MOMIAS EGIPCIAS EN MADRID



 El CaixaForum de Madrid en colaboración con The British Museum organiza la exposición MOMIAS DE EGIPTO. REDESCUBRIENDO SEIS VIDAS, que reúne un conjunto de piezas arqueológicas de la antigua civilización del Nilo desde una perspectiva original. Divide la exposición en seis momias, y desde su análisis y estudio, explica las creencias y costumbres funerarias, además de otros aspectos culturales. Las élites sociales como los faraones y su familia momificaban el cuerpo para luego depositarlo en tumbas acompañadas de completos ajuares. Una costumbre, la momificación, que pervivió miles de años. Consistía en sacar los órganos del cuerpo salvo el corazón, para que mediante líquidos pudiese conservarse. Éstos también eran momificados y depositados en vasijas. Luego, se envolvían junto un conjunto de amuletos necesarios para preservar al difunto de los malos espíritus.




Los egipcios tenían la creencia en el más allá donde su espíritu viviría en un paraíso eterno lleno de abundante agua y abundancia de la agricultura. Para ello debían pasar por el juicio de Osiris donde la balanza debía de ser favorable frente a la verdad. Los difuntos para llegar al paraíso eterno debían estar acompañados de amuletos, comida, textos que les guiasen, como El libro de los muertos, figuras de dioses, sobe todo, el referido Osiris, Isis, y su hijo, Horus, entre los muchos dioses que existieron en Egipto, pues una de las informaciones que proporcionan las momias es de la compleja religión que tuvieron. El análisis de los cuerpos sin dañar su envoltorio de telas por la avanzada técnica de la tomografía computarizada, ha permitido realizar el perfil de cada una.




La exposición se basa en seis momias pertenecientes a un funcionario, dos sacerdotes, una mujer casada, un niño de cuatro años y un joven, ya en el Egipto Grecorromano. Todas ellas con una cronología que oscila entre el 800 a. C y el 100 d. C. De los cuatro primeros se ha conservado su nombre, no así de los más jóvenes. De los adultos se sabe que murieron entre los 35 y 49 años, mientras el joven a los 17 o 18 años. Aunque la técnica de análisis es muy precisa, no se sabe con exactitud las enfermedades que tuvieron, pero se puede decir en varios ejemplos se han encontrado problemas cardiovasculares y en una hay una incidencia grave de cáncer. Deducimos así, una esperanza de vida pequeña y una gran mortalidad infantil. Los egipcios, por otra parte, valoraban la familia, y dentro de la infancia los juegos de mesa y la educación con escritura y lectura.




Muchos aspectos de la civilización egipcia se pueden deducir de los ajuares de las tumbas. En primer lugar los referidos al arte escultórico y pictórico, también arquitectónico por algunos recintos representados en las mismas.  Ya hemos comentado sus creencias religiosas y sus dioses y la importancia de la familia, a lo que añadimos los conocimientos médicos, como se demuestra en la técnica de embalsamiento; el empleo de los cosméticos y el cuidado de una imagen idealizada de la juventud: los egipcios se rapaban o cortaban al mínimo el cabello, cuya cabeza cubrían con pelucas de pelo natural. Los niños se dejaban una coleta lateral. Igualmente se maquillaban. También proporcionan las momias y sus enterramientos información de la alimentación, que para las élites era variada, e la que se incluía la carne. Finalmente aspectos como la música que acompañaba los ritos funerarios, como se puede observar en los numerosos instrumentos conservados como el Sistro, el laúd, la flauta y el arpa.

EL ARTE DEL FUTURO



 El desarrollo económico del ser humano implica la contaminación del medioambiente y la destrucción de los ecosistemas naturales. La contaminación ha alterado la vida normal de la Tierra. Por un lado, asistimos al calentamiento global fruto del cambo climático, por otro, a la suciedad de los mares y ríos llenos de residuos de plástico, y a la reducción de la biodiversidad. El propio ser humano, como otra especie más, podría ver en el futuro transformado su cuerpo por influencia de las nuevas circunstancias ambientales. Esto lo plantea la película, CRÍMENES DEL FUTURO, escrita y dirigida por David Cronenberg, en la que empiezan a crecer órganos nuevos como si fueran tumores producto de una nueva adaptación evolutiva del cuerpo.




Este fenómeno le sucede al protagonista, Saul Tenser, que cada cierto tiempo le surge un nuevo órgano, y su extracción, cara al público, se convierte en un acto performativo, artístico, Sus nuevos órganos se desarrollan de forma natural y le provocan dolor hasta su eliminación. Para sus espectáculos, le ayuda su compañera, Caprice, una antigua cirujana plástica. Convierten los cambios interiores del cuerpo humano en arte, entendidos como una evolución natural acelerada, además, siendo la cirugía, una experiencia sexual. Por otro lado, las autoridades permiten con reticencias estos espectáculos, pero a la vez, registran los nuevos órganos que le crecen en el artista. 




Todo se ve alterado cuando un grupo clandestino logra mediante la cirugía crear un sistema digestivo que permite al ser humano comer residuos de plástico. Tienen como finalidad adaptarse a las condiciones de contaminación que existen. Pretenden que Saul Tenser realice un espectáculo de una autopsia del cuerpo de un niño revelando un nuevo órgano, y así, mostrar sus pretensiones a la población. Sobre la interacción entre el cuerpo humano y las circunstancias fatales de contaminación. No saben que el protagonista informa a las autoridades, y éstas van a reprimir con dureza a los nuevos revolucionarios. Sin embargo, será el propio protagonista quien siente crecer el nuevo sistema digestivo adaptado a la ingestión de productos plásticos sin tanta dificultad que los alimentos naturales.




El director presenta ante el espectador un mundo del futuro que está sobreviviendo a las tragedias medioambientales provocadas en el planeta por el desarrollo económico descontrolado, en el que el ser humano evoluciona corporalmente, adaptándose a las nuevas circunstancias, como hace millones de años lo hiciera para convertirse en la especie más poderosa, mediante el empleo y la creación de la tecnología. Nos retrata un futuro distópico, postapocalíptico, a la que ha llegado el ser humano, en el que su propio cuerpo es el protagonista para la supervivencia y para el disfrute en clave artística.


RIESGO NUCLEAR EN POLINESIA


 Hubo un tiempo que lo residuos nucleares se depositaban en el fondo de los océanos, en algún caso no muy lejos de  las costas europeas. Igualmente, Francia realizaba pruebas de su armamento nuclear en la Polinesia. La defensa del medioambiente hizo que dichas costumbres desapareciesen. La película, PACIFICTION, escrita y dirigida por Albert Serra, trata el tema de una vuelta al empleo de la bomba atómica en el Pacífico para demostrar el carácter de potencia nuclear del país galo. Lo hace de una manera peculiar, tanto temática como formalmente, centrada en la figura del comisionado francés en Tahití, muy cercano a la población, protagonista de todas las escenas de la película.




El señor De Roller está al tanto de todos las circunstancias que surgen en Tahití. Las transacciones comerciales, los proyectos de construcción, el ocio nocturno, la danza nativa y las elecciones municipales. Un día, los representantes del pueblo se entrevistan para comentarle el rumor que se van a volver a realizar las pruebas nucleares. El comisionado les responde que no está al tanto, aunque en ocasiones, desde la metrópoli, no le hacen partícipe de todas las políticas. Tiene conocidos que le informan de lo que sucede diariamente, incluso el vigila las costas y el puerto por si hay alguna novedad. En un momento dado, descubre un submarino próximo a las costas. Además de la presencia de un almirante y unos marineros que se divierten en el principal local nocturno de la ciudad.




El comisionado trata de averiguar el propósito de la presencia militar, intentando sonsacar al almirante. Descubre que llevan chicas de alterne al submarino para el divertir a los marineros. Tienen, seguro, un propósito, como extraños personajes que han llegado a la isla, seguramente espías de las potencias internacionales. De Roller piensa en la estupidez de los políticos, incluido el presidente  y los ministros que están en París, que son capaces de emplear el arma atómica, y a él le tienen marginado de cualquier decisión. Sabe que su tiempo en la isla ha terminado. La película critica el resurgir del nacionalismo en el mundo frente a la globalización positiva. La manera con la que el director lo hace es espléndida formalmente. Atiende a los diálogos y silencios de los personajes; a un peculiar tono del color con luces del amanecer o anochecer, en la que entra en juego la música y un cierto erotismo indígena. Muestra un tono de decadencia estética y ética del ser humano.

ARTISTAS DEL ARTE POP


 

La sala de exposiciones CentroCentro en el Ayuntamiento de Madrid organiza la muestra, THE POP ART CULTURE, que es una aproximación significativa y precisa al estilo Pop Art, a través de cuatro artistas, Roy Lichtenstein, Robert Rauschemberg, Andy Warhol y Keth Haring. Se ordena siguiendo esta secuencia de autores, y pequeñas secciones como, Amor y guerra, Series modernas, Autobiografía, Pelican, Silla eléctrica, Marilyn, Flash November, Sopas Campbell, Santa Apollonia, y Carteles. Reúne un conjunto no muy amplio de obras, y breves y claras explicaciones de las mismas. Podemos entender claramente las aportaciones de cada uno de los autores al estilo. Un estilo que eleva a la categoría de Arte, los contenidos de la cultura, y algunas técnicas de los medios de comunicación de masas y la sociedad de consumo, como la fotografía, el cómic, y el cartel publicitario.



El cómic será fuente de inspiración para Roy Lichtenstein, que realizará grabados y serigrafías. Rauschemberg es el más comprometido y crítico con la sociedad de su tiempo. A la expresión plástica, une la danza y la performance. El más famoso, cuya personalidad, ella misma es objeto de interés, es Andy Wharhol, al que se le dedica más espacio y obras. Descubridor, inspirador y colaborador con otros artistas de la imagen, fotógrafos, cineastas y músicos, reunidos en La Factoría, su taller de New York. Elevó a la categoría de Arte la lata de sopas Campbell, e inmortalizó con sus retratos a las estrellas de Hollywood como Marilyn Monroe, que se muestra en la exposición, y hoy tiene un elevado precio en el mercado. Finalmente el malogrado, Keith Haring, el más joven artista, que se hizo famoso en la década de los ochenta, con su original estilo y trazo, cuyo origen se encuentra en la calle y el underground.




FOTOGRAFÍAS DE LA GUERRA CIVIL


 La Calcografía Nacional organiza la exposición de PhotoEspaña, LAS CAJAS DE AMSTERDAM: KATI HORNA Y MARGARET MICHAELIS EN LA GUERRA CIVIL, que reúne más de un centenar de fotografías inéditas, de esas dos fotoreporteras anarquistas, que trabajaron para la Oficina de Propaganda Exterior de la CNT-FAI, un organismo creado por esta organización para recabar ayuda internacional para hacer frente al Fascismo. Los archivos de esta organización, agrupados en 48 cajas de madera,  pudieron salir de España en 1939, y tras varios destinos acabaron en 1947, en el Instituto Internacional de Historia Social de Amsterdam. Constituye un conjunto documental muy valioso, entre los que se encuentran miles de fotografías y negativos, donde los investigadores, entre los que destaca, Almudena Rubio, comisaria de la exposición, ha hallado recientemente el legado de Kati Horna y Margaret, que se creía perdido.




Ambas fotógrafas judías que habían huido del nazismo, van a trabajar para la Sección Gráfica de la propaganda. Primeramente Margaret Michaelis, de origen polaco, que se encontraba en España desde 1933, va a documentar con su Leica, el estallido de la revolución social en Barcelona, para luego realizar viajes a Huesca y Valencia, acompañada de la anarquista rusa, Emma Goldman y el anarcosindicalista holandés, Arthur Lehning, en otoño de 1936. Luego, Kati Horna, exiliada húngara, que llegó a la capital catalana en 1937, convirtiéndose en la fotógrafa oficial de la organización, y de su agencia, Spanish Photo Agency, cuyo encargo fue denunciar la campaña de propaganda y difamación lanzada por Franco contra los anarquistas, materializado en el libro ¿España?, un álbum de propaganda antifascista con cientos de imágenes.




El legado de Kati Horna, apellidada así, por su segundo marido el fotógrafo español, José Horna, es más elevado que el de Margaret Michaelis. Alcanza los quinientos negativos realizados por su Rolleiflex, y abarca los siete meses de trabajo para la CNT. Además, antes de su partida de España a mediados de 1938, fue la redactora gráfica de la revista valenciana Umbral. Junto a su marido, inició una nueva vida de exilio en México, dando por perdido todo su archivo, que por fortuna ha llegado hasta nuestros días. Unas fotos que nos informan de la experiencia anarquista de las colectivizaciones del campo; de la ciudad de Barcelona vista desde la organización sindical; la vida en las trincheras del frente de Aragón; el interior de la cárcel modelo de Barcelona o de campos de concentración. Un conjunto de imágenes sobre la Guerra Civil española hasta hace unos pocos años inéditas que nos ilustran la experiencia libertaria de la contienda.




LA PINTURA DE LUIS PARET Y ALCÁZAR



 El Museo del Prado organiza la exposición PARET, sobre el pintor español Luis Paret y Alcázar, uno de los más importantes y originales del siglo XVIII  junto a Francisco de Goya. La muestra que reúne la mayoría de su producción es una oportunidad para resaltar la calidad de su obra, que fue subestimada con el paso del tiempo. La exposición se organiza según su propia trayectoria vital en nueve secciones. Arranca con el paralelismo a la figura descomunal del genio aragonés, que nacieron en la misma fecha. Ambos fueron premiados en concursos académicos, en Madrid y en Parma, representando el mismo asunto, la historia de Aníbal, pero sus trayectorias se bifurcaron en el futuro. La obra de Paret está vinculada al mecenazgo del infante don Luis, hermano de Carlos III, que le permitió la estancia en Italia. Bajo su protección, se desarrolla su mejor época entre 1766 y 1775, año de su destierro.




El rey Carlos III le castigó fuera de la corte por favorecer los amoríos de su hermano, primero en Puerto Rico y luego en Bilbao. No regresaría a Madrid hasta la muerte del monarca. Este incidente influyó en su carrera de manera definitiva al hacerle perder clientela al final de su vida, a pesar de ser vicesecretario de la Academia de Bellas Artes de San Fernando desde 1792, dedicándose en su última etapa a la ilustración de libros y al dibujo. A través de las numerosas obras al oleo y en dibujo de la exposición descubrimos ese artista infravalorado por la historiografía. Hoy podemos considerarle un virtuoso de la técnica y un gran observador de la sociedad de su tiempo. Se le ha calificado como el Watteau español, el más rococó, siguiendo los parámetros de la pintura galante francesa, pero observando su obra, nos muestra una amplia faceta de virtudes.




En primer lugar, su solida formación pictórica, desde sus maestros más inmediatos del estilo barroco, hasta los antiguos como Rubens, incluso del renacimiento, en las invenciones de Miguel Ángel. Igualmente, la influencia clasicista de la época, y la tonalidades pastel del rococó. En segundo la capacidad de tratar distintos temas, desde paisajes urbanos y naturales, a escenas de gabinete y retratos, así como, grandes cuadros religiosos. Sobre todo, destaca su capacidad con el dibujo, de trazos menudos y precisos, que son la base de sus pinturas al oleo, como se explica con un clarificador vídeo en la exposición madrileña. Llaman la atención obras que representan las calles de la corte, como La Puerta del Sol o un comercio de la misma, La Tienda de Geniani. Destacan, de la misma manera, los paisajes de los puertos del País Vasco.




Una originalidad singular corresponden a las escenas de galanteo o las que tienen un aire clásico o erótico, como la Joven dormida en una hamaca, o Celestina y los enamorados. También con un sentido íntimo y delicado si trata la maternidad como en La Naranjera, y sobre todo en sus autorretratos y aquellos que representan a su mujer e hijas. Con el lienzo, la Circunspección de Diógenes fue nombrado académico de mérito en 1780, el mismo año que Goya. Las figuras menudas cercanas al estilo rococó, se transforman en monumentales en sus cuadros religiosos pintados en Bilbao. También de la misma temática para la iglesia de Santa María de la Asunción en Viana. Uno de los primeros cuadros de su trayectoria(1771-1772), Carlos III comiendo ante su corte, alude al monarca, como el que pone punto final a la misma, La Jura de don Fernando como príncipe de Asturias, (1791), precedido por un extraordinario dibujo del Louvre, que nos habla de la minuciosidad de su trabajo. Por tanto, todo un descubrimiento para los interesados en la historia del arte del siglo XVIII.


INTRIGA EN BRUSELAS



 En un thriller o intriga lo primero que se encuentra el espectador son las apariencias de una situación o unos personajes. Luego un protagonista esforzado en el que recae toda la acción. En la película, ENTRE LA VIDA Y LA MUERTE, escrita y dirigida por  Giordano Gederlini, este protagonista es Leo Castañeda, un personaje al límite del agotamiento, conductor del metro, que se enfrenta a una circunstancia inesperada, el aparente suicidio de su hijo, en la misma vía de tren donde trabaja. Tendrá que investigar lo que ha sucedido, porque su hijo estaba herido de muerte antes de llamar su atención. Porta unas llaves, las del garaje donde oculta el botín de un atraco que terminó mal.




La policía de Bruselas estaba detrás del caso, porque tenía un policía infiltrado en la banda de atracadores. Sabe que el joven herido que se tiró a las vías del metro era un miembro de ésta. El espectador va a descubrir la verdad del caso de forma progresiva según avance la investigación. Una verdad que se refiere también al pasado de Leo Castañeda. Su manera ruda de enfrentarse a los delincuentes que han matado a su hijo, nos hace pensar que no es un simple conductor de metro. Quiere vengar la muerte de su hijo, aprovechándose que los asesinos buscan recuperar el botín. Para ello descubre las imágenes del policía infiltrado, que había caído muerto en la huida. Su hijo era un simple conductor en el atraco, que se había convertido al Islam por su novia.




La película es un film policial, negro, por la textura de las imágenes y por el argumento. El inspector de Bruselas tiene a su hija encargada de resolver el caso en el que su pareja, también policía infiltrado, va a perder la vida. Por otra parte, Leo Castañeda trata de vengar la muerte de su hijo. Tiene una nueva identidad pues fue un infiltrado de la policía española en ETA, y vivía oculto en Bélgica. Lleva una bala cerca del cerebro después de un intento de suicidio tras ser descubierto por la banda terrorista, que creyó verle muerto. En la capital belga, revivirá su pasado policial. La violencia y la muerte de la que huyó, y en la que nuevamente casi perece. No pudo proteger a su hijo, como a su mujer en el pasado, pero ahora vuelve a su país renacido, tras reconciliarse con los tristes sucesos que ocultaba.

MODELANDO LA REALIDAD


 

Una de las exposiciones de fotografía más interesantes de PhotoEspaña 2022 corresponde la titulada, SCULPTING REALITY, comisariada por Sandra Guimaraes y Vicente Todoli, localizada en dos sedes, la Casa de América, y el Circulo de Bellas Artes, además de ser el conjunto más extenso. Parte del concepto acuñado por el cineasta Andréi Tarkovski, que presentaba al cineasta como alguien que esculpe en el tiempo. Nos muestra un recorrido por la historia de la fotografía desde el concepto de lo documental. El estilo fue creado en los años treinta del siglo XX, cuyo término fue acuñado por el fotógrafo, Walter Evans. La exposición en la primera sede se centra en los pioneros, en el ámbito estadounidense, desde el creador del término, junto a Garry Winogrand, Lee Friedlander, y Manuel Álvarez Bravo, seguido por otros como Louis Faurer, Robert Frank o Helen Levitt. Además de aquellos que utilizaron el color a partir de los años sesenta como Anthony Hernández o Harry Callahan.



Este primer recorrido se compone de la series Double Elephnt Portfolio-Selected Photographs, seleccionada por Lee Friedlander y Burt Wolf entre 1973 y 1974, entre su obra y la de otros pioneros, y Rodeo Drive (1984), de Antohy Hernández. En la segunda sede, el Circulo de Bellas Artes, se complementa y amplia la muestra con obras de Robert Frank, Henri Cartier-Bresson, Joel Meyerowitz, y Susan Meiselas, entre otros muchos autores. Unas obras que muestran el valor de las fotografías documentales como expresión de un espacio representado y de unas realidades sociales, políticas y culturales. Este amplio conjunto proviene de los fondos de la Colección Per Amor a l´Art, de cual se ha editado un catálogo específico.




LA MÚSICA DE LA REVOLUCIÓN


 El colonialismo tuvo nefastas consecuencias para los países colonizados. La economía de estos territorios pasó a depender de los intereses de las potencias imperialistas. Por otra parte, se produjo el fenómeno de la aculturización y la transformación de las sociedades tradicionales indígenas. Esto quedó de manifiesto cuando estos países accedieron a la independencia, pues se enfrentaron a la tesitura de elegir el camino a seguir tras el dominio colonial. La película, MALI TWIST, dirigida y escrita por Robert Guédiguian, hace referencia a las contradicciones surgidas en este país africano cuando se independizó de Francia hacia 1962. Unas contradicciones que aluden al sistema económico y social, al elegir el socialismo como vía para su independencia, frente al legado capitalista ligado al imperialismo francés, y a los cambios en las costumbres provenientes de la cultura joven, que irrumpen en esos años en el mundo occidental.





Samba es un joven revolucionario, hijo de un comerciante textil de Bamako, que enseña por las aldeas el socialismo para superar el atraso cultural y económico que sufre la mayoría de la población. Pretende la mejora agrícola con el trabajo cooperativo de los campesinos y la construcción de escuelas y consultorios médicos. En uno de sus viajes encuentra a una joven que había sido obligada a casarse en un matrimonio concertado. Entre ellos surgirá una historia de amor. La joven huirá con Samba a la capital en la que empezará una nueva vida. También cooperará en la difusión de las mejoras del nuevo régimen. Samba y Lara, igualmente, se convertirán en asiduos a los clubes nocturnos donde se baila la nueva música joven, el twist y el rock and roll, que llega de Francia.




Pronto surgirán las contradicciones causadas por esta situación. Los protagonistas difunden el socialismo pero no están de acuerdo con que la nueva música y la diversión de los jóvenes sea contrarrevolucionaria, por lo que serán cerrados todos los lugares de diversión de la capital. Consideran que es otro cambio profundo, como el económico y el social, frente a las costumbres ancestrales y opresivas que existían en Mali. Por otro lado, la independencia y la revolución, debe ser total, sin permitir actividades económicas de iniciativa privada heredadas del colonialismo. lo que provoca un proceso represivo que hará que los comerciantes sean detenidos por sus protestas contra el régimen y el cambio de moneda.




De esta forma, se llega al final de la historia. Para los protagonistas sólo cabe huir del país al que defendieron al volverse una vulgar dictadura. Pero una serie de circunstancias les impedirá llevar a cabo este plan de vivir su amor lejos en libertad. Las escenas que cierran la historia son de época actual cuando Lara es una mujer anciana, que ha logrado sacar hacia delante a su hija fruto de la relación con Samba, que tiene ya nietos, pero sufre otra dictadura, la del islamismo radical. Por lo tanto, la película apuesta, por la libertad individual para la población, independiente de la ideología del régimen, porque al faltar ésta, cualquier avance político, se denomine socialista, capitalista o islamista, pierde todo su valor, al tener en común la opresión de los ciudadanos.

LA FOTOGRAFÍA DE CATALÁ-ROCA


 

La Dirección General del Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid organiza la exposición, CATALÁ-ROCA. LA LUCIDEZ DE LA MIRADA, en colaboración con PhotoEspaña, basada en los fondos del Archivo Fotográfico del Colegio de Arquitectos de Cataluña, sobre este artista de la imagen, que capta con su cámara la situación de la sociedad española en los años cincuenta, principalmente en Madrid y Barcelona. El país, durante la dictadura, trata de remontar las duras consecuencias de la Guerra Civil, y las clases sociales se muestran entre la riqueza y la pobreza, un mundo que sufrirá una transformación radical con la llegada del turismo en los años sesenta. De todos estos cambios será testigo la cámara del fotógrafo catalán, no sólo en las dos ciudades más importantes de España, sino en toda la geografía española.



La exposición reúne una selección de 81 obras, entre las que destacan las dedicadas a la capital de España. Principalmente son escenas de la Gran Vía, la Puerta del Sol, Callao, el Viaducto, o incluso el extrarradio. Llama la atención el interés que presentan las imágenes por la luz del sol que provoca fuertes contrastes. Las escenas huyen de la visión frontal en favor del contrapicado para retratar aquellas gentes que miran si el número de la lotería está premiado, o los mismos barrenderos que riegan las calles del centro. El autor tiene un estilo reconocible en blanco y negro, dentro de la fotografía documental humanista, un estilo, que como dice el título de la exposición es muy lúcido en identificar a los personajes captados de improviso por la cámara.



La exposición madrileña muestra una mínima parte de su obra, también centrada en la fotografía en color, de la que sería un estudioso, a partir de los años setenta. Catalá-Roca también realizaría retratos, arquitecturas, fotografía industrial, cerámica, arte, y documentales, dos de los cuales se exhiben, dedicados a Joan Miró. Igualmente fotografiará a Salvador Dalí. Por otra parte, se recogen un conjunto de fotografía en color de sus viajes a la ciudad de Nueva York a finales de los años ochenta. Quería captar el transitar de sus gentes en la gran urbe, sus edificios más emblemáticos, como hizo con la capital de España treinta años antes.  Llevar a la práctica, una vez más, su estilo documental centrado en los seres humanos que le hacen reconocible como artista fotógrafo.