caracterizan sus actos. Solamente le quedan, mientras espera la ejecución, los recuerdos de la felicidad que experimentó bajo el cálido sol de Argel.  

EL EXILIO ESPAÑOL


 

La Casa de América presenta la exposición, EL CUERPO ERRANTE. EXILIO ESPAÑOL 1939-1975, que reúne numerosos objetos, fotografías y documentos escritos y sonoros sobre los exiliados republicanos tras huir una vez terminada la Guerra Civil. Se presentan ejemplos de todo tipo: una madre que vio partir a su hijo; el de un padre que huyó; militares republicanos que retornaron en los años setenta; otros los vieron morir fuera y su familia mantuvo el contacto epistolar; un conjunto amplio que se unía en la distancia por su ideología y transmitía mensajes con la apariencia de visitas turísticas. La muestra tiene seis apartados ocupando dos pisos del edificio. El recorrido se inicia en el primero con el apartado, Entre líneas, que alude a la dificultad de saber y de mantener el contacto con aquellos que se fueron del país. Era necesario mantener una apariencia de visita turística unas veces o un lenguaje figurado para informarse de lo que sucedía. Muchas cartas no llegaron a su destino, fueron cartas muertas. Se cuenta el caso de José Luis López de Haro, médico republicano del Hospital minero, que se exilió en la República Dominicana, cuyo busto fue tiroteado durante la dictadura. Un busto que la familia le envió a su destino, y que luego a su muerte retornó.



Uno de los espacios más singulares corresponde a la sección, Un millón de palabras, sobre el caso de María Fernández Grandizo que escribió más de 1500 cartas a su hijo Manolo Laguna, exiliado en México. Fueron cuarenta años de mantener un contacto con uno de los supervivientes de su familia, pues su padre y su marido fueron fusilados. Parte de las misivas se exponen en facsímil colgadas del techo. Al fondo un baúl contiene las originales y alguna fotografía, junto a casetes de voz que las complementaron al final, ya en los años ochenta. El paso al siguiente espacio sorprende por las coloristas postales de los años sesenta y setenta, pero si se profundiza un poco en los originales expuestos y en los facsímiles, podremos ver que tienen en su reverso mensajes para ser leídos en la emisora del Partido Comunista, la Radio España Independiente. Más al fondo podemos oír y ver, ser testigos de reencuentros de exiliados: el de un padre con un hijo a quien no conocía; el del hijo del último fiscal general de la República con el país que vio nacer a su progenitor; las primeras exhumaciones de fusilados; y del primer encuentro entre aviadores republicanos en 1977.



La sección más impactante y trágica corresponde, ya en el segundo piso a Las pequeñas cosas, donde en un montaje original, el visitante puede abrir una especie de armario donde se encuentra la explicación y aquellos objetos que pertenecieron a personas fusiladas por la dictadura. Lo constituyen telas escritas, diarios de cartas, piedras ensangrentadas, objetos varios que portaba el asesinado antes de enterrarlo envueltos en un pañuelo, una foto cosida con hilo, otra de un niño donde la madre escribió los nombre de sus asesinos en 1939, o la historia más sorprendente, la de una imagen en cuyo reverso hay una carta para su esposa e hija, arrojada desde el camión donde le llevaban para fusilar para ser entregada a una dirección, fotografía que llegó a su destino; también la medalla de Ramón que apareció en mayo de 2022 junto al cuerpo de una persona exhumada en una fosa de Manzanares, que decía, Muero por la libertad



Según avanzamos en el recorrido, ya en el pasillo, se encuentra la sección, El tejido de la memoria, un conjunto de grandes fotografías de exiliadas o descendientes que cuentan sus pequeñas historias. Tienen un asiento donde sentarse para escucharlas como un auténtico documento oral. Finalmente se llega al último espacio, titulado, El exilio en un desván, formado por objetos conservados de los exiliados. Desde un recetario de comida, sin duda, muy añorada, hasta manuales escolares de las instituciones educativas creadas fuera de España, como el Colegio Madrid y el Instituto Luis Vives, mientras escuchamos las canciones cantadas por los alumnos.




MEMORIA FAMILIAR


 

Las antiguas casas son como seres vivientes. En su interior pasaron los años hombres y mujeres, niños y niñas de varias generaciones de la misma familia. Sucederían momentos de alegría como de tristeza, tanto en la infancia como en la juventud o en la vejez. Se daría a luz a nuevos integrantes. Otros dejarían este mundo. Los espacios son siempre los mismos. Tal vez un jardín de entrada; un salón principal al que se abren unas habitaciones; y una escalera que comunica con el piso superior. Eso favorece los recuerdos del pasado mientras los visitas. De la misma manera que el paso del tiempo influye a sus residentes, ocurre con los hechos históricos, a veces traumáticos, que se produjeron en el pasado, donde aquellos muros fueron testigos. Así les pasa a los protagonistas de la película, VALOR SENTIMENTAL, escrita y dirigida por Joachim Trier, que una antigua casa familiar es el lugar donde han crecido sus vidas y hechos fundamentales que les han marcado hasta el presente. La profundidad y la originalidad del argumento, junto a las interpretaciones, le hizo merecer el Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes.



La madre de Nora y Agnes ha muerto recientemente tras una larga enfermedad. Fue una prestigiosa psiquiatra que recibía a sus pacientes en el salón de la casa. Ellas escuchan las consultas si dejaban la chimenea abierta. Ahora se reúnen para decidir qué hacer con ella, aunque saben que es propiedad de su padre. Un padre ausente siempre entregado a su trabajo como director de cine. Agnes es profesora de historia y Nora actriz de teatro, que sufre a menudo problemas de ansiedad, miedo escénico, fruto de la soledad y la frustración de no haber logrado formar una familia como su hermana, que está casada y tiene un hijo. En el velatorio se encuentran de nuevo con su padre, que tiene la intención de rodar una película en la casa, cuyo argumento se basa en su propia vida. La protagonista es una madre independiente cuyo hijo es testigo de su suicidio. Su hija Nora rechaza el papel, todo lo que venga de su padre a quien acusa de haber abandonado la familia.



Gustav Borg, el padre, entonces elige a una joven actriz de Hollywood, pero tras la lectura del guion y los largos ensayos, descubre que no se hace del todo con un personaje escrito especialmente para su hija. Rachel, en consecuencia, renuncia a protagonizarla, sumiendo el proyecto en la incertidumbre. Además, de la negativa de Agnes para que su hijo participe. A partir de ese momento, se precipitan los sucesos, Gustav sufre un infarto, lo que causará que Nora, se replante, su actitud, y ambas hijas ayuden a su padre. Por otra parte, merece destacar el lenguaje narrativo de la película, donde las imágenes del presente se unen a las del pasado en flash back, junto a una voz en off, que narra los acontecimientos. Hechos que están presentes en la memoria o influyen en aquel de una u otra manera, y justifican o aclaran las acciones, los sufrimientos o las alegrías.