LA INSPIRACIÓN DEL NOVELISTA

 

 

El escritor construye su mundo literario en la realidad de la que toma los elementos fundamentales. Será el argumento y la situación de la escena la que le aproxime al mundo cotidiano. Cualquier argumento y situación han permitido al novelista reflexionar sobre las inquietudes del ser humano. Es lo que hace el protagonista de la película, FANTASÍAS DE UN ESCRITOR, dirigida por Arnaud Desplechin, basada en la novela de Philip Roth, Engaño, sobre un escritor norteamericano que reside en Inglaterra en 1987, y tiene una relación extraconyugal con una mujer inglesa más joven, en las cual los dos protagonistas, hablan de sí mismos, y de la existencia. La película se estructura en capítulos donde en distintas épocas del año, ellos son los protagonistas principales, aunque hay otra mujeres de experiencias pasadas y presentes.



En el estudio, los dos amantes dan rienda suelta a su deseo, y hablan durante horas sobre sus problemas personales, sobre todo la joven inglesa que no se lleva bien con su marido y tiene un trabajo que le aburre. Philip, el escritor, le trata de ayudar aconsejándole que rompa su matrimonio si le hace daño. Además, le expresa sus inquietudes, que ya tiene casi sesenta años y comienza el declinar de su vida. Su cultura judía, que le rodea en diferentes publicaciones en su lugar de trabajo. El antisemitismo de la sociedad inglesa. Philip, además de abrir su corazón y su mente a su amante, toma notas en un cuaderno con lo que escucha, a veces expresiones fruto del deseo, muy personales. Está trabajando, en cierto modo, a la vez que tiene una relación con la joven. 



Así se lo dice Philip a su mujer cuando ésta le lea su cuaderno de notas. Ella no cree que sean escritos de trabajo, para poderlos incorporar a una novela. Opina que son demasiado reales, y que debería, por lo menos cambiar los nombres. Lo hará cuando publique la obra literaria resultante. Es el último capítulo de la película. En una librería de Londres, y rodeado de numerosos ejemplares para firmar, se encontrará con la joven amante, ahora feliz en su matrimonio, que se reconoce en el personaje femenino. La película, por tanto, supone una reflexión sobre las relaciones entre el hombre y la mujer. El papel de la vida personal en la inspiración de un escritor, en la que las mujeres son sus protagonistas como alumnas, amantes, amigas y esposas.

LA VERDAD DEL SASTRE



 La vestimenta de una persona nos puede proporcionar información de su personalidad en la que ha influido el desarrollo de su vida. Pero puede ser lo contrario, que sea, más bien, un disfraz que oculte la verdad sobre ella. A finales de los años cincuenta, la mafia controlaba los negocios ilegales de los barrios de Chicago. Los forajidos usaban trajes elegantes, que encubrían auténticos asesinos. Por otra parte, habría que diferenciar entre un sastre, un simple costurero, y un cortador o patronista, que requería una cualificación mayor. Ésta es la que poseía el protagonista de la película, EL SASTRE DE LA MAFIA, escrita y dirigida por Graham Moore, cuyos clientes principales son una banda de gánsteres.




La originalidad de la película reside en que toda la acción se desarrolla en un mismo escenario, la sastrería de Leonard, un sastre proveniente de la prestigiosa calle de Londres, Savile Row. Además de hacer trajes, es el punto de contacto de una banda mafiosa. En un buzón se reciben envíos de todo tipo. Mientras el protagonista y Mable, su secretaria, atienden al negocio, todo tipo de personajes entran en la sastrería y depositan un sobre en ese buzón. Poco a poco el espectador irá descubriendo de qué trata en realidad la película. Leonard se ocupa de la realización de un traje, que luego se descubrirá será para él, y el último que hará en Chicago. Igualmente, descubriremos qué significan los sobres remitidos por Outfit, y por qué un sastre inglés acaba en Chicago.




Ambos aspectos muestran el verdadero significado de la película. El propósito de Leonard que explica toda la acción se va desvelando por partes. El espectador recibe información falsa hasta llegar a la verdad última que aparece al final. Leonard dice que tuvo que emigrar a Chicago porque después de la guerra mundial, y por esas fechas, decayó el negocio de los trajes en favor de los jeans. Sin desvelar la verdad, que rompería la intriga y la sorpresa de la historia, que engancha al espectador desde el principio, esa razón se verá que no es cierta. Llegó huyendo de Londres porque su negocio fue quemado por un organización criminal. Por otra parte, Outfit es una organización mafiosa poderosa que controla a otras organizaciones locales. Finalmente, decir que todo lo que dice y hace Leonard tiene un propósito, y él mismo es más que un cortador de trajes, y meticuloso sastre.

LA ÚLTIMA COSECHA


Una característica del campo español es la creciente falta de rentabilidad provocada por la actual crisis energética, que provoca que entre el precio que se paga a los agricultores y el que tienen los consumidores haya una diferencia injusta. Entre ellos se encuentran los distribuidores que se llevan parte del beneficio correspondiente, y tenga como consecuencia, que dedicarse al campo sea una actividad penosa. Los problemas se incrementan si además no eres el propietario de las tierras que cultivas, que corres el riesgo de que tu actividad se extinga. Es lo que ocurre a la familia de payeses que protagoniza la película, ALCARRÁS, escrita y dirigida por Carla Simón, que el propietario de las tierras de árboles frutales, les avisa que tienen que abandonarlas porque las va a dedicar a paneles solares.  



 La familia compuesta por los abuelos y los hijos viven en medio de una finca de melocotoneros desde hace casi un siglo, que les fue cedida a través de un acuerdo verbal, sin mediar escritura. Ahora, el terrateniente propietario de las tierras les conmina a abandonarlas, sin respetar la tradición. Una costumbre que explota los árboles frutales en forma de cooperativa. La película cuenta la vida de esta familia de payeses mientras dura la última cosecha. El abuelo trata por todos los medios de demostrar que las tierras le fueron cedidas en los tiempos de la Guerra Civil sin éxito. La familia deberá adaptarse al nuevo trabajo entre paneles solares, porque la casa si es de su propiedad. Mientras llevan a cabo la última cosecha, suceden las fiestas del pueblo, y toda la familia se pone a trabajar para sacar el máximo beneficio sin contratar a muchos trabajadores.




Entre ellos surgen problemas a causa de cómo afrontar el nuevo futuro como empleados del terrateniente. Además se encuentran con los bajos precios que se paga por la fruta. Pero prevalece la unidad familiar ante el nuevo futuro que les espera. La directora narra todos estos hechos con una mirada realista, sin duda la mejor para mostrar la vida diaria de la familia de agricultores. El juego constante de los niños, la diversión de los adolescentes, las responsabilidades de los adultos, y los recuerdos lejanos de los mayores. Todo ello con un ritmo visual que resulta del agrado del espectador, que atiende a las peculiaridades de los protagonistas, y que le hizo merecedora del Oso de Oro del Festival de Berlín a la Mejor Película.

EL CINE DE STANLEY KUBRICK


 
El Círculo de Bellas Artes organiza la exposición, STANLEY KUBRICK. THE EXHIBITION, una retrospectiva sobre el prestigioso director de cine y artista, que reúne más de 600 piezas referidas a su vida y documentos sobre sus películas. Ocupan todo el espacio expositivo de la institución cultural madrileña. En el primer piso, se dedica a sus comienzos como fotógrafo en la revista Look de Nueva York, para pasar luego al mundo del cine, primero realizando documentales, y luego películas, entre las que se encuentran, Atraco perfecto (1956), Senderos de Gloria (1957) Espartaco (1960), Lolita (1962), ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú (1964). Sin duda, ya obras maestras de la historia del cine, y su manera peculiar de llevar a cabo un film.



Kubrick representa como nadie el nombre de director, pues, a pesar de su talento técnico en la imagen, quiso rodearse de buenos profesionales para siempre innovar con cada proyecto, llegar a la perfección en la narración visual, donde cuida igualmente la música, la luz, la ambientación, el vestuario, la interpretación o el doblaje. Parte siempre de la emoción que le produce una obra literaria, y trata de transmitirla luego en imágenes, tras una minuciosa, y casi obsesiva preparación, ya sea histórica o documental. Lo demás vendrá de la colaboración de profesionales del dibujo, la moda, la escritura, de los propios autores de las obras literarias de las que parte. Por ejemplo de la relación con Nabokov o con Arthur C. Clarke.



De su propia personalidad, refleja el protagonismo del ajedrez en varias películas. La guerra es otra de sus constantes que repite, lo mismo que el deseo sexual, sin olvidar el humor. Podríamos considerarle excepcional porque es uno de los pocos directores que controla toda su obra, sin estar al dictado de unos grandes estudios. La excepción fue Espartaco en la que sustituyó al director, Anthony Man. Realizó un cine de autor, por tanto, que se movió en diferentes géneros cinematográficos en los que innovó. Convirtió a sus películas en memorables, imprescindibles para cualquier amante del cine. Tuvo proyectos frustrados, como el que iba a dedicar al Holocausto judío, a la inteligencia artificial, o al mismísimo Napoleón, él que era un apasionado de la historia, y en concreto del siglo XVIII.



En la sala Minerva del círculo, nos encontramos, sus obras más recientes, todas ellas geniales, especialmente, 2001: una odisea del espacio (1970), que fue realizada tras varios años de preparación. Por la época de su estreno, era reciente que el hombre había llegado a la Luna, pero la película construye un mundo del futuro donde se podía ir hasta Júpiter, incluso, más allá, y saber la verdad sobre el ser humano. De dónde vino su inteligencia que le hizo construir una semejante a él, que le desafía, y le lleva a entender su propio origen en los confines del Universo. Todos los elementos de la película son armónicos e influyentes. La música clásica de Strauss resulta la más adecuada. La concepción del espacio, en concreto el del futuro en una nave, y el del tiempo humano y cinematográfico, con la famosa elipsis del comienzo. El ser humano manejó en la Prehistoria instrumentos de hueso, para luego conducir naves espaciales.



Otro mundo futuro, pero distópico y en nuestro planeta, lo representa en la Naranja mecánica (1971), una película controvertida y censurada en algunos países, de tardío estreno, donde muestra otro de sus temas recurrentes, la violencia, que es inherente al ser humano. Igualmente, lleva su sello personal en el tratamiento de los distintos recursos. Una ambientación original cercana al Pop Art; la música clásica; la recreación visuales sin cortapisas de las distintas escenas, y un sugerente libro de partida, la novela homónima  de Anthony Burgess. Por otra parte, el cine de terror alcanza extraordinarias cimas con El resplandor (1980), de la que se recuerda sus movimientos de cámara con la steadicam, y la ambientación histórica, en  Barry Lyndon (1975), donde fue un reto la iluminación nocturna natural. Finalmente, su última obra, Eyes Wide Shut (1999), que nos habla del subconsciente en relación con la intimidad de la pareja, ambientada en el Nueva York actual.

VENGANZA VIKINGA


 
A mediados del siglo IX, tras los tiempos del glorioso Carlomagno, los barcos vikingos asolaban las costas europeas en busca de riquezas y esclavos. La Alta Edad Media es una época de invasiones, de fragmentación política, la inseguridad se extiende por el continente, comienza, entonces, el feudalismo. Los vikingos, procedentes de los países nórdicos, era uno de aquellos pueblos famosos por su brutalidad y violencia contra sus enemigos y contra ellos mismos. Es lo que cuenta la película, EL HOMBRE DEL NORTE, escrita y dirigida por Robert Eggers. Un joven príncipe contempla el asesinato de su padre, rey en Noruega, por su hermanastro bastardo. Logra escapar, igualmente, de su propia muerte, y se cría lejos de su hogar, mientras el recuerdo tormentoso de su pasado le convierten en un violento vikingo.




El protagonista se hace pasar por esclavo para llegar a la lejana Islandia, para vengarse de su tío. Sabe que allí vive junto a su madre con un grupo de soldados tras ser expulsado de Noruega. En el viaje en barco conoce a una joven esclava de origen eslavo, tal vez ruso, que se convertirá en su pareja y apoyo para llevar a cabo su venganza. Tiene que obrar con astucia, pues pueden descubrir que no es un auténtico esclavo, sino un guerrero. Un brujo le informa que tiene que conseguir una espada especial que se encuentra en una antigua tumba, un arma que sólo se puede emplear en la noche. Será, entonces, cuando no haya luz, cuando vaya matando a sus enemigos, hasta llegar a su jefe. Descubre en este momento que su madre no era inocente, sino que era tan culpable como su tío.




En el proceso de venganza, el protagonista hace una auténtica carnicería. Llega a matar al primogénito para herir a su tío. Incluso, a su propia madre y a su nuevo hermano. No tiene piedad para vengar el sufrimiento que ha tenido que soportar a lo largo de su vida. Finalmente, la película termina con el duelo a muerte entre él y su tío cerca de la erupción de un volcán. Entre las sombras de la noche y la luz del fuego que emite el interior de la Tierra, el protagonista cumple, así con su destino. Tuvo la oportunidad de vivir feliz con su pareja y tener una descendencia real. Sin embargo, está abocado a ese duelo donde participan los propios dioses de la mitología nórdica, las fuerzas que determinan el destino de los seres humanos. Uno de los contendientes alcanzará el Valhala, llevado por una valkiria a lomos de un caballo.

ENTRE LA AMISTAD Y EL AMOR


 En la gran ciudad confluyen culturas y orígenes distintos. Los jóvenes adultos se reúnen por la vivienda y el trabajo. Sus vidas experimentan cambios continuos hasta que encuentran una situación estable. Esta se haya condicionada por las relaciones afectivas. La realidad material se confunde con la virtual de Internet a través de las aplicaciones del móvil. Muchos son clientes asiduos de las páginas de contactos. Otros, en las relaciones de proximidad oscilan desde la amistad al amor en un movimiento continuo hasta conseguir la felicidad. Este es el planteamiento de la película, PARÍS, DISTRITO 13, del director Jacques Audiard, donde la vida de cuatro jóvenes se cruza cuando buscan su destino.




Emile es de origen chino y alquila habitaciones en el barrio parisino de Les Olympiades. El piso es propiedad de su abuela que está en una residencia de ancianos. Busca a una chica para compartir, pero por error acepta a Camille, por su nombre, de apariencia femenino, pero es un joven profesor de secundaria. Emile es una joven triste e infeliz, de rudo carácter. Primero trabaja de teleoperadora, pero la despiden por su comentarios desafortunados a los clientes, y luego de camarera en un restaurante. Una parte sustancial de su tiempo la dedica a sus necesidades sexuales, que encontrará fácilmente en Camille, que tiene que hacer un duro esfuerzo para convivir con ella, sin saber si son amigos o amantes. Él pretende dejar la enseñanza que no le satisface plenamente y ascender en la escala educativa. Para ello necesita opositar, y un tiempo, encontrar otro trabajo.




El nuevo trabajo de Camille, es una inmobiliaria sin mucho negocio de un amigo, que le dejará tiempo para estudiar, y a la vez ganar algo de dinero y disponer de un amplio piso. Para ello contrata a Nora, que ha venido a París para terminar la carrera de derecho. Sin embargo, tiene que abandonar sus estudios cuando en una fiesta de la universidad, unos compañeros la confundan con Amber, una actriz porno, de la que guarda un cierto parecido. Ella es bastante pudorosa, fue una jugadora de balonmano que llegó a la selección francesa, y sufre un ataque cuando la relacionan con dicha persona. Nora es muy efectiva en su trabajo, y llega a intimar con Camille, que se enamora de ella. Pero ella quiere conocer a aquella mujer con quien la confundieron. En ese proceso de conocimiento, descubre una parte oculta de su afectividad.




La película, por tanto, plantea los desafíos de la sociedad urbana, en el que las personas buscan un trabajo y un lugar para vivir, mientras sus vidas se enriquecen por los contactos humanos, ahora favorecido por la tecnología. Serán muchas personas las que se encuentren en esa situación, de las cuales algunas de ellas se cruzarán en distintas relaciones, pero con el tiempo, tras la inestabilidad que influye en sus vidas, lograrán una cierta estabilidad determinada por el afecto.

LOS SIGNOS DE LA SUPERACIÓN


 
Muchos sordos sin el lenguaje de signos no podrían comunicarse con el mundo, y los oyentes saber de sus pensamientos e inquietudes. Igualmente, para tener un trabajo o llevar una empresa, requiere la comunicación constante a través del sonido. La sociedad no pone los medios adecuados, intérpretes de lenguaje de signos, para que ellos puedan integrarse totalmente. Estos planteamientos se encuentran en la película, CODA: LOS SONIDOS DEL SILENCIO, escrita y dirigida por Sian Heder, basándose en el guion de La familia Bélier, que ha recibido numerosos premios, sobre todo el Oscar a la mejor película. Premios merecidos a un film emotivo de superación personal y familiar, que llega a lo más profundo del ser humano.




Una familia de pescadores depende de la hija más pequeña para trabajar y comunicarse con los demás. El padre, la madre y el hijo mayor tienen una sordera que requiere el empleo del lenguaje de signos. Ruby se levanta de madrugada para ir con ellos a pescar. Luego continua la jornada con sus estudios en el instituto. Un día descubre su vocación de cantante en la asignatura de coro. El profesor comprueba su talento y la recomienda que se prepare para una escuela especial en la universidad. Le ayuda a superar su timidez, a relacionarse mejor con los demás, tras estar todo el día con su peculiar familia. También, se enamora de un compañero de clase. En la comunidad donde vive, la costa de Massachusetts, todos son prejuicios, sobre todo entre los más jóvenes con los sordos a quienes ven extraños.






El problema va a surgir cuando su familia decide formar parte de una cooperativa de pescadores para no depender de los intermediarios. Necesitan un intérprete de lenguaje de signos en el negocio. Sería su hija, Ruby, pero tiene el objetivo puesto en la universidad, y le resulta duro abandonar a la familia. Una familia, que si al principio se sorprende de su decisión, que estaba dispuesta a cambiar, luego la apoya para que realice las pruebas de selección. Finalmente, será elegida para poder continuar sus estudios, y poder formarse según su talento para el canto y la música. Una capacitación totalmente contradictoria, en la voz y en el oído, con la minusvalía de sus padres y su hermano profundamente sordos. De esta manera, comprendemos el valor de los sentidos que nos ha proporcionado la naturaleza, y nos hace sentir, de forma empática, lo que supone carecer de alguno de ellos.

AL SERVICIO DEL PODER


Los servicios de inteligencia en un país democrático tienen como finalidad muchas veces prevenir riesgos referidos al terrorismo. Para ello colaboran con las agencias de otros estados. Sin embargo, otras veces, son utilizados para controlar los resortes del poder con el supuesto objetivo de mantener el equilibrio, de que éste no se concentre o se utilice mal por una persona, y perjudique a las élites del país. En este caso, pudieran emplearse, maquiavélicamente, métodos ajenos a los procedimientos legales. Estas circunstancias no las cuenta la película, EL CÓDIGO EMPERADOR, dirigida por Jorge Coira, basándose en hechos reales,  que constituye una interesante intriga política de espionaje que atrapa al espectador. 



Juan, el protagonista, interpretado por Luis Tosar, dirige una unidad especial del Centro Nacional de Inteligencia. Tienen como misión salvaguardar la seguridad nacional. Por ello, deben infiltrarse en un chalet de lujo habitado por una pareja de traficantes de armas, que ahora van a enviar a nuestro país unas bombas radioactivas. El método que empleará será seducir a Wendy, la criada filipina. A través de ella, podrá poner cámaras y controlar los negocios de los dueños. También, robarles la información del portátil que utilizan para mostrar sus productos de contrabando. Juan, por otro lado, recibe encargos no oficiales, para averiguar, por ejemplo, los trapos sucios de un diputado honesto, que en principio no tiene mucho futuro en la política.



Otro trabajo, no oficial, será tapar los problemas de un alto magistrado en Panamá, que se ha visto implicado en el asesinato de un joven. Juan está cansado de estos encargos secretos al margen de la ley, para ocultar problemas que dañarían la imagen del país o de personas supuestamente respetables. La gota que colma el vaso será cuando tenga que fabricar unos trapos sucios al diputado, para que los servicios secretos le tengan chantajeado de por vida. En este momento, aprovechando el éxito de la operación del tráfico de armas, decide tener una nueva vida con Wendy de la que se había enamorado, no sin enviar a una amiga periodista, todos los asuntos turbios en los que había trabajado para que los conozca la opinión pública.

 

EL DRAMA DEL ABORTO


La década de los sesenta supuso en el mundo occidental la llegada de la libertad sexual. La música  y la moda unía a los jóvenes en manifestar sus señas de identidad. La nuevas generaciones rompían con la de sus padres de forma abrupta ya lejos de la guerra mundial. Quedaban pocos años para el famoso lema del mayo del 68, prohibido, prohibir. Pero al principio hubo un desajuste en lo que permitían las leyes y los avances en las costumbres, en los deseos y aspiraciones de las mujeres, que se respetase la independencia a la hora de elegir la maternidad. De esta manera, quedarse embarazada sin derecho al aborto suponía un problema grave, si eras joven y considerabas que te iba a modificar radicalmente tu vida. Este es el planteamiento de la película, EL ACONTECIMIENTO, escrita y dirigida por Audrey Diwan, basándose en la novela autobiográfica de Annie Ernaux, 



La película recibió el León de Oro en el Festival de Venecia, un premio merecido porque retrata la desesperación de Anne, una joven estudiante de letras en la universidad, cuando descubre que se ha quedado embarazada. En 1963 estaba prohibido el aborto en Francia. Los médicos le niegan su apoyo si quiere interrumpir el embarazo porque acabarían en la cárcel. Ella decide en principio guardar silencio con su problema. Está terminando el último curso en sus estudios. Ha destacado siempre entre sus compañeros, y los profesores la ven como una futura docente, aunque desea ser escritora. La angustia que siente y la preocupación le obliga a dejar de estudiar por una temporada. Al final pedirá ayuda a sus amigos, hasta encontrar un caso similar, la de una joven universitaria que tuvo que recurrir a un aborto clandestino.



Tiene que dedicar tiempo a conseguir el dinero imprescindible vendiendo alguna joya y libros. Ha llegado a las doce semanas del embarazo, y está en el límite para cualquier intervención clandestina. Por fin una señora, en un piso de un lugar apartado de la ciudad le hace el aborto, pero en un primer intento no tiene efecto. Será la segunda vez, cuando lo vuelva a repetir. Sin embargo, una hemorragia y unos fuertes dolores, la llevarán al hospital. Es un alivio que se considere aborto espontaneo. Puede salvar, así su vida, y recuperar esa libertad que tanto añoraba. La directora muestra todos estos hechos con extraordinaria crudeza, que impresiona al espectador, siempre centrándose en la protagonista, en su rostro y en su cuerpo desnudo, sufriendo una auténtica tortura, emocional y física. 



Por tanto, la película, se convierte en un alegato contundente, por una parte, de la libertad de la mujer, por otra, del derecho al aborto, a decidir sobre la maternidad, y sobre su propio cuerpo. La protagonista, junto con sus compañeras de estudio lo tienen claro desde el principio, y no entiende la actitud de los médicos, que rechazan su petición. El recurso a la clandestinidad se muestra injusto por los riesgos para su vida. Un sufrimiento innecesario que expresa la opresión y control del cuerpo de la mujer que ejerce la sociedad.

 

EL ARTE DE KÂULAK


 
Los aficionados a la historia de la fotografía y el coleccionismo están de enhorabuena. La Biblioteca Nacional organiza una exposición de uno de los grandes nombres de la fotografía española del primer tercio del siglo XX: KÂULAK, FOTÓGRAFO, PINTOR Y ESCRITOR. Nos referimos a Antonio Cánovas del Castillo Vallejo, definido como un intelectual polifacético Fue sobrino del político del mismo nombre, artífice del régimen de la Restauración, donde participaría él mismo como diputado y gobernador civil de Málaga. El asesinato de su tío le decantó por la actividad artística y literaria. Primero como pintor y escritor, luego como músico y, finalmente, como fotógrafo, primero amateur, entre 1890 y 1904, y luego, como profesional entre 1904 y 1933. Esta exposición expone algunas de sus obras literarias, pictóricas, musicales, y sobre todo, fotográficas, dentro del contexto de su vida.




Lo primero que descubre el visitante el la puerta de su galería llamada Kâulak, un espacio de estilo modernista, como era propio de las fechas de su creación. Rubén Darío llamó a su fundador el Gainsborough y el Lawrence del objetivo. Pronto se convirtió en una de las más prestigiosas de su tiempo, compitiendo con otras de relevantes autores, como Compañy, Alfonso y Franken. La exposición nos ofrece contemplar la evolución de los logotipos de su estudio; la cámara de placas más antigua; una extraordinaria galería de retratos de los principales personajes literarios, políticos e intelectuales de la época. Álbumes de imágenes de sus principales clientes, ahora fondos de la propia Biblioteca Nacional y de colecciones privadas.  Para Cánovas, el retrato era los más importante de la fotografía, en el que valoraba, sobre todo, la expresión del personaje, cuidando las poses y la teatralización de los espacios.




Antonio Cánovas, Kâulak, fue un teórico, además del género. Publicó numerosos artículos en revistas que él creó, y escribió libros como La fotografía moderna y Retoque fotográfico. Junto a su hermano, fundó la Sociedad Fotográfica de Madrid (1899). Desde su galería atendió, con éxito, durante años una numerosa clientela perteneciente a las clase dirigente de la Restauración, en la que se incluía la familia real, que visitaba el estudio habitualmente para ser retratada. Defendió el estilo pictorialista, que se relaciona con su formación artística, y luego el objetivo de dejar constancia, de los personajes ilustres de España. De todas formas, su cámara no olvidó a los toreros y a las actrices del momento. La galería, situada en la calle Alcalá, nº 4, pervivió más que muchas al paso del tiempo y a las turbulencias de la historia. A ello contribuyó su nieto, Juan María Ardizone, que la dirigió hasta su cierre en 1989.