LA FOTOGRAFÍA DE RAMÓN MASATS



Las salas de la antigua fábrica de Tabacalera en Madrid exhiben la exposición, RAMÓN MASATS. VISIT SPAIN, que reúne un conjunto de 145 obras de este fotógrafo catalán entre 1955 y 1965, un conjunto que muestra sus imágenes más icónicas, junto a una mayoría de descartes que el comisario, Chema Conesa ha sacado a la luz, pero que tienen el privilegio de ser documentos únicos de una España en blanco y negro, que por aquellas fechas trataba de abrirse al mundo después del periodo autárquico de la dictadura, una España de tricornios y capirotes, que quería recibir al turismo europeo, para impulsar una economía atrasada, la del mundo rural empobrecido y las ciudades a medio urbanizar.

Seminario. Madrid. 1960

La mirada de Masats, sigue la estela del francés, Cartier-Bresson, aquella que atrapa un instante decisivo, un fragmento significativo de la realidad cambiante. Al servicio de distintas publicaciones de la época, el fotógrafo recorrerá España, captando detalles que otros ignorarían. La llegada del presidente Eisenhower, las procesiones de Semana Santa en Andalucía, los pastores en la meseta castellana, los pueblos y las gentes en La Mancha, la romería del Rocío, la sordidez de la Dirección General de Seguridad, los descampados con partidos de fútbol en Madrid. Nada se le escapó a su cámara para reflejar cómo fue ese tiempo triste de nuestro pasado, donde combinaba un encuadre original, el propio arte fotográfico con la vocación documental.

Tomelloso. Ciudad Real. 1960

El visitante de la exposición puede volver a ver su fotografías más famosas como la del seminarista portero, las de los Sanfermines, aquella con el perro sujetado con la pisada del dueño o la del toro sentado esperando su muerte, y otras muchas desconocidas, como la del propio dictador, expuesta sola en una habitación de la antigua fábrica. Cuenta que recibió un encargo en 1963 mientras estaba en Huelva por un reportaje. El director de una sucursal bancaria le preguntó por qué no fotografiaba al jefe del Estado; una imagen que adornaría las oficinas de la entidad. Masats le contestó que no tenía acceso al Pardo. Le contestó que no se preocupara, que él lo conseguiría. Y así, fue cómo le llamaron para realizar unas fotos de Franco en las que éste colaboró con el autor para indicarle si había luz suficiente al lado de la ventana. El resultado nunca se publicó.

Subasta benéfica. Bobby Deglané. 1960

LOS RETRATOS DE REMBRANDT

Rembrandt, Autorretrato con gorra y dos cadenas, 1642-1643

El Museo Thyssen de Madrid organiza la exposición, REMBRANDT Y EL RETRATO EN ÁMSTERDAM, 1590-1670, un motivo para que el visitante entre en contacto con la pintura del Siglo de Oro holandés. La muestra se divide en unas 8 secciones, que reúne unas 20 obras del genio neerlandés, y un conjunto significativo realizado por sus competidores. En el primer apartado del recorrido, denominado, Tradición e Innovación, podemos observar obras provenientes del manierismo, cuando Ámsterdam se está configurando como una ciudad comercial cada vez más rica y con mayor demanda artística, proveniente de la clase urbana adinerada, de las instituciones cívicas y de caridad.

Rembrandt, Retrato de un hombre en un escritorio, 1631

Holanda en la primera mitad del siglo XVII va a desarrollar un imperio comercial. Ámsterdam es el centro de tal emporio económico que se extiende hasta Oriente. Frente al mecenazgo de la Iglesia católica para decorar sus templos, en la capital holandesa, la demanda de pintura se concentra en las instituciones civiles y en la rica burguesía urbana, de predominio protestante, aunque con diversidad religiosa. Numerosos artistas, la llamada, nueva generación, como Cornelis van der Voort, Nicolaes Eliasz. Pickenoy y Thomas Keyser, satisficieron esta creciente demanda de retratos individuales y de grupo, una característica propia de este país. 

Thomas de Keyser, Síndicos de orfebres de Ámsterdam, 1626-1627

En la siguiente sección, los Primeros retratos de Rembrandt, conocemos las obras del artista recién llegado de Leiden con 25 años. En un primer momento vivirá con el artista y marchante, Hendrick Uylenburgh, que le convertirá en el pintor más respetado del momento. La principal actividad del genio son los retratos de grupo, los autorretratos y retratos, entre los que se encuentran los llamados tronies, cabezas que no representan a una persona individual, sino la pose o una característica especial, como el Busto de anciano con traje de fantasía. Rembrandt, a diferencia de sus contemporáneos, ya destaca porque retrata lo más profundo de la personalidad humana, no una simple descripción del modelo. Además, se vale del claroscuro, de la luz y de las percepción de las calidades del atuendo.

Rembrandt, Busto de anciano con traje de fantasía, 1635

Muchos jóvenes artistas llegan al mercado artístico de Ámsterdam ante la creciente demanda de retratos. La competencia se hace cada vez mayor en la década de los treinta. Es el periodo cuando contrae matrimonio con Saskia Uylenburgh, que aparece retratada en Joven disfrazada, un periodo de prosperidad, por la pequeña fortuna que tenía y su buena educación. Las dificultades artísticas y financieras llegaron con su muerte en 1642. En Cambios de estilo, otra sección del recorrido, durante esta nueva década, observamos cómo la moda del retrato procede de otros países, se hace más colorista y la pincelada más suave. Las influencias de Rembrandt, sin embargo perduran en un grupo de artistas como Bartholomeus van der Helst, Ferdinand Bol y Govern Flinck.

Rembrandt, Retrato de un caballero, 1654-1655

Rembrandt en la década de los cincuenta vuelve al retrato de encargo, pero mantuvo su sello personal, a cambio de pérdida de popularidad. De esta época son los Retratos de un caballero y de  una dama, de calidad excepcional, por los efectos conseguidos a larga y corta distancia, según la combinación de pinceladas finas y gruesas. Nos encontramos en la sección, Caminos divergentes. Por otra parte, en los últimos años, decayó drásticamente su producción, relacionada por su mala situación económica, que continuaba desde que murió Saskia, la propia crisis del mercado artístico como consecuencia de la decadencia de Holanda en el comercio internacional, y por el cambio gusto, ahora influenciado por Van Dyck.

Rembrandt, Mujer con capa de piel posiblemente Hendrickje Stoffels, 1652

Rembrandt se centra en escenas de la intimidad familiar. Un retrato de Tito y otro de Hendrickje y Cornelia, su hija, como Venus y Cupido, le sitúan en un mundo cotidiano y anecdótico a los que proporciona un carácter transcendental. Finalmente, la exposición se cierra con los retratos y grabados, según la técnica del aguafuerte, donde mostró su genialidad.  Unos retratos, en este formato, no destinados al gran público, sino al círculo íntimo de familiares y amigos, siendo el mismo, el modelo más recurrente, donde da rienda suelta a su destreza técnica y a su capacidad de plasmar la más profundo del alma humana.

RODIN Y GIACOMETTI

Alberto Giacometti posando con Los Burgueses de Calais de Rodin, 1950

La Fundación Mapfre de Madrid organiza la exposición, RODIN-GIACOMETTI, una muestra aplazada por el confinamiento establecido por el estado de alarma, y que en estos días, abre al público de nuevo. Una de las primeras exposiciones tras el cierre cultural impuesto por la pandemia. El público, todavía en su mayoría madrileño, puede otra vez reencontrarse con el arte. Quedan pocas horas para que las Comunidades Autónomas y las fronteras vuelvan a abrirse. De esta manera, llegarán aquellos turistas interesados más lejanos, y su viaje, no será en vano, pues la muestra madrileña tiene un alto interés, al demostrar los vínculos entre estos dos escultores separados por más de una generación.

August Rodin, Monumento a los Burgueses de Calais, 1889

Rodín fue el primer escultor moderno. Aquél que superó la mímesis de la realidad, el ya antiguo monumento conmemorativo, para crear un arte fruto de la indagación personal del artista. Radical e incomprendido en su tiempo, a finales del siglo XIX, y ya famoso a comienzos del siglo XX, influirá en los artistas posteriores. Así, la exposición madrileña, demuestra los vínculos entre este artista y el suizo Alberto Giacometti, y lo consigue, distribuyendo las obras de ambos en distintas secciones que los hacen muy próximos. El recorrido comienza con Los Burgueses de Calais, aquella escultura de Rodin, expuesta en un parque de París, donde fue fotografiado el suizo. A partir de este punto de entrada, todo son concordancias.

Giacometti, El claro, 1950

Las concordancias en común son numerosas. En principio su formación. La escultura antigua y primitiva. Los mármoles clásicos y las obras egipcias y mesopotámicas. Ambos las dibujaron de forma extraordinaria, porque manejaban esta técnica de forma virtuosa. Rodin, igualmente, estuvo muy influido por Miguel Ángel. Sin embargo, fue mucho más allá, por lo que recibió numerosos calificativos, impresionista, expresionista o simbolista. Crea una nueva manera de hacer arte, en este caso escultórico. Atiende al modelado y al fragmento, a la expresividad de la obra. El artista llega a dejar las huellas de su manos en la materia y no le importó exponer fragmentos como si fueran esculturas terminadas.

Giacometti, El hombre que camina II, 1960/ Rodin, El hombre que camina, 1907

Giacometti tiene las mismas características. Además, ambos transmiten sentimientos universales. Rodin expresa fuerza, dolor, angustia, soledad o vacío, primero a través de la deformación del rostro y el gesto, luego, con el paso de los años, con la representación de lo esencial. El artista suizo, por u parte, expresó mediante figuras alargadas y frágiles, toda la complejidad de la vida, una humanidad al borde del abismo, la crisis y desolación de la sociedad tras la Segunda Guerra Mundial. Finalmente, ambos repiten los motivos, trabajan mediante series, que se interpreta como un deseo de alcanzar la verdad, que resulta inalcanzable. Giacometti afirma que se siente incapaz a la hora de captar la esencia del modelo.


EL CAMINO DE LA IGUALDAD


La mujeres luchan por la igualdad con los hombres, especialmente hoy día 8 de marzo. Nunca ha existido dicha igualdad, pero cada vez está mas cerca. Sobre todo en los países occidentales. Hay que hacer reformas políticas, económicas y culturales, para situar a la mujer en el mismo nivel que los hombres. Frente a este proceso cada vez más rápido, se sitúa el caso de Arabia Saudí, cuyo camino hacia la igualdad, todavía tiene numerosos baches, está embarrado por siglos de segregación por motivos religiosos. La película, LA CANDIDATA PERFECTA, de la directora saudí, Haifaa Al Mansour, trata la posición de la mujer, de todos los tabúes que tienen que vencer todavía para lograr la equiparación con los varones, en un país donde se vive un auténtico apartheid de género.


Mariam es una joven médico de un Centro de Salud. Cada día tiene que ir oculta con un velo negro a trabajar. Solamente los ojos quedan al descubierto tras el nicab. Incluso dentro del consultorio lleva la cara tapada. Sufre el rechazo de los pacientes varones de una cierta edad, que se niegan a que les atienda una mujer. Prefieren a los enfermeros. Para entrar en el centro médico tiene que cruzar una vereda llena de barro, que impide la llegada del personal con rapidez. La historia se precipita cuando solicita la asistencia a un congreso en Dubai y le deniegan la salida del país, a pesar que su padre le había arreglado el pasaporte, pero no había activado el permiso electrónico. En ese momento, recurre a un primo para que, en ausencia del progenitor, pueda conseguir el visado. Sin embargo, éste se niega, y decide aprovechar, que había solicitado ser candidata a la alcaldía de su pueblo, para presentarse a las elecciones.


Será la única mujer, frente al candidato varón de toda la vida. Tiene todo en contra de ella. Es una mujer en una sociedad que las tiene sometidas a la autoridad del hombre y a un velo negro para salir de casa. No tiene recursos económicos suficientes para hacer campaña. Podrá dirigirse a otras mujeres en actos públicos, pero no a los varones directamente. De todas las maneras, no se echará para atrás. Utilizará a sus dos hermanas para ayudarle en campaña. Una de ellas hace vídeos y fotos de bodas. La misma campaña se convertirá en una lucha reivindicativa del papel de la mujer en la sociedad. Tendrá como punto de partida el asfaltado del camino que da entrada al consultorio de salud. El éxito de su candidatura en las redes sociales, entre las mujeres, y en el pueblo en general, no sin cierto humor, hará que la candidatura oficial haga arreglar la vereda del consultorio antes de las elecciones.


Al final pierde por poco, pero habrá conseguido sus propósitos, que el trabajo en el consultorio con los enfermos sea más fácil. También, que sea considerada como un buen médico al mismo nivel o mejor que los hombres, con aspiraciones a progresar profesionalmente. Tener la posibilidad de mostrar su cara hasta ese momento oculta tras un velo. Y quizás, en un futuro cercano, romper las barreras que les impiden ejercer la libertad personal sin el permiso de un varón.

FUERA DE LAS NORMAS


A menudo estamos acostumbrados a ver a jóvenes sin futuro, que no tienen la formación suficiente para entrar en el mercado de trabajo. Por otro lado, nos encontramos con niños y adolescentes que están desahuciados por la sociedad. Ni los países más avanzados les proporcionan los suficientes tratamientos para que pueden superar su grave discapacidad. Solamente cuidados que palían los síntomas de abandono a los que se les somete para que no supongan un peligro para sus familias. Estos niños, que padecen autismo grave, requieren unas terapias a largo plazo que mejoren su comportamiento. La película, ESPECIALES (Hors normes), de los directores, Olievier Nakache y Eric Toledano, recogen el ejemplo de dos asociaciones dirigidas por dos amigos, Bruno Haroche y Malik que se encargan solucionar ambos problemas sociales. Una historia que se basa en hechos reales.


Bruno se encarga de recuperar casos de autismo muy graves, de niños que lo padecen, pero que no reciben un tratamiento efectivo. Se encuentran encerrados en habitaciones mientras toman una fuerte medicación. Apenas son capaces de comunicarse y de moverse. Malik le ayuda formando a jóvenes marginados de los barrios humildes de París como cuidadores de esos niños con quienes nadie quiere estar. Llegan a realizar una actividad complementaria. El problema con el que se enfrentan, no sólo se encuentra en la financiación para mantener su actividad, que les ocasiona tener casi todas las horas del día ocupadas, sino en las propias leyes que regulan los servicios de ayuda a los discapacitados. Ni tienen las instalaciones adecuadas, ni los cuidadores son titulados.


De esta manera, los protagonistas, especialmente, Bruno Haroche, de religión judía, se va a enfrentar a una inspección de las autoridades sanitarias que van a comprobar si respeta todas las normas para realizar los cuidados que ofrece a los niños autistas. Comprueban cómo su piso de acogida está saturado de niños que reciben ayuda. Que el hospital le llama a Bruno para que se encargue de casos difíciles, a pesar que no tiene autorización. Pero, ante todo, que su labor es imprescindible para la sociedad, porque ni el mismo Estado francés, no sabría que hacer con esos niños olvidados, desvalidos, que se encuentran en su casa de acogida, y que con suma dificultad y paciencia, jóvenes marginados tratan de que poco a poco mejoren, y se puedan comunicar con sus semejantes.


La película, por tanto, apuesta por el esfuerzo cooperativo y desinteresado de los miembros de la sociedad. El esfuerzo de unos beneficia a otros, sobre todo cuando sus mismas estructuras son incapaces de dar respuesta a unos problemas persistentes, pues en vez de solucionar la situación que viven los niños autistas, las normas refuerzan un bloqueo que les priva de una solución adecuada a sus carencias.

LA FOTOGRAFÍA DE AUGUST SANDER

Maestras de escuela primaria, c. 1920
El Círculo de Bellas Artes de Madrid, exhibe la exposición, AUGUST SANDER. FOTOGRAFÍAS DE GENTE DEL SIGLO XX, que reúne un conjunto de 196 obras de este proyecto, al cual estuvo dedicado el autor, a lo largo de su larga vida. Una exposición que recrea, de manera exacta, el concebido por el autor, para el proyecto original, que constaba de 49 carpetas, agrupadas en 7 capítulos titulados de la siguiente manera: El campesino; Los artesanos; La mujer; Las clases y profesionales; Los artistas; La gran ciudad; y Las últimas personas. Las fotografías se extienden desde la década de 1910 y mediados de la década de 1950, entre la República de Weimar y el ocaso del nazismo tras la Segunda Guerra Mundial.

Intelectuales proletarios, 1925

Gente del siglo XX, su proyecto más legendario, es un vasto archivo de retratos profesionales y tipológicos que refleja el tejido productivo de la sociedad alemana. Documenta los grupos sociales en un periodo especialmente convulso para la historia de esta nación, caracterizado por dos guerras mundiales, un periodo intermedio de crisis, y el nazismo. El autor mismo vivió en primera línea los distintos acontecimientos con estrechos lazos con el mundo de la cultura y el arte. Fue admirado en su época por el filósofo Walter Benjamin, autor de Pequeña historia de la fotografía. Posteriormente, distintos autores como Susan Sontag o Roland Barthes se han ocupado de su importante legado, que le ha hecho ocupar una posición relevante en la historia de la fotografía.

Pintor (Anton Räderscheidt), 1926

August Sander practicó una fotografía documental sobre los seres humanos como sujetos activos socialmente. Refleja, así, las distintas estructuras sociales a lo largo del tiempo, con neutralidad formal, nitidez compositiva, y ausencia de sentimentalismo. Ante el aficionado al medio, puede descubrir retratos de grupo o individuales, de primer plano, plano medio o entero. De pie o sentados. Realizados en el estudio o al aire libre. A través de ellos se traslucen, las vicisitudes, las mentalidades y los modos de organización social en la vida campesina y en la metrópolis moderna. 

Víctima de persecución, 1938

 El autor dota a la fotografía de un valor que supera al de la imagen representada. Se convierte, en consecuencia, en un verdadero artista, que logra el máximo sentido, desde la sencillez formal. Nada mejor que la fotografía de August Sander para empezar a entender la complejidad de la condición humana.

VIOLENCIA EN LA SELVA


Los seres humanos sometidos a condiciones extremas de supervivencia pueden llegar a alcanzar un comportamiento violento e irracional. Cualquier tipo de respeto a sus semejantes desaparece. Todo se ve sometido a un ritmo vertiginoso próximo a la locura. El deseo, el amor, la vida o la muerte, constituyen hechos accidentales. Este frenesí afecta a los protagonistas de la película, MONOS, del director colombiano, Alejandro Landes, que cuenta la historia de un grupo de jóvenes guerrilleros que deben mantener el secuestro de una doctora norteamericana, primero en un lugar apartado de las montañas, luego en plena selva tropical. Apenas tienen contacto con el mundo exterior, un mando que les visita de vez en cuando y una radio por la que reciben órdenes.


La convivencia se hace difícil para un grupo de jóvenes que recientemente abandonaron la adolescencia. Los más fuertes son en realidad los jefes del grupo guerrillero, compuesto tanto por chicos como por chicas. Las duras condiciones de vida, por la lluvia y la humedad, primero en las montañas, y luego en la selva, hace que convivan con el barro y la suciedad. Cualquier dificultad se soluciona ejerciendo la violencia de unos contra otros. En ello influye el alcohol que beben y las armas que portan. Tratan de mantenerse unidos, ser fieles al objetivo que les ha reunido de servir a una autoridad guerrillera que se enfrenta al gobierno, pero no lo consiguen. 


Las primeras bajas en este clima de convivencia radical no se harán esperar. La proximidad del ejército gubernamental, les obligará a trasladarse a un lugar recóndito de la selva. El aislamiento someterá al grupo a un estrés añadido, a una locura de creerse independientes de cualquier autoridad, aunque sea rebelde. Las disensiones surgen entre ellos cuando el líder persigue este objetivo. De igual manera, cuando la doctora secuestrada logra escapar del cautiverio en el segundo intento. En ese momento, una de las jóvenes logra huir. Recibe ayuda de un familia que vive en la selva con la que su compañeros no tendrán clemencia. Ella, salvando la fuerte corriente del río, ya exhausta, será rescatada por el ejército.


Se ha dicho de la película, que el director hace todo un ejercicio de estilo visual. Así aparece al espectador, donde se combina, los paisajes, la naturaleza salvaje, y los jóvenes protagonistas, sometidos a condiciones imposibles, mediante planos generales y primeros planos, los negros nubarrones de las montañas, y la luz intensa tamizada por la frondosa vegetación de la selva. La película, de esta forma, te arrastra a la experiencia límite que viven los protagonistas, por la que fue merecedora del Premio Especial del Jurado en el Festival de Sundance. 


ABUSOS EN FOX NEWS


A finales de 2017, un grupo de mujeres, algunas renombradas actrices, hicieron múltiples acusaciones contra Harvey Weisntein, uno de los ejecutivos más poderosos de la industria del cine. Algunas habían sufrido acoso sexual y otras violación. Había comenzado a propagarse por el mundo, el movimiento #MeToo, en defensa de la mujer. Un año antes, sin embargo, Gretchen Carlson, una influyente presentadora de la Fox News, presentó una demanda por acoso sexual contra el fundador de la cadena, Roger Ailes, a la cual se sumaron otras que habían sufrido abusos por el mismo todopoderoso personaje. Lo cuenta la película, EL ESCÁNDALO, dirigida por el director, Jay Roach.


Fox News es una influyente cadena de noticias norteamericana sumamente conservadora y vinculada al partido republicano. Roger Ailes era el director, aunque la propiedad pertenece a la familia Murdock. Presumía de su extraordinario poder en los medios de comunicación. Tenía comunicación directa con el mismo presidente de EEUU. Controlaba hasta la más mínima información que difundían los distintos presentadores, incluso su manera de vestir. Refinados trajes con corbatas los hombres y llamativos vestidos las mujeres. Las obligaba a que tuvieran falda corta para que en un momento dado mostrasen a la cámara parte de su anatomía.


Si las mujeres querían llegar a lo más alto, como dirigir un programa de máxima audiencia, o simplemente tener un puesto en la cadena, además de talento, lo más rápido era pasar una entrevista personal con Roger Ailes, en la que eran acosadas sexualmente, abusando de su poder. Tal comportamiento se ocultó durante años. La revelación de muchos incidentes de este tipo a lo largo del tiempo, quedó al descubierto cuando la influyente presentadora, Gretchen Carlson, presentó una demanda contra su antiguo jefe, al ser relegada en la cadena, y después despedida, A esta denuncia le siguieron otras de numerosas mujeres que sufrieron en silencio tales abusos, como la corresponsal estrella de la Fox, Megyn Kelly, que llegó a enfrentarse al mismísimo Donald Trump por machista.


Al final, las mujeres de la Fox News, víctimas de Roger Ailes, triunfaron en su lucha, y éste fue despedido por la familia Murdock, no si antes hacerse cargo de millonarias indemnizaciones en favor de la víctimas, y de los abusadores, que disfrutaban de altos contratos con la cadena. Ganaba por un lado la justicia, por otra, una mayor libertad y seguridad de las mujeres, para desarrollar su talento profesional.

OBJETOR DEL NAZISMO


Los antiguos documentales de los años treinta muestran a multitudes aclamando a Hitler a su paso por las calles de las ciudades alemanas. También en espectaculares paradas militares. La propaganda y la presión de la férrea dictadura nazi arrastró a gran parte de la población a seguir los destinos marcados por su líder, la discriminación racial y una guerra violenta. A pesar de esto, hubo individuos y alguna organización clandestina, que lucharon contra un régimen que los arrastraba al desastre. En los últimos años distintas historias de los mismos, han sido llevadas al cine. La película, VIDA OCULTA. A HIDDEN LIFE, dirigida y escrita por Terence Malick, cuenta la historia de un agricultor de los Alpes austriacos que se negó a prestar juramento cuando fue llamado a filas durante la Segunda Guerra Mundial.


Franz Jägerstätter, el protagonista de esta historia real, llevaba una vida tranquila de casado en el pequeño pueblo de St. Radegund, al comienzo de la guerra en 1939. La realización de un pequeño entrenamiento militar, le hace consciente de la realidad y propósitos criminales del régimen nazi. La lucha contra Francia o la invasión de Polonia, mostraba un comportamiento despiadado e inhumano con los enemigos. Desde ese momento empezó a explicar su oposición contraria en la aldea. Los más allegados le aconsejaban del peligro de su actitud para él y para su familia. De esta forma, empezaron a ser discriminados y a recibir muestras de rechazo, e incluso les impedían participar en las tareas del campo. A Franz le movía los principios religiosos en favor del bien. A sus vecinos el patriotismo y las ideas racistas y xenófobas de los nazis.


La situación de Franz empeora al ser llamado al filas en 1943. Tiene que prestar juramento para entrar en el ejército, pero al negarse, es recluido en la cárcel. Las autoridades tratan de convencerlo que desista de su actitud, pues no tiene ninguna repercusión. Un argumento que le comunicarán una y otra vez en el proceso al que se verá sometido. Igualmente, será sometido repetidas veces a torturas para hacerle cambiar. En otro momento, será llevado a Berlín donde dispondrá de un abogado defensor, que con las mismas razones, le informará de lo inútil de su negativa, que simplemente, con firmar un documento de fidelidad al régimen, podía salir en libertad. Sin embargo, Franz tiene una fuerte convicción, que no se doblegará ante su mujer y el párroco del pueblo que le visitan, e insisten que es un simple papel, palabras huecas, que lo importante es lo que tiene uno en su interior. Una posición que le llevará a ser condenado a muerte mediante la guillotina.


El director Terence Malick se basa en una historia real por primera vez para el argumento de una de sus películas. Esto no le impide desplegar su particular estilo poético, que combina una voz en off que habla en un estilo solemne, basado, en este caso, en las cartas auténticas entre el protagonista y su mujer, el diálogo de los personajes, en una sucesión cambiante de imágenes, que combina la belleza de los paisajes de los Alpes, con el sufrimiento y el dolor por la represión de los nazis. Como se afirma en la película, se produce una lucha entre el bien y el mal. Una tendencia que triunfará provisionalmente entre los hombres, mientras el paso del tiempo, la sucesión de las estaciones y la cosechas, abrirán nuevos tiempos más esperanzadores bajo la misma luz radiante del sol.

El DRAMA DEL NIÑO MIGRANTE


En el año 2018, unos 70 millones de personas emigraron de sus países, la mitad fueron menores de edad. Sobre esta importante migración, cada vez más de actualidad en España, trata la película, ADÚ, dirigida por Salvador Calvo. Cuenta tres historias que se cruzan de alguna manera. La de un activista medioambiental que trabaja en un parque natural de Camerún, cuidando a los elefantes que no sean cazados por los furtivos. La de un grupo de guardias civiles que vigilan la valla alambrada de Melilla ante los asaltos de los africanos que tratan de entrar en la ciudad, y sobre todo, el drama de Adú, que desde el país centroafricano antes dicho, pretende llegar a Europa donde se encuentra su padre.


Adú, un niño de seis años y su hermana mayor escapan de una aldea de Camerún rumbo a Europa. Los furtivos acaban de matar a su madre. Ellos son testigos de la caza indiscriminada de elefantes para obtener marfil. La ruta no va a ser fácil, porque los traficantes de hombres, les dejan en un aeropuerto para que se metan en el tren de aterrizaje de un avión y así llegar a su destino. En vez de París, el viaje termina en Senegal. Adú se queda sólo después que su hermana muriese por las bajas temperaturas del avión. En Dakar, escapa antes de ser encerrado por la policía junto a otro joven que huye de Somalia. En este momento, comienza un largo y difícil viaje en autobús, que atravesará Mauritania y el Sahara, hasta llegar al monte Gurugú, cerca de la valla de Melilla.


Centenares de subsaharianos viven en las cercanías de la ciudad española en condiciones infrahumanas. Les asiste la Cruz Roja, mientras esperan una oportunidad para saltar la valla. Sólo una minoría podrá sortear este peligroso obstáculo, bien defendido por las fuerzas del orden. Al final, se decidirán entrar en España por vía marítima ayudándose de unos flotadores. No lo hubieran conseguido sino es por una lancha de la guardia civil que los rescata cuando se encontraban a la deriva, perdidos en la noche. Adú ha conseguido su objetivo. Lograr entrar en Europa. Sin embargo, no se espera que su joven amigo sea devuelto en caliente por al territorio marroquí.


El viaje de Adú ha sido un infierno de miseria y abusos hasta llegar a su destino, que ha logrado, al final, por la fortuna, de ser rescatado entre las aguas del mar, su último obstáculo. La dos historias paralelas de la película se relacionan con ésta en la medida que hay un elemento común. Con el activista medioambiental, por la bicicleta que Adú y su hermana abandonaron en la selva de Camerún cuando los furtivos mataban un elefante. La bicicleta se la trajo la hija del activista como regalo a España. Alguno de los guardias civiles que rescataron a Adú del mar, protagonizó el incidente en la valla en la que un refugiado murió al caer, después de ser golpeado por estos mientras trataba de saltarla.