TURNER Y LOS MAESTROS


 
Veintisiete años después el pintor británico, J.M.W. Turner, vuelve al Museo del Prado, para ser expuestas numerosas obras de la mayor calidad, dentro de la exposición, TURNER Y LOS MAESTROS. En este caso sobre todo pinturas, a diferencia de aquella exposición de dibujos y acuarelas, que se inspiran, como su titulo indica, en los maestros barrocos, Claudio de Lorena y Poussin o los flamencos, Rubens, Ruisdael y Rembrant, junto a los artistas venecianos.
Desde este dialogo y estudio de los maestros antiguos, creo un estilo personal que modernizo la representacion del paisaje, bajo un ímpetu romántico, sublime, de extrema intensidad pictórica, colorista que llega a prescindir practicamente de la forma representada. Turner afirmo que la atmósfera era su estilo. En este sentido sobresale la ultima parte de la exposición con obras como la Tormenta de nieve (1842);  Luz y color (la teoría de Goethe): la mañana siguiente al Diluvio (1843), y especialmente el que sirve de imagen a la muestra, Paz. Sepelio en el mar (1842), en memoria del pintor David Wilkie, sepultado en el mar junto a Gibraltar, porque Turner también presto atención a los artistas contemporáneos británicos, como Richard Parkes Bonington que trabajo casi toda su carrera en Francia, y  particularmente, el otro gran paisajista, John Constable.

PHOTOESPAÑA 2010 EN EL REINA SOFÍA

Una de las exposiciones más relevantes por su extensión y calidad de la presente edición de Photoespaña 2010 es la que muestra el Museo Centro de Arte Reina Sofía, titulada, MANHATAN, USO MIXTO. Fotografía y otras prácticas artísticas desde 1970 al presente. La ciudad en permanente construcción, los espacios desolados y destruidos del centro de Nueva York son el objetivo de una serie de artístas que utilizan la fotografía y el vídeo. Llama la atención la calidad y la propuesta estética en las más variadas manifestaciones. Resulta espectacular el vídeo de la estatua de la libertad desde un helicoptero o las simples fotografías del downtown vacío de gente. También las puertas y las ventanas de edificios, algunos ya destruidos por la industria inmobiliaria; el simple paramento de las aceras o imágenes de jardines a medio camino entre la pintura y la fotografía. Como escribe un artista de la exposición, vivir en Manhatan es como vivir en todas las partes.

PHOTOESPAÑA 2010

Comenzó en Madrid el esperado Festival Internacional de Fotografía y Artes Visuales, PHOTOESPAÑA, en su XIII edición, y que va a ocupar las principales salas de exposiciones durante gran parte del verano. Este año presenta mayor soporte publicitario y organizativo y promete, de entrada, un auténtico disfrute para el aficionado a las artes visuales.
Hasta el momento, quiero destacar cuatro muestras de gran calidad: Lászlo Moholy-Nagy. El Arte de la luz, en el Círculo de Bellas Artes, donde se combinan sus fotografías, cine y pintura, entorno a la experimentación referida a la luz y la imagen. Cuiriosos son los primeros ejemplos conservados de diapositivas en color, que el artista utilizaba para la enseñanza, una de sus principales actividades.
También, Helen Levitt. Lírica urbana. Fotografías 1936-1993, en Museo Colecciones ICO, una extensa exposición en la que observamos imágenes de niños, principalmente en la ciudad de Nueva York, desde los años de la depresión hasta épocas recientes. Sobre la mujer, Adriana Lestido. Amores difíciles, en Casa de América. Sobre la perspectiva temporal asociada a la imagen fotográfica, Entretiempos. Instantes, Intervalos, duraciones, en Teatro Fernán Gómez, Centro de Arte.

CAPITALISMO Y SOCIEDAD

La película YO SOY EL AMOR ( Io sono l´amore), del director italiano Luca Guadagnino, gira entorno al personaje femenino de Emma Recchi, que por amor al amigo de su hijo Edoardo, es capaz de renunciar al elevado nivel de vida propio de la alta burguesía industrial de Milán, que la película describe con detalle, sobre todo, su residencia familiar, la continuidad del patrimonio entre padres e hijos, la servidumbre, el coleccionismo de arte, y el negocio industrial relacionado con la producción de tejidos que sucumbe ante la globalización enconómica.
El personaje interpretado y escrito para la actriz Tilda Swinton, muestra el poder revolucionario del amor cuando es fruto de una decisión personal, libre, que sobrepasa la estructura tradicional de la familia burguesa, que le había encorsetado en el papel de madre de los sucesores de la familia y de los negocios de los Recchi. El argumento central aparece avanzada la película fruto de un aspecto hasta cierto modo menor en los acontecimientos de la misma como es el deseo del hijo mayor y heredero de abrir un restaurante con su amigo, y buen cocinero, en las montañas de la Riviera italiana. Las consecuencias son fatales por la muerte del hijo en un accidente fortuito, y por la ruptura de Emma con la familia por su relación amorosa.
La forma con la que se cuentan todos estos aspectos tiene mayor relevancia. El director crea una atmósfera de refinamiento, de búsqueda de la belleza que le lleva a destacar edificios, decoraciones, pinturas, paisajes rurales y urbanos, vestuario, iluminación y selección de los propios personajes. El físico y la expresividad de la atriz escocesa encaja a la perfección  para este fín. Observamos contrastes entre la belleza de los edificios de Milán, los paisajes nevados en Navidad, cuando comienza la película, con la primavera en las montañas cercanas a San Remo, cuando la protagonista vive su pasión. Entre la sobriedad tradicional del mundo de los negocios y la exhuberancia del sur, de la libertad de las costumbres asociadas a la naturaleza, al mundo rural. El papel relevante a la cocina completa este atractivo conjunto que atrae al espectador.

AMOR EN NUEVA YORK

La película TWO LOVERS, dirigida por James Gray gira entorno a Leonard, un joven con un transtorno mental que le lleva al suicidio. Tras el último intento frustrado vuelve a casa y se encuentra con la joven, Sandra, hija de un empresario judio, con el que su padre pretende fusionar su negocio de tintorería, y con la que quieren que se comprometa. Es una de las dos amantes a las que alude el título de la película. La otra, Michelle, interpretada por Gwyneth Paltrow, es una vecina que acaba de llegar a su edificio, y que tiene una dificil relación con un hombre casado, por la cual le va a ofrecer su amistad y le va a pedir ayuda. Esto hace que surga el amor en Leonard, que tendrá que elegir entre las dos mujeres y lo que representan, por una lado, la mujer soñada y por otra, la seguridad de una relación para toda la vida, creada por su entorno familiar y cultural. El protagonista prefiere a la primera, pero las circunstancias le determinarán hacia la atractiva, pero menos mundana, Sandra.
Más importante que el guión de la película, una historia hasta cierto punto común, es la mirada personal con la que está llevado a la pantalla. Sobresale  la serenidad  y la  sobriedad que transmite el ritmo narrativo y el  tiempo utilizado por el director. Las imágenes para captar los interiores y los exteriores de las calles de Nueva York en invierno se caracterizan por un color  y una luz apagada, sin lujos en la ambientación, que intentan y lo consiguen hacerlas próximas al espectador. Todo ello unido a las brillantes interpretaciones de los actores  sobre todo de Joaquín Phoenix, en el papel de Leonard, refuerzan el vigor estilístico del director, que evoca el cine clásico norteamericano por su sencillez  y a la vez elaboración precisa.


MONET Y LA ABSTRACCIÓN

La exposición MONET Y LA ABSTRACCIÓN, que se desarrolla en el Museo Thyssen-Bornemisza y en la Fundación Caja de Madrid, del 23 de febrero y el 30 de mayo, muestra una perspectiva nueva de la incidencia del pintor impresionista en la evolución de la pintura en el siglo XX. Las últimas obras de Monet, sobre todo la serie de los Nenúfares, influyeron  decididamente en el Expresionismo Abstracto norteamericano y en el informalismo europeo después de los años cuarenta.
Otro aspecto positivo para el estudioso de la Historia del Arte o el docente en la materia, es el número de obras de Monet de última etapa, que se exponen. También, de obras de los pintores que recibieron su influencia, especialmente de los grandes nombres del expresionismo abstracto norteamericano, escasos en las colecciones españolas. Es un verdadero placer contemplar las obras de Lee Krasner y Jackson Pollock, o las de Willem de Kooning y Clifford Still, donde la influencia de Monet, su forma y sentido de aplicación del color queda al descubierto. Lo mismo se puede decir de la incidencia en la pintura de Mark Rothko, Adolf Gottlieb, Esteban Vicente y Cy Twombly.
La exposición se divide en diferentes apartados: Brumas y Variaciones, Efectos de Luz, Reflejos y Transparencias, Contrastes de Formas, Pinceladas y Gesto, todos muy acertados. Destacan los dos últimos, por la calidad de las obras escogidas y su combinación en los espacios en los que se muestran. Explosión de colores en espacios relativamente pequeños para grandes y singulares obras.

EROTISMO E HISTORIA

La última película de Julio Medem, Habitación en Roma, cuenta la relación homosexual que entablan dos mujeres en la noche antes de partir de Roma, a la que habían acudido en un viaje de trabajo una, y otra como regalo de bodas. Las imágenes, centradas en los cuerpos desnudos de las protagonistas, muestran una intensa carga erótica a lo largo de todo el tiempo que transcurre la acción, desarrollada en el espacio de la habitación de un hotel.
Juega un papel relevante las alusiones a la Historia y al arte pictórico y escultórico de la Ciudad Eterna,  contemplada desde la terraza, o el que decora las paredes y los muebles donde se encuentran como estímulo a la comunicación y al erotismo de las dos protagonistas.
La verdad de Alba, ingeniera española y lesbiana, o la de Natasha, estudiante de historia del arte rusa, que va a casarse, se va desvelando progresivamente a lo largo de la noche y en el bello amanecer de Roma. Llama la atención la gran interpretación de la masculinizada Elena Anaya, que tiene que hacer frente a un enérgico personaje rico en matices.
Las angulaciones extremas de la imagen y el juego que se establece entre la visión por satélite del buscador Bing, y la normal de la narración, son manifestaciones del peculiar estilo del director. El color y la luz que emplea la fotografía no es el natural, sino más apagado, oscuro, crepuscular, que evita la banalización del desnudo y refuerza el carácter pasional del encuentro sexual.
La película quiere ser expresión de la cultura del mundo globalizado, porque las dos protagonistas viven en circunstancias y entornos completamente diferentes, pero unidos, como si no lo fueran por el amor, y donde se utiliza el inglés como idioma de comunicación, y en menor medida, el español, el ruso y el italiano, con un fragmento en euskera, tal vez uno de los mejores recursos narrativos del director. Al fondo, marcando el ritmo de la película una  atractiva canción que repite el estribillo, loving strangers.

METÁFORAS SOBRE LA MUJER

La película Fish Tank (Acuario), dirigida por la directora Andrea Arnold, es un merecido Premio del Jurado en el pasado festival de Cannes, que sorprende por su original perspectiva en retratar un momento en la vida de una quinceañera problemática, expulsada del colegio, que vive con su hermana pequeña y su madre en un bloque obrero en el extrarradio de una ciudad inglesa. Lo que más desea es trabajar como bailarina de rap y para ello le ayuda el nuevo novio de la madre con el que tendrá una relación intensa, impropia, que provoca su huída, lo que le lleva a descubrir que es un hombre casado, que les ha engañado a las dos.
Sobresale la simplicidad y realismo en el tratamiento de las imágenes, del lenguaje cinematográfico, la enorme sensibilidad en la composición de los planos y secuencias, a pesar de la dureza que transmite el entorno social de la protagonista.
Resulta un acierto la elección de la actriz no profesional, Katie Jarvis, en el papel de Mia, al lograr mostrar sin muchas palabras, la autenticidad requerida por el personaje, una chica adolescente que busca descubrir y expresar su amor, y otros aspectos de sí misma y de la sociedad que le rodea.
 La musica rap, incluso en el tema central de la película, una versión del célebre California Dreaming de los años sesenta, completa esta bella metáfora sobre un estanque contaminado de peces confiados que son presa fácil para cualquiera que los quiera pescar sin mucho esfuerzo.

CRÍMENES DE GUERRA EN NANKING

Ciudad de vida y muerte (Nanjing, Nanjing), dirigida y escrita por el director chino, Lu Chuan, narra la matanza llevada a cabo por el ejército japonés en la ciudad de Nanking, entonces capital de China, a finales de 1937. Un auténtico genocidio con más de doscientos mil víctimas civiles y militares. Toda la película es un relato estremecedor donde se muestra en más de dos horas, y de forma continua, primero los últimos combates entre el ejército chino y el japonés; los fusilamientos masivos y arbitrarios de los soldados, para terminar con las violaciones sistemáticas y el asesinato de las mujeres chinas prisioneras.
Esta barbarie, sin embargo, está narrada desde el lado japonés principalmente, en concreto de un joven oficial, Kadokawa, que observa y protagoniza los hechos. Las imágenes son de una calidad excepcional: la cuidadosa fotografía en blanco y negro; La articulación narrativa y la composición de los planos y secuencias con un tono poético, y la música solemne. Recuerda, en algunos momentos, al tratamiento de las imágenes de Steven Spielberg en Salvar al Soldado Ryan y en La Lista de Schindler.
Este hermoso y trágico poema visual termina sin desmerecer del conjunto cuando el protagonista se suicida, y yace muerto entre la hierba primaveral a las afueras de las ruínas de Nanking en la lejanía, porque en esas circunstancias, como dice este personaje, era más fácil la muerte que la vida.

EL HOMBRE Y EL MEDIO NATURAL


TULPAN, es el nombre de la joven con la que pretende casarse Asa, joven marinero que termina el servicio militar, y vuelve a las estepas de Kazajistán para convertirse en pastor y tener una familia. Sin embargo, Tulpan, a quien no se la ve, le rechaza por sus orejas demasiado grandes, porque desea ir a la universidad.
La película es una metáfora de la dificultad de vivir en las duras condiciones de un medio ambiente semidesértico y desarrollarse como hombre. Se construye con imágenes sencillas y escasos diálogos, con un aspecto de documental que introduce al espectador en ella, y donde observamos las costumbres primarias de los ganaderos y los animales de las estepas hasta el mínimo detalle.
Los ecos del mundo avanzado, apenas captados por la radio, quedan muy lejos y estimulan los sueños y los deseos frustrados de los personajes.