INMIGRACIÓN EN BERLÍN


Todos los hombres somos iguales y decidimos dónde queremos vivir. Un derecho humano reconocido a la humanidad, que pocas naciones respetan. Los países ponen limitaciones a la entrada de inmigrantes, la mayoría por razones económicas. De todas formas, las grandes ciudades europeas, han visto poblar sus calles de personas que han logrado establecerse y vivir en mejores condiciones que en sus países de origen, muchos de ellos asolados por conflictos sociales y políticos. La película, MÁS ALLÁ DE LAS PALABRAS, escrito y dirigido por la holandesa, Urszula Antoniak, tiene este trasfondo, el de la inmigración, en este caso, en la ciudad de Berlín, que hoy se ha convertido, en un crisol de culturas.



El protagonista es un joven de ascendencia polaca que gracias a sus estudios jurídicos tiene un puesto de trabajo alto en un bufete de abogados. El dominio del idioma le hace pasar por un auténtico alemán. El constante y obsesivo ejercicio de la pronunciación le ayuda a mantener su estatus. Su madre hace ya tiempo que murió, y no conoció a su padre, pero un día las contradicciones que siente por no ser originario de Alemania, salen a la luz. Tiene que defender a un joven subsahariano que simplemente quiere obtener la residencia afirmando que es un poeta, sin alegar ningún otro motivo, ser refugiado político o necesidad económica. Solamente el derecho de elección propio de un ser humano. Razón por la que él se niega a defenderle, al considerar que no es un motivo de peso.



La situación del protagonista, se pondrá en evidencia, de nuevo, cuando se presente un hombre que dice ser su padre al que nunca conoció. Un personaje bohemio, un músico frustrado, que nunca devolvió sus cartas. Ahora, en cambio intenta reconciliarse con él. Mientras pasan el fin de semana juntos, recuerdan el pasado en Polonia, que el protagonista ya casi olvidó. Esta visita provoca en el joven abogado la conciencia de pertenencia a su lugar de nacimiento, a un idioma y una cultura a la que tuvo que renunciar en parte para labrarse un futuro mejor. Una conciencia que provoca una lucha interna. Es originario de otro país del que ya no siente partícipe, incluso defiende lo alemán frente a otros aspirantes a vivir en él. Sin embargo, sus ojos se  han abierto a las luces y las sombras de Berlín. a lo que supone la inmigración, visto en un blanco y negro de extraordinaria calidad estética, de sus barrios ricos y marginales, a las que nos hace partícipes las bellas imágenes del film, que se suceden ante los ojos del espectador con un ritmo poético.

LA DOLCE VITA DE LA JUVENTUD


 La felicidad no es constante durante una vida. Hay épocas mejores y peores dependiendo de las circunstancias personales en un entorno particular político y económico. Solamente pensar si tenemos que vivir una guerra o una posguerra, o simplemente como en la actualidad, una pandemia de consecuencias impredecibles. Hoy se habla de los niños de la guerra, aquellos que padecieron un exilio, o sufrieron la represión de una dictadura, también el hambre o la emigración lejos de sus hogares. Incluso en los países occidentales se produjeron acontecimientos, dentro de la estabilidad y desarrollo de finales del siglo XX que determinaron las vidas individuales.



La película, NUESTROS MEJORES AÑOS, del director italiano, Gabriele Muccino, nos narra la trayectoria de cuatro amigos romanos, tres chicos y una chica, entre los años 80 y la actualidad. Desde la adolescencia hasta la madurez van a seguir trayectorias distintas. Estarán condicionados por los acontecimientos políticos, económicos y sociales que tuvo Italia y Europa durante esos años. Todos  pertenecen a la clase trabajadora que vivía en el centro de Roma. Giulio y Paolo terminarán los estudios universitarios, uno como abogado y otro como licenciado en Literatura. Riccardo llegará a ser periodista, escritor frustrado, y Gemma, no pasará de la secundaria.



La amistad entre los cuatro se fraguó en el final de la adolescencia, una época de conflictos sociales en Italia. Los tres chicos se divierten en fiestas y allí conocieron a Gemma, que va a formar parte de su grupo cuando se enamore de Paolo. Los mejores años son aquellos de comienzos de los ochenta, del descubrimiento de la libertad. Cuando Giulio se compra un coche viejo y a Riccardo le hiere la policía en una manifestación. Después cada uno seguirá su propia trayectoria. Giulio será un abogado de oficio; Paolo se convertirá en un profesor de instituto, y Riccardo se ganará la vida como periodista o extra del cine. Gemma se trasladará a Nápoles, y tras vivir unos años en pareja, vuelve a Roma para ser camarera.



Giulio será quien tenga más éxito económicamente. Un golpe de suerte hace que se convierta en el abogado de un ministro a quien defiende con éxito en un problema político. Luego se casará con su hija, y su vida quedará ligada a la alta sociedad romana. Gemma abandonó a Paolo, por Giulio, tras un periodo de tiempo viviendo con él, tras volver a Roma, pero aquél la dejó por la culta hija del político. Riccardo se casará pero no tendrá fortuna en el periodismo que apenas le da para comer. En la actualidad, después de cuarenta años y de encuentros y desencuentros entre ellos, volverán a reunirse los cuatro amigos de la juventud, una nochevieja, recordando los años donde se fraguó la amistad y el amor, 

LA MUJER EN EL ARTE ESPAÑOL (1833-1931)


 La lucha por la igualdad entre el hombre y la mujer continúa en la actualidad. Un proceso cada vez más intenso asociado a la modernidad, para tratar de superar la subordinación al varón, y poder así, desarrollar una vida independiente con las mismas aspiraciones culturales y artísticas. El Museo del Prado, organiza la exposición, INVITADAS. Fragmentos sobre mujeres, ideología y artes plásticas en España (1833-1931), una muestra extensa de 17 secciones temáticas, que gira sobre dos planteamientos. Por un lado, las imágenes de la mujer en la pintura, aquellas que mejor se adaptaban al ideal liberal-burgués que se estaba implantando en nuestro país, por otro, el referido a las mujeres artistas, las dificultades para practicar el arte y su reconocimiento personal.


La mayoría de las obras de la exposición provienen de los fondos del propio museo. Antiguas adquisiciones del Estado con motivo de las Exposiciones Nacionales, muchas de ellas premiadas en las mismas. En la actualidad son desconocidas al gran público pues están cedidas fuera del propio museo o en organismos oficiales de acceso restringido. De ahí la novedad temática y material de la muestra que saca a la luz obras ajenas a los prototipos generados por la historia del arte oficial. En total forman un conjunto de ciento treinta, en la que se mezclan, de ahí, otra novedad, no sólo pintura, sino también escultura, fotografía, miniatura, cine y artes decorativas. Proporcionan una visión completa del papel de la mujer en el arte español al comienzo del mundo contemporáneo.




En la exposición queda demostrada la relación entre el arte y la situación política y social de España. El reinado de Isabel II, aún desde un punto de vista conservador, dirigió el país hacia un régimen liberal burgués. La propia reina, al igual que su madre, María Cristina, que ejerció la regencia, practicaron la pintura como copistas y favorecieron a las mujeres artistas. Sin embargo, la mujer estaba subordinada al hombre, dentro del ámbito de la sociedad patriarcal, que la situaba en tareas domésticas asociadas a la maternidad. La imagen que proporciona la pintura o la escultura, si bien refuerza la capacidad de lucir la corona, también se las toma como inestables emocionalmente si se salen de su papel dentro de la familia tradicional. Incluso susceptibles de extraviarse, de caer en la prostitución o en el adulterio. El arte oficial refuerza la ideología establecida, y solamente unos pocos ejemplos critican la explotación femenina por la exhibición de su cuerpo desnudo o la lactancia subrogada.




La mujeres artistas demostraron su talento desde comienzos del periodo analizado por la exposición. Sufrieron fuertes restricciones en la formación que las relegaba a tareas sin importancia. Aunque se aceptó la practica del dibujo de las damas de la aristocracia, pronto se iban a incorporar otras mujeres cuyos progenitores eran artistas, participando en los talleres. En la mayoría de los casos fueron náufragas, sus nombres desaparecieron de la historia del arte, al ser apenas estimadas por la cultura oficial a pesar de un talento que supo sobreponerse a una falta de formación tan profunda como la masculina. De ahí que se dedicasen a la práctica de la miniatura o a la de copista de grandes maestros, como la propia reina Isabel II, donde hallaron el auténtico lugar de estudio.


El peso y el control masculino de las instituciones culturales, hace que las artistas se especializasen además, en géneros considerados como menores, y adecuados a su carácter específico, como la pintura de bodegones, especialmente de flores. También a la incipiente fotografía de retratos, la mayoría de las veces asociadas a sus maridos. La crítica tuvo que aceptar a finales del siglo XIX su valía como auténticas artistas, y no simplemente como aficionadas, ante la proliferación de ellas en las exposiciones públicas. Unas artistas que recelaban ellas mismas de mostrarse como tales, en vez de como damas, y perder así su estatus social. De todas formas, la presión social en contra de su actividad fue muy intensa, y sólo aquellas, provenientes de familias cosmopolitas, pudieron desarrollar con mayor libertad sus carreras.

EL DETERIORO DE LA MEMORIA


 La capacidad cognitiva del ser humano tiene en la memoria un elemento fundamental. Llegamos a conocer, si recordamos en primer lugar realidades del pasado que podamos relacionar con las que descubrimos en el presente. El razonamiento necesita manejar información acumulada para deducir una interpretación correcta de cualquier circunstancia nueva. Según envejecemos, la memoria se va deteriorando, sobre todo la inmediata, mientras conservamos más fielmente la acumulada desde hace años. Sin embargo, existen enfermedades de nuestro cerebro  que provocan casi la completa pérdida de la misma, incluso la capacidad de discernir. Es lo que le sucede al protagonista de la película, EL PADRE, del director británico, Florian Zeller, sobre una obra de teatro del mismo autor.



Anthony, el protagonista, es un hombre mayor, que tiene que dejar de vivir sólo, e incluso de recibir ayuda de una asistenta, por la progresiva pérdida de la memoria. A su única hija no le queda otra solución que llevarle a vivir con ella. Pero el deterioro metal se incrementa hasta tal punto que llega a perder la noción de realidad; a discernir qué es lo verdadero y falso; quién es quién, la identidad de cuantos le rodean; el lugar dónde se encuentra, si en su casa o en la de su hija; el por qué desaparecen objetos de la casa o se acumulan. Todo ello lo va experimentando Anthony ante la cámara, y el propio espectador, que observa atento la acción de la película desde el punto de vista de lo que siente el protagonista. Un punto de vista que nos provoca confusión como la que tiene en su mente.



Sabemos al final, que su hija ha tenido que irse de Londres para vivir con su pareja en Francia. Que Anthony está ingresado desde hace unos meses en una residencia, que le proporcionan todos los cuidados necesarios. Ya apenas puede valerse por sí mismo. El deterioro cognitivo se ha incrementado. Sufre una auténtica regresión a la infancia, de ser un veterano ingeniero que tuvo dos hijas, una de las cuales murió en accidente, y a quien echa especialmente de menos. Tiene miedo porque incluso ya no se conoce a sí mismo. Apenas podrá disfrutar de los cortos paseos por el jardín, de los excepcionales días soleados y el movimiento de las hojas de los árboles por el viento.

FÁBULA SIN DIÁLOGO


 Recordamos el antiguo cine mudo donde los actores gesticulaban, con carteles intermedios, y una música de acompañamiento, que se tocaba en la sala de proyección amenizando las imágenes. El cine sonoro incluyó esta banda sonora que cambiaba según la situación dramática de la película o incluía varios temas, y la comunicación hablada de los actores. En los últimos años se ha recuperado esa antigua forma de hacer cine sin sonido y en blanco y negro como el original obteniendo buenos resultados artísticos. La película BABY, escrita y dirigida por el director Juanma Bajo Ulloa, no es una película muda al uso, pues tiene música y sonido, pero no diálogos de los actores que protagonizan la acción, en favor de la capacidad narrativa puramente visual.




La protagonista es una joven toxicómana que tiene un hijo. Su situación desesperada por la adicción a las drogas y al alcohol, hace que carezca de dinero para poder subsistir. La portera del inmueble donde vive en una de sus crisis le proporciona un teléfono de contacto. Luego se sabe que es para vender a su hija recién nacida a cambio de dinero. La compradora es una intermediaria de vida excéntrica que reside en una casona comida por la hierba y el desorden más absoluto, y que convive con un joven de melena rubia y una niña coja. La protagonista, una vez vendido su hijo, se arrepiente, y con sentido maternal la cuida a escondidas, mientras malvive, sin apenas comer y sin atenciones, hasta la llegada de sus futuros padres, a quien será de nuevo vendida.




Todo esto lo descubre la protagonista mientras permanece oculta en la casona arruinada. Igualmente, un día comprueba que su hijo ha fallecido por falta de atención al ver su cuerpo conservado entre hielo en un arcón del sótano. Entretanto, la señora y sus dos secuaces que llevan el negocio de la compraventa de bebés, han adquirido otro para su posterior traspaso. Entonces, la protagonista, hará todo lo posible para liberar a la nueva víctima, y convertirse en la madre que en el fondo siempre quiso ser.




Constituye, así, la película, un relato perverso con toques de terror, donde se combinan imágenes de bella factura, la de una naturaleza donde rige la supervivencia entre depredadores y víctimas, como la araña y el insecto, o el águila y el ratón, y la que mueve la condición humana de la película, repleta de seres malvados, caracterizados a modo de fábula, que son capaces de traficar con niños por dinero, aprovechando la marginalidad de sus madres.


LA FOTOGRAFÍA DEL CUERPO HUMANO


 La Fundación Canal exhibe la muestra, MAGNUM. EL CUERPO OBSERVADO, que reúne 136 fotografías de 14 destacados fotógrafos de la famosa agencia, fundada en 1930. El cuerpo humano, masculino o femeníno, abordado desde distintas perspectivas componen el tema de las imágenes. Un cuerpo vestido o generalmente desnudo, que expresan al individuo en distintas situaciones, la del sueño tras una jornada bélica, en la celebración de las fiestas populares, en una barraca de feria, mientras pasan unas vacaciones de pareja, o se maquilla en la intimidad. Algunos son ejemplos de un proyecto que ha durado varios años.



Las series más amplias son las correspondientes a las fotógrafas Eve Arnold y Cristina García Rodero. La primera captó imágenes de la intimidad de la actriz Joan Crawford en su casa de Los Ángeles en 1959. Ella se deja fotografiar mientras se maquilla o recibe masajes, se cuida la piel de la cara, para estar a punto para el trabajo en el cine. Componen un conjunto de fotografías que documentan una vida desconocida para los admiradores de esta singular artista. Por otra parte, Cristina García Rodero, retrata las fiestas de la Galicia profunda. España es una tierra de contrastes, herencia de las culturas que poblaron sus territorios. En algunas aldeas se festeja haber superado una enfermedad mortal con procesiones que portan ataúdes con personas vivas que han rozado su final.



De Philip Halsman, se exhibe un conjunto de sus famosas fotos de famosos saltando. Entre ellas las muy conocidas realizadas de Dalí, de los duques de Windsor, o de Marilyn Monroe. El propio fotógrafo se incluye en las mismas. El cuerpo del hombre con un enfoque erótico lo observamos en las imágenes de Herbert List, donde resulta original la combinación de escultura y cuerpo humano. Finalmente destacaría las obras de Susan Meiselas, dentro del proyecto más amplio de retratar a mujeres strippers, que formaban parte de los espectáculos en las ferias ambulantes de EEUU. 

LA PRINCESA Y EL MARINERO


 Las condiciones materiales en las que vive el individuo determina su vida, la manera que tiene de pensar. La pobreza puede suponer falta de instrucción y cultura. La riqueza, lo contrario, una cultura literaria y filosófica alta. El socialismo tiene como objetivo la redistribución de la riqueza entre el pueblo. El individualismo, el gobierno de la élites, de unas personas destacadas, privilegiadas por su origen. La brecha social castiga a las personas a no expresar todo el talento que llevan dentro. Pero la educación entendida como motor de cambio social puede hacer superar el punto de partida desigual y el individuo alcanzar la excelencia. Todas estas contradicciones aparecen en la película, MARTÍN EDEN, del director italiano Pietro Marcello, basada en la obra homónima de Jack London.




Martín Eden, marinero napolitano, de familia pobre, tiene un don natural para la literatura y la filosofía. Un día le va a cambia la vida cuando salve de las manos de un vigilante a un joven de clase alta. Por éste conocerá a su familia, y especialmente a su hermana, quien le ayudará a formarse como lector y escritor. Con mucho esfuerzo, logrará sus propósitos, publicar en una revista un relato corto. Deseaba ganarse la vida escribiendo, no realizando duros trabajos en barcos mercantes. Antes sufrirá el desamor de Elena y su familia,  por sus particulares opiniones y bajo origen social. A causa de esto, volverá a su entorno obrero, a sus amigos de siempre, a partir del cual, de manera autodidacta, mediante un autoaprendizaje basado en los libros, se hará un famoso escritor.



Al final de la película, Martín Eden es un aclamado personaje que pocos entienden, que vive atormentado, siempre embriagado por el alcohol, que rechaza a su mujer, a su entorno obrero que le ayuda, para vivir intensamente el momento, su individualismo, seguramente hasta la muerte. Igualmente, rechaza a su antiguo amor, Elena, porque la familia de ésta, le minusvaloró por ser proletario. De esta manera, la película sumerge al espectador en un doble relato de imágenes, aquellas que se refieren al pasado de su infancia en Nápoles, de los numerosos puertos y sus gentes que conoció, unas imágenes que el director toma de los archivos visuales del siglo XX, con otras las propias de la película, centradas en la progresión de Martín a la fama, hasta el ocaso de su existencia, situadas en un tiempo de ensueño profundamente poético.

EL ATRACTIVO DE BENIDORM


 Benidorm en una ciudad de vacaciones en la Costa Blanca española. Durante todo el año aloja a numerosos turistas nacionales y extranjeros. Posee un clima envidiable, soleado y donde apenas llueve, con temperaturas suaves fruto de la influencia del mar Mediterráneo. Fue un pequeño pueblo de pescadores que a partir de los años cincuenta se convirtió en uno de los principales destinos turísticos nacionales de sol y playa. Está especializado en el segmento de edad adulta y jubilados que han fijado su residencia en la ciudad. A diferencia de otras localidades costeras, tiene un urbanismo peculiar basado en edificios altos. Las actividades costeras están vinculadas a los servicios de ocio y tiempo libre para unos residentes que lo disponen ampliamente.



Peter, el protagonista de la nueva película dirigida por Isabel Coixet, NIEVA EN BENIDORM, cambia la vida gris de Manchester por la luminosa ciudad alicantina al ser prejubilado en un banco, que sufre los avatares de la crisis. Lo hace porque allí vive su hermano Daniel a quien no ve desde hace mucho tiempo. Piensa encontrarse con él y pasar unos días. Hacía mucho que no viajaba, siempre vinculado al trabajo y a su afición a la meteorología. Es un hombre metódico y solitario, seguramente distinto a su hermano, que dirige un club nocturno. Esto lo descubre al llegar cuando nadie le recibe y no puede localizarle. Desde ese momento iniciará su búsqueda junto a Alex, su socia en el negocio.



A lo largo del metraje descubrirá poco a poco los asuntos un tanto turbios de su hermano y el carácter totalmente opuesto al suyo, según cuenta quien le conoce. También descubrirá Benidorm y sus gentes, como la jefa de policía, cuyo padre coincidió con la escritora, Silvia Plath, un día en la playa, mientras tomaba el sol. Su hermano fue uno de tantos británicos que llegaron a la ciudad atraídos por la fiesta continua y el clima agradable junto al mar, que decidieron quedarse definitivamente lejos de las nubes y la lluvia. Al final sabe la verdad, su huida lejos por motivos de dinero. Sin embargo, el viaje en su búsqueda, le ha cambiado la vida, algo excepcional, como la posibilidad que nieve en Benidorm.
 

EL INFIERNO DE LA CULPA


 La película georgiana, BEGINNING, dirigida por Dea Kulumbegashvili, recibió cuatro importantes premios en el Festival de San Sebastián, entre ellos a la Mejor Película, todos merecidos, para una historia excelente en el tratamiento formal, experimental, y en el contenido conceptual. Por un lado, el director apenas emplea movimientos de cámara, salvo en algunas secuencias que ésta se encuentra en el interior de un vehículo. Los personajes, así, desarrollan la acción delante de la cámara, en primer plano y hacia el fondo. Una acción, por otro lado, centrada en la mujer protagonista que encarna a un miembro de los Testigos de Jehová, que junto a su marido, encabezan la comunidad de una pequeña población rural.



La comunidad de los Testigos de Jehová es atacada con bombas incendiarias cuando estaban reunidos en el salón por un grupo extremista. Todos los problemas para la pareja protagonista y su hijo comienzan en este momento. El marido denuncia a la policía los hechos y decide ir a Tiflis para recibir apoyo a la reconstrucción del edificio. El marido parte contrariado porque le dicen que borre la grabación de las cámaras de seguridad. Durante su ausencia, un hombre que se hace pasar por inspector, visitará a la mujer, para presionarla que retire la denuncia. Además, abusa de ella, por lo que el temor, que padecía desde hace tiempo por distintas agresiones por motivos religiosos se incrementa.




La relación de la pareja protagonista no pasaba por buen momento. La mujer no era feliz en la situación que padecía. En todo momento protege a su hijo sin dejar que se relacione con otros muchachos. Ella se dedica especialmente a formar religiosamente a los menores antes de recibir el bautismo. La madre y el hijo están mucho tiempo juntos. Pasean de esta manera por el bosque y duermen igualmente muchas veces. En una ocasión, una noche, al oír unos ruidos, sale de su casa, hasta el río, y es violada por el hombre que se hacía pasar por inspector de policía.




Desde este momento, la desesperación de la mujer, a pesar del perdón del marido, que tiene nuevos proyectos, desencadenará la tragedia que pone punto final a una historia llena más bien de alusiones que de evidencias, para el espectador de una película, que transmite la desolación y angustia, que sufre la mujer protagonista.

TESTIMONIO DEL HORROR


 Hace unos años algunos países árabes sufrieron revueltas de la población que hicieron caer antiguas dictaduras surgidas en los tiempos de la Guerra Fría. En la mayoría de los casos no condujeron a un régimen democrático, sino a la desaparición de las estructuras estatales de los países y a una guerra civil. Esto le sucedió a Siria cuando la población, especialmente estudiantes, quisieron poner fin al régimen de Assad, que respondió intensificando la represión. Provocó un conflicto que trajo millones de desplazados a otros países del Próximo Oriente y a Europa. Una guerra que se complicó por el surgimiento del llamado Estado Islámico. Entonces, diferentes actores internacionales participaron a distinto nivel para defender sus intereses. Unos en defensa del régimen dictatorial como Rusia e Irán, otros como los países occidentales, se mantuvieron relativamente al margen, y todos, contra los fundamentalistas.



La larga guerra, que todavía no ha terminado del todo, ha provocado la división del país en territorios controlados por las distintas fuerzas. El documental, PARA SAMA, que cuenta la historia de la joven Waad al Katead, realizado por ella misma a través de imágenes originales grabadas durante los meses previos al conflicto, y durante el asedio de parte de Alepo, es un testimonio de primera mano de las atrocidades vividas por sus gentes. Ella, una joven estudiante universitaria, narra su vida de activista contra el régimen de Assad. Las imágenes principales corresponden cuando ayuda a su marido, un joven médico que ha organizado un hospital de campaña para la población civil herida en los continuos bombardeos de la aviación rusa sobre las viviendas donde se supone resisten los rebeldes.



Durante el conflicto, la protagonista contrae matrimonio y tiene a su primera hija, llamada Sama, que corre, igual que sus padres, enormes riesgos de morir por efecto de las bombas. Entre imágenes de los continuos heridos, algunos a punto de morir, que llegan al hospital, se intercalan otras imágenes del periodo anterior a la fase crítica de la guerra. La directora capta con su cámara el fallecimiento de numerosos niños que son envueltos en telas para ser enterrados por sus familiares. En un caso, el parto de un bebé que tarda en abrir los ojos, después de nacer en medio de la violencia. Los propios médicos son víctimas de los continuos ataques, porque los hospitales son objetivos militares. La pareja protagonista logra escapar de milagro del cerco de Alepo, cuando las tropas gubernamentales estaban cerca de apresarles.  Entre las ruinas de la ciudad pudieron marchar tras las gestiones humanitarias de la comunidad internacional. 



El documental tiene un extraordinario valor como testimonio de las víctimas de la guerra, causadas por la intención del régimen de exterminar a sus oponentes políticos. A la visión del espectador se ofrece toda la magnitud del conflicto sirio. Tardarán muchos años en repararse los daños materiales y humanos causados por la irracionalidad de la guerra. El utilizar todo tipo de bombas para doblegar las ansias de libertad del pueblo. Este testimonio del horror fue merecedor de un premio en el Festival de Cannes, y será candidato a los Premios Oscar.