PHOTOESPAÑA 2015


Entre el 3 de junio y el 30 de agosto se celebra, un año más, EL XVIII Festival internacional de fotografía y artes visuales, PHOTOESPAÑA2015. NOS VEMOS ACÁ, dedicado a la Fotografía Latinoamericana. Constituye una cita colectiva en la que participan más de setenta instituciones y empresas y que pone en marcha cien exposiciones. En Madrid se desarrollan la mayoría de ellas, dieciocho sedes en la sección oficial, y hasta setenta entre las invitadas, y el llamado Festival Off, formado por galerías de arte. La sección oficial se forma de otras exposiciones en diferentes ciudades de la Comunidad, como en Alcalá de Henares, Alcobendas, Getafe, Móstoles, y fuera de ella, como en Zaragoza y Cuenca.

Julio Zadik, Sin título, París
El festival tiene otras sedes invitadas fuera de España, en París, Londres, Lisboa, Bogotá y Sao Paulo, que configuran un acontecimiento más allá del evento cultural localizado sólo en la capital de España. En esto dieciocho años a la par de su extensión geográfica como de calendario, ha ganado en calidad y prestigio internacional. No todo son exposiciones, sino también actividades como la escuela de fotografía, el foro de nuevos talentos en Iberoamérica y la cita con la edición en Barcelona, entre las más importantes. Ha llegado el momento que sobrepasa la capacidad de conocer y participar en toda su extensión en el mismo. De esta manera, queda abierto a la participación selectiva en el mismo.

Korda, Nidia Ríos, ca. 1956

En la ciudad de Madrid, a la oferta de PhotoEspaña, se une la propia que tiene la ciudad, lo que permite disfrutar de la fotografía en cantidad y calidad. En lo que respecta al festival de este año, si consideramos sólo las dieciocho sedes de la sección oficial, podemos observan estas dos características. Desde el fotoperiodismo hasta la fotografía social y artística, desde los ejemplos más antiguos hasta la de comienzos del siglo XXI, grandes maestros, como autores actuales consolidados, o futuras promesas. En el primer capítulo destacaría las muestras de Lola Álvarez Bravo en el Círculo de Bellas Artes o la de Tina Modotti en la tienda de Loewe Serrano.

Ana Casas Broda, Leche II, 2010
En este capítulo, igualmente destacaría, las exposiciónes de Korda. Retrato femenino, en el Museo Cerralbo,  la de Enrique Meneses. La vida de un reportero, en la Sala Canal de Isabel II, y la de Julio Zadik. Un legado de luz en el Real Jardín Botánico-CSIC. Si nos fijamos en la fotografía de los maestros activos en la actualidad, destacaría las muestras de Ana Casas Broda. Kinderwunsch, del Círculo de Bellas Artes,  la de Chema Madoz, 2007-2014. Las reglas del juego, en la Sala Alcalá 31, y la de Luis González Palma. Constelaciones de lo intangible en el Espacio Fundación Telefónica.

Karina Juarez, Hormiguero, 2012
La exposición de la Casa de América, Latinoamérica es un pueblo al sur de Estados Unidos. Colectiva, y las del Centrocentro Cibeles, Develar y detonar. Fotografía en México, ca.2015. Colectiva; y Latín Fire. Otras fotografías de un continente. 1958-2010, nos permite conocer la obra y la difusión de los distintos proyectos desde mediados del siglo XX hasta la actualidad. Finalmente, dos exposiciones tienen como contenido principal, la arquitectura, como la muestra de la Biblioteca Nacional, Mirar la arquitectura. Fotografía monumental en el siglo XIX, y la del Museo ICO, Construyendo mundo: Fotografía y arquitectura en la era moderna. Colectiva.

SOBRE EL GENOCIDIO ARMENIO

El pueblo armenio sufrió un auténtico genocidio por los turcos durante la Primera Guerra Mundial. Se inició en abril de 1915 y supuso la muerte de alrededor de tres millones de personas. En la actualidad todavía el gobierno turco niega tal calificativo a la tragedía vivida por los armenios. La película EL PADRE (The Cut), dirigida por el realizador alemán de origen turco, Fatih Akin, contribuye a que tales hechos salgan a la luz y la opinión pública los conozca. Para ello contruye una historia escrita por él en colaboración con el famoso guionista, Mardik Martin.


Una historia que arraca en 1915 en la aldea turca de Mardin, cuando el joven herrero, Nazaret (Tahar Rahim), que está casado y tiene dos hijas gemelas, se ve obligado a separarse de ellas para trabajar a la fuerza en la construcción de carreteras en el desierto. En plena guerra mundial, logra sobrevivir tras perder el habla a la matanza del gobierno turco contra los cristianos armenios. En ese momento iniciará una trágica huída de un lugar a otro hasta que en Alepo se entera de que sus hijas pueden estar con vida. En el Líbano descubre que estuvieron en un orfanato y que al cumplir los dieciseis años se fueron a Cuba con dos comerciantes armenios con la promesa del matrimonio.


Tras pagarse el pasaje como marinero, llega a la isla caribeña, en la que le informan que no terminaron por casarse y que partieron a los EEUU, a Minneapolis para trabajar en una fábrica. Allí llega Nazaret viajando como un inmigrante ilegal y sufrir los más diversos acontecimientos. Sin embargo, no las encuentra por lo que tiene que emplearse en el ferrocarril, viviendo duras condiciones, hasta que en las heladas praderas de Dakota del Norte, en un pueblo apartado, encuentra a una de ellas con vida. 


Finaliza, así un recorrido de casi diez años, una odisea, en la que el protagonista conoce gentes muy diferentes, unas muy crueles y otras de gran humanidad, donde no pierde nunca la esperanza de reunirse con su familia. Un viaje entendido como una tragedia contemporánea que permite revisar el  hecho histórico del genocidio armenio y reflexionar sobre la condición humana. El conjunto forma una gran producción cinematográfica, donde se combinan los más variados escenarios y paisajes, bien caracterizados por el cuidado de la luz y el color, con la atractiva interpretación de los actores.

DESIGUALDAD SOCIAL EN BRASIL

En las sociedades modernas criar un hijo en una labor compartida entre el padre y la madre. En las tradicionales, la madre desempeña el papel más relevante. Si pertenecía a un estatus social elevado este trabajo se le encargaba a la niñera. Pudiera darse la paradoja que ésta tuviera que dejar a sus propios hijos al cuidado de otros, mientras se encargaba del de los señores. Esto le sucede a la protagonista de la película, UNA SEGUNDA MADRE (Que horas ela volta?), escrita y dirigida por la directora brasileña, Anna Mulyaert, que ganó los merecidos premios del Público en el Festival de Berlín y del Jurado en el de Sundance.


Val (Regina Casé) en una criada interna que sirve a un matrimonio rico de Sao Paulo. De origen humilde, tiene una hija a la que no ve desde hace diez años, que vive con su exmarido de la que está separada. Le manda parte del dinero que gana para financiar sus estudios. Se ocupa de la casa y el cuidado de Fabinho, el hijo de sus señores,, ahora adolescente, que le tiene como una segunda madre. Pero un día, Jéssica, su hija decide ir a Sao Paulo para presentarse a la selectividad. Val pide permiso a éstos para que le permitan alojarse en la casa mientras encuentra un lugar donde estar. A partir de ese momento le cambiará la vida a la protagonista.


Este cambio se produce porque la hija, muy bien preparada y con ganas de estudiar arquitectura, a pesar de la dificultad de entrar en la universidad, no acepta el servilismo y el clasismo que padece la madre. Es muy bien aceptada por el señor de la casa, Carlos, un rico heredero que fue pintor, y por el hijo, de su misma edad, que le permiten moverse con libertad y le alojan en el cuarto de invitados. Sin embargo, la dueña, Bárbara, será la que le rechace por sobrepasar los límites propios de la hija de la asistenta, como bañarse en la piscina y por comer ciertos alimentos destinados a ellos.


De esta manera tiene que marcharse y estudiar la selectividad en un piso alquilado al no aceptar que le traten como una persona de segunda clase, de inferior nivel y con menos derechos. Se queja igualmente que su madre no ha hecho nada por defenderle, pero ésta tomará una decisión que le hará cambiar de opinión cuando se entera que tiene un hijo. Val abandonará, entonces, el trabajo de empleada doméstica para ayudar a su hija, mientras estudia y cuidar al nieto como una auténtica segunda madre. Así, volverá a recomponerse el afecto primigenio, la relación básica que no debió romperse, en este caso, entre madre e hija, y que es fundamental que continúe en generaciones sucesivas.

LA REPRESIÓN ESTALINISTA

La película EL NIÑO 44 (Child 44), dirigida por el realizador sueco, Daniel Espinosa, crea un retrato de lo que fue el régimen totalitario de Stalin, donde no se permitía ninguna disidencia y cualquier postura en contra. La vida de los ciudadanos estaba controlada por el Estado soviético hasta el más mínimo detalle. El argumento de la película se basa en una novela de Tom Rob Smith ambientada en los años cincuenta, pero que recuerda hechos de los años treinta, la hambruna a que se sometió el pueblo ucraniano y el asalto del Parlamento alemán en la conquista de Berlín por las tropas soviéticas en la Segunda Guerra Mundial. 


Estas alusiones aparecen porque el protagonista, Leo Demidov (Tom Hardy), participó en ellos, siendo un niño ucraniano que se escapa del orfanato y como soldado soviético que coloca la bandera roja en lo más alto del Reichstag. Así, se va a convertir en un héroe de guerra, y a partir de ese momento va a formar parte de los servicios de inteligencia para reprimir cualquier disidencia y espionaje. Sin embargo, caerá en desgracia al negarse a denunciar a su mujer Raisa (Naomi Rapace), por rivalidades con otro agente, un auténtico monstruo de la tortura llamado Vasili.


Tanto Leo como Raisa, uno como agente y otra como maestra, son degradados y deportados lejos de Moscú. En la historia de la película hay otro argumento esencial que motiva la acción y prolonga, tal vez en exceso, la duración de la misma, ya de por sí larga, más de dos horas, que es la investigación que lleva Leo sobre un asesino en serie de niños. Una actividad prohibida por el régimen que no concebía que existiesen crímenes de este tipo al mostrarse al mundo como un paraíso dirigido por la personalidad del líder. 


De esta manera, los protagonistas tendrán que luchar para averiguar quién es el asesino contra el régimen, que desata una feroz represión contra ellos y contra el propio delincuente. El resultado es una película desigual e irregular desde el punto de vista narrativo. En una partes es bastante detallada, en otras hay una aceleración de la acción que puede provocar que el espectador pierda el hilo, causado por un montaje que ha suprimido planos y escenas en exceso para reducir la duración total. Hubiera sido más adecuada una mayor labor de síntesis global suprimiendo lo innecesario al relato.

LA FOTOGRAFÍA DE PAUL STRAND

Wall Street, 1915
La Fundación Mapfre organiza una exposición retrospectiva sobre el fotógrafo Paul Strand que reúne más de doscientas obras procedentes de importantes museos y colecciones, entre los que destaca la del Philadelphia Museum of Art. También de la propia fundación que custodia uno de los mejores conjuntos  europeos de obras del autor. La muestra se organiza de manera cronológica a través de seis décadas que abarcó la carrera del fotógrafo, entre 1910 y 1960. Uno de los fotógrafos más importantes del siglo XX. El recorrido se articula en tres grandes secciones: Del pictorialismo a la modernidad; Del círculo de Stieglitz al retrato de la comunidad; y Semblanzas de la historia y la modernidad.

Mujer ciega, Nueva York, 1916
Paul Strand nació en Nueva York en 1890 y fue alumno de Lewis Hine en la Ethical Culture School. También fue decisivo en su carrera la amistad que entabló con Alfred Stieglitz, director de la galería 291, pionera en la introducción del arte moderno en EEUU. Estas dos formaciones serán esenciales para configurar su estilo propio. De tal manera que evolucionó del pictorialismo a una manera objetiva de captar la realidad e incluso a la abstracción. Esta evolución muestra el paso a la consideración de la fotografía como un arte específica.

Valla Blanca, 1916
Al autor le interesó siempre el primer plano de la naturaleza, rocas, plantas, y de las propias personas, gentes de su entorno, sus esposas y conocidos, o anónimas. Son retratos francos y directos, muchas veces conseguidos sin que el retratado se diese cuenta. Primero los obtuvo de las clases más desfavorecidas en Manhattan, luego de personas anónimas en los diferentes lugares de EEUU o del mundo donde estuvo, porque Paul Strand fue un fotógrafo viajero. A partir de 1950, el clima político anticomunista, le obligó a intalarse para no volver nunca en Francia, en Orgeval, un pueblo próximo a París, donde viviría hasta su muerte en 1976.

Young Boy, Charente, Francia, 1951
En Paul Strand se unen, por tanto, las inquietudes sociales y las estéticas, en lo referido a la consideración de la fotografía como un arte, no en el sentido del fotoperiodismo. Crea así el concepto de retrato de la comunidad, la captación en imágenes del paisaje, los objetos y las gentes de un lugar. De igual manera, fue un pionero en emplear como vehículo de conocimiento de su trabajo el fotolibro, empleado a partir de la década de 1940. Las imágenes junto a un texto de un escritor. En la exposición se destacan tres de estos proyectos, los dedicados a Nueva Inglaterra (1950), Luzzara (1953) y Ghana(1963).

La Familia (Los Lusetti), Luzzara, 1953
Además de la fotografía, Strand se inclinó por las posibilidades narrativas y la audiencia que atraía el cine. Su primer film, Manhatta (1921), describía un día en la ciudad de Nueva York. Está considerado como la primera película vanguardista norteamericana por el tratamiento de las imágenes en forma documental. En la propia exposición se puede ver completa, además de Redes(1936) y Native Land (1942).

DRAMA ROMÁNTICO EN INGLATERRA

El famoso director danés, Thomas Vinterberg es el director de LEJOS DEL MUNDANAL RUIDO (Far for the Madding Crowd), una adaptación de la novela del mismo título del escritor inglés, Thomas Hardy. Es una historia entorno a la joven Bathsheba Everdene, formada como institutriz pero que tiene que ganarse la vida como campesina. Sin embargo, de ser una mujer pobre, pero independiente, pasa a ser una rica propietaria al heredar una gran hacienda. No le faltan dotes de mando para organizar las faenas agrícolas y ganaderas. Elige a los trabajadores a su servicio entre los que se encuentra un joven ganadero que le había propuesto el matrimonio antes de arruinarse. Fue su primer amor y la persona a la que siempre pedirá consejo.


Otros dos hombres la pretenderán igualmente. El sargento Frank Troy, que estuvo a punto de casarse pero la novia se equivocó el día fijado de iglesia, y el acaudalado, William Boldwook, que le pedirá matrimonio, pero será seducida por el persuasivo militar, un error que cometerá la protagonista, y que será la base de los hechos fundamentales de la película, hasta el punto que una vez casado, se interesará más por gastar el dinero que por obtenerlo del cultivo de las tierras. También descubrirá que su primera novia está embarazada de él y malvive pidiendo limosna. Cuando va a juntarse con ella, ésta muere al nacer el hijo que esperaba.


Ante estas circunstancias, el sargento, desesperado, finge morir ahogado. Es el momento que aprovecha el rico William Bolwook para ofrecerle matrimonio a la vez que zanja sus deudas. Bathsheba acepta tales circunstancias, pero el día cuando va a anunciarse el enlace, se presenta el militar que quiere conseguir dinero. En ese momento es asesinado por William que acaba en la cárcel condenado. De esta manera, queda la protagonista sola de nuevo. Debe hacerse cargo de la hacienda y su mejor ayuda, Gabriel Oak le anuncia que se va a América, pero ella no está dispuesta a dejarle marchar. En mitad del camino, le encuentra y decide a partir de ese momento compartir su vida con él.


La película es un cuidado retrato de las relaciones sociales que se tienen en Inglaterra en el ámbito rural. El papel que desempeña la mujer vinculado al matrimonio, relacionado a su vez con su capacidad económica. Se muestra la importancia de la agricultura, de la riqueza del campo, en una época de incipiente industrialización. Un escenario muy propicio para la historia que se cuenta, que el director transforma en bellas imágenes, ayudadas con una adecuada puesta en escena. La selección del paisaje, de la luz y la ponderación de los encuadres adornan este retorno romántico al pasado.

JUVENTUD Y MADUREZ EN LA MUJER

La película, VIAJE A SILS MARIA (Clouds of Sils María), dirigida y escrita por el prestigioso director francés, Olivier Assayas, sobresale por el brillante argumento y la extraordinaria interpretación de los actores, especialmente de Juliette Binoche, que da vida a una famosa actriz de teatro, que ha entrado en la madurez y es capaz de elegir los papeles y eventos que quiere protagonizar. Su confidente y agente es Kristen Stewart como Valentine, que le acompaña a todas horas, en el trabajo, para afrontar los problemas personales. 


El más importante surge cuando en el camino a Sils María, un paisaje montañoso de los Alpes suizos, muere el escritor de la primera obra de teatro que le dio fama, justo antes de su homenaje contemplando, la serpiente de Maloja, llamado así al efecto del paso de las nubes que descienden hacia el valle, y quedan por debajo de la vista del espectador. También es el nombre de aquella obra de teatro en la que ella interpretaba a la joven Sigrid que ocasiona el suicidio de una mujer madura, Helena, con la que tenía una relación personal. En esa ocasión, le ofrecen volver a interpretar la obra, pero ahora no como joven, sino con el papel de mujer madura.

La película se desarrolla en dos actos y un epílogo, como si fuera una obra de teatro, protagonizada por la actriz María Enders y la joven asistente, Valentine, que le ayuda en los ensayos en la casa del escritor fallecido. Este periodo está lleno de las dudas que tiene la protagonista de representar un papel con el que no se siente identificada, aunque en el fondo, lo está representando mientras lo ensaya ,y en tanto que tiene una relación personal con Valentine, que está entregada a ella. Quedan frente a frente, la mujer joven y la madura en una relación dialéctica constante. Un posee el pasado y la otra el futuro. Cada una desearía tener aquello en lo que destaca la otra.


Finalmente, María tiene que aceptar el papel de Helena y trasladarse a Londres donde le representará durante una temporada. La joven actriz que interpreta a Sigrid es una estrella de Hollywood con muchos fans en la televisión y en las redes sociales, Jo-Ann Ellis (Chloë Grace Moretz), que va de un escándalo a otro, y le persiguen los paparazzi. Entonces tiene que aceptar una cierta derrota frente a ella, la del inevitable paso del tiempo, de la misma manera que una inmensa nube se desliza entre las altas cumbres hacia el valle.

ART DÉCO EN MADRID

Jean Dunand, Madame Agnés, 1927

La Fundación Juan March organiza la exposición, EL GUSTO MODERNO. ART DÉCO EN PARIS, 1910-1935, que reúne más de 350 piezas de pintura, escultura, mobiliario, moda, joyería, cine, perfumería, arquitectura, cerámica, fotografía, revistas, carteles publicitarios, etc., de este estilo nacido en el París de la primera década del siglo XX. Un estilo que se le ha definido como el último total de la historia y que nació como reacción conservadora al art nouveau



También fue alternativo a la vanguardia, significando una modernidad más pragmática y ornamental, y acabó convirtiéndose en el gran estilo del deseo y el gusto modernos, tan característicos de las sociedades occidentales y del capitalismo de las primeras décadas del siglo pasado. La muestra quiere mostrar el carácter innovador de esta manifestación formal, en el que no hay una separación entre las bellas artes y las artes decorativas o aplicadas. Se organiza en ocho secciones, cronológicas y temáticas, que ponen de manifiesto sus orígenes, influencias y extensión.


 

Los distintos objetos que el visitante puede ver pertenecen a ciento veintidós artistas, artistas decoradores, diseñadores, couturiers, interioristas, arquitectos y artesanos o ensembliers. La primera sección lleva como nombre, El primer Art Déco, donde se trata de rastrear su origen  en la primera década del siglo XX. La segunda, El Cubismo y su aportación, en la que se muestra la trayectoria artística como pintores de los decoradores que crearon el estilo. Unos pintores que se iniciaron en el impresionismo o fauvismo y luego adoptaron el vocabulario inventado por Picasso y Bracque.



Interiores modernos franceses es el título de la sección tercera situada cronológicamente en los años veinte cuando la pujanza de las artes decorativas corresponde con un periodo de desarrollo económico que permite la redecoración de los apartamentos con todo tipo de objetos de la mayor calidad. La sección 4º se ocupa de la Exposición Internacional de 1925 en París en la que se concretó el estilo. El gusto moderno, la sección 5º, se refiere al mundo de la moda, al cambio fundamental en la imagen de la nueva mujer.


La influencia de lo exótico, de la cultura africana manifestada a través de la Exposición Colonial de 1931 en París, la sección 6º, aborda otra perspectiva. Finalmente, la sección 7º, El Viaje moderno se ocupa del impacto en la decoración de los vehículos y los grandes trasatlánticos, como El Normandie, donde trabajaron los mejores diseñadores art déco, y la sección 8º, titulada Nuevas formas, que llega a mediados de los años treinta cuando éste se mezcla con nuevas manifestaciones artísticas identificadas con la modernidad.

MEMORIA DEL HOLOCAUSTO

Al final de la película, PHOENIX, dirigida y escrita por el alemán, Christian Petzold, la protagonista, Nelly canta junto a su ex marido, Johnny, que toca el piano, frente a un grupo de amigos que se han reunido para celebrar su vuelta del campo de concentración de Auchwitz. En un momento dado, la cámara se desplaza desde el  rostro de ella por el brazo que se apoya en el piano donde se descubre el número tatuado de prisionera. En ese momento, Johnny descubre que es la verdadera Nelly, la mujer que traicionó en 1944, y no una descononcida que ha estado preparando para hacerse pasar por ella y heredar su fortuna.


La historia de la película se basa en la novela francesa, Le retour des cendres, escrita por Hubert Monteilhet, que ambientada en la Alemania de los meses posteriores al fin de la Segunda Guerra Mundial, cuenta cómo una cantante judía regresa a Berlín con el rostro desfigurado para recuperarse ayudada por una amiga. Tienen proyectos de partir a Palestina y unirse al nuevo estado judío. Sin embargo, las cosas cambian cuando averigua que su marido, que al parecer le traicionó, denunciándola a los nazis, está intentando hacerse con sus bienes.  Así, logra entrar en contacto con él, sin mostrar que es ella, y  éste le informa que se parece a su mujer que fue detenida y le propone sus planes. 


A partir de ese momento, Nelly vuelve a reconstruir el pasado de la relación con Johnny, la vida previa a la captura, mientras éste le propociona todo lo que tiene que saber para suplantarla. Entretanto, su amiga, cuando conoce que ella ha decidido seguir con el marido, se suicida y deja las pruebas que demuestran que éste se había divorciado previamente a la denuncia. Sin embargo, continúa de todas las maneras con el plan, y es en la última escena de la película cuando el marido descubre que es su auténtica mujer. Lo qué sucedera después queda en la mente del espectador.


El argumento mezcla por tanto historia y las relaciones humanas durante la posguerra, la del Holocausto del pueblo judío que fue traicionado a todos los niveles, primero en Alemania y luego en el resto del continente por los nazis que les despojaron de todas sus riquezas. Constituye una alegoría de la actitud de una parte del pueblo alemán que siguió la ideología racista, que primero se separó de los judíos, marginándoles, para luego aprovecharse de sus bienes y matarles. Al término de la guerra, se produjo una suerte de cirugía estética para recuperar a los supervivientes, ocultar las huellas del horror y restablecer la convivencia. Sin embargo, reaparece la culpa, la responsabilidad del genocidio y la verdad por los testimonios de aquellos que lo padecieron.

LA PINTURA DE PAUL DELVAUX

El sueño, 1935
El Museo Thyssen de Madrid organiza la exposición, PAUL DELVAUX. Paseo por el amor y la muerte. Un título esclarecedor de lo que supone la pintura de este artista surrealista. Por un lado relacionada con una visión particular de la mujer, entendida como diosa del amor, y por otra, la representación de la estructura ósea del cuerpo, del esqueleto, que significaría la muerte, aunque para el artista se refiere a la vida en tanto que soporte. De la misma manera que otros artistas surrealistas, lleva a la pintura sus obsesiones personales, en este caso, llenas de una visión poética irreal, más allá del tiempo, entre el sueño y la realidad.

La edad de hierro, 1951
La exposición se divide en cinco secciones que corresponden a sus temas preferidos: las Venus dormidas, las dobles, los esqueletos, las arquitecturas y las estaciones. Cuando al aficionado a la pintura le hablan del artista belga, lo primero que se le ocurre es su asociación con la representación de la mujer principalmente desnuda, sola o en pareja con otras mujeres formando escenas junto con otras protagonistas en esta situación. Se ha querido ver una imagen idealizada e inaccesible que se relacionaría con la difícil relación del autor con el género femenino. 

Crucifixión, 1954
El artista, además tiene un especial interés por la arquitectura de la Antigüedad grecorromana, templos, viviendas, basílicas construyen profundas perspectivas donde habitan los personajes femeninos. En ella se recoge la influencia de Giorgio de Chirico, al que admiraba y sus viajes a Grecia e Italia. Por otra parte, el mundo moderno está presente con la representación de las estaciones del ferrocarril. Se construye así,  por tanto,  el universo pictórico de Paul Delvaux basado en la captación poética del inconsciente propio, que se hace arte por la búsqueda de la belleza formal. Una búsqueda anclada en la realidad, pero a la vez, alejada de ella.