LOS LÍMITES DE LA AUTOFICCIÓN


 

Se ha dicho que la realidad supera la ficción. Ocurre en muchas ocasiones en el que los hechos narrados son especialmente dramáticos y que afectan a las vidas personales de gentes que en tales circunstancias, conservaron la memoria de ellos. Desde otro punto de vista, se ha pensado siempre que la ficción permite vivir experiencias que nuestra limitada existencia nos mantiene encorsetada. Por otra parte, nos tenemos que preguntar, de dónde se inspira el creador, el escritor o el director cinematográfico, si interviene como material, su propia vida y la de su entorno, o lo obtiene por otras vías, de los acontecimientos y las emociones cotidianas, y en qué medida es adecuado moralmente plasmarlo en una obra de ficción. Este dilema lo presenta la película, AMARGA NAVIDAD, escrita y dirigida por Pedro Almodóvar, que cuenta los problemas a los que se enfrenta un director de cine que escribe el guion de una nueva película que trata, a su vez, sobre una directora de culto que sufre el duelo por la muerte de su madre. Un dolor que le provoca ataques de pánico y trastoca la relación con su novio y sus amigas.



Elsa, la protagonista es una directora de cine de culto, ahora dedicada a la publicidad, que le reporta elevados ingresos, sin embargo, la contrapartida es un trabajo estresante que le provocan migrañas y fuerte ansiedad. Tiene un novio bombero que completa su sueldo con el de estríper los fines de semana, y dos amigas, una patricia madre de un niño y otra, antigua modelo, ahora afectada por el duelo por la pérdida de un hijo. Justo en la Navidad, cuando las luces fiesta iluminan las calles de la capital, muere su madre mientras rueda un spot. El ataque de pánico que le provoca este echo, le hace cogerse un periodo de descanso en la isla de Lanzarote. Toda esta historia es el guion y la película que escribe Raúl, un prestigioso director que quiere volver a las pantallas, inspirada en su propia vida y la de su entorno, como Mónica, que es su asistente por aquella época, y pretende pasar unos años sabáticos. Su novia padece el duelo por la muerte de su hijo e intenta suicidarse.



Mónica, al leer el guion que escribe Raúl, entra en cólera, y le acusa de sobrepasar los límites morales al utilizar su propia vida y la de los demás para escribir ficción. Podemos hablar, entonces, de cine dentro del cine, pues el espectador ve una película sobre un director que escribe un guion sobre un film que a la vez vemos, aunque su protagonista sea una mujer, y sus personajes se inspiran en acontecimientos de su propio entorno. Una historia que termina en la isla de Lanzarote, pero no de manera definitiva, pues Raúl se ve obligado a prolongar el relato por insuficiente, y después, a cambiarlo, por sobrepasar los límites morales al inspirarse en la vida personal de su antigua asistente. Así, nos enfrentamos a una película con tres niveles de realidad y ficción: el del autor, Pedro Almodóvar, el de su protagonista, Raúl Durán, y el de la película profunda, Elsa, como si fueran diferentes capas de una misma personalidad.

 

FÁBULA SOBRE LA IDENTIDAD


 

La infancia juega un papel fundamental en el desarrollo de la personalidad de un ser humano. La relación con los padres y los hermanos, las vivencias escolares, van a ser ingredientes esenciales de nuestro yo. Nuestra identidad está moldeada por la percepción de los demás y lo que nosotros queremos ser realmente. Según la película, EL ÚLTIMO VIKINGO, escrita y dirigida por Anders Thomas Jensen, las personas somos más de una sola cosa, y de esta manera, puedes situarte en el mundo de la mejor forma sin llegar a ser herido por la percepción de los que te rodean, al contarnos de forma humorística, la búsqueda de un botín robado por el hijo mayor en la antigua casa familiar, pero enterrado por el pequeño, que padece un trastorno de la personalidad desde la infancia, objeto de burlas y acoso, y motivo de las situaciones más cómicas y dramáticas en su vida adulta.



Anker fue un ladrón que ocultó su último botín en la consigna de una estación antes de ser detenido por la policía. Le dijo a su hermano que lo sacara de allí y lo enterrase. Sufre ataques de ira que le han causado problemas a lo largo de su vida. Tras quince años en prisión, ha recuperado la libertad. Manfred sufre un trastorno de personalidad desde la infancia, cuando se creía un vikingo y jugaba con muñecos de madera de este tipo. También se disfrazaba, lo que era motivo de burlas y acoso en la escuela. Su padre, alcohólico, les maltrataba y castigaba golpeándoles por esta razón. Uno tenía el encargo de cuidar a su hermano, pero nunca lo lograba. Hoy se cree John Lennon, y su hermana le tiene que llamar de esta manera, porque si no, hace una locura. Lo primero que hace Anker, tras su puesta en libertad, es buscar el dinero, pero Manfred, no quiere decírselo. Tiene la dificultad de su trastorno mental, que le hace robar las mascotas de sus vecinos e intentar suicidarse, que le lleva a ser internado en un hospital.



Anker, persuadido por el psiquiatra que trata a su hermano, que en realidad es otro paciente tan trastornado como él, logra convencerle que le siga la corriente, que le tome por John Lennon, y que formen un conjunto musical con otros enfermos que se creen miembros de los Beatles. De esta manera, llegan a la antigua casa de su familia donde se encuentra enterrado el botín millonario de su último robo. Una vez allí, mientras el grupo de locos ensaña, Anker intenta averiguar el lugar concreto donde se haya el tesoro. Además tendrán que enfrentarse a un matón que quiere parte del mismo, y que había golpeado a su hermana de forma violenta. A la par, recuerda los sucesos dramáticos de su infancia: el maltrato continuo de su padre por los problemas de Manfred en el colegio; su muerte al empujarle por las escaleras un día que estaba borracho; y su fingido abandono de la familia. Al final, Manfred, que parecía haber perdido la memoria entre sus múltiples delirios, le indica a su hermano, primero el lugar de enterramiento de su mascota, la supuesta maleta que se llevó su padre, y del botín, y la razón por la que se identifica con John Lennon, porque el día de su asesinato coincidió con el de su padre.

EL ARTE URBANO


 

La Fundación Canal presenta la exposición, ARTE URBANO. DE LOS ORÍGENES A BANKSY, que reúne más de sesenta obras originales de artistas fundamentales de EEUU y Europa. Muestra la evolución histórica desde finales de los años 60 en las ciudades de Filadelfia y Nueva York, hasta su propia evolución en nuestro continente desde esos años. Hoy el arte urbano se ha consolidado como uno de los lenguajes visuales mas influyentes y reconocibles del arte contemporáneo. Unos signos de protesta urbana se han transformado en una manifestación artística global. La exposición nos lo cuenta en cinco secciones históricas y dos más temáticas, una dedicada en exclusiva a Banksy, y otra al problema de la consideración como arte o vandalismo. Los orígenes están asociados a la marginación, la desigualdad y la degradación del Bronx, cuando unos jóvenes empezaron a firmar, realizar el tag, en las paredes o el mobiliario como un manifiesto de autoafirmación y visibilidad. Se consideraba un acto de vandalismo, sin embargo los llamados writers, al experimentar con el tipo de letra, los colores, las dimensiones y la composición, crearon un nuevo lenguaje artístico original, el grafiti, que formará parte de la cultura visual a partir de entonces. Así lo comprobamos en las obras de pioneros como Taki 183, Seen o JonOne.



El grafiti, a pesar de sus orígenes y el ecosistema underground identitario, evoluciona hacia las instituciones, a las galerías y los espacios expositivos en los años 80. Dos autores encarnan esta evolución hacia la consideración de arte urbano: Keith Haring y Jean-Michel Basquiat, cada uno con un estilo y unas técnicas propias, que serán ejemplo para otras iniciativas contemporáneas y posteriores. En la década de los ochenta y noventa vemos el impacto de este lenguaje en Europa, que aporta sus propias características generales como nacionales. Observamos una evolución desarrollada en dos direcciones: la del grafiti con sus propios códigos por un lado, y por otro la de los nuevos lenguajes y técnicas como la del esténcil. España presenta el diálogo entre la abstracción conceptual de Madrid, con un SUSO33 y el simbolismo pop de Barcelona, representado por El Xupet Negre. El arte urbano en toda Europa desde el 2000 hasta la actualidad se ha ramificado en múltiples enfoques con lenguajes y técnicas diferentes que nos informan de un movimiento artístico en continua evolución. De esta forma, el arte urbano se ha convertido en un fenómeno de proyección global, más allá de las fronteras geográficas tradicionales. Internet, las redes sociales y el interés del sistema de arte institucional han contribuido a ello.



Banksy es el artista por antonomasia del arte urbano actual. Un auténtico icono contemporáneo, un fenómeno cultural en sí, que ha transformado profundamente el panorama del arte contemporáneo. Ha redefinido los límites de ese arte urbano y lo ha convertido en un fenómeno global, que interpela a públicos diversos con sus famosos estarcidos. El misterio que rodea su identidad le permite ejercer la crítica y la sátira con mayor libertad. Los temas que trata son muy variados: la guerra, el consumismo, las contradicciones del mundo actual, en forma de intervenciones que se convierten en acontecimientos mediáticos que interesan a apasionados del arte como a un público más amplio. La última sección trata sobre la frontera del arte urbano entre creatividad y vandalismo. Es evidente que depende del contexto y de la evolución cultural. Mediante fotografías podemos comprobar manifestaciones insertas en paisajes urbanos completamente artísticas, en cambio, otras, son claramente dañinas, pues afectan a obras de arte milenarias, como pueden ser la Catedral de Santiago de Compostela o las ruinas de Pompeya.




EL NUEVO RASPUTÍN


 

La caída del régimen soviético puso fin a la llamada Guerra Fría. Una sola potencia, EEUU, iba a dominar el mundo. Se habló del final de la historia, el triunfo del sistema liberal democrático de manera definitiva. La propia URSS se convertiría en la Federación Rusa, un nuevo régimen democrático al que se le abriría un futuro prometedor en forma de nuevos negocios según el sistema capitalista. Sin embargo, bajo el gobierno de Boris Yeltsin, el país vivió un cierto caos pero a la vez una importante efervescencia cultural y económica motivada por las nuevas libertades. Ante la debilidad del poder central, surgieron oportunidades de negocios legales e ilegales, que crearon una oligarquía que se hizo con aquellas riquezas antes dependientes del Estado. La película, EL MAGO DE KREMLIN, dirigida y escrita por Olivier Assayas en colaboración de Emmanuel Carrère, basada en la novela de Giuliano da Empoli, cuenta la trayectoria de Vadim Baranov, el asesor en la sombra de Vladimir Putin, a quien ayudó a hacerse con el poder y a edificar un nuevo régimen autoritario.



Baranov comenzó su carrera como director de teatro, para pasar luego a la producción de programas de televisión. En este ambiente conoció a Borís Berezovski, director de la televisión estatal y uno de los hombres más influyentes durante el gobierno de Yeltsin. Debido al mal estado de salud del mandatario, éste se propuso encontrar su sustituto en el director del KGB con quien tenía una cierta amistad. El desconocido pero poderoso, Vladimir Putin, al principio se mostró reticente, pero fue convencido por las ideas de Baranov, de crear un régimen de poder vertical, sustituyendo al horizontal que tenía el país. Es lo que hizo tras ganar las elecciones a presidente de la Federación Rusa, convertirse en el nuevo Zar, y progresivamente, eliminar o marginar a sus oponentes con el exilio. Baranov, entonces, se convertiría en su cerebro, en su principal asesor para llevar a cabo una política cuya principal característica era el uso de la fuerza. Actuar sin contemplaciones ante cualquier problema, ya sea interno o de política exterior.



La película nos cuenta las medidas que tomaron juntos Putin, asesorado por Baranov, que propiciaron un régimen autoritario, sin oposición, en forma de un flashback, narrado por éste, que recibe en su casa de campo la visita de un periodista extranjero. Baranov, por aquellos días ha perdido el favor del Zar y vive con su hija apartado de las intrigas del gobierno. No sabe que corre un grave peligro, por el monstruo que ha ayudado a crear. Un poder que ha decidido eliminar hasta a sus amigos, a cualquiera que le lleve la contraria en su afán de revitalizar el antiguo imperio ruso. Para ello, se ha decidido a atacar a Occidente con una guerra híbrida de manipulación informativa a través de Internet y conseguir el caos, propicio para la victoria de regímenes ultraderechistas y conservadores como el suyo. También, ha iniciado una guerra sin fin para hacerse con Ucrania. Hoy el mundo influido por las redes sociales manipuladas con bulos y desinformación, basada en una oligarquía tecnofeudal, tiene su origen en la propia Rusia de Putin y de quien fuera su nuevo Rasputín, Vadim Baranov.